Sale Mazzarri, entra Mancini

Mazzarri - Inter - calciocatania

Este fin de semana se cumple un año del aterrizaje del magnate indonesio Erick Thohir: hace un año compró la mayor parte de acciones del Inter y arrinconó a Massimo Moratti, convertido en presidente honorario de la entidad. Hace un año el interismo se preguntó si Thohir y su dinero permitirían que la entidad compitiese a primer nivel. Más de uno se preguntó si Thohir respetaría al entrenador, Walter Mazzarri, puesto que muchos empresarios cuando compran un club sienten la tentación de barrer todo lo viejo y tomar decisiones. Ya sea por idealismo, hoja de ruta o deseo de personalismo.

Thohir sopla la vela de su primer aniversario en el Inter y el regalo que le traen es la cabeza de Mazzarri. Lo ha fulminado 12 meses después. Le dio la oportunidad de iniciar una segunda temporada y como el equipo ni gusta ni gana, lo ha despedido. Y ha tomado la decisión de contratar a un viejo conocido de la casa, Roberto Mancini. Tonto no es Thohir. Busca a uno de los dos únicos entrenadores que ha triunfado en el Inter en 25 años. El otro es Mourinho. Busca tomar decisiones sin romper con la identidad del club, consciente de que la hinchada aún duda sobre las intenciones de un tipo que vive en Yakarta.

Como suele suceder, las últimas semanas el discurso oficial era que Mazzarri no se discutía, aunque se escuchaba de lejos el ruido del verdugo afilando su guillotina. En el partido en casa contra la Sampdoria, el nombre de Mazzarri no se anunció por megafonía en San Siro, pues otros días fue abucheado. En las redes sociales, la capacidad del entrenador de buscar excusas provocaba multitud de bromas. Mazzarri se encerraba en su caparazón, asediado, y Thohir perdía la calma con razón. Una cosa es soñar con seguir el ritmo de la Juventus. Otra, ocupar la novena posición. El Inter ha ganado 2 de los últimos 8 partidos, y los dos ganados fueron por 1-0 con gol de penalti. Aunque debutó en la Serie A en casa con un 7-0 al Sassuolo, luego perdió, errático, con una humillante derrota 1-4 contra un Cagliari entonces colista. Y un ultimátum después de perder 2-0 con un Parma también colista: se debía reaccionar contra el Saint-Étienne y el Verona. Y los dos partidos acabaron en empate. Thohir perdió su paciencia y Mazzarri no llegará al derbi de la próxima jornada contra el Milan.

Mazzarri, con su pelo particular y estética de cantante de los años 80, ha dilapidado su buena fama en un banquillo terrible. No se debería preocupar demasiado. Benítez fracasó en el Inter y ha seguido con buenas ofertas. Incluso Stramaccioni, convertido en una caricatura por muchos, ahora tiene un buen trabajo en el Udinese. El Inter, como dice su himno, es un equipo loco y nunca es fácil salir con la cabeza alta. Y más después de la Champions ganada con Mourinho. El Interismo sigue buscando un equipo con esa alma y todo parece poco. Hace 5 años, no lo olvidemos, el Inter era un gigante. Entre 2005 y 2011, ya fuera en el campo o en los despachos por los problemas de la Juve, el Inter ganó 5 ligas, 4 copas, 4 supercopas italiana, 1 Champions y 1 Mundial de clubes. 15 títulos en 6 años. Después de la temporada 2010/11, la primera sin Mourinho, el desierto.

Mazzarri llegó con cierta fama, pues brilló en el Nápoles con una copa y un subcampeonato de liga. La apuesta del Inter por Stramaccioni, entrenador romano que subía al primer equipo del equipo primavera, fue un fracaso total, así que Mazzarri pudo mejorar fácilmente los resultados. Moratti confió en Mazzarri después de fallar con un entrenador de primer nivel como Benítez y fracasar con las apuestas por Leonardo Gasperini, Ranieri y Stramaccioni. 5 entrenadores en dos años y medio.

Con un equipo sin brillo, muy veterano, y con un presidente pensando en vender la propiedad a un inversor, Mazzarri dejó al equipo en la quinta posición. Su Inter le empató a la Juve, aunque vivía en una montaña rusa y también perdió contra rivales inferiores. Y Mazzarri no escondía que se debía reforzar la plantilla. Fiel a su defensa con 5 hombres, con dos laterales de largo recorrido, Mazzarri siempre ha vivido de espaldas a la grada, sin conseguir crear complicidades con la hinchada.

En esas llegó Thohir, que prometió comprar jugadores de cara a la temporada 2014/15. El indonesio garantizó la permanencia del entrenador al menos por otra temporada, aunque el mercado de fichajes del Inter no fue el esperado en un club propiedad de un magnate, pues casi todas las incorporaciones llegaron gratis: un Nemanja Vidic un poco lento, Yann M’Vila, Dodo o Dani Osvaldo. Gary Medel costó 12 millones, aunque el Inter se gastó menos que Juventus y Roma, por ejemplo. La cara de Mazzarri era esa de un tipo preocupado.

Mazzarri se ha escondido siempre en excusas, aunque el mercado de fichajes tampoco ayudó. Metió al Inter en Europa y esta temporada su equipo compite con la misma inconsistencia que la Fiorentina o el Milan, pero nunca ha dado la sensación de poder convertir este equipo en un aspirante a la Champions. En los despachos de San Siro se criticaba abiertamente al entrenador. Un directivo, en contacto con Thohir, le decía de forma informal a un periodista que Mazzarri no tiene carácter ganador y siempre se justifica con excusas. El periodista lo publicaba y Mazzarri, consciente de que sería el primero en caer, se hundía en su madriguera.

Mancini - Focus

Roberto Mancini regresa al Inter seis años después de su anterior etapa (Foto: Focus Images Ltd)

Mazzarri no ha sido afortunado, con muchas lesiones. Tampoco le han dado un equipo de primer nivel, aunque sí le han dado un equipo que no puede ocupar la novena posición. Y se ha equivocado. En demasiadas ocasiones ha culpado a jugadores jóvenes de derrotas, como en el caso de Kovacic. O se ha encarado con hinchas. O no ha buscado soluciones tácticas atrevidas. O ha afirmado que la lluvia había provocado un empate. Incluso el día de la despedida de Zanetti, lo dejó buena parte del partido en el banquillo. No ha conectado nunca con una hinchada exigente. Y cederá su paso a un Mancini que sí conectó. Ganó títulos (tres ligas) y era ambicioso en las ruedas de prensa. Aunque entonces disponía de un equipazo. Ahora “solo” de un buen equipo. Su debut, contra el Milan. No está mal.

Foto de portada: calciocatania

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4 comments

No creo que Mancini sea la solución, ni ahora, con la exigencia de conseguir un rendimiento inmediato, ni a medio o largo plazo. Aunque lo mismo me equivoco, ya se verá con el tiempo.

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