Totti: El triunfo del pueblo

Francesco Totti of A.S. Roma during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678
08/03/2016

“Las listas funcionan”, me dijeron hace años en un curso de periodismo digital. Y pensé que era un signo de los nuevos tiempos. Con tanta información, mucha gente elige las listas porque no deja de ser una forma de ordenar datos y facilitar el consumo. “10 claves del éxito del Leicester” o “las 10 cosas que no te puedes perder del Mundial sub-20” son buenos reclamos. Seamos sinceros, algunas de las listas publicadas en esta web han funcionado realmente bien.

Joder, odio las listas. No me gustan. Admito que funcionan. En el trabajo he publicado listas, sí, aunque no por elección. Por obligación. Por eso, cuando alguien me dijo que sería una buena idea un articulo titulado “40 cosas sobre Totti” en honor del aniversario del capitán romanista, un servidor se rebeló. No, jamás. Totti es anticultural. Totti no puede formar parte de una lista. Ni puede ser descrito así. En una época en la que se tiende a facilitar las cosas, Totti ha elegido una ruta diferente. Si todos los jugadores marchan jóvenes de los clubes de sus amores, Totti se quedó en Roma. Si con 40 años muchos ya son entrenadores o comentaristas, él sigue persiguiendo balones. Totti siempre ha sido diferente. ¿Cómo demonios puedes dedicar una lista a Totti?

La mejor dedicatoria a Totti seguirá siendo ese mural que le dedicaron unos hinchas. Lo contamos en su momento. El Murales Totti, como se llama, siempre acaba manchado por hinchas de la Lazio. A algunos no les queda otro remedio que intentar atacar a Francesco así, manchando un muro. La historia, en este caso, les cae encima. Totti es uno de los hijos más ilustres nacidos nunca en Roma. Y aunque en ocasiones no se entiende, no existe ciudad más popular que Roma. El populacho, como dirían esos que se encierran en palacios, ha escrito la verdadera historia de Roma. Roma no es el Vaticano, no son los palacios, museos o ruinas romanas. Eso es el pasado, los turistas. Roma siempre ha sido una ciudad humilde, pobre. La cocina romana es una cocina confeccionada con ingredientes baratos. La poesía romana se escribe en los muros, con los chicos escribiendo mensajes de amor a su chica o a su equipo de fútbol en un muro. Por eso no hay mejor dedicatoria que dedicar un mural en un muro. Totti es la calle. Totti son los muros romanos, con esos colores ocres, anaranjados, de las tardes romanas. Con esa luz que no existe en ningún otro sitio.

Totti, el gran protagonista (Foto: Focus Images Ltd)
Totti, el gran protagonista (Foto: Focus Images Ltd)

Totti son los grupos de música de Roma. Totti son los ladrones de bicicletas, los films de Alberto Sordi, las discusiones en una esquina. Totti es el dialecto romano, las pescaderas del mercado de Testaccio y los adolescentes que visten mal y se intentan peinar como El Shaarawy. Totti es el amor por una ciudad que fue mucho y sigue siendo, aunque la gente no la entienda y se compre recuerdos cutres con gladiadores. La historia de Roma la han escrito más bufones, futbolistas, borrachos, ladrones, putas, delincuentes, músicos, escritores pobres y cocineros que no gladiadores o políticos. Roma es la calle, son sus barrios. Y en esos barrios, Totti es amado por encima de todo ya que en el fondo, todos saben que Totti es uno de ellos. Y eso, amigos, no tiene precio.

Totti son los bares de vinos de Rione Monti, cerca de su mural. Los restaurantes de Testaccio, metidos dentro de esa colina compuesta por restos de alrededor de 26 millones de ánforas rotas. Un monte de basuras convertido en símbolo de felicidad. Roma es la rebelión de San Lorenzo y la calma de Garbatella. Los bares donde tocó música Antonello Venditti, autor del himno de la Roma, en Trastevere. Totti es eso. Aunque él admita que no puede ir, pues la fama lo persigue y si pisa las calles que ama lo agobian. Triste condena.

Cuando viví unos meses en Tiburtina, un barrio jodidamente feo, entre bares llenos de albaneses, viejas con bigote, raperos frustrados que vendían marihuana y okupas con pendientes, una cosa los unía: sentir que Totti era uno de ellos, aunque no les gustara el fútbol. El mismo humor, el mismo acento, la misma mirada de pillo. La misma mirada despectiva de los norteños, que siempre han pensado que Totti es tonto. Y Totti, incómodo en un estudio de televisión o delante un ministro, siempre fue más listo que ellos, con sus vídeos o libros contando chistes donde él asume el papel de tonto. Y las ganancias fueron para una ONG. Totti es también el tipo que salvó con su dinero una perrera llena de perros destinados a ser ejecutados. Es el tipo que mandó regalos a los policías que lo vigilaron cuando existió la sospecha que querían secuestrar a sus hijos. Totti es el tipo que ha participado en campañas contra el racismo, que ha visitado residencias de ancianos y que se ha negado a matar el hincha que tiene dentro.

Totti se niega a matar el hincha que hay dentro. Foto: Focus Images Ltd.
Totti se niega a matar el hincha que lleva dentro. Foto: Focus Images Ltd.

Totti llega a los 40. Y su leyenda se contará durante décadas allí donde Roma tiene sentido: en las plazas cuando cae el sol, en los bares con fotos de Falcao, Di Bartolomei o Conti. En las escaleras de las escuelas, en las esquinas, en los mercados. Otros han reinado en estadios. En las calles, pocos. Totti, a los 40 años, ha escrito la historia de amor más bonita recordada en años en la Serie A. Con sus errores, con sus provocaciones a la Lazio, con sus discusiones con entrenadores. Roma es eso, amigos. Roma es Totti.

Y Roma, como Totti, no se puede contar en su totalidad en textos como este. Y menos, en una lista. El texto, en el fondo, salió de la barriga con la misma pasión con la que intentaría contar, con dos copas de más, a otra persona qué significa Totti. En mi vida. Y en la de los romanos. Nada me joderá más que no poder ser romano. Me queda Totti. Un placer universal. Felicidades, Francé. Así, cortando el nombre Francesco. Como solamente lo saben hacer los romanos.

Totti cumple los 40 años el 27 de septiembre de 2016.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Excelente, sensillamente excelente descripción de lo que para mi y millones significa el nombre de Francesco Totti, un verdadero ser humano, con una ética y moral bien puesta y bien llevada, un imagen de ser humano para copiar por generaciones!!!!

Grandísimo artículo, escrito desde la pasión, sobre un jugador al que vi debutar. Le recuerdo incluso en el Pc Calcio cuando aún era una promesa, compartiendo delantera con Fonseca… Y me queda la sensación que es el último representante de un fútbol que ya se ha perdido en favor de los fondos de inversión, los representantes, las multinacionales etc etc Aguanta Totti!!

Le Tissier debe estar orgulloso de tener a su lado a Don Francesco como one club man, mamma mia lo que debe ser Francesco en los barrios romanos

Oye, Don Toni, ¿ya no habrá más ‘Una jornada en la Serie A con…’? Era lo que más disfrutaba leyendo de MI 🙁

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