Totti y Gervinho para doblegar al Inter de Mazzarri

(Foto: Cristiano Checchi)

La Roma llegaba a Milán con la confianza por las nubes después de ganar sus seis primeros partidos de la liga. Y se marcha de la ciudad norteña con una victoria de prestigio ante un rival hasta ahora imbatido, lo que refuerza todavía más a los de Rudi Garcia. El conjunto capitalino está pletórico. Hoy venció al Inter con un contundente 0-3, quizás demasiado si tenemos en cuenta que los tres tantos llegaron antes del descanso. En la segunda parte la Roma sólo tuvo que asegurarse de que no pasara nada que pudiese complicarle la vida. La única nota negativa fue la expulsión de Balzetti, por doble amarilla, a falta de doce minutos para el final.

La diferencia entre ambos equipos en la primera mitad no fue tan grande como el marcador puede indicar. Partido más o menos abierto, con Ricky Álvarez y Guarín, bastante participativos, como grandes focos de peligro en el Inter. Aproximaciones tímidas, pero aproximaciones, al fin y al cabo. Aunque no tan contundentes como las de la Roma, que castigó uno de los primeros errores del Inter: Ranocchia despeja mal un balón en su propio campo y lo recoge Balzaretti, que se lo da a Gervinho. El costamarfileño espera el momento adecuado para dejarle el balón de cara a Totti, que fusila a Handanovic.

A partir de ese momento el Inter apretó. Guarín se topó con el poste en una jugada que pudo cambiar el partido y la Roma aguantó bien atrás, con las líneas bastante juntas. La defensa, bastante segura, despejó todo lo que se acercaba al área. Y una vez pasado lo peor, la Roma aniquiló al Inter al contraataque con un Gervinho espectacular. Tras asistir en el primer gol, también forzó el penalti del 0-2. Pero hizo mucho más. Primero por la derecha y después por la izquierda, encaró constantemente a la defensa del Inter, que fue incapaz de frenarle. Gervinho recibía cerca de la línea de cal y se zafaba siempre de su marcador. Finta, autopase y a correr. Amago hacia un lado, carrera hacia el otro y cambio de dirección en el último momento. Y claro, con el Inter buscando el gol del empate se pegó un festín en los últimos minutos del primer tiempo. Rudi Garcia, que ya lo entrenó en el Le Mans y en el Lille, le ha ayudado a recuperar la confianza que perdió en el Arsenal, sobre todo en su segundo año en el club gunner. Ahora parece otro. Gervinho se mira al espejo y se cree Usain Bolt. Y por momentos lo pareció.

(Foto: Cristiano Checchi)
Francesco Totti (Foto: Cristiano Checchi)

El otro pilar del triunfo en Milán fue Francesco Totti. El eterno capitán parece no envejecer nunca. A sus 37 años todavía no se ha cansado de marcar goles. Hoy anotó otros dos. Incluso estuvo bastante comprometido en las tareas de presión durante la primera mitad y dejó varios detalles de enorme calidad. Uno de ellos, un control y posterior pase en la frontal de su área para iniciar un contraataque que acabaría siendo letal. El Inter dispuso de un córner a favor en el minuto 44, con 0-2 en contra, y, gracias a una genial maniobra de Totti, que inició con maestría el contragolpe, segundos después Handanovic recogía el balón de su red por tercera vez. Lleva ya 21 años en el club y todavía no se ha cansado de marcar las diferencias. Quiere seguir ganando, quizás con la esperanza de alzar el segundo título de liga de su carrera.

Su equipo, de momento, tampoco se cansa de ganar. 7 de 7. Próxima parada: Nápoles.

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