Una de esas victorias de Allegri

Juventus Higuaín Focus

Si Massimiliano Allegri cuenta en su palmáres con cuatro Scudettos es por victorias como la de anoche en San Paolo. Probablemente sus equipos no sean nunca los más vistosos del panorama y por eso su figura muchas veces se obvia cuando se repasa a los mejores técnicos del continente, pero Max alberga una virtud valiosísima y diferencial que le convierte en un entrenador de enorme éxito: una camaleónica capacidad de adaptación a las circunstancias. Su Juventus viajaba al campo del brillantísimo Napoli de Sarri, líder invicto y uno de los conjuntos más temibles del momento en Europa, con la imperiosa necesidad de ganar para recortar distancias. Y así lo hizo. El cuadro partenopeo llegaba en un mejor estado de forma, y el pragmático Allegri era perfectamente consciente de ello, por lo que no tuvo ningún reparo en desnaturalizar a su escuadra para buscar construirle un escenario incómodo al rutilante conjunto azul celeste. No fue, efectivamente, la Juventus más espectacular que han visto nuestros ojos, pero sí asistimos a uno de los Napolis más estériles que se recuerdan en lo que va de curso, y de eso tuvo mucha culpa el técnico nacido en Livorno. Fue una de esas victorias que acaban explicando campeonatos. Una de esas que llevan el sello inconfundible de Massimiliano Allegri.

Napoli 0
Juventus 1 (Higuain 12′)

napoli vs juve - Football tactics and formations
Formaciones iniciales. Foto:sharemytactics

Este Napoli se define por ser un ciclón que te acosa con su infernal ritmo. Un conjunto que primero te somete con sus vertiginosas combinaciones y que después te encierra con sus ultraagresivas presiones. Para defenderse ante él, la Juventus buscó a toda costa cortarle la cadencia al fútbol del cuadro napolitano. Interrumpirle la fluidez con la pelota e impedir que logre ese momentum tan único que alcanza cuando rompe a jugar. Allegri alineó una de las combinaciones de futbolistas con más despliegue físico que dispone, una que pudo resistir la velocidad de circulación del conjunto de Maurizio Sarri y llegar a cubrir todo el ancho del campo, incluso a esos cambios de orientación con los que tanto daño hace el Napoli cuando junta a su rival en un sector. Estuvieron estelares Matuidi y Douglas Costa en los costados.

Xabi Alonso confesaba esta semana en una entrevista en Marca que Jorginho es uno de los futbolistas que más atención le han llamado en lo que va de temporada, una de las claves por las que este Napoli funciona como un reloj. Tanto es así que a todo un Paulo Dybala le fue encomendada la misión de estar pendiente de él cuando el conjunto celeste tenía la pelota. El trequartista argentino, en un rol menos vistoso que otras veces (aunque fue decisivo en la jugada del gol), realizó una labor incansable cubriendo la línea de pase hacia el internacional italiano, y consiguió que casi nunca pudiera recibir cómodo la pelota para hacer rodar a su equipo.

Dybala realizó una gran labor sobre Jorginho. Foto: Focus Images Ltd
Dybala realizó una gran labor sobre Jorginho. Foto: Focus Images Ltd

Aunque lo que la Juve hizo con la pelota fue tan importante o más que lo que hizo sin ella. El conjunto bianconero no quería entrar en esa comentada dinámica cíclica de verse dominado por el rival, recuperar la pelota por un instante y ante la exhaustiva presión volvérsela a entregar a su rival sin tiempo para una tregua, así que puso una muy llamativa atención por retener el balón. Ni ante el más enérgico de los encimes la Juve rifaba el cuero: apostaba por una salida raseada que quizá no le permitía profundizar en demasía, pero le restaba mucha continuidad al juego del cuadro local. Clave en este aspecto fue un Pjanic que se ofrecía por todo el ancho del campo para dar agilidad a los primeros pases, y también un Buffon excelente en el juego con los pies.

La Juve se pudo permitir priorizar siempre conservar el cuero sobre desplegarse de forma rápida gracias a que se adelantó pronto. Lo logró gracias a un feroz eslalon de Douglas Costa, que interceptó un envío fallido de Insigne cerca del área propia, superó primero la carrera de Jorginho y más tarde el tackling de Allan para cederle la pelota a Paulo Dybala, aunque no abandonó la jugada, pues con su fenomenal movimiento de desmarque hacia dentro le generó el espacio a Higuain para que pudiera anotar su séptimo gol en los últimos siete encuentros. El atacante brasileño firmó probablemente su mejor encuentro hasta la fecha con la camiseta bianconera. Desempeñó un rol radicalmente distinto al que acostumbró a ocupar durante su etapa en Múnich, sacrificándose muchísimo ante Insigne prácticamente como segundo lateral derecho, aunque ello no impidió que se mostrara fresco con la pelota para darle salida al equipo con sus conducciones. Fue un partido consagratorio para él.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

7 comments

Me llamó mucho la atención el planteamiento de Max Allegri tras tomar ventaja en el marcador. El plan de la Juve en fase ofensiva era casi inexistente, y en defensa consistía en plantar un repliegue en bloque bajo y acumulando los once en campo propio. Contando con jugadores tan talentosos en defensa, si se ejecuta bien este plan pues es casi insuperable, y ayer la Juve lo bordó, no cometió ningún error y el compromiso de los jugadores fue total.

El Napoli casi ni tuvo ocasiones. No encontró huecos y su fútbol fue rápido en la circulación pero bastante plano. Al equipo de Sarri empiezan a faltarle victorias en encuentros importantes.

Fue un planteamiento muy particular, porque efectivamente tras el gol casi renuncia a atacar (solo recuerdo la ocasión de Matuidi tras una interminable sucesión de pases) pero no a retener la pelota. La Juve insiste mucho en sacar la pelota raseada ante presión, en conservar el balón en su campo para impedir que aquello sea un asedio napolitano. Me pareció una idea inteligente.

En este caso, creo que el partido se resume en que Allegri le ganó la pizarra a Sarri. Yo creo que es el partido en el que menos ocasiones le he visto generar al Napoli en mucho tiempo. Se les vio en todo momento inoperantes, faltos de ideas y sin recursos.
Me decepcionaron un poco los de San Paolo, aunque seguramente fue más mérito de la Juve.

A mí también me lo parece. Me sorprende el mérito que mucha gente le está quitando a Allegri. El juego de la Juve está claro que no fue el más vistoso, pero reducir así a ese equipazo me parece un logro de mucho valor.

Estoy completamente convencido de que, como decís, Allegri es artífice de que uno de los equipos que más llegadas produce a través de la circulación en Europa, como es el Napolés, acabara con un balance ofensivo significativamente pobre. Sin embargo, son demasiadas veces ya en las que los de Sarri ven como sus argumentos competitivos se quedan escasos ante una empresa de alta exigencia y los rivales de entidad siempre les encuentran respuesta en el repliegue. O Sarri pule sus mecanismos o el Napoles difícilmente tendrá impulso suficiente para salta al escalón que quieren.

Quizá es verdad que si al Nápoles no le funciona su plan A, se queda sin demasiadas alternativas. Al final acabó teniendo que recurrir a los centros al área y ahí Mertens tiene muy poca capacidad de imponerse.

Y como bien decís en el podcast de Europa Estación Central, no tiene ningún atacante de garantías en el banquillo, y eso conlleva doble problema: no tener recambio para cambiar o revolucionar un partido (caso del duelo con la Juve) e imposibilidad de rotación de los tres de arriba cuando se juega competición europea.

Deja un comentario

*