Una jornada en el Calcio con Allegri, Acerbi, Cassano… y la abuela de Florenzi

Florenzi (Foto: calciostreaming)

3a jornada en el Calcio. Complicado encontrar un fin de semana que te pueda resumir las virtudes del fútbol italiano en su aspecto más humano. Un gran clásico como el Milan – Juventus se llevó los titulares, aunque este partido ya lo contó Axel Torres en su análisis. Este resumen tiene un gran defecto: no es objetivo, así que os dejo mi resumen de la jornada, convertido en un pequeño cántico al Calcio. Una carta de amor escrita durante un viaje imaginario en 24 horas por el país. Un viaje con la prensa debajo del brazo para leer qué se cuenta de la gran victoria de una Juve imponente en San Siro o la facilidad con la que la Roma se sacó de encima al Cagliari de Zeman. Los dos equipos, Juve y Roma, suman 9 puntos. Y se alejan de equipos como un Inter horrible por momentos en Palermo, aunque Kovacic rescató un punto (1-1) y un Nápoles muy cuestionado, pues después de perder con el Udinese únicamente suma 3 puntos. Cuentan que De Laurentiis, el presidente, gritó mucho. Que Moggi, el del escándalo, criticó a Benítez en su Facebook. Y que si la cosa no mejora puede ser una temporada muy dura para el entrenador español… Veremos.

Artículo relacionado: “Allegri sabía contra quién jugaba”, por Axel Torres

La Fiorentina sí ganó en el campo del Atalanta y suma 4 puntos, mejorando sensaciones. En el viaje por Italia recordaremos cómo la semana anterior hablamos de Perín. Y el portero del Genoa brilló de nuevo, parando todos los disparos de una Lazio desafortunada: jugó bien, aunque perdió por lesión a Biglia, Basta y Gentiletti. Y por expulsión al holandés De Vrij. Aunque lo intentó, perdió con el Genoa y se queda también en 3 puntos. Y si lo de la Lazio es mala suerte, lo del Torino es una condena. En tres jornadas no ha metido ni un gol. Perdió contra el Verona con El Kaddouri fallando un penalti. Sin Immobile y Cerci, no marca goles.

Un desayuno con… Massimiliano Allegri. Massimiliano se despierta y en su iPad mira la prensa del día. Se toma un macchiato después de una ducha y se pone a mirar partidos. Se le nota relajado. Así llega al café para tomar el desayuno. Gafas de sol y una sonrisa. Allegri llegó a la Juventus con dudas. Aguanta sobre su espalda el legado de Conte y en 4 partidos oficiales parece capaz de ganarse el corazón de la hinchada de la Juve. Ha sumado 9 puntos de 9. Ganó en la Champions y en estos 4 partidos ningún gol en contra. Y su Juve se plantó en San Siro con carácter, con alma de equipo grande y propuesta a la altura de un encuentro magnífico. Su Juve creció en el partido. Y el Milan se encogió. Sin Pirlo, ese jugador que él no quiso en el Milan, la Juve mandó en el centro del campo con la mejor versión de Marchisio. Con un Pogba sobrado y un Tévez en forma. La Juve, con suficientes argumentos en el banquillo para pensar en una carrera de largo recorrido, ganó el primer partido de nivel de la temporada (quizás el otro fue el Roma-Fiorentina) y se toma un café con calma. Le recordó a los demás quién manda. Le bajó los humos a Inzaghi. Y todo con un entrenador que, en su momento, fue muy amado en San Siro. Las vueltas que da la vida…

Allegri Focus

Massimiliano Allegri regresó este sábado al Giuseppe Meazza (Foto: Focus Images Ltd)

Una comida con… Francesco Acerbi. Si te pierdes por la Lombardia, este lleno de pueblos o ciudades con un centro coqueto, con su Duomo, con su plaza, con su niebla. Con cafés maravillosos y los vecinos charlando delante de la iglesia en un centro peatonal. Acerbi, lombardo, nació en uno de esos pueblos, en Vizzolo Predabissi. Un nombre de sonoridad maravillosa que no conozco. Aunque sí conozco Gorgonzola, la ciudad famosa por su queso. Aquí juega el hermano de Francesco, Federico, en el equipo local (el Giana Erminio). Aquí me imagino comiendo con el bueno de Francesco Acerbi, un futbolista que se ha empeñado en superar problemas. En la mesa, con mucho queso (me encanta el queso), me imagino a Acerbi contando con una sonrisa esos problemas. El futbolista del Sassuolo, que llegó a jugar brevemente en el Milan, ha jugado este fin de semana su primer partido en 10 meses después de superar por segunda vez un cáncer en los testículos. Acerbi descubrió que padecía este tumor precisamente cuando lo fichó el Sassuolo, en la revisión médica. Lo operaron de urgencia y dos meses después ya jugaba. El problema fue que en diciembre de 2013, después de un partido contra el Cagliari, Acerbi dio positivo por nandrolona y lo sancionaron. Uno de los problemas del doping radica en que si te castigan, todo el mundo te considera un tramposo. La noticia del positivo siempre se publica con letras más grandes que la noticia del perdón, si llega. Y en el caso de Acerbi llegó el perdón, pues los análisis médicos que el jugador pidió para aclarar el tema determinaron que el positivo se produjo por el aumento de nandrolona provocado por la reproducción del cáncer. Acerbi fue perdonado justo cuando luchaba por su vida. Después de meses de tratamiento, Acerbi ha vuelto a los terrenos de juego. Su Sassuolo empató con la Sampdoria y sólo suma 2 puntos. ¿Y que más da? Acerbi ha vuelto. Y brindamos por ello. Con vino lombardo. Un Oltrepó Pavese, por ejemplo, de la zona donde Acerbi jugó por primera vez, cuando era un niño con la misma ilusión que ahora.

Una cena con… la abuela de Alessandro Florenzi. Señora Aurora, estamos en sus manos. Ponga en la mesa lo que guste. Con 82 años, esta señora ha cruzado Roma de punta a punta y por primera vez ha visitado el estadio Olímpico. Con su eterno caos circulatorio y sus largas distancias, cruzar Roma de Vitinia, el barrio de la señora Aurora, hasta al Olímpico, no es cosa fácil. Y más si tienes 82 años, cansa. Sólo los que se han pasado horas en autobuses, encerrado, o caminando sin parar, saben lo complicado que puede ser llegar al Olímpico de Roma en día de partido. Así que la señora Aurora, con su familia, se lo ha tomado con calma. Y allí estaba ella, en la grada, lista para ver en acción por primera vez a su nieto, Alessandro Florenzi. Florenzi cuenta que le había pedido muchas veces a su “nonna”, su abuela, que lo viera en directo. En el barrio todo el mundo felicita a doña Aurora por tener un nieto jugando en la Roma y ella no lo iba a ver pues el Olímpico le parece demasiado lejano. Si el nieto, como todos los jóvenes, se sube a un avión y considera que cruzar Europa es poca cosa; la abuela, como la gente de su generación…se asusta por cruzar la ciudad. Pero finalmente la cruzó para ver este Roma-Cagliari. Antes del partido, la señora le pidió al nieto que la saludara en algún momento. Suponemos que ella se imaginó que al final del partido se acercaría. Pero no. Florenzi, autor del segundo gol romanista, celebró el gol saltando a la grada y subiendo por los peldaños hasta la localidad que ocupaba su abuela: la beso y la abrazó. Y todo el mundo se emocionó con ello. De repente, todo el mundo miraba a doña Aurora que, emocionada, lloró. Como los reglamentos y las leyes no siempre tienen corazón, Florenzi fue amonestado por esa celebración, aunque como contó Rudi Garcia, “es una sanción que paga con gusto”. En un gesto emotivo, Florenzi nos recordó que este deporte puede ser maravilloso. Si esta semana hinchas romanistas nos demostraron que puede ser repugnante, cuando apuñalaron a hinchas del CSKA, la misma semana una familia de la misma ciudad, Roma, nos emocionó y recordó que el fútbol, con corazón, es maravilloso. ¿Sería preciosa una cena en casa de la señora Aurora con su nieto, verdad? Y si se pasa Totti, mejor. Pocas cosas me han hecho más feliz que una sobremesa romana con chistes romanos.

Unas copas con… Antonio Cassano. Tierra de amores pasiones e infidelidades, de genios inconstantes y talento desaprovechado, Italia se puede resumir en Cassano. Con la cabeza de Pirlo, el jugador de Bari hubiera sido un genio famoso por el juego de sus botas. Al final, Cassano parece un tipo salido de un film de Fellini. ¿Cómo lo recordaremos? Se contará que metía goles fantástico y nos dejaba destellos de magia, aunque su condena será que lo recordaremos por su fútbol y por sus juergas, por su barriga, por sus discusiones. Cassano un día es el bufón de la corte, y otro día el artista más privilegiado. Como si fuera uno de esos pintores de talento del Renacimiento que poco a poco veían cómo el trazo les temblaba pues iban borrachos, Cassano siempre recae en sus virtudes y defectos. En Parma lo aman y odian. Es complicado no amar y no odiar a Cassano. Lo odiamos por ser como es, lo amamos por ser como es. Lo amamos por lo que podría ser y lo odiamos por eso. Es así nuestro Antonio. Este verano discutió con Donadoni, con los compañeros de equipo y con directivos del Parma. En el club lo miraban con frialdad, recordando que no oculta sus deseos de volver a jugar en la Sampdoria. No jugó algunos partidos. Luego volvió a la titularidad. Y, de repente, con el Parma perdiendo 1-0 en el campo del Chievo (en ese momento, el equipo sumaba 0 puntos), Cassano sacó la varita mágica y marcó dos goles. El Parma ganó y Antonio le dedicó la victoria a Biabiany, el futbolista del Parma que se ha quedado fuera de los terrenos de juego por problemas cardíacos. Cassano siempre será mirado con una sonrisa pues es un héroe y un villano popular. No es de esos jugadores de cabeza fría que se convierten en robots o modelos para ganar dinero. Cassano reparte lo que tiene: una sonrisa, un gol, un detalle con un compañero. Donadoni, consciente del talento de su genio díscolo, modificó su Parma en el segundo tiempo. Lo asoció con Galloppa, Lodi y Ghezzal. Y Cassano, acompañado de amigos, es un peligro. Cassano es esa comida en un restaurante familiar, con manchas en la mesa, vino y cánticos, que se alarga toda la noche. Y cuando sales a la calle, con el sol despuntando, te acuerdas de que en 3 horas te toca trabajar. Y tú te preocupas. Antonio se toma otra copa.

Foto de portada: calciostreaming.

Related posts

4 comments

Me has emocionado con tu articulo Toni Padilla! Quando vuoi una polenta taragna e birra artigianale, fammi sapere, invito io!

Deja un comentario

*