Una jornada en el Calcio con Dzeko, Sarri, Meggiorini y Marcos Alonso

Edin Dzeko asistió en el 1-0 y marcó el 2-0. Foto: Focus Images Ltd.

Segunda jornada de la Serie A. Por primera vez en la historia, la Juve ha perdido sus dos primeros partidos de liga. Los pierde justo el año en el que aún recuerda esos minutos en los que el Barça sufrió en Berlín. La Juve parece afectada por la nostalgia de Pirlo, Tevez y Vidal, sin encontrar –de momento– equilibrio. Sí, tiene bajas importantes, pero durante 75 minutos fue barrida por una Roma renacida. La Roma es la gran ganadora de la jornada, con una imagen fresca. Digne aportó mucho en un lateral, De Rossi se sintió bien como defensa central y las nuevas caras gustan, ya sea salvando goles o marcando, como Szczęsny o Dzeko.

Crónica del Roma-Juventus: ‘Volim te, Roma’

La Roma no es líder ya que empató en Verona su primer partido. Los clubes que lo han ganado todo son una mezcla curiosa de modestia y ambición. El Sassuolo y el Chievo, proyectos humildes por dinero y geniales por metodología, sonríen. El Sassuolo ganó su derbi al Bologna con otro gol de Floro Flores y el Chievo goleó a una Lazio deprimida que firma una semana horrible: fuera de la Champions y destrozada en la Liga. Cosas de la vida: en pocos meses, la Lazio ha pasado de ser recibida con euforia por su hinchada en el aeropuerto, a ser recibida por cuatro ingratos que insultaron a los jugadores pidiendo que jugaran con huevos. Sí, ya en la jornada dos y con 3 puntos en el saco. De locos.

El Palermo, a lo suyo, suma seis puntos gracias a dos goles después de ganar en Udine, arruinando la fiesta del primer partido de Udinese en su estadio remodelado. El Udinese tenía lista una fiesta: había ganado en el campo de la Juve y el nuevo estadio es precioso. Y el mudito Vázquez se inventó una jugada brutal (Iturra aún busca su cintura) que acabó con el gol de Luca Rigoni. Los puntos viajaron a Sicilia.

También suma 6 puntos el Inter, destinado siempre a sufrir. Si en la primera jornada Jovetic derrotó al Atalanta en el último minuto, en el campo del recién ascendido Carpi un gol de Jovetic a los 89 minutos, de penalti, decidió el duelo. Jovetic ya había marcado el 0-1, aunque el Carpi soñó con su primer punto hasta el final (1-2). O sea, en el Inter, solamente ha marcado goles Jovetic. Buena inversión. Si el Carpi casi saca un punto, el otro debutante, el Frosinone, perdió claramente con el Atalanta (2-0). Carpi y Frosinone, pues, siguen sin puntuar en sus primeros partidos entre los mejores.

El otro club con 6 puntos es el Torino. La Juve sin puntos y ellos… con 6. Qué cosas. El equipo de Ventura derrotó a la Fiorentina por 3-1. Como en el campo del Frosinone, empezó perdiendo y al final levantó el partido. El Toro vive días felices y, de paso, modera la euforia de la Fiorentina.

El Milan sumó su primer triunfo gracias a los goles de Bacca y Luiz Adriano, aunque sufrió demasiado contra el Empoli (2-1). El equipo de Mihajlovic, con Balotelli convocado pero sin jugar, aún no gusta. Saponara, con un partidazo, les creó demasiados problemas, aunque decidieron los millones invertidos en la delantera. Peor andan las cosas en Nápoles, pues el proyecto de Sarri suma solamente 1 punto después de ver como Eder se salía en la segunda parte. El equipo partenopeo jugó un gran primer tiempo, con Higuaín marcando dos goles de delantero puro. Aunque tres minutos malos permitieron a la Sampdoria sumar su cuarto punto. Albiol salió mal en la foto de los dos goles genoveses y Eder acabó como estrella de la noche, confirmando la apuesta de Antonio Conte, quien lo convoca con la selección italiana.

En el último partido de la jornada, el Genoa derrotó a un Hellas Verona flojo. Los locales olvidaron su derrota en Palermo (2-0) y buscan nuevos ídolos –como el togolés Gapké– en una plantilla llena de caras nuevas.

Un almuerzo con… Edin Dzeko. Dzeko se despierta en una ciudad diferente. Soleada. Feliz. Roma ha recuperado la sonrisa gracias a su victoria contra la Juve. Y Roma, con buen tiempo, buena compañía, dinero y victorias de la Roma, es el mejor sitio del mundo. Cierto, Pjanic le habrá contado a Dzeko que, cuando se pierde, Roma puede ser un infierno. Pero de momento, las cosas funcionan. Pjanic y Dzeko marcaron los goles bosnios del equipo de Rudi García. Pjanic admite que habló mucho por teléfono con Dzeko cuando el equipo romano lo quería fichar. Y Dzeko confió en Pjanic. La Roma dispone de un goleador nato, de una referencia en el centro del ataque. Y la gente se vuelve loca recordando a viejos goleadores romanos como Batistuta o Montella. Dzeko no se sintió cómodo en su primer partido en la Serie A, aunque había gustado en el amistoso de presentación contra el Sevilla. En el primer partido de liga en casa, metió un buen gol, derrotó a la Juve y se marchó feliz. El estadio ya corea su nombre y él disfruta. “Es una locura, mi primer gol con la Roma lo meto contra los campeones, es magnífico” dijo, antes de añadir que “si no ganamos la próxima jornada en Frosinone, esta victoria no servirá de nada”. Dzeko busca en Roma una nueva vida y parece bien acompañado. Ya en su primera noche en Roma salió de cena con Pjanic y Nainggolan. Y el belga, por Twitter, le mandó un mensaje a Kompany, capitán del City, dejando claro que “cuidaremos de él”. Y Dzeko responde con goles.

Edin Dzeko Focus
Dzeko ha marcado su primer gol desde que llegó a Roma cedido por el Manchester City. Foto: Focus Images Ltd.

Una comida con… Maurizio Sarri. El entrenador toscano dispone de dos semanas para recuperar la calma. La próxima jornada, el Nápoles visita el campo del Empoli. Precisamente, del Empoli. El club toscano, pese a su buen partido contra el Milan, no ha sumado puntos. El Nápoles, solamente uno. Sarri llegó este verano al Nápoles procedente, precisamente, del Empoli. Y en el estadio en que enamoró a toda la Serie A, se jugará mucho. Sarri, como contamos, es un entrenador atípico. Hace 15 años entrenaba en la sexta división y trabajaba en un banco. Ahora, este amante de la literatura americana de los años 50 lidera al Nápoles en su primera experiencia en un proyecto con opciones de ganar títulos. Nacido en Nápoles de casualidad (su padre, ciclista, trabajaba allí), este toscano debutó en casa con 55 minutos de muy buen fútbol. Higuaín metió dos goles a la Sampdoria, Insigne se sintió bien y Hamsík mandaba. El Nápoles parecía mejorar la imagen del debut contra el Sassuolo cuando, de repente, en dos minutos de la segunda parte, Eder, Fernando y Muriel burlaron a Albiol y marcaron dos goles para la Sampdoria (2-2). Uno de penalti; otro en una jugada maravillosa de Eder. “Jugamos 55 minutos buenos, luego sufrimos. Demasiado calor, parecía Panamá”, dijo Sarri. Un entrenador atípico, poco mediático, que necesita mejorar sus relaciones con Aurelio Di Laurentiis y con una hinchada exigente. Si en las próximas jornadas vemos al Nápoles de los primeros 55 minutos, Sarri puede levantar la moral napolitana. Si no reacciona, no llega a Navidad. Ese Empoli-Nápoles será, pues, un juicio en el escenario de sus mejores años.

Una cena con… Riccardo Meggiorini. Una apuesta. Buscad en toda la jornada del fútbol europeo un equipo capaz de marcar cuatro goles y que sean así de bellos. El Madrid, el Brujas… pocos más. El Chievo Verona vivió una auténtica fiesta contra una Lazio difícil de reconocer. Después de su derrota en Leverkusen, el equipo de Pioli perdió la oportunidad de sumar 6 puntos siendo barrido del césped por un Chievo magnífico. El club más pequeño de la Serie A, de un barrio periférico de Verona de 3.000 habitantes, lidera la tabla con 7 goles en 2 partidos. Su 4-0 a la Lazio, además, fue puro espectáculo de los chicos entrenados por Rolando Maran. Menos mediáticos que los tridentes de Barcelona o Madrid, tres jugadores tiran del carro: Riccardo Meggiorini, Alberto Paloschi y Valter Birsa. Los tres metieron un gol en Empoli y los tres repitieron contra la Lazio. Paloschi, ese delantero que en su momento soñó con formar dupla ofensiva en el Milan con Pato, los metió a pares. Birsa, el genio esloveno, marcó un gol de falta mejor que ese de Pjanic contra la Juve. Paloschi marcó dos goles de delantero puro y Meggiorini anotó otro con fortuna, pues tocó un defensa. Aunque este delantero dejó el detalle del partido: la asistencia del primer gol de Paloschi. Un centro lateral se perdía. Meggiorini saltó y, en el aire, se inventó una asistencia de espuela hacía atrás. Pura poesía. A los 30 años, Riccardo Meggiorini vive años felices en el estadio con el que soñaba cuando era niño. Nacido cerca de Verona en una ciudad llamada Isola della Scala (pese al nombre, no es una isla), se formó en el Hellas Verona. Y después de dar vueltas, ha llegado al Chievo, ese club de barrio capaz de derrotar a gigantes. Héroes modestos en una Serie A preciosa.

Unas copas con… Marcos Alonso.

Marcos Alonso Fiorentina Focus
Marcos Alonso pelea un balón aéreo en el duelo contra el Tottenham de hace 6 meses. Foto: Focus Images Ltd.

Sin mala intención… la que ha liado el futbolista español. Con Paulo Sousa, Alonso es el máximo goleador de la Fiorentina, con dos goles en tres partidos. El primero, de falta contra el Milan. El segundo, en el campo del Torino. Era el 0-1 y la Fiorentina dominaba y gustaba. Marcos Alonso celebró el gol saltando una valla de publicidad y, delante de la curva Maratona (feudo de los hinchas más duros del Torino), celebró el gol con un pase de torero. Marcos Alonso defiende que era una dedicatoria a un amigo torero, Gonzalo Caballero, aunque se puede entender que se podía interpretar mal: celebrar un gol con un pase de torero contra un club llamado cariñosamente “toro”, con un toro en el escudo y un toro gigante a pocos metros del lugar de su celebración. La hinchada local, cómo no, interpretó el gesto como una burla y el pobre español acabó abucheado durante todo el partido. Además, se ganó una amarilla, pues el colegiado interpretó como burla ese gesto. Luego, Marcos Alonso se justificó en las redes sociales. Algunos hinchas del Torino aceptaron su versión, otros no. Incluso se generó un debate 2.0 entre hinchas de la Fiorentina y del Torino sobre si debían romper su gemellagio (son hinchadas hermanadas) por este caso. Sea como sea, después del gol de Alonso, el Torino, herido, despertó. El segundo tiempo fue un monólogo granata y dos jugadores con pasado en la Fiorentina, Emiliano Moretti y Fabio Quagliarella, marcaron los goles del 2-1. El tercero lo firmó Daniele Baselli. Y ahora, el Torino, lidera la tabla. Es un equipo feliz.


Foto de portada: Focus Images Ltd.

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