Una jornada en el Calcio con Mihajlovic, Pogba, De Rossi, Higuaín

Pogba se fue diluyendo con el paso de los minutos. Foto: Focus Images Ltd.

8ª jornada de la Serie A. Los seis primeros equipos se encuentran separados por 3 puntos. El inicio de temporada es espectacular, con sorpresas, igualdad y partidazos. Si en Inter-Juve acabó sin goles, el anterior Nápoles-Fiorentina fue un monumento al fútbol. Y la Fiorentina, derrotada por un Nápoles superlativo, mantiene el liderato en solitario gracias a los otros resultados.

Inter y Juve no pudieron sacarse diferencias. Empezó mejor el Inter, con un palo de Brozovic y buenos minutos de Jovetic. Y acabó mejor la Juve, con Khedira disparando al palo. La Juve, con 9 puntos, solamente ocupa la 14ª posición, aunque mejora poco a poco. El Inter, pese a ser tercero, ha sumado 2 puntos de los últimos 9. Y sigue sin encontrar aún su mejor juego. El empate permite a la Roma ser segunda, después de derrotar por 3-1 a un buen Empoli que mereció más en el primer tiempo. Luego, Pjanic, De Rossi y Salah dejaron las cosas en su sitio, con la tercera victoria consecutiva de los chicos de Garcia. Con el derbi romano cada vez más cerca, la Roma anda por delante de una Lazio que perdió contra un Sassuolo siempre competitivo. El equipo de Di Francesco, con un penalti dudoso a favor, compite con los mejores y firma un inicio de campaña memorable.

Torino y Milan se anularon el sábado en un partido con cierta mejoría milanista y otro gol de un Baselli espectacular. Por detrás, la Sampdoria perdió en el campo de un Frosinone cada día más adaptado a la Serie A (2-0). La Samp, inconstante, no tiene el carácter de sus vecinos, el Genoa, que fueron capaces de derrotar por 3-2 a un Chievo siempre interesante pese a jugar con 10 hombres 40 minutos. El gol de Tachtisidis en el 90 provocó el delirio en el Luigi Ferraris. El gol del veterano Pellisier no sirvió en el Chievo (3-2). El otro club veronés, el Hellas, sigue sin ganar ni un solo partido y empató 1-1 con el Udinese, pese al gol de otro veterano: Pazzini, de penalti.

En la parte baja, se hunde el Bolonia, colista después de la derrota con el Palermo, con gol de Vázquez (0-1). Sus vecinos, el Carpi, también fueron derrotados, 3-0 por un Atalanta eléctrico que ocupa la octava posición, feliz.

El Inter-Juventus era el gran partido de la jornada (Foto: Focus Images Ltd)
El Inter-Juventus era el gran partido de la jornada (Foto: Focus Images Ltd)

Un almuerzo con… Sinisa Mihajlovic. El Milan, ahora mismo, ocupa la 13ª posición. A ocho puntos de la Fiorentina, el equipo de Mihajlovic sigue sin gustar, sin un rumbo fijo. Aunque el entrenador serbio saca pecho. No se rinde ni agacha las orejas. Su equipo sacó un punto del campo del Torino gracias al gol de Bacca, inicialmente suplente. Un punto que no acalla los debates sobre el juego de los rossoneri, ni permite a la directiva milanista pensar en un despido fulminante de un Mihajlovic que ha sido capaz de afirmar, en público, que “en el equipo solamente mando yo”. Eso, en casa de Berlusconi, es ser valiente y temerario. Ancelotti, Allegri o Inzaghi siempre solían decir que escuchaban los consejos de don Silvio. Sea como sea, el Milan pasó a un 4-3-3 que permitió cierta mejora. Aunque siguen sin marcar diferencias jugadores como Luiz Adriano. Los resultados siguen sin llegar. Y el juego aún no es el ideal. Ahora, el Milan afronta dos partidos como local contra dos equipos modestos como Sassuolo y Chievo. Equipos que andan por delante con mejor juego. Sumar los 6 puntos es imperativo. O quizás Mihajlovic ya no mandará más.

Una comida con… Gonzalo Higuaín. Dijo el argentino, este verano, que se quedaba en Nápoles con la idea de meter goles y clasificar al club para la próxima Champions League. La última temporada, los penaltis fallados por el Pipita dolieron, especialmente ése en la última jornada contra la Lazio. Higuaín, apartado de la selección por Martino, parece listo para cumplir su promesa. El Nápoles ahora mismo es el equipo del momento en la Serie A y el segundo tiempo del delantero fue un escándalo. Siempre creó problemas, siempre mordió y cuando la Fiorentina empató, fue él quien lideró la reacción local. En la jugada del gol, recuperó la pelota, tiró una pared con Mertens y marcó. Enloquecido, Higuaín acabó cantando con los hinchas. Y la prensa napolitana afirma que la dupla Insigne-Higuaín puede ser la mejor desde esa formada por Maradona y Careca, con el permiso de Lavezzi y Cavani. No dicen que sean iguales. Dicen que son los mejores desde entonces. Que ya es mucho. Los dos, Higuaín e Insigne, suman 6 goles en 8 jornadas. Buenos datos.

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Gonzalo Higuaín (Foto: Focus Images Ltd)
Gonzalo Higuaín (Foto: Focus Images Ltd)

Una cena con… Paul Pogba. Quizás el mejor jugador de la Juve en San Siro fue Barzagli. Y si esto sucede, significa que la Juve, por momentos, sufrió. Acabó mejor el equipo de Allegri, aunque durante la primera parte el Inter perdonó. Los datos del campeón no son buenos y aunque en otras ocasiones empatar en el campo del Inter no sería malo, empieza a ser urgente sumar de tres en tres. Allegri recupera jugadores lesionados y en San Siro salió con Marchisio, Pogba y Khedira en el centro del campo. Marchisio y Khedira se han perdido muchos partidos por lesión y el piamontés aún está sin ritmo. Así que todo el mundo espera más de Pogba. Sin Pirlo ni Vidal, este debe ser el año de Pogba. Y de momento, el francés era mejor acompañado por Pirlo y Vidal. Penalizado por las lesiones de compañeros, Pogba sigue sin marcar del todo diferencias. Siempre deja detalles, en el campo del Genoa marcó y contra el Inter, aportó calidad, aunque le falta un plus. Le falta aún regularidad. Si Pogba encuentra su sitio, su ritmo y sus compañeros ideales, la Juve aún seguirá siendo el candidato a ganar la Serie A. Si Barzagli suma más que Pogba, no será así.

Unas copas con… Daniele De Rossi. Amaneció en Roma el sábado y delante del Coloseo una pancarta saludaba a De Rossi. Los hinchas romanos llenaron la capital de pancartas dedicadas a De Rossi, pues este jugó contra el Empoli su partido 500 con la Roma. Con su Roma. Hijo de una entrenador de las categorías inferiores que aún hoy trabaja en la casa, De Rossi ya dejó de ser el escudero de Totti. Es el nuevo capitán, cuando Totti es baja, y el alma del equipo. Siempre al límite del reglamento, se deja el alma por un equipo que ama con locura. Por eso Spalletti, en ocasiones, prefería que no acabara los derbis con la Lazio, ya que entiende los derbis como una guerra. Tipo calmado fuera (le gusta el surf y la música), De Rossi celebró sus 500 partidos de la mejor manera: victoria, un gol de cabeza y la Roma se pone segunda. Ahora falta seguir la fiesta en Champions. Pinchar contra el Bayer sería una tragedia.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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