Una jornada en el Calcio… con Mihajlovic, Sarri, Biglia y Kalinic

Maurizio Sarri ha ilusionado Nápoles. Foto: Hellaslive.

Sexta jornada de la Serie A. Amigos, amigas, la Serie A está preciosa. Preciosa. Si, está preciosa ya que algunos sufren, así son las cosas. Pero ya sabemos que en Italia los extremos por momentos se encuentran.

La Juve, el campeón, ahora mismo parece ese niño que siempre se ha creído el mejor de la case y, de repente, recibe collejas de todos en el patio. Los chicos de Allegri han sumado solamente 5 puntos de 18 después de su derrota contra el Nápoles. Fuera de casa han perdido en dos de los estadios más complicados, Roma y Nápoles… pero el problema son los 2 puntos sobre 9 conseguidos en casa contra Udinese, Chievo y Frosinone. Con Hernanes naufragando, la Juve fue derrotada por un magnífico Nápoles. El equipo de Sarri gustó, Higuaín se salió y la fiesta no fue total por la lesión de Insigne. En la Juve, eso sí, las bajas son claves para entender esta cadena de malos resultados. Pocos dudan que este equipo, cuando recupere jugadores y los nuevos fichajes encajen, dará guerra. De momento, confianza total con Allegri. Como mínimo, durante todo el octubre.

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Italia es ese país en que un tipo con una mala racha come feliz si se puede reír de su eterno enemigo, pues también ha perdido dinero. Por eso muchos hinchas de la Juve no pueden parar de reír con el Inter. El equipo de Mancini era líder en solitario con 15 puntos de 15 y un gol en contra. Y llega la Fiorentina, golea en San Siro 1-4 con un Kalinic maravilloso, y descubre que el Rey interista, debajo la capa de los resultado, dndava desnudo por la Serie A. La Fiorentina gustó mucho, con Ilicic y Borja Valero brillantes, y el Inter, sin un Jovetic lesionado, fue esperpéntico en defensa, con Handanovic fallando más que una escopeta de feria.

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Por detrás de Fiorentina e Inter, asoma la cabeza un Torino que no se puede creer la clasificación. El equipo de Ventura derrotó al Palermo (2-1) y le saca 8 puntos a la Juve. Sí, ocho. Eso asegura como mínimo dos o tres jornadas por delante. Y estas cosas no se veían en la ciudad desde los años 70. El ‘Toro’ acabó con 9 hombres aunque pudo defender el resultado contra un Palermo orgulloso, aunque la imagen del partido es el golazo, otro, de Benassi. Este, a lo Van Basten. Una maravilla.

El Torino ya le saca 8 puntos a la Juve. Foto: Focus Images Ltd.
El Torino ya le saca 8 puntos a la Juve. Foto: Focus Images Ltd.

Por detrás llegan los equipos romanos. La Roma celebró los 39 años de Francesco Totti con una goleada al Carpi (5-1), aunque el capitán se lesionó en la jugada del 4-1 y estará unas semanas sin jugar. Además, también se lesionaron Dzeko y Keita, por lo que la fiesta no acabó bien. Eso sí, Gervinho marcó su primer gol y Salah encadena tres jornadas mojando. El buen gol de un ex, Borriello, fue el mejor momento del Carpi en el Olímpico. Aunque no ha bastado para salvar el cargo de su entrenador, Fabrizio Castori, ya destituido. La Lazio, por su parte, por fin ganó fuera de casa después de ser humillada por Chievo y Nápoles. Aunque el Verona, sin Toni, marcó primero gracias al defensa sueco Helander, la Lazio reaccionó cuando entró Keita Baldé. Forzó el penalti del 1-1 y jugando con 10 hombres, Parolo metió un 1-2 justo que permite a la Lazio respirar con calma.

La calma que ha perdido el Milan. El equipo de Mihajlovic, después de dos victorias consecutivas, no apareció en Génova. Jugó medio partido con 10 por la roja a Romagnoli y el Genoa lo derrotó con detalles de Diego Capel. Como curiosidad, la última jornada con una derrota de Juve, Inter y Milan fue la sexta de la 1994-95: Inter-Bari 1-2, Foggia-Juve 2-0 y Padova-Milan 2-0 (con un gol de Alexis Lalas). Padova y Foggia, con refundación por el medio, juegan ahora en Lega Pro. Otros tiempos.

El Udinese reaccionó y derrotó remontado a un  Bolonia perdido: 1-2 con goles de Emmanuel Agyemang-Badu y Duvan Zapata. Y en Bérgamo, un buen Atalanta bajó los humos de una Sampdoria crecida después de ganar a la Roma.

En los otros partidos, Sassuolo y Chievo se repartieron los puntos demostrando ser dos proyectos humildes con ideas claras. El Sassuolo, con un Defrel en forma, sigue sin perder y los veroneses se dejaron llevar por un partidazo de Meggiorini, aunque no marcó (1-1). Dos clubes con menos de 10.000 socios entre los dos compiten con los grandes. Además, el Frosinone, con dos goles de Dionisi, consiguió su primera victoria en la Serie A contra el Empoli. Día histórico en la ciudad.

Un almuerzo con… Sinisa Mihajlovic. La prensa milanesa ha publicado ya la palabra maldita: crisis. En el Milan no gusta el equipo del serbio. La tercera derrota en seis jornadas llegó en el campo del Genoa sin juego ni ideas. Curiosamente, el Milan de Mihajlovic suma menos puntos después de 6 jornadas que el Milan de Inzaghi hace un año (9 contra 11). Lo peor, igualmente, son las sensaciones, la ausencia de juego. La defensa es un drama y las apuestas de Mihajlovic atrás fallan. Ely fue expulsado en Florencia y Romagnoli perdió los papeles contra el Genoa. El lateral Calabria apunta maneras, pero el Milan se bloquea y jugó un segundo tiempo horrible. “No podemos ganar solamente con el nombre”, admitió Mihajlovic. 9 puntos de 18, el 50%. El serbio encara unas semanas claves.

Picture by Adam Kiefer/Focus Images Ltd +1 407 558 3756 07/08/2013 Mario Balotelli of AC Milan before the Guinness International Champions Cup match at Sun Life Stadium, Miami Gardens..
El Milan no ha arrancado bien la temporada. Foto: Focus Images Ltd.

Una comida con… Maurizio Sarri. No lo puedo ocultar, me gusta Sarri. No hablo de fútbol, hablo del tipo. Ya contamos cosas de él en sus años en el Empoli. Es un tipo diferente. Le importa poco lo que digan los otros, trabaja duro, dejó su trabajo en un banco pasados los 40 años y es lector de buena literatura como Bukowski, García Márquez o John Fante (su escritor preferido, con libros sobre los italianos que buscaban una mejor vida sin suerte en Estados Unidos). Sarri nació en Nápoles por casualidad (su padre, ciclista profesional, estaba allí entonces) y ha vuelto a la ciudad con un reto complicado. Nieto de un partisano que rescató pilotos americanos durante la Guerra, Sarri deberá aguantar la presión. Si la sintió Benítez, cómo no la sufrirá él. Nápoles es tan visceral que hace 2 semanas Maradona dijo que Sarri no era entrenador para el Nápoles. Y ahora el presidente Di Laurentiis, después de derrotar a la Juve, dice que “como hincha, sueño con el Scudetto”. Sarri parece centrado, sabe que si gana se comentará que es un genio y si pierde que es un desastre, sin término medio. Su Nápoles gustó contra la Juve y él, en su discurso, parece controlar el escenario. Prometió a los hinchas que el equipo lucharía. Y lucharon. Y ahora pide más, afirmando que el mejor en el campo, Higuaín, puede aportar incluso mucho más. No lo creo posible, pero lo digo: si el Nápoles de Sarri gana un título, sería la historia más bella que recuerda en el fútbol italiano en años. El entrenador que subió desde la novena división hasta San Paolo. Hasta el Nápoles, el club del que era hincha de niño porque había nacido allí. Aunque se crió en la Toscana, donde era el único hincha napolitano.

Una cena con…Lucas Biglia. La Lazio es diferente si juega Biglia. El capitán volvió a los terrenos de juego después de su lesión contra el Bayer Leverkusen. En Roma muchos piensan que si hubiera podido jugar toda la eliminatoria contra los alemanes, la Lazio quizás estaría ahora en la fase de grupos de la Champions. Biglia aparece por todos sitios, compite, muerde y mejora el rendimiento de sus compañeros. La Lazio había perdido en el campo del Chievo 4-0 y en el campo del Nápoles 5-0, encontraron sus ultras insultando cuando volvieron a Roma. Y en el tercer partido fuera de casa, en el mismo escenario del destrozo del Chievo, ganó 1-2 al Hellas con un gol de Biglia de penalti y otro de falta de Parolo, previo toque de Biglia. Aunque en el primer tiempo le costó al equipo de Pioli, la Lazio mereció ganar a un Verona que sigue sin vencer justo antes del derbi contra el Chievo. Y la Lazio, con Biglia, se siente mejor equipo.

Unas copas con… Nikola Kalinic. El croata visitó, con el resto de la Fiorentina, el mercado central de Florencia esta semana. Y un carnicero, un pelín pesado, lo persiguió gritando “il nuovo Batistuta. Número 9, number nine”. Sea como sea, Kalinic metió tres goles en San Siro, a los Batigol y la Fiorentina sueña. Las últimas temporadas, los hinchas del club toscano se excitaron con la posibilidad de ver muchos goles de Rossi y Gómez. Rossi sigue lesionado y Gómez, entre lesiones y rendimiento flojo, marchó. Pues bien, Kalinic ya ha metido los mismos goles que el alemán, aunque justo es recordar que precisamente ayer, Mario Gómez marcó dos con el Besiktas ante el Fenerbahçe. Este verano la hinchada de la Fiorentina protestó pues consideró que los fichajes no eran buenos, que el equipo no funcionaria. Los hermanos Della Valle, los propietarios del club, se discutieron con hinchas y parecía que todo iría mal. Y ahora la Fiorentina ya ha derrotado a Milan e Inter, suma 15 puntos de 18 y gusta. Paulo Sousa es más pragmático que Montella. Y Kalinic, menos mediático. Pero pocos recordaban, en Florencia, un equipo que le diera un baño así al Inter en San Siro. Fue 1-4 y pudieron ser más, con el croata marcando tres goles, forzando el penalti del 0-1 y forzando la roja de Miranda. A lo Batistuta, aunque con menos expresividad.

Paulo Sousa Fiorentina - Focus
La Fiorentina carbura con Paulo Sousa. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: hellaslive.

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