Zaza rompe el tablero

Simone Zaza of Juventus is mobbed by team mates after scoring an 88th minute winner against Napoli during the Serie A match at Juventus Stadium, Turin
Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678
13/02/2016

Juventus-Nápoles. Dybala e Higuaín. Allegri y Sarri. Segundo contra primero. El cartel del partido era inmejorable: el mejor evento futbolístico que puede verse, a priori, en Italia hoy en día. Un partido sobre el que más de uno realizó la siguiente lectura: podía ser el encuentro más importante del Nápoles en años, pero no necesariamente era el choque más relevante del mes de febrero para la Juventus de Turín (la ida de octavos de final contra el Bayern Munich en la Champions League está a la vuelta de la esquina).

La celebración, no obstante, del gol de Simone Zaza en el minuto 88 estuvo a la altura de la tensión y la emoción acumulada durante casi dos horas en el interior del Juventus Stadium, engalanado para una cita en la que su entrenador, Massimiliano Allegri, no perdió de vista la cautela. Cautela para acusar lo mínimo posible la baja por lesión de Giorgio Chiellini (pieza clave). Cautela que refleja la decisión de optar por Patrice Evra como titular, en detrimento de Alex Sandro. Y la cautela que representó el juego de la Juve, que en ningún momento quiso exponerse demasiado atrás o que los delanteros del Nápoles pudiesen ganar la espalda a sus defensas. El fútbol ofensivo, dinámico y de presión alta desplegado por Higuaín, José Callejón, Insigne, Allan o Hamsik se ha ganado el respeto del fútbol italiano.

Hablar de cautela es hablar de las decisiones que Allegri toma habitualmente con Daniele Rugani, cuyas apariciones en el campo están siendo esporádicas por decisión técnica del entrenador, que prefirió una alternativa antes que incluir al joven Rugani como tercer central. Bonucci-Barzagli fue la pareja de centrales de un conjunto que ocupó la banda derecha con Stephan Lichtsteiner (lateral) y Juan Cuadrado (por delante).

Para que entrase Cuadrado como volante derecho, alguien debía abrir su posición hacia la izquierda para que la Juve fuese un equipo simétrico. Álvaro Morata había desempeñado ese rol partiendo desde el flanco izquierdo en el arranque de la temporada, pero esta vez fue Paul Pogba quien cayó hacia la parte izquierda del mediocampo bianconero, que hizo frente con el propio interior francés, con Claudio Marchisio y con Sami Khedira a los tres elementos del Nápoles en esa parcela: Jorginho, Allan y Marek Hamsik. Las fuerzas se anularon y el partido dependía aparentemente de una acción desequilibrante en los metros finales, donde Gonzalo Higuaín era el destinatario de varios centros peligrosos de sus compañeros.

The players of Juventus celebrate victory over Napoli during the Serie A match at Juventus Stadium, Turin Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 13/02/2016
La Juventus celebra su victoria frente al Nápoles / Foto: Focus Images Ltd

“A 15 minutos del final no me hubiese disgustado un empate”, admitió Gianluigi Buffon a la conclusión del encuentro. “El Nápoles llevaba la iniciativa y merecía al menos un punto esta noche”, zanjó Buffon, que dejó su portería a cero una vez más e intervino con éxito en algún momento clave como un remate de Raúl Albiol en un córner.

“Fue un partido muy táctico“, lo definió Allegri. El Juventus Stadium, convertido en un tablero de ajedrez en el que cada pieza se movía sigilosamente y con el temor de que el mínimo error podía traducirse en una derrota.

“La sustitución de la Juve unos minutos antes del gol [Alex Sandro reemplazó a Paulo Dybala] les hizo pasar a un 4-5-1 y parecía como si estuviesen contentos con un punto”, valoró Maurizio Sarri.

Zaza = efectividad

No es la primera vez que la Vecchia Signora resuelve un encuentro grande esta temporada en el último suspiro: ganaron el derbi de Turín con un tanto de Juan Cuadrado en el minuto 93. Esta vez el estallido de alegría y celebración en Turín tuvo como responsable a Simone Zaza, uno de los arietes del fútbol europeo con mejor promedio goleador en este curso.

Simone Zaza en la Juventus: 7 goles en 552 minutos

No juega mucho Zaza -por detrás de Dybala, Mandzukic y Morata en cuanto a jerarquía-, pero su facilidad para ver portería hace que se revalorice (la Juventus puede hacer caja cuando la Premier League vuelva a llamar a la puerta) y que su presencia en la lista de Antonio Conte para la Eurocopa sea más que factible.

La 16ª victoria bianconera consecutiva podría llegar el próximo viernes en Bolonia y la 17ª estaría en juego en el Juve-Inter del domingo 28 de febrero. El récord pertenece al Inter de la primera etapa de Roberto Mancini y la Juventus tiene en su mano igualar esa estadística contra el propio Mancini -y mejorarlo posteriormente-. Dicho récord sirve como estímulo para un equipo que, en cualquier caso, tiene muy claras sus prioridades: y todo lo que sea un título será siempre infinitamente más importante. De poco sirve ganar veinte jornadas seguidas si luego no se levanta el Scudetto, ha insistido Massimiliano Allegri en numerosas ocasiones.

Simone Zaza costó 18 millones de euros a la Juve / Foto: Focus Images Ltd
Simone Zaza costó 18 millones de euros a la Juve / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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¿Ves a la Juventus de Turín con opciones reales de eliminar al Bayern de Múnich? Teniendo en cuenta los problemas defensivos de los alemanes yo no lo descartaría.

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