El proceso Tabárez en las selecciones inferiores de Uruguay

Tabárez Uruguay foto: AgenciaAndes

Uruguay se proclamó campeón del Sudamericano sub-20 tras vencer a Ecuador por 2-1. La selección “charrúa” volvía a levantar la copa tras 36 años cuando Ostolaza, Enzo Francescoli, Noble o Da Silva ganaron el torneo juvenil en 1981 con una goleada ante Argentina. Fue el séptimo título para Uruguay y el último logro de la categoría desde la obtención de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015. Un triunfo al constante trabajo de las formativas de Uruguay.

El éxito en los últimos diez años de las selecciones inferiores se explica entre otras cosas a través del proceso Tábarez. Un crecimiento que se está desarrollando desde el 2006, cuando el actual técnico de la selección mayor volvió a su cargo. Hubo cambios de entrenadores pero siempre compartieron una misma línea de trabajo: educar y tecnificar a los más jóvenes con el objetivo de no únicamente conseguir logros, sino también nutrir a largo plazo a la selección mayor. La conciencia del staff técnico a todos los niveles apuntaba a la conducción del grupo y a la manera de instruir. Tal y como afirmó el preparador físico de la selección mayor: “Tratar de convencer antes de imponer, y de esa forma comprometer a los futbolistas con una idea y un objetivo claro”. Los resultados llegaron.

De los tres Sudamericanos sub-15, fue cuarto y subcampeón con Coito y repitió la cuarta plaza con Garay. En los Sudamericanos sub-17 consiguió ser tercero en 2009 con Marcenaro y clasificó al Mundial donde se quedó fuera en cuartos de final. Entre 2011 y 2013, Verzeri y Coito, técnicos de la selección sub-17 y sub-20 respectivamente, clasificaron a los cuatro mundiales. Por lo tanto, desde 2007 Uruguay jugó siete de los ocho mundiales sub-17 y sub-20. En dos de ellos, fueron subcampeones de la categoría.

José María Giménez atendiendo a MarcadorInt esta tarde en Estambul
Giménez fue subcampeón del Mundial sub-20 con Uruguay en 2013.

Rolan, De Arrascaeta, Guruceaga, Laxalt, Gastón Pereiro, Nicolás Lodeiro, Abel Hernández, Nández, Lodeiro o Mauricio Lemos son algunos de los nombres que han brillado en los últimos campeonatos juveniles con Uruguay. Por lo tanto, el proyecto de formación de inferiores le permite a Tabárez tener una cantera permanente de jugadores para renovar su plantel.

Las figuras del Uruguay campeón del Sudamericano sub-20:

Santiago Mele (Fénix): El portero de Fénix ha sido junto a Fariñez (Venezuela) el futbolista más destacado bajo palos. Debutó en agosto en primera y durante los últimos meses, a raíz de la lesión del guardameta titular, venía sumando minutos en la máxima competición del fútbol uruguayo. Mele desempeñó un excelente torneo, transmitiendo seguridad en el juego aéreo y mostrando reflejos. Él y Guruceaga (Peñarol) tienen el deber a largo plazo de cubrir a Muslera en la portería de la selección absoluta.

Agustín Rogel (Nacional): El “apagafuegos” de la selección uruguaya. Incendio que provocaban los laterales, Rogel rápidamente reaccionaba haciendo la cobertura a ambas bandas dependiendo del perfil por el que arrancaba. Contundente al corte, poderoso en el juego aéreo y capaz de transmitir tranquilidad al bloque con y sin balón. Sin duda, el central de Nacional ha sido el defensor más solvente de todo el torneo.

Franco Waller (Plaza Colonia): Fue de menos a más en el torneo. El vigente campeón con Plaza Colonia dejó destellos de lo que puede ofrecer su zurda. Cayó por ambos carriles, pero en el izquierdo es donde más cómodo se le vio.

Gran torneo de Facundo Waller, el '15' uruguayo / Foto: Agencia de noticias ANDES
Facundo Waller.  Foto: Agencia de noticias ANDES

Rodrigo Amaral (Nacional): En la previa del Sudamericano sub-20, escribí esto sobre él: Suma más de 140 goles anotados en las inferiores del club y está entre los máximos artilleros en la historia de Nacional (goleador del torneo uruguayo en cuatro temporadas consecutivas). Prácticamente ambidiestro por la facilidad que tiene para manejar ambas piernas (es zurdo), de gran disparo desde cualquier zona del campo, encarador y con muchísimo descaro”. El delantero de Nacional ha sido uno de las figuras de este torneo pero lo cierto es que su físico lo limita en según qué contextos. Y obviamente, las consecuencias de la altura también hicieron mella. Aun así ha anotado cinco dianas y ha sido uno de los goleadores del Sudamericano. Veremos como gestiona Martín Lasarte a hombres como Amaral o Rogel.

Nico de la Cruz (Liverpool Montevideo): Un ejemplo de futbolista revalorizado tras un torneo. En Uruguay ya hay especulaciones sobre una posible venta a Europa. Liverpool hará caja con él. El capitán de la selección sub-20 estuvo cómodo jugando por detrás del punta y con cierta libertad entre líneas. Aportó visión de juego, conducciones veloces, cambio de ritmo y, sobre todo, pudimos ver su mejor virtud, el disparo de larga distancia.

Rodrigo Bentancur (Boca Juniors): Jugó en su posición favorita, de ‘5’. Respondió a la responsabilidad de sacar el balón desde atrás e intentó constantemente sumarse al ataque para sorprender desde segunda línea. Mostró con el balón la calidad que atesora.

Joaquín Ardaiz (Danubio): Suplente de Schiappacase y Amaral durante el torneo. Excepto en la final, donde Coito le brindó la oportunidad de arrancar como titular. Anotó dos goles en el partido decisivo ante Ecuador. Ambos tantos le definen bastante bien como futbolista: presión constante a los defensas, sabe filtrarse muy bien entre los centrales, tiene potencia en carrera y define con precisión. No es tan estético pero sí efectivo.

Foto de portada: AgenciaAndes.

Related posts

Deja un comentario

*