Uruguay manda en el Sudamericano sub-20

Uruguay celebra su primer título de la categoría desde 1981. Foto: Focus Images Ltd.

Uruguay se postula como la gran favorita a ganar el Sudamericano sub-20 tras las dos primeras jornadas del Hexagonal Final. No solo los charrúas han sumado el pleno de puntos, sino que ya han derrotado a las dos selecciones de mayor potencial individual, Argentina y Brasil, en dos encuentros en los que sus oponentes terminaron con inferioridad numérica. El protagonismo en Uruguay queda repartido entre los futbolistas de ataque, que hasta ahora han acaparado la atención mediática. Sobre todo Rodrigo Bentancur, Nicolás de la Cruz, Rodrigo Amaral y Nicolás Schiappacase, que a título individual son los futbolistas más brillantes que han dejado las mejores actuaciones. Hasta hora, le sigue el ritmo Venezuela, que todavía no ha perdido en el todo el torneo.

Bentancur es el encargado de iniciar el juego. El futbolista de Boca Juniors asume un rol distinto al habitual en su club, pues arranca cerca de los centrales. En la base de la jugada, el ’20’ charrúa filtra los primeros pases y activa a sus compañeros, a pesar de que su rol también le exige cierto rigor posicional en fase defensiva. Es en tres cuartos donde emergen las figuras de Amaral y De la Cruz, con cañones en sus piernas. El primero, capitán del equipo, ha exhibido un golpeo prodigioso con la izquierda. No importa la zona en la que agarre el balón, Amaral siempre es un peligro. Lo demostró con un zambombazo desde más de 30 metros contra Brasil que derrumbó los planes de la Canarinha cuando peor estaba Uruguay, pero también ante Argentina en la primera fase, a la que fusiló con un disparo teledirigido a la escuadra. Amaral ha marcado en los últimos cinco encuentros del campeonato. Desde la media o larga distancia también supone una amenaza permanente Nico de la Cruz, igualmente peligroso desde fuera del área aunque con una peor relación con el gol que el capitán. Aun así, el hermano del internacional charrúa Carlos Sánchez tiene madera de buen llegador, pues mide muy bien sus apariciones por sorpresa en el área.

Amaral ya jugó el pasado Sudamericano sub-20. Foto: Pedro Reparaz.
Amaral ya jugó el pasado Sudamericano sub-20. Foto: Pedro Reparaz.

En la delantera, Nicolás Schiappacase no se toma un respiro en la pelea con los defensas rivales. El futbolista del Atlético de Madrid no es un delantero particularmente alto, pero sí se trata de un futbolista muy dinámico. Schiappa no para de moverse. Cae de forma preferente al perfil izquierdo, donde luego arranca para iniciar la diagonal hacia dentro, y también baja a recibir el balón cerca del centro del campo. Los movimientos del punta celeste arrastran a sus marcadores y abren huecos para los fantásticos llegadores de Uruguay. Por otra parte, cuando el cuadro charrúa está replegado en campo propio Schiappacase explota su velocidad para atacar los espacios. Del mismo modo que baja a recibir, el delantero colchonero también alterna desmarques de ruptura y es letal en los contragolpes, aunque debe mejorar sus cifras.

Salvo en el empate a tres contra Argentina en la primera fase, atrás la zaga celeste se ha mostrado bastante sólida. Con el paso de las jornadas Uruguay ha ido arreglando algunos de sus defectos, como la defensa de las acciones a balón parado, que le costaron un disgusto en el primer enfrentamiento con la Albiceleste. Uruguay ha mantenido la puerta a cero en cuatro de los seis partidos que ha disputado. La pareja de centrales se complementa bastante bien, con el zurdo Matías Viña ejerciendo de corrector de Rogel (ambos juegan en Nacional) cuando la situación lo requiere, y en la portería Santiago Mele transmite bastante seguridad.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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