Espectáculo estival

Europa League trophy on display pictured ahead of the European Super Cup match at the Cardiff City Stadium, Cardiff
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
12/08/2014

La Supercopa europea volvió a justificar su existencia un año más. En pleno mes de agosto, cuando el aficionado futbolero ya anhela entre sudores fríos que vuelva la genuina competición, Real Madrid y Sevilla nos ofrecieron un espectáculo plagado de emoción, frescura y pinceladas interesantes de ambos equipos que sirvió para hacer más llevadera la espera.

Lo ganó el conjunto blanco con una imperial embestida de Dani Carvajal, seguramente el hombre del partido, que cabalgó incansablemente su banda derecha con jerarquía, frecuencia y, sobre todo, buenas decisiones. Su entendimiento con Lucas Vázquez fue el cimiento de la superioridad blanca durante la prórroga (aprovechando la superioridad numérica, todo sea dicho), aunque el dominio del encuentro fue dispar e irregular. Comenzó algo por encima el Real Madrid, el Sevilla se rehizo y, con algo de fortuna, consiguió darle la vuelta al encuentro y a partir de ahí, sobre la base de la excelencia técnica de sus futbolistas, el conjunto andaluz gestionó la ventaja con una autoridad que impidió que el Real generara grandes sensaciones de peligro hasta el final de los 90 minutos. Sin embargo Sergio Ramos, el hombre de las finales, apareció en una jugada que se denominaría de fortuita si no se repitiera de forma sistemática para darle el empate a su equipo y la superioridad emocional que finalmente se antojaría decisiva. Así ganó el Real Madrid su tercera Supercopa europea.

Sergio Ramos of Real Madrid celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Atletico Madrid 0 during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 28/05/2016
Ramos volvió a marcar en una final. Foto: Focus Images Ltd

Es difícil sacar conclusiones colectivas demasiado definitivas a estas alturas de la temporada. El Sevilla de Sampaoli demostró ser un proyecto que todavía se encuentra en una fase embrionaria, por lo que sería injusto juzgar algo que no fueran sus intenciones. Y estas fueron las de tener el balón, sacarlo por bajo y presionar intensamente cuando lo perdían. Dadas las particulares características de su centro del campo (N’zonzi e Iborra fueron los elegidos en el doble pivote), no siempre lo consiguieron con la claridad que seguro pretendían. Lo que sí podemos resaltar ya a a principios de agosto con cierta contundencia es que el Sevilla ha vuelto a conformar un auténtico plantillón. El Mudo Vázquez (qué exhibición), Kiyotake, Konoplyanka y cía mostraron una calidad y una jerarquía técnica que habla de un potencial colectivo apasionante en el Sanchez Pizjuán. El aficionado nervionense debió relamerse ante los detalles de talento de los suyos. Cosa seria.

También del Real Madrid sería poco riguroso analizar su funcionamiento colectivo en clave 2016/2017, porque varios de sus hombres contextuales no fueron de la partida. Sin embargo, sí se puede empezar medir la adecuación de las dos caras nuevas hasta el momento: Marco Asensio y Álvaro Morata. El futbolista mallorquín fue de la partida en la banda izquierda del 4-3-3 madridista y respondió al hype generado con un golazo descomunal. Fue un disparo que requiere de una capacidad técnica para ejecutarlo de la que sólo gozan los futbolistas especiales. Sin embargo, más allá del gol, su participación fue más irregular y, en opinión de quien escribe, esto se debió en buena medida a la posición en la que jugó. Asensio es un atacante zurdo con alma de centrocampista y, colocado a pie natural, su salida se le limita mucho, pues no puede irse hacia dentro. Como no es especialmente explosivo, no es un futbolista capaz de hacer de Lucas Vázquez con solvencia, por lo que su participación se vuelve algo más previsible: el pase interior y el pase atrás (ejecutado con una mucha calidad, eso sí) son las acciones que quedan a su disposición si no se inventa genialidades como la del tanto. En la derecha su abanico de posibilidades se abre mucho más.

Asensio celebra el pitido final
Marco Asensio sumó su primera titularidad en partido oficial. Foto: MarcadorInt

Morata empezó el encuentro con un desempeño notable en el juego directo, pero poco a poco su actuación fue levantando más dudas, pues adoleció de algunos de los defectos que hicieron imposible que triunfara en su primera etapa blanca: la precipitación. Esa imperiosa necesidad por reivindicarse, ese poco poso en las acciones ofensivas hicieron acto de presencia sobre el césped de Trondheim y convendría que fuera trabajando en domarlos si quiere triunfar en Chamartín.

Otro nombre cuya actuación fue relevante pues su situación en la plantilla está indefinida fue Mateo Kovacic, quien en opinión de quien escribe mostró algunas de las razones por las que Zidane contó tan poco con él durante la temporada pasada. Su diferencial carrocería de panzer, sus imperiales cabalgadas y su delciado manejo de la pelota están fuera de toda duda, pero es un jugador todavía demasiado anárquico, desordenado y caótico. Tácticamente es aún muy inmaduro y eso, en un entrenador que prioriza el orden como el francés, es un problema. Se mueve frenéticamente por todo el campo tanto con el balón como sin él e impone un ida y vuelta que el Real Madrid no busca. Debe serenarse y definirse.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

3 comments

El equipo que sacó el Real Madrid de inicio,para muchos una sorpresa,fue el más coherente posible dada la cantidad de entrenamientos hechos por los integrantes de la plantilla.
Esto también dejó claro que jugando como equipo se puede pelear los partidos e incluso ganarlos,aunque siempre es mejor tener los jugadores diferenciales del equipo.
A destacar,que no lo he leído mucho,los buenos minutos de James en la prórroga.

Yo a James no le vi tan bien. Es cierto que tiene una calidad brutal y esta hizo acto de presencia, pero físicamente le vi adoleciendo de algunos de los defectos que enturbiaron su pasada temporada.

Físicamente creo que es normal que no esté bien para un partido ya “oficial”(aunque había cierto nervio competitivo,todavía los dos equipos no estaban para grandes derroches físicos),dado que se reincorporaron él,Ramos y Módric más tarde.
Si que es cierto,como dijiste en la crónica,que Kovacic todavía le falta soltar antes la pelota y no conducir tanto.En algunas ocasiones está bien este recurso,pero si no juega más adelantado hay que darle más fluidez al balón.

Deja un comentario

*