El Atlético marca territorio

Diego Costa of Atletico Madrid (2nd right)  celebrates scoring their first goal to make it Atletico Madrid 1 Arsenal 0 during the UEFA Europa League Semi-Final match at the Wanda Metropolitano Stadium, Madrid
Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222
03/05/2018

La Supercopa de Europa confirmó que en la temporada 2018-19 el Atlético ha puesto el listón más alto que nunca. El Atlético de Madrid derrotó al vigente campeón de Europa -y máximo rival- en una final que confirma los buenos presagios del verano colchonero. Los fundamentos están más que asentados desde hace años en los planos diseñados por Simeone, pero nunca había contado con tantos recursos y herramientas como esta campaña, una de las más ilusionantes en los últimos años por la expectativa generada. Se espera que el Atlético compita contra cualquiera, pero ahora parece aún más preparado para comparecer en todo tipo de batallas, tanto las de largo recorrido como las eliminatorias, las que le exijan proponer y las que le exijan guardar un poco más la ropa. Lo demostró en el primer encuentro oficial del curso, donde sacó a relucir su abanico de piezas para imponerse a un Real Madrid carente de dinamita en el área rival. Una de las facetas que terminó marcando la diferencia en una final entre dos plantillas con potencial a desarrollar en los próximos meses.

Real Madrid 2 (Benzema 27′, Ramos 63′)
Atlético de Madrid 4 (D. Costa 1′, 79′, Saúl 98′, Koke 104′)

Real Madrid vs Atletico - Football tactics and formations

El conjunto rojiblanco arrancó con fuerza en un inicio prototípico. Presión alta, intensidad, bloque arriba y la pretensión de provocar errores en los primeros minutos para generar nerviosismo y gestionar un marcador favorable. Le salió de fábula al Atlético, que se adelantó antes de que se cumpliese el primer minuto de juego. Diego Costa dejó atrás a Sergio Ramos con un autopase de cabeza, luego se zafó de Varane y perforó la meta de Keylor Navas con un disparo potentísimo dirigido al primer palo. El Atlético mantuvo una presión inicial que dificultó la entrada del Real Madrid en el partido, sobre todo a través del despliegue de Saúl. El canterano colchonero mordía arriba para que Kroos no tocara la pelota con facilidad mientras Rodrigo protegía su espalda.

El Real Madrid tardó unos minutos en serenarse y ganar metros con la pelota. Creció la influencia de Kroos a medida que el nuevo equipo de Julen Lopetegui controló la posesión y obligó al Atlético a recular. Fue entonces cuando mejor se percibió el plan de juego del técnico vasco: el Real Madrid se juntaba a través del balón e Isco caía a ambas bandas para generar superioridades. A menudo Isco y Benzema acudían a la misma zona para combinar. En otras, Isco, Asensio y Bale se buscaban en un mismo sector. El Real Madrid ganó metros, pero le costó algo más poner cerco a la meta defendida por Jan Oblak. Los movimientos de Benzema entre líneas permitían al cuadro blanco avanzar en el último tercio, pero luego nadie rellenaba el hueco del delantero francés en el área. Resultaba relativamente cómodo de defender para el Atlético de Madrid, que no sufrió demasiado incluso en las fases en las que le costó más desplegarse por la presión alta de su rival ciudadano.

Aun así, el campeón de la Champions League encontró resquicios en la defensa colchonera. Sobre todo cuando Gareth Bale encaró a Lucas Hernández en la banda derecha. El galés desbordó al lateral galo en varios duelos individuales y en uno de ellos se sacó de la chistera una asistencia fabulosa para Benzema. Bale se marchó hacia la línea de fondo y centró con la bota derecha para que el ‘9’ del Real Madrid rematara al fondo de la red. Antes había avisado Asensio con un remate de tacón espectacular. Para reforzar esta grieta en el muro rojiblanco, el Atlético ajustó su defensa cambiando de banda a Thomas Lemar. El centrocampista francés, tremendamente comprometido en las labores defensivas, había echado una mano a Juanfran en el flanco derecho ante las incursiones de Marcelo y pasó a defender la banda opuesta ante la insistencia blanca por ese perfil. A partir de ese momento, Lucas Hernández se sintió más arropado y Gareth Bale desbordó con menor frecuencia.

Gareth Bale of Real Madrid in action during the UEFA Champions League Final at the Olympic Stadium, Kiev Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 26/05/2018
Gareth Bale generó la jugada del 1-1. Foto: Focus Images Ltd.

Con el paso de los minutos, el Real Madrid se hizo con el dominio de la pelota y de los tiempos del partido. Movió el esférico con paciencia para erosionar la rocosa zaga colchonera a la espera que el paso del reloj le diera la razón. Acabó anotando el 2-1 en un penalty de Juanfran originado en un saque de esquina y la entrada de Modric -que casi coincidió con el segundo gol blanco- le ayudó incluso más a rebajar las revoluciones en un encuentro en el que el Atlético acusaba el desgaste físico. El Real Madrid tenía el partido de cara sobre el minuto 63′, con el marcador a favor, Griezmann en el banquillo y la presencia de Modric y Kroos sobre el césped. El croata y el alemán buscaban juntarse con Isco, que pasó a jugar en la izquierda. No le bastó para entrar en contacto con el esférico con mayor frecuencia.

Real Madrid vs Atletico - Football tactics and formations

Las ayudas del Atlético llegaban cada vez más tarde, y a la vez el equipo colchonero había perdido frescura con el balón. La recuperó con la irrupción de Ángel Correa (y Vitolo) y la posición más centrada de Lemar, que multiplicó su influencia en el encuentro. El galó ganó presencia en la circulación a la solidaridad defensiva mostrada en el primer tiempo y se juntó con el talentoso atacante argentino. Entre ambos permitieron al Atlético ganar metros y, sobre todo, desbordar. El giro de Lemar en cada recepción, el cambio de ritmo de Correa y la sociedad entre el argentino y el galo hicieron daño al Real Madrid, que tuvo que retirar a Casemiro antes de tiempo. El combinado blanco acabó concediendo el gol del empate en una jugada en la que Marcelo intentó evitar un saque de banda para acabar regalándole el balón a Juanfran. Correa se encargó de asistir a Diego Costa.

Real Madrid vs Atletico - Football tactics and formations

El esquema del segundo tiempo se reprodujo en la prórroga, con el añadido de que el mediapunta del Atlético pasó a ser Thomas en lugar de Lemar. El Real Madrid procuró llevar el peso del partido con Modric y Ceballos, pero dejó de generar ocasiones verdaderamente peligrosas. La entrada de Lucas Vázquez no supuso ninguna dificultad añadida para el Atlético de Madrid, que se sentía particularmente cómodo cuando las jugadas blancas terminaban en centros al área. Tampoco creó excesivo peligro el Atlético hasta que Thomas le robó el balón a Varane en campo rival, combinó con Diego Costa y asistió a Saúl, que marcó un golazo antológico de volea para adelantar de nuevo al combinado colchonero. Poco después llegaría el cuarto martillazo rojiblanco, en una jugada que iniciada por Diego Costa y culminada por Koke tras un pase de primeras de Vitolo. No había inquietado demasiado a Keylor Navas, pero la amenaza latente de la contra siempre estaba presente con Correa y Vitolo. Los dos goles de diferencia, la carencia de frescura, la falta de revulsivos en el banquillo y la defensa rojiblanca -que protegió el resultado con una línea de cinco y otra de cuatro por delante, a menudo con Thomas como futbolista más adelantado- congeló el electrónico en el 2-4 definitivo. El Atlético ha empezado la temporada con buen pie y sus primeros fichajes parecen haber encajado con el ecosistema rojiblanco a tenor de las expectativas levantadas. Pero aún es 16 de agosto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

8 comments

Para abrir los comentarios, quiero dejar una mención al partido de Rodrigo Hernández. Me gustó mucho y fue creciendo a lo largo de la primera mitad. Importante a nivel estructural para que Saúl saltara a la presión al inicio y luego ganó confianza con el balón. Toma muy buenas decisiones, con y sin balón, y creo que es una pieza muy complementaria con la plantilla actual del Atlético. Quería dejar constancia de ello en algún lugar, de forma algo más específica, y creo que esta es una buena forma.

Soy muy positivo con el porvenir y la influencia de Rodrigo en el juego del Atlético. Ya en su primer partido oficial dejó detalles de lo que puede ser, aunque lejos está de su mejor nivel ofrecido en Villarreal. Pero todo hay que decirlo, a pesar de su ausencia, cuando Lemar pasó a posiciones centradas fue cuando el signo del partido cambió por completo. La clave que desequilibró la final, si bien ya había estado muy acertado en ambas bandas. Aprovechando además el vacío de Casemiro, que fue el único argumento defensivo del Real Madrid en toda la noche.

Las ganas por ver a Rodri y Lemar se justifican y van en aumento.

Somos muy de extrapolar un momento deportivo con la tendencia de toda la temporada y, como se ha dicho, estamos a 16 de Agosto. Dicho esto, hay síntomas que parece que se van a arrastrar durante la temporada.
Por un lado lo positivo de ambos lados: el acierto con Rodrigo, la alternativa Lemar, Costa de principio de temporada y un banquillo extenso. Por el Madrid también podemos ver a un Bale a gran nivel y Asensio buscando puerta con más frecuencia ahora que no está Cristiano.
En lo negativo, el Madrid no parece tener alternativa en el banquillo. En un equipo en el que lesiones de Modric, Varane, Bale y Ramos son previsibles, afrontar una eliminatoria de Champions se antoja complicada sin sus piezas principales.
Pero, como digo, es 16 de Agosto.

No entiendo muy bien las conclusiones que se extraen en el artículo. Se habla de que el Real Madrid acusó la falta de pólvora arriba, pero le marcó dos goles a este Atlético que cede menos de un gol por partido en contra en las últimas temporadas. Por otro lado, se habla de buenas sensaciones atléticas y yo, lo único que vi, fueron errores infantiles de la zaga madridista que no creo que se produzcan con el equipo más rodado. Sí hay que darle el mérito a los colchoneros de que la presión estuvo excelentemente ejecutada y dificultó la circulación del Madrid y posibilitó que se produjeran los errores, por ejemplo, el de Varane de en el tercer tanto. El del segundo fue una irresponsabilidad de Marcelo que, en cierto modo, emuló a Buyo en las tardes aciagas para el madridismo de las ligas de Tenerife.
Tal y como lo veo, el Madrid estuvo más cerca del triunfo que el Atlético durante los 90 minutos y estaba dominando claramente el partido en la prórroga hasta el 2-3 que supuso un mazazo. Habría que entrar en un sinfín de consideraciones más explícitas y minuciosas para analizar el partido, pero a grandes rasgos es esto lo que yo interpreto.

Amplío un poco el tema de la generación de ocasiones de gol, más allá de los dos tantos. Con el asterisco que siempre implica un partido jugado a un ritmo así en agosto, con las plantillas lejos de estar al 100%. Para la cantidad de balón que amasó el Real Madrid y las zonas en los que lo movió, creo que generó poco. Dos ocasiones en centros laterales en el primer tiempo (uno acaba en gol) y otra de Asensio poco después del empate, sobre todo. No creo que sea tan preocupante como otras opiniones que leí ayer, porque sí me gustó cómo quiso hundir al Atlético mediante la posesión, pero cuando Benzema bajaba para combinar le faltaba otra pieza que intimidara a los centrales.

Porque al final del mismo modo que se dice que los goles del Atlético nacen en errores individuales (es evidente y creo que lo explico) también se puede decir que el 2-1 es una jugada relativamente aislada, un córner al segundo palo que termina en una mano.

En el caso del Atlético de Madrid, creo que el buen partido de Costa (y luego de Correa) le permitió tener siempre la posibilidad de desplegarse. Incluso estando muy atrás, en fases en las que no lograba salir (un rato muy largo entre el 20′ y el 70′, por ejemplo) existía la opción latente de que en cualquier jugada dos o tres futbolistas del Atlético hicieran daño. Eso no lo percibí en el Real Madrid a medida que se fueron apagando Bale y Asensio, y luego demostró mayor pegada (de ahí lo que se comenta de la pólvora, que al final el 2-3 llega cuando parecía que podía llegar el gol del Real Madrid, porque estaba instalado en campo contrario aunque le costara traspasar el último tercio). Creo que ambos temas no son excluyentes.

La diferencia en el Madrid es pasar de tener como líder a CR7 a tener a Sergio Ramos. Este año al Madrid le va ir mal en Europa.

Deja un comentario

*