Red Bull ya está aquí

rbsalzburgo-9 Guillermo Valverde/MarcadorINt

Ha llegado al día. El día en el que una de las principales potencias emergentes del fútbol europeo logró situarse en la élite del fútbol formativo, quizá algo prematuramente respecto a sus mayores. El Red Bull Salzburgo, la filial austríaca del RB Leipzig, se ha colocado en la final de la Uefa Youth League, anticipándose a un futuro no tan lejano en el que no nos suene nada raro ver al conjunto representante de la marca de bebidas energéticas codeándose habitualmente con los principales gigantes continentales. Pues que el Red Bull Salzburg haya logrado estar entre los dos mejores U19 de Europa está lejos de ser una carambola, una rocambolesca sucesión de casualidades. Es el resultado causal y hasta lógico de un ambicioso proceso vanguardista y ultraprofesionalizado que trata de perfeccionar hasta el límite la formación de talentos, combinándolo con un rompedor modelo táctico que pretenden que sea su reconocible identidad. Por el camino han dejado a Manchester City, Paris Saint Germain, Atlético de Madrid y FC Barcelona, evidenciando que a día de hoy pueden enfrentar su proyecto a cualquiera de los gigantes del continente sin ningún tipo de complejo. Con el RB Leipzig ya matemáticamente en la próxima edición de Champions League, sirva esto de aviso y prefacio: vayan acostumbrándose. Es el fútbol que viene.

FC Barcelona 1 (Mboula 19′)
Red Bull Salzburg 2 (Wolf 63′, Patson 84′)

Red Bull Salzburg vs Away team - Football tactics and formations

El encuentro siguió el guión esperado teniendo en cuenta que chocaban dos de las instituciones con el modelo táctico más claro en el continente. De un lado, el FC Barcelona, el representante por excelencia del juego de posición, buscaba rasear la pelota desde atrás con parsimonia. En frente, el Red Bull Salzburgo, fiel seguidor de la filosofía de presión agresiva y transiciones eléctricas que instauró Ralf Rangnick cuando se puso al mando del proyecto, mordía intensamente a la salida de balón. Y, pese a que le faltaban dos de sus cinco mejores jugadores (Xavier Schlager y Oliver Filip) lo cierto es que los austriacos, en su clásico 4-4-2 en rombo, lograron generarle un escenario muy incómodo desde un principio a los catalanes. El conjunto culé era incapaz de desplegarse mediante cadenas de pases, y tenía que recurrir a las acciones individuales para poder superar ese encime en primera línea. Principalmente las de quizá sus dos más potentes futbolistas de esta generación. Por el sector izquierdo era Marc Cucurella, el fabuloso lateral zurdo culé, quien a través de sus eléctricas conducciones y asociaciones en campo rival lograba hacer avanzar al Barça. Por la derecha era Jordi Mboula, el exuberante extremo diestro, el que a través de su potentísimas zancadas a pierna natural pisaba línea de fondo y contactaba con el habilidoso Abel Ruiz. Precisamente fue una maravillosa jugada individual de Jordi, que pese a estar magníficamente defendido logró zafarse de todos sus perseguidores, la que logró poner al conjunto barcelonista en ventaja. Un resultado que quizá no hacía justicia a lo visto sobre el verde, como se iría viendo con el transcurrir de los minutos.

Lejos de bajar el pistón tras el golpe emocional del tanto, el colectivo austríaco no bajó lo más mínimo la intensidad de su presión. Y lo que empezó pareciendo un atasco momentáneo, acabó convirtiéndose en un contexto incómodísimo e interminable para el FC Barcelona. No lograba avanzar líneas y concedía pérdidas en campo propio de forma goteante. El talentosísimo mediapunta Hannes Wolf, MVP indiscutible del partido con un gol y una asistencia, era el encargado de administrar esas pérdidas y, pese a que lo hizo con brillantez, al Salzburg se le resistía el tanto con el paso de los minutos. Hasta que el portero barcelonista, en un flagrante error en salida forzado por el agobio austríaco, le regaló un pase fallido que Wolf no perdonaría. De sus botas nacería también el tanto que a la postre le daría la victoria a su equipo, tras una magnífica apertura de Amadou Hainara (ojo con este chico, next Naby Keita) que Hannes centraría para que Patson, debutante, pusiera a los suyos definitivamente en la final de Nyon.

Foto de portada: MarcadorInt/Guillermo Valverde

 

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3 comments

Creo que a los equipos de Red Bull les falta dominar más registros de juego para realmente competir entre los grandes. A nivel juvenil funciona, pero en la Champions el juego de presión y transiciones es el menos apto, en mi opinión. Incluso a nivel nacional tienen que empezar a expandir su juego. En Alemania ya se han acostumbrado a ese juego y proyectos como el Dortmund de Klopp o el Bayer de Schmidt ( Técnico formado en el Salzburg) acaban muy mal sus épocas. Y el RB Leipzig ya no juega con la brillantez de incios de curso

Estando de acuerdo con la esencia de tu comentario, hay que decir que en el Salzburgo no se cumple tanto esa premisa. Óscar García le ha dado mucha versatilidad al equipo.

El problema está en que el hermano pequeño se ha hecho mayor demasiado rápido. Con el Leipzig clasificado para Champions, ahora solo uno de los dos podrá jugar la máxima competición continental, y el hijo favorito de RB es el alemán, por lo que me surgen muchas dudas acerca del futuro del conjunto austríaco. Cierto es que a escala formativa ya están al nivel que demuestran, pero imagino que tratarán de aplicar estas fórmulas en su sede alemana para asegurar la continuidad del proyecto.

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