Florian Wirtz: la gran aparición

El Bayer Leverkusen debe remontar en casa para pasar a octavos. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd

El Bayer Leverkusen es una de las grandes sorpresas de la temporada en el fútbol europeo. El cuadro dirigido por Peter Bosz destaca por ser un equipo extremadamente ofensivo en todo momento y en cualquier escenario. A través de un índice de posesión alto y una serie de movimientos bien ensamblados, los cuales le permiten iniciar el juego, progresar y atacar de un modo bastante directo y vertical, podría decirse que este Bayer Leverkusen es, ante todo, un equipo consecuente con sus propias virtudes y sus limitaciones. Una de las máximas de este equipo se centra en atraer siempre la presión rival muy abajo, cerca de su portero, para aprovechar los espacios que se van generando por delante de la línea del balón (a la espalda de la defensa contraria) a partir de una ocupación del espacio altamente eficiente (y, a la postre, también eficaz) desde sus laterales a los extremos, pasando, ineludiblemente, por sus dos interiores. Es un equipo pensado para atacar.

Este Bayer Leverkusen actúa en un 4-3-3 en el que sus laterales, independientemente de quienes sean, Bender/Dragovic (en derecha) y Sinkgraven/Wendel (en izquierda), cumplen con un rol indispensable en la fase de iniciación del equipo en campo propio. Peter Bosz está fijando a sus dos laterales muy abajo en la fase de salida para que ambos, siempre bien abiertos, actúen como cebo ante los extremos o los volantes del equipo contrario. Atrayendo así a los dos futbolistas de fuera del equipo rival, que generalmente presiona con dos jugadores sobre Tah y Tapsoba, los dos centrales del Leverkusen, para generar así una situación de igualdad numérica, el equipo alemán consigue dominar el esfuerzo defensivo de su oponente haciéndole sentir una falsa sensación de control, atrayendo su presión, a escasos 10 o 15 metros de la posición que ocupa Hradecky.

Patrik Schick viene siendo muy importante en el Bayer Leverkusen. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd
Patrik Schick viene siendo muy importante en el Bayer Leverkusen. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd

Para que todo esto funcione correctamente, resulta indispensable que los centrales sean atrevidos con el balón en los pies. Y ambos, tanto Tah como Tapsoba, lo están siendo. De ellos dos, además de Baumgartlinger, el pivote de este equipo, depende principalmente el éxito de este plan tan atrevido como efectivo. El posicionamiento de los dos interiores es muy coherente con el plan de partido que pretende instaurar el Leverkusen en todos sus encuentros. Y es aquí donde hay que hablar de una de las grandes revelaciones de los últimos meses en el fútbol alemán: Florian Wirtz. Este joven futbolista de 17 años debutó hace unos meses con el primer equipo del Bayer Leverkusen, justo tras el confinamiento, y llegó incluso a convertirse en el goleador más joven de la historia de la Bundesliga al hacerle un gol al mismísimo Bayer Múnich con 17 años y 34 días (48 días más joven que el anterior poseedor del récord, Nuri Sahin). Un dato, eso sí, que ahora ya está en manos de Youssoufa Moukoko (16 años y 28 días). Si la temporada pasada, hace escasos siete meses, Florian Wirtz irrumpió en la élite del fútbol alemán como extremo a pie natural en el sistema de Peter Bosz, ahora, ya asentado en la dinámica del primer equipo, se trata de un interior derecho (es decir, también a pie natural) de muchísimo valor posicional en la idea del equipo.

Los dos interiores del Bayer Leverkusen se encuentran siempre escalonados. Amiri, que viene actuando sobre el perfil izquierdo, y Wirtz, interior derecho, tienen bien interiorizado que su posición no puede ser exactamente la misma por delante de la línea del balón. Con ellos dos a diferentes alturas, generalmente Amiri más abajo que Wirtz, Peter Bosz pretende que su rival también defienda de una manera asimétrica. Intercalando a sus jugadores entre las líneas y los intervalos (espacio entre posiciones) del equipo contrario, el Bayer Leverkusen se asegura una circulación de balón vertical, agresiva y expeditiva para brindarle en última instancia a sus atacantes (sobre todo a sus extremos) el tiempo y el espacio necesarios para optimizar sus mejores cualidades (físicas y técnicas). De esta forma, con Wirtz como interior más alejado, encargado de atacar la espalda del pivote rival desde el intervalo pivote-interior o pivote-volante del equipo contrario, y Amiri algo más cerca de Baumgartlinger, y, por tanto, también del primer pase de la defensa, el Bayer Leverkusen consigue rajar completamente desde esta zona la presión de su rival. Florian Wirtz es un futbolista que se maneja bastante bien en el espacio reducido. Lo hacía la temporada pasada en banda, siendo diestro en la banda derecha, y lo está haciendo ahora en una posición algo más centrada como interior. Moviéndose por dentro, en zonas donde generalmente no hay espacio, el joven futbolista alemán consigue acelerar el juego de su equipo desde su primer contacto con el esférico. Porque Wirtz, en el Leverkusen, viene siendo precisamente eso: un acelerador, una lanzadera, dentro de la fase ofensiva.

Nadiem Amiri viene ocupando el interior izquierdo del Leverkusen. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd
Nadiem Amiri viene ocupando el interior izquierdo del Leverkusen. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd

Una cualidad preciadísima en el fútbol de Florian Wirtz tiene que ver precisamente con esos controles que realiza entre líneas. El alemán juega siempre por delante de la línea del balón, y eso, inevitablemente, le lleva a pasar mucho tiempo de espaldas al área rival. Pues bien, Florian Wirtz hace todo lo posible para recibir siempre perfilado. Sus controles, en este tipo de situaciones, los realiza siempre con la pierna más alejada del esférico, lo cual le permite salir orientado ya en la carrera hacia el ataque. El juego del futbolista alemán es eficiente. Normalmente, apoyado en ese tipo de acciones técnicas de primerísimo nivel, juega a pocos toques en sus intervenciones directas con el balón. Y esa destreza posibilita, entre otras cosas, que la circulación del equipo acelere de un modo considerable cuando pasa por sus botas. Pero ahí no acaba la cosa. A pesar de su corta estatura, pues Wirtz no es un futbolista que destaque precisamente por la altura, sabe utilizar bien su propio cuerpo para proteger y conservar el esférico en situaciones de máxima exigencia (tiempo/espacio). De hecho, en este sentido se aprecia una clara evolución en su fisonomía durante estos meses ya en la élite. Su carrocería es mucho más resistente que en el último tramo de la temporada pasada, cuando debuta, y ese desarrollo físico le permite, con 17 años, ser algo más resistente en el cuerpo a cuerpo. Una condición puramente física que Wirtz acompaña con una buena interpretación de la situación, pues es habitual ver al joven jugador alemán bajar su centro de gravedad, flexionar correctamente tronco y rodillas para no perder el control sobre el esférico, y, de esta forma, compensar así una punta de velocidad que no puede ser considerada diferencial en situaciones de transición a campo abierto.

Wirtz, en muchas situaciones, es la pausa necesaria que le permite al equipo correr más y mejor. Su punta de velocidad es inferior a la de los dos extremos, Bailey y Diaby, y seguramente por ahí pueda explicarse su reconversión total a la posición de interior. Wirtz es un futbolista de mucha calidad técnica, como se aprecia en sus controles, sus conducciones, sus pases y sus disparos, pero tampoco tiene ni parece esconder un potencial súper élite en cuanto a su regate. Aunque no es algo que su fútbol, y menos ahora como interior, eche especialmente en falta. Algo que sí tiene su juego, y que bien merece ser destacado en este análisis, es la lectura que hace del mismo. Wirtz es un futbolista que no desconecta del partido, ni mental ni gestualmente, ni siquiera con el paso de los minutos (y el consecuente desgaste físico), y esa aptitud, en ataque y en defensa, es un lujo para el Leverkusen. Respetando el perfil del sistema en el que actúa, algo clave para el buen funcionamiento general de la pizarra, Florian Wirtz se mueve bastante (sin balón) con la idea de darle al Bayer Leverkusen las mejores opciones de pase desde su condición de interior derecho. Wirtz es capaz de provocar cosas sobre el juego incluso cuando no entra directamente en contacto con el balón, y eso se debe a esa constante movilidad mediante la cual va leyendo y ejecutando, ya sea para estirar desde un desmarque (que hunda al rival), fijar un intervalo (que le permita recibir a Bailey, el extremo de su lado, en mejores condiciones) o incluso engañar con un apoyo (con el cual consigue arrastrar la vigilancia de su par). Cuando participa, desenfunda rápido. Piensa y actúa a gran velocidad. Y pese a que esa celeridad le lleva a cometer algunos errores no forzados en la entrega, detalles que deberá ir puliendo poco a poco con el tiempo, esas imprecisiones compensan por la gran cantidad de veces en las que sí consigue acelerar y dinamizar el juego del Leverkusen.

Moussa Diaby se ha asentado en el extremo izquierdo del equipo. Foto: Tomàs Martínez/MarcadorInt (Todos los derechos reservados)
Moussa Diaby se ha asentado en el extremo izquierdo del equipo. Foto: Tomàs Martínez/MarcadorInt (Todos los derechos reservados)

Wirtz es un tipo de sangre fría con el balón en los pies, capaz de rebajar al mínimo las revoluciones de su propio cuerpo para potenciar su sensibilidad sobre la situación, en acciones en las que, volviendo a usar el recurso de bajar el centro de gravedad logra al mismo tiempo conducir el balón, escondérselo a su rival (para lo cual también hace uso de su pierna menos hábil) y optar por la mejor elección (disparo/pase) en pocas décimas de segundo. Peter Bosz conoce mejor que nadie las dificultades defensivas de su propio equipo en campo propio, ya que el Bayer Leverkusen 2020-21 no es un equipo que se encuentre especialmente cómodo cuando debe organizarse cerca de su portero, y, en consecuencia, intenta que esto ocurra la menor parte del tiempo por encuentro, y en este aspecto Florian Wirtz también tiene mucho que decir. Por lo general, el equipo alemán está defendiendo sobre un 4-1-4-1/4-4-2 en el que Wirtz salta exactamente a la misma altura que Schick, el delantero, para comandar una presión que pretende ser la respuesta más eficaz del Bayer.

El joven futbolista alemán es agresivo en esos esfuerzos. No se guarda nada. Y encima al poseedor rival con acciones de máxima intensidad para provocar el error, o, al menos, atenuar sus posibilidades (muchas veces con faltas poco necesarias, eso sí) en la fase de iniciación de su equipo. Ahí también viene siendo importante Florian Wirtz para el Bayer Leverkusen. Un futbolista que acaba de romper su propio cascarón, como quien dice, y que en muy pocos meses se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la Bundesliga en una de las grandes sorpresas del campeonato. Será complicado, por muchos motivos (técnicos y tácticos), que el Leverkusen mantenga durante toda la temporada este ritmo tan alto de realización (goles) y conteo (puntos), pero ya es muy positivo que a estas alturas del curso, después de bastantes semanas, el equipo haya conseguido que realicemos un análisis del mismo sin la necesidad de mencionar en ningún momento el nombre de Kai Havertz, su gran estrella el año pasado. Si este curso el Bayer Leverkusen es de futbolistas como Wirtz es, en buena parte, gracias a la pizarra de Peter Bosz.

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FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Florian Wirtz
Edad: 17 años
Equipo: Bayer Leverkusen
País de nacimiento: Alemania
Posición: Interior

Cada lunes, el análisis de un joven talento en edad sub-23.

– 14 de diciembre: Illan Meslier
– 7 de diciembre: Jérémy Doku
– 30 de noviembre: Eberechi Eze
– 23 de noviembre: Darwin Núñez
– 16 de noviembre: Cristian Romero
– 9 de noviembre: Gianluca Scamacca
– 2 de noviembre: Rayan Aït-Nouri
– 26 de octubre: Giovanni Reyna
– 19 de octubre: Antony
– 12 de octubre: Matheus Cunha
– 5 de octubre: Tariq Lamptey
– 28 de septiembre: Dominik Szoboszlai
– 21 de septiembre: Marash Kumbulla
– 14 de septiembre: Adil Aouchiche

Foto de portada: Yannis Halas/Focus Images Ltd.

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1 comments

Recuerdo cuando allá por el mes de mayo todos estábamos enganchados a la Bundesliga. Que impacto tuvo este chico, tengo más que pendiente ver un partido entero del Leverkusen esta temporada.
Y ya que le mencionas Adrián, creo que dentro de poco te tocará un análisis de Moukoko 😉

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