Un Bayern terrenal

Bayern Munich celebrate Joshua Kimmich's goal against Real Madrid during the UEFA Champions League Semi-Final match at Allianz Arena, Munich
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25/04/2018
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Cuatro partidos sin ganar, dos derrotas consecutivas en Bundesliga y malas sensaciones. Los últimos encuentros del Bayern previos al parón de selecciones del mes de octubre han disparado las alarmas en el dominador absoluto del fútbol alemán, que ya no se siente tan superior a sus adversarios en el campeonato doméstico. De forma anecdótica ocupará la sexta posición de la clasificación durante un par de semanas -aunque solo se encuentra a cuatro puntos del líder, el Borussia Dortmund-, pero los síntomas del fútbol practicado por el equipo de Niko Kovac resultan cuanto menos preocupantes si la mala dinámica se prolonga después del parón.

Varios de los problemas manifestados por el Bayern en los dos primeros meses de temporada se arrastran de una cuestionable planificación deportiva. El bloque bávaro sigue sin rejuvenecerse de forma ostensible, más allá de algunas incorporaciones puntuales de futbolistas que conforman la unidad de teóricos suplentes. Serge Gnabry se ha incorporado de forma definitiva a la primera plantilla tras su cesión al Hoffenheim, Renato Sanches ha regresado tras su descenso con el Swansea y Leon Goretzka ha llegado libre procedente del Schalke, mientras el club ha prescindido de Juan Bernat, Sebastian Rudy y Arturo Vidal. Sin embargo, la estructura antes de empezar era la misma de los últimos tiempos: Alaba y Kimmich no cuentan con recambios del mismo nivel en caso de ausencia, Süle, Hummels y Boateng se reparten los minutos en el eje de la zaga y Coman es el único futbolista capaz de amenazar la titularidad de los eternos Ribéry y Robben en los flancos.

Niko Kovac, manager of Eintracht Frankfurt during the Bundesliga match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 27/01/2017 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-170128-1013.jpg
Niko Kovac, entrenador del Bayern. Foto: Focus Images Ltd.

Las lesiones de Rafinha, Tolisso y Coman han reducido el abanico de posibilidades del Bayern y han brindado menos respiro a Ribéry y Robben, por mucho que James Rodríguez haya actuado en alguna ocasión partiendo desde la banda. Y ahora el club bávaro está empezando a acusar la falta de frescura de las dos leyendas de la entidad. El Bayern de la última década se ha caracterizado por triturar a sus rivales a base de desequilibrio exterior y centros laterales, pero ahora sin embargo no intimida tanto. El combustible de Robben y Ribéry es limitado y suele agotarse en las segundas mitades, reducido a chispazos puntuales. Por ejemplo, Ribéry solo ha completado dos de los siete partidos que ha empezado de titular. Así pues, el Bayern necesita proyectar constantemente a Alaba y Kimmich para abastecer a Lewandowski y Müller, que está partiendo como interior derecho en la mayoría de partidos en los que ha sido titular.

Si la ausencia de Coman ha limitado las opciones de rotación en las bandas, la ausencia de Corentin Tolisso también ha mermado el centro del campo del Bayern. En el día a día de la Bundesliga, Niko Kovac ha apostado por Thiago como mediocentro posicional de su 4-3-3. Uno de los interiores es Müller, que espera en la frontal del área, y el otro acompañante en la medular suele alejarse del futbolista español para esperar la recepción entre líneas. Cuando Goretzka o Renato Sanches completan el trío de centrocampistas, Thiago suele contar con pocos socios con quienes combinar. En este escenario debe elegir entre arriesgar con un pase interior que supere líneas o abrir el juego hacia la banda. Con Tolisso, el Bayern contaba con una pieza que se situaba a una altura intermedio. El galo solía alejarse de Thiago, pero también podía acercarse si el equipo sufría para asentarse en campo contrario. En líneas generales, el ex del Barcelona ha respondido bien al reto propuesto por Kovac esta temporada, busca mover la pelota con pocos toques, no retiene la posesión más de la cuenta para agilizar la circulación y está bien colocado para robar arriba después de la pérdida, pero el Bayern no le ofrece demasiadas opciones de pase cuando se topa contra rivales que repliegan con las líneas muy juntas en su mitad de campo. Javi Martínez ha gozado de un rol secundario en la Bundesliga, aunque ha sido titular en los dos primeros partidos de Champions. Cuando el navarro juega de inicio, Thiago adelanta unos metros su posición.

Thiago Alcantara of Bayern Munich celebrates scoring during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 15/02/2017 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-170216-2255.jpg
Thiago Alcántara ha sido uno de los jugadores más importantes del Bayern en el arranque de temporada. Foto: Focus Images Ltd.

En cualquier caso, las sensaciones de los últimos partidos del Bayern han sido muy negativas: el vigente campeón no solo no ha jugado bien, sino que se ha atascado de forma recurrente y ha generado menos ocasiones de lo que suele ser habitual en choques en los que amasa mucho el balón. Pudo perder en el Allianz Arena contra el Ajax, perdió dos puntos en casa contra el Augsburgo y ha tropezado con estrépito ante Hertha y Borussia Mönchengladbach en dos partidos en los que se quedó sin marcar. Tampoco cuando Kovac optó por juntar a Wagner y Lewandowki en Berlín, en el único partido en el que ambos han coincidido (durante algunos minutos) sobre el césped. En esta misma línea, no deja de ser significativo que el Bayern únicamente haya roto empates o evitado derrotas con goles en la última media hora en un único partido, ante el Hoffenheim, en la primera jornada de la Bundesliga. El resto de goles en el último tercio de partido (contra Schalke, Bayer Leverkusen o Stuttgart) los ha anotado en contextos de marcador favorable, normalmente para sentenciar contra un adversario ya expuesto a la desesperada.

Tampoco ayuda al Bayern el valle de forma ¿puntual? de varios jugadores -Lewandowski, Müller, Robben, James o Boateng no pasan precisamente por su mejor momento-, que agudiza las lagunas colectivas del equipo. En los malos días recientes, no ha emergido ningún futbolista para resolver un partido por su cuenta, con una acción individual aislada ajena al desarrollo del juego. Un escenario preocupante para un equipo que aún posee mucho margen de mejoría. Si sus estrellas se entonan en el aspecto puramente individual, el Bayern volverá a sumar de tres en tres pronto porque, pese a sus limitaciones, atesora muchísimos más recursos que sus competidores. Nadie en Alemania cuenta con tantas armas para decantar los encuentros a su favor y existen dudas razonables de que otro club pueda igualar los ritmos de puntuación del campeón en las temporadas anteriores -de las últimas seis ligas, solo ha ganado una con menos de 80 unidades-. Sin embargo, el Bayern 2018-19 parece más vulnerable y humano que nunca.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Vi el partido del Gladbach y me sorprendió mucho, el Gladbach que le estaba costando mantener la puerta a 0 no tuvo problema alguno y casi no se vió a Sommer, para ser un partido en Munich complicado… Y el Gladbach suele ser un equipo que le ha puesto en apuros otros años y le ha ganado a veces, pero en este caso es que el Bayern no le dio problema alguno. Creo que Muller, Ribery y Robben ya han pasado de largo los mejores años de su carrera, incluso el propio Lewandoski. Creo que el Bayern puede ganar la Bundesliga a pesar de todo, pero si quiere competir en Europa necesita una revolución seria ya.

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