La caída de Peter Bosz

Head coach of Borussia Dortmund, Peter Bosz during the UEFA Champions League match at Signal Iduna Park, Dortmund
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26/09/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Cuando empezó la fase de grupos de la Champions, pocos se podían imaginar que el Borussia Dortmund sería incapaz de ganar ninguno de los seis partidos europeos y que Peter Bosz acabaría despedido antes del parón invernal. El principal aspirante a arrebatarle el trono al Bayern confió en el técnico neerlandés para reemplazar a Thomas Tuchel tras un final de temporada turbulento en el que se hizo patente el distanciamiento entre Tuchel y la directiva. Tuchel se despidió con la DFB Pokal bajo el brazo, pero se marchó de forma abrupta, con una relación cada vez más fría con ciertos futbolistas a tenor de lo recogido en la prensa local. En este contexto, el BVB tuvo que acelerar la contratación de un sustituto y el perfil con el que dio fue el del entrenador que había llevado al Ajax a su primera final europea en dos décadas. Un técnico que apostaba por un juego ofensivo, que disfrutaba del fútbol posicional como un devoto del legado de Cruyff, y que tenía cierta mano izquierda en el trato con jóvenes talentos, pues ayudó a progresar a varios adolescentes formados en una cantera tan prolífica como la del Ajax. Nacido en Apeldoorn, a 70 kilómetros de la frontera con Alemania, y con un bagaje de varios meses en el Hansa Rostock en su etapa como jugador, Bosz incluso dominaba el idioma. Una barrera menos para su integración en la Bundesliga.

Estas virtudes catapultaron a Bosz como uno de los candidatos a ocupar el banquillo del Borussia Dortmund, aunque no siempre fuera el favorito a asumir este cargo, y las diferencias con la directiva del Ajax en sus últimos meses en Ámsterdam ayudaron a facilitar su aterrizaje en el oeste de Alemania. Desde el primer momento el técnico neerlandés quiso implantar su modelo de juego de posición a partir de un 4-3-3 muy definido en el que quiso recuperar a algunos futbolistas que regresaron al club tras no triunfar lejos de Dortmund. Nuri Sahin empezó siendo el mediocentro elegido -con Julian Weigl lesionado-, Götze era un candidato evidente a jugar como interior izquierdo y Kagawa a menudo actuó como interior derecho en el centro del campo de Bosz, que complementaban dos extremos que partían muy abiertos para dar amplitud al equipo y buscaban el uno contra uno. La intención era meridiana: dominar al adversario mediante la posesión, aplastarlo en la mitad de campo contraria y tener a las piezas bien colocadas para presionar y recuperar el cuero de inmediato. Varias de las directrices que permitieron al Ajax disputar la final de la Europa League.

Nuri Sahin of Borussia Dortmund celebrates scoring their 3rd goal during the UEFA Champions League match at Signal Iduna Park, Dortmund Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 22/11/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161122-0068.jpg
Nuri Sahin empezó la temporada con buen pie. Foto: Focus Images Ltd.

Dicho ahora puede resultar inverosímil, pero el Borussia Dortmund arrancó de maravilla. Mientras el Bayern arrastraba dudas en los últimos coletazos de Ancelotti en el banquillo muniqués, el BVB contaba sus partidos por victorias. Sumó 19 de los primeros 21 puntos en disputa, no encajó su primer gol hasta la sexta jornada (en una goleada por 6-1 al Gladbach) y solo tropezó en su visita al Friburgo en un encuentro que pudo ganar perfectamente. Los futbolistas adoptaron las premisas tácticas de Bosz con convencimiento, Sahin recuperó un nivel notable y Götze firmó varias actuaciones prometedoras tras un par de años en el limbo por culpa de los problemas físicos. En las bandas, Pulisic hizo olvidar a Dembélé y Philipp y Yarmolenko aportaron goles. Sin embargo, fue un espejismo. La perspectiva nos indica que los cinco primeros rivales domésticos del Borussia Dortmund ahora ocupan la mitad baja de la tabla a falta de pocas jornadas para completar la primera vuelta, y tampoco ayudó el bajón en el rendimiento de lagunos de los pilares del arranque de curso (Aubameyang, Pulisic, Sahin, Götze). La Champions expuso las primeras carencias del Borussia Dortmund de Peter Bosz y la llegada del otoño se encargó de desnudar todos los defectos del BVB con la misma crueldad con la que la llegada del frío arranca las hojas de los árboles. En total, el Dortmund enlazó doce partidos sin ganar entre Bundesliga y Champions League. La única excepción, un solitario encuentro de la DFB Pokal ante el Magdeburgo, de la tercera división. Una mala racha tan devastadora que se llevó por delante a Bosz, condenado a la destitución tras episodios trágicos como el 4-0 que dejó escapar el Dortmund en el derbi ante el Schalke.

La gran paradoja de los meses de Peter Bosz en Dortmund es que el proceso que ha seguido el cuadro alemán es absolutamente antagónico al que padeció su Ajax, que arrancó la temporada con muchísimas dudas y que fue ganando seguridad con el avance del curso a medida que sus jugadores entendían lo que pretendía desarrollar. El mal arranque le costó el título de liga, pero el segundo semestre le permitió construir un candidato a ganar la Europa League, algo que ilusionó a una hinchada poco acostumbrada a las alegrías continentales en el siglo XXI. No obstante, el Borussia Dortmund arrastró grandes carencias que en ningún momento supo corregir ni encauzar. Cuando los adversarios bloquearon a los centrocampistas de Bosz y ensuciaron su circulación de balón, el Borussia Dortmund se colapsó. Cuando la posesión dejó de ser fluida porque los defensas no encontraban las líneas de pase para progresar, el BVB se convirtió en un equipo vulnerable. Tremendamente vulnerable. Dejó de atacar bien, dejó de instalarse en campo contrario con cierta facilidad, y cada pérdida se convirtió en un suplicio. El Tottenham marcó el camino a seguir en Wembley en el estreno de la fase de grupos de la Champions y la misma dinámica se repitió una y otra vez en el Signal Iduna Park. También lo puso en evidencia el RB Leipzig, el primer equipo alemán que derrotó al Borussia Dormtund. Cada pérdida del Borussia Dortmund era sinónimo de peligro para la portería de Bürki. El Dortmund era vulnerable a la hora de replegarse tras cada mal pase y con la acumulación de malos partidos sus centrales empezaron a perder el balón cada vez más a menudo y cada vez en zonas más delicadas. Aunque a menudo se ha encontrado muy expuesta por las circunstancias, el contexto tampoco exime de culpa a la línea defensiva del Dortmund. El rendimiento de la retaguardia ha sido un lastre, con errores impropios (con y sin balón) de futbolistas como Bürki, Bartra, Sokratis o Toprak.

Tottenham Hotspur's Harry Kane battles with Borussia Dortmund’s Sokrates Papastathopoulos during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858 13/09/2017
Sokratis no ha jugado al nivel de temporadas anteriores. Foto: Focus Images Ltd.

Así, el Borussia Dortmund enlazó varias semanas de caída libre que se agravaron en el doble enfrentamiento contra el APOEL, al que fueron incapaces de doblegar en la Champions League. A los problemas defensivos del equipo, muy ligados al empeoramiento del engranaje ofensivo, se sumó un mes de sequía goleadora de Aubameyang, que a la vez estaba peor asistido por sus compañeros. Sin los tantos del gabonés, el Borussia Dortmund quedó huérfano en ataque. En definitiva, todo el equipo se resintió en un proceso para el que nadie encontró una cura. Ya en los momentos en los que Bosz estuvo más cuestionado, el técnico neerlandés modificó el esquema y pasó a defender con tres centrales, reforzando la medular con Weigl y Sahin en algunos partidos, pero las sensaciones no mejoraron y el cambio de dinámica no llegó. Tuvo su oportunidad, cuando en menos de media hora le marcó cuatro goles al Schalke, pero ni siquiera entonces el Borussia Dortmund pudo aprovechar el empujón anímico y a la mínima que olió la posibilidad de que su adversario empatara le entró el miedo y empezó a introducir defensas, en lo que incrementó el miedo escénico de los once futbolistas gualdinegros. Bosz cayó en uno de los errores más recurrentes de su carrera: se le acusó la ausencia de un plan B, de una alternativa. Como ya ocurriera en el Ajax, con la final de la Europa League como ejemplo más representativo, o incluso en el Vitesse, donde con otra dimensión de club casi siempre usaba a los mismos once o doce futbolistas, sin margen para introducir ninguna novedad.

Borussia Dortmund’s Pierre Emerick Aubameyang during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858 13/09/2017
Incluso Aubameyang pasó un mes sin ver portería. Foto: Focus Images Ltd.

El volantazo que supone la contratación de Peter Stöger hasta final de temporada es evidente. El técnico austríaco logró convertir al Colonia, un equipo con una gran masa social pero con una plantilla relativamente modesta, en un equipo difícil de batir. A pesar de su mal arranque de temporada, que le costó el puesto a Stöger, es reseñable que el Colonia fuera uno de los seis equipos con menos goles encajados en las tres últimas Bundesligas. No hay ninguna duda del mensaje de por dónde toca reconstruir la temporada del Borussia Dortmund. Un equipo al que no habría esperado entrenar a estas alturas de temporada Peter Stöger, que hace apenas tres meses dirigía en el Emirates el primer encuentro europeo del Colonia en 25 años.

Borussia Dortmund manager Peter Bosz during training at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 05/12/2017
El Borussia Dortmund despidió a Peter Bosz tras doce partidos sin ganar entre liga y Champions.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

Joder, al leerlo he pensado lo mismo! Cambias Borussia por Real y Bosz por Eusebio y el 80% del artículo vale igual!

No conozco tan en profundidad algunos de los matices de las etapas de Setién (en Las Palmas o en el Betis), pero es cierto que hay paralelismos en el modo cómo a veces se van frenando algunos proyectos que arrancan con mucha ilusión.

Una cosa que me parece muy loable de Peter Bosz es cómo se ha comportado durante estas fatídica mala racha. No ha perdido nunca la calma, no ha acusado a nadie, ha asumido toda la responsabilidad y se ha seguido mostrando amable con la prensa. No es la habitual. Un caballero.

Absolutamente de acuerdo. En este aspecto nunca ha desviado la atención hacia otros factores. Ni jugadores, ni árbitros, ni calendarios ni otras historias, ha asumido la responsabilidad y la crítica y ha dado la cara ante la prensa.

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