Cinco claves tácticas del fin de semana

Kai Havertz of Bayer Leverkusen and Joshua Kimmich of Bayern Munich during the Bundesliga match at BayArena, Leverkusen
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
15/04/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Nageslmann ya ha aterrizado tras la cuarentena

El RB Leipzig completó el mejor partido que hasta ahora hemos visto de cualquier equipo tras el parón. Por ritmo, velocidad en la circulación y recursos en beneficio del propio juego, el cuadro de Julian Nagelsmann pasó por encima del Mainz 05 en su visita al OPEL Arena. En una especie de 4-2-3-1 con Sabitzer y Kampl como doble pivote, Nkunku (izquierda) y Dani Olmo (derecha) en los costados y Werner por detrás de Poulsen, el Leipzig dejó una hora de muchísimo fútbol ante su rival favorito en esta Bundesliga. Con los cinco de este domingo a domicilio, el parcial entre RB Leipzig y Mainz 05 esta temporada en liga ha sido de 13-0 para los de Nagelsmann. Y atendiendo a la enorme superioridad que han tenido ante los de Achim Beierlorzer en los 180’ que se han visto las caras este curso, lo cierto es que la diferencia podría haber sido perfectamente más abultada. El RB Leipzig de Julian Nagelsmann es un equipo muy atrevido en todas las fases del juego como consecuencia de la verticalidad y agresividad con la que se posiciona en campo contrario. Con la amplitud que a menudo le garantizan sus hombres de banda, ya sea carrileros o laterales como ayer ante el Mainz, la constante movilidad del resto de piezas le permite establecer una ocupación del espacio muy eficiente para dominar a través de la pelota y tener una respuesta sumamente eficaz tras pérdida. Con Olmo muy abierto en banda durante la primera mitad, fijando fuera, arrastrando al carrilero rival para aclarar la zona de centro y manteniéndose bastante activo en la recuperación; con Kampl muy participativo en el perfil opuesto, rompiendo hacia el pico del área y cargando la frontal con su pie derecho; y Werner, de nuevo entre líneas, flotando entre intervalos y los pases del doble pivote además de castigar con contundencia en la zona de remate (hat-trick), el RB Leipzig fue un torbellino insostenible para la defensa de tres centrales y dos carrileros del Mainz. Una de esas actuaciones que levantan el ánimo y refuerzan tendencias que llega en el momento justo para los de Nagelsmann.

 

El mejor Müller de los últimos años

Thomas Müller se ha propuesto volver a ganar algo esta temporada con el Bayern Múnich. Su temporada antes del parón ya estaba siendo muy positiva; de hecho, en el 0-3 en Stamford Bridge completó una actuación espléndida por detrás de Robert Lewandowski, pero sus dos últimos partidos ante Unión Berlín y Eintracht Frankfurt no desmerecen en absoluto el gran rendimiento que venía demostrando en la 2019/20. De nuevo por detrás del polaco como mediapunta del 4-2-3-1 que volvió a dibujar Flick para medirse a los de Adi Hütter, en un sistema en el que Perisic fue el extremo izquierdo y Kimmich y Goretzka la pareja de centrocampistas (ante la ausencia de Thiago), el futbolista alemán volvió a derrochar intelecto y oportunismo para acabar siendo el mejor hombre del partido. Ocupando los espacios que tan bien venía ya completando en la pizarra de este Bayern, jugando siempre a pocos toques y acudiendo a la zona de remate con esa agresividad que siempre le ha caracterizado hasta en la celebración de los goles, Müller le dio todo tipo de facilidades a su equipo por delante del balón; generalmente en la zona donde menos espacio hay. Pero la goleada del Bayern al Eintracht dejó más lecturas a nivel táctico. La segunda de ellas es que a Davies le sienta mucho mejor jugar con Gnabry que con Perisic como extremo en su banda. El croata, más directo en todas sus acciones, no le garantiza al canadiense el tiempo y espacio que su fútbol demanda en los últimos metros. Ni acude tan atrás a recibir, ni ocupa el intervalo entre el extremo y el pivote rival con la misma asiduidad ni en definitiva espera tanto a su lateral como sí lo hace el alemán. Una lectura realmente importante para el futuro más inmediato de este Bayern, porque si Davies no puede llegar tanto ni tan bien por fuera, y si por el contrario debe conformarse con taponar el carril central para cortar el contragolpe rival, el equipo pierde uno de sus principales activos en ataque. Y esto supone que Lewandowksi y Müller pasen mucho menos tiempo mirando hacia la portería rival. Algo que por supuesto no le interesa.

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Tócala otra vez, Kai

Kai Havertz volvió a ser el ‘9’ del Bayer Leverkusen esta jornada. Con un once algo más reconocible que el del pasado lunes en el Weserstadion de Bremen, el cuadro de Peter Bosz asaltó el feudo del Borussia Mönchengladbach en una victoria que refuerza enormemente su candidatura a los cuatro primeros puestos de la Bundesliga. Con tres centrales en su defensa, con Bender entre Tapsoba y Dragovic, los dos carrileros (Weiser y Sinkgraven) permanentemente pinchados en las bandas, el doble pivote (Aránguiz y Demirbay) escalonado y los dos extremos (Bellarabi y Diaby) fijando en los intervalos entre central-lateral de los de Marco Rose, el plan de partido del Leverkusen consistió en absorber la presión de su rival, juntando muchos pases en fase de salida para obligarle a saltar muy arriba, para progresar de manera vertical a través de su hombre libre aprovechando la movilidad de Havertz a la espalda del doble pivote Neuhaus-Strobl. Esta disposición, con Havertz martilleando constantemente a través de sus recepciones al pie y sus rupturas al espacio, giró y superó a su oponente en una primera parte en la que Embolo se tuvo que retirar lesionado. Con el suizo fuera de combate y la sensación de que el Leverkusen fue superior durante los primeros 45’, Rose introdujo un par de variaciones importantes al descanso. La primera fue pasar a una defensa de tres centrales, retrasando a Strobl a la misma altura que Elvedi y Ginter, emparejando así su sistema con el del rival, y la otra, aún más determinante en el juego, fue intercambiar las posiciones de Thuram (de la banda izquierda a la posición de ‘9’) y Plea (de la delantera a la banda). Robando más arriba y transitando en pocos metros, viviendo durante gran parte de la segunda mitad en campo contrario, el Borussia Mönchengladbach mejoró a partir de esas modificaciones. Y cerca estuvo de alterar el resultado final del partido. Pero los Havertz, Bellarabi, Diaby, Demirbay y compañía tienen mucho fútbol y recursos para adaptarse a cualquier escenario.

Borussia Mönchengladbach 1 (Thuram 52′)
Bayer Leverkusen 3 (Havertz 7′, 58′, Bender 81′)

Borussia Gladbach vs Bayer Leverkusen - Football tactics and formations

Guerreiro no es solo un buen carrilero

Raphael Guerreiro tiene mucho más fútbol del que normalmente se destaca. Teniendo en cuenta que en este deporte un futbolista está en contacto directo con el balón unos tres minutos de media por encuentro, esto quiere decir que durante los 87 restantes todos sus movimientos deben garantizarle soluciones a su equipo tanto en ataque como en defensa sin tener la pelota en sus botas. Por ello mismo, en el fútbol es casi más importante la actividad de los no poseedores que la del propio poseedor, ya que todos estos movimientos son los que garantizan realmente la continuidad del juego de manera efectiva. Y a ser posible, lo más eficiente posible. Todos estos conceptos definen la vital trascendencia de Raphael Guerreiro como carrilero izquierdo del Borussia Dortmund. Porque Guerreiro parte habitualmente de la banda en el 3-4-2-1 de Lucien Favre, en un sistema que tanto a él como a Achraf Hakimi le garantiza una protección extra en su espalda, pero su influencia se extiende por los tres carriles. Este fin de semana ante el Wolfsburgo de Oliver Glasner, que primero defendió a media altura en su 4-4-2 y después, ya por debajo en el marcador, debió dar un paso al frente para acercarse a la portería de Roman Burki, el internacional luso volvió a exhibirse a través de sus constantes e impredecibles movimientos dentro y fuera de la que en teoría es su posición sobre el campo. Fijando en banda, donde se abre para ofrecer una opción de pase diagonal a sus centrales, moviéndose por dentro para permitirle a su equipo una opción de progreso vertical dentro de su juego de posición, acercándose a Achraf en el costado opuesto o incluso atacando el punto de penalti desde el segundo palo, como en la acción del 0-1, el mapa de calor de Raphael Guerreiro no es el de un carrilero al uso. Porque además de todo lo que aporta sin balón, este fin de semana volvió a rozar el 90% de acierto en el pase mientras que su número de centros volvió a ser cero. Guerreiro es un centrocampista disfrazado de carrilero para el Borussia Dortmund.

Raphaël Guerreiro ha vuelto del parón en un gran estado de forma. Foto: EXPA Pictures/Focus Images Ltd
Raphaël Guerreiro ha vuelto del parón en un gran estado de forma. Foto: EXPA Pictures/Focus Images Ltd

El objetivo es llegar hasta Cunha

No habrá haters de Matheus Cunha. El brasileño fue una de las grandes inversiones del Hertha el pasado invierno, cuando cambio Leipzig por Berlín a cambio de 18 millones de euros (tres más de los que desembolsó el RB Leipzig al FC Sion por sus servicios el verano anterior), y su impacto ha sido inmediato. Con el gol conseguido el pasado viernes ante el Unión en el derbi de la capital alemana, un derechazo raso y cruzado en la portería de Gikiewicz, Cunha encadena cuatro jornadas consecutivas (las dos anteriores al parón y estas dos últimas) viendo portería con la casaca blanquiazul. Pero su rendimiento va más allá de la determinación que está teniendo de cara a gol. El nuevo Hertha de Bruno Labbadia es un equipo aún por definirse. Y prueba de ello fueron las enormes dificultades que tuvo para iniciar el juego desde su defensa ante la presión intermedia de los de Urs Fischer. Cunha es el único futbolista con calidad verdaderamente diferencial para darle cosas al Hertha con balón al pie. Y es lógico, por ello, la gran libertad que le está dando el sistema para moverse entre líneas. Reciba de espaldas o de cara, en corto o con un balón largo desde sus centrales, Cunha tiene la habilidad de girarse, esconder la pelota o activar la espalda de la defensa a través del pase, además de atacar la zona de remate con una amplia gama de recursos entre el interior, el empeine y el tacón de su bota. Todo en un sistema que por ahora resulta inconexo en las distintas fases del juego. Con una pareja de pivotes que optaron por no ofrecerse abajo a sus centrales en la salida de balón sino que prefirieron contener la primera línea de presión del Unión Berlín, y con unos centrales que tampoco se atrevieron a provocar directamente desde la conducción, el principal problema que debe atajar Labbadia en su pizarra es encontrar la forma de conectar de forma clara y continua con su mejor futbolista entre líneas. Porque si Cunha está bien alimentado, Lukebakio podrá correr de una forma más eficiente hacia la portería e Ibisevic, su veterano delantero, contará con más y mejores referencias dentro y fuera del área.

Foto de Portada: EXPA Pictures/Focus Images Ltd

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7 comments

¡Muchísimas gracias, Adrián!

Menudas jornadas se vienen por delante en la Bundesliga. Abróchense los cinturones. 😀

En la info se muestra que Aranguiz se posiciona casi como central, entiendo que como el pivote y primer armador de juego (aunque hay que ver lo arriba que tira la línea defensiva el Leverkusen). Es una posición algo novedosa para él, ya que en la U de Chile el encargado de ese rol era Marcelo Díaz y Aranguiz era más bien el Arturo Vidal de “marca blanca”, mientras que en la selección de Chile era el pegamento que le daba sentido a todo.

¿Juega realmente “tan abajo”?

Ha reconvertido su posición, sí. Es quien organiza y dirige el primer pase de este Bayer Levekusen. Ha pasado de ser un gran llegador a un muy buen director.

Yo creo que sigue siendo mejor box to box que mc posicional, aunque aún jugando ahí se toma ciertas licencias llegando en ocasiones a área rival

¿Y que me decís del partido de Kimmich? Con la ausencia de Thiago vimos a un Kimmich casi omnipresente, asumiendo muchísimo protagonismo en salida de balón y en la elaboración de la jugada (se me viene a la cabeza un pase que filtra para Perisic que lo deja solo delante del portero pero que falla al rematar de semivolea). Cada partido que le veo soy más fan de este jugador.

Havertz me pareció que está un escalón o dos por encima del resto. Solo verle recibir el balón y girarse ya daba la impresión de que es un jugador distinto al resto.

¡Y con el pie izquierdo (si mal no recuerdo), que casi es lo mejor de todo!

Además de elaborar el juego, como dices, tanto él como Thiago están sabiendo acelerar muy bien el juego de este Bayern. Y clave es su habilidad para activar cercanos o alejados a través del pase como el uso de las dos piernas que tienen ambos, que se habla poco de ello.

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