¿Se quedará Kimmich definitivamente en el mediocentro?

Joshua Kimmich of Germany during the UEFA Euro 2016 semi final at Stade Velodrome, Marseille
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
07/07/2016

A sus 25 años, Joshua Kimmich se ha convertido en uno de los futbolistas más dominantes del panorama europeo. Y lo ha hecho desde el mediocentro, a través del balón. Kimmich es el motor de la apisonadora en la que se está convirtiendo el Bayern de Hansi Flick, en gran parte porque Flick le ha dado las llaves de su equipo y espacio para crecer hasta su máximo potencial. Aun así, es por todos conocida la polivalencia de Kimmich. Gran parte de sus aún escasos años en la élite los ha vivido desde el lateral, pegado una banda. Y esa versatilidad es una de sus más valiosas cualidades como futbolista y una de las que más pueden valorar los técnicos que puedan entrenarle en todo lo que le queda de carrera. La pregunta sobre la que debatimos es: ¿se quedará Kimmich definitivamente en el mediocentro?

Axel Torres

Creo que incluso cuando decidieron usarlo de modo recurrente en otras demarcaciones, tanto Guardiola como Löw y Ancelotti sabían que la posición ideal de Kimmich era la de medio centro. Pero también apreciaron en él la inteligencia suficiente para poder rendir a un alto nivel en cualquier demarcación. Es un jugador que lo entiende todo con mucho sentido, y, como dijimos en 2014 tras su extraordinaria aparición en el Europeo Sub-19 de Hungría, quizá se trate del primer futbolista alemán nacido después de la revolución que le cambió la cara al balompié de su país. Esto le permite a Kimmich tener una perspectiva integral del juego: sabe por qué se hace cada cosa en cada sitio porque toda su formación la ha vivido ya absorbiendo estos conceptos. En el momento en el que el Bayern no disponía de un lateral derecho de garantías y sí tenía bien cubiertas las posiciones interiores, se le requirió que se adaptara para tapar un punto débil. Su rendimiento fue tan alto que en Alemania obraron del mismo modo. Al fin y al cabo, se había retirado Lahm, y aún hoy cuesta encontrarle un sucesor. Pero Kimmich siempre estuvo destinado a ser dominador como medio centro. Si en el lateral podía ser muy bueno, en su posición natural tenía las condiciones y el conocimiento para ser el mejor del mundo. Que se quede ahora allí de manera permanente o no dependerá de las circunstancias y de cómo estén diseñadas las plantillas en las que le toque jugar. Pero el fichaje de Pavard ya lo hizo el Bayern pensando en devolver a su diamante a su rol favorito, y Alemania lleva todo el ciclo post-Mundial 2018 insistiendo también con él como pivote realizando un casting aún inacabado para tapar el lado derecho (Ginter, Kehrer y Klostermann han sido los más usados). Parece que por fin tendrá la continuidad esperada en el papel en el que puede marcar una época.

 

Adrián Blanco

El futuro de Joshua Kimmich pasa por el centro del campo. Y el Bayern Múnich necesita que así sea. Hans-Dieter Flick, su actual técnico, incluso ha ideado un sistema para ello. Kimmich siempre ha sido un futbolista con unas condiciones fantásticas a nivel técnico. De hecho, junto con Alexander-Arnold, sigue siendo el lateral derecho que mejor centra en toda Europa. Pero el rendimiento que viene mostrando recientemente en medio campo no es flor de un día. El alemán ha experimentado una reconversión larga y profunda hasta convertirse en el futbolista que es actualmente. Además del muy buen lateral que todos conocimos en su momento, con actuaciones importantes en noches y escenarios de verdadero vértigo, Kimmich ha sido interior y mediocentro antes de pasar a organizar el juego del Bayern Múnich. Necesita jugar con otro centrocampista cerca, y a ser posible que este otro futbolista se llame Thiago Alcántara, o al menos que comparta características con el hispanobrasileño, pues es ahí cuando más y mejor puede sacar partido realmente de todos sus atributos técnicos y tácticos, pero la nueva dimensión de Kimmich abarca más espacio que en la banda.

La presencia de Thiago Alcántara en el equipo de Munich puede ser diferencial en el crecimiento de Kimmich. EXPA Pictures/Focus Images Ltd
La presencia de Thiago Alcántara en el equipo de Munich puede ser diferencial en el crecimiento de Kimmich. EXPA Pictures/Focus Images Ltd

Raúl Fuentes

A pesar de su enésima exhibición en Dortmund , creo que no se quedará definitivamente en el medio centro. Su polivalencia e inteligencia a la hora de la toma de decisiones sobre el terreno de juego, hace de Kimmich un futbolista especial y diferente al resto de sus compañeros. Su mente, privilegiada como pocas, va un paso por delante: tiene visión de juego, un magnífico golpeo, colocación y disparo. Su versatilidad debe aprovecharla su equipo, el Bayern, para sacar aún más rendimiento a un jugador total que puede ocupar varias posiciones a lo largo de un partido. Suma cinco goles y nueve asistencias en el global de todas las competiciones disputadas esta temporada y quizá lo mejor está por llegar. Sin techo y con futuro. Asentado y respetado. Y lo más importante, un chico que le pone pasión a lo que hace. Con los problemas de lesiones que tiene el equipo bávaro en los últimos tiempos, Joshua Kimmich es el comodín perfecto para cualquier técnico a la hora de utilizarlo según el partido y el rival.

 

Toni Padilla

La evolución lógica sería un Kimmich en el centro los próximos años. Cuando tienes un jugador con este talento, siempre es buena idea que ocupe una zona en el campo donde puede tener más influencia en el juego. Sin tener un muro que evite que pueda abrir juego en una dirección. Viendo cómo han evolucionado casi todos los centrocampistas de talento, no podemos descartar que su posición sufra más evoluciones, aunque la imaginaría más en un eje vertical, en función del recorrido. Los problemas físicos de Thiago pueden ser claves en esta consolidación.

Hans-Dieter Flick le ha dado a Kimmich las llaves de su Bayern y le está funcionando a la perfección. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd
Hans-Dieter Flick le ha dado a Kimmich las llaves de su Bayern y le está funcionando a la perfección. Foto: Daniel Hambury/Focus Images Ltd

Enrique Montesano

No descartaría que Kimmich abandonara el mediocentro en fases prolongadas de su carrera. Un organizador de juego al uso suele tener limitaciones que acaban definiendo su posición casi tanto como sus virtudes. Los hay que necesitan un ancla a su espalda para cubrir sus lagunas defensivas o posicionales, o los que actúan de lanzadores escoltados por interiores que aportan el despliegue y la llegada al área de la que ellos carecen. Kimmich no puede hacerlo todo a la vez, pero tiene pocas carencias y muchas virtudes, por lo que es fácil imaginarle en diferentes posiciones e incluso en distintos roles según los compañeros que le acompañen. En definitiva, es un regalo para un técnico y casi que para un director deportivo, por lo que creo que acabará siendo lo que su equipo requiera de él. Creo, aun así, que la mejor versión de Kimmich pasa con toda certeza por su relación con el balón. Su lectura táctica del juego, unida a un golpeo de balón impecable y a un despliegue posicional envidiable tiran de él hacia el centro y hacia la base de la jugada. Pero esas mismas cualidades son las que, además, le habilitan para hacer todo lo demás. Un centro suyo desde la banda es sinónimo de remate. Una llegada suya a la frontal, peligro de acciones como la vaselina que nos regaló el martes.

 

Albert Fernández

El de Kimmich es un caso único: nos encontramos ante un jugador que debería estar en la discusión sobre quién es el mejor del mundo en 2 posiciones diferentes, posiblemente el primero que cumple esas condiciones en una posición defensiva y otra del centro del campo. Jugadores polivalentes en 2 posiciones y líneas diferentes ha habido muchos, pero que sean argumentablemente el mejor en ambas, lo dudo mucho. Con esa premisa de inicio es prácticamente imposible que el joven futbolista germano se mantenga fijo en el centro del campo, por mucho que esa sea una posición a priori más influyente. La lógica indica que dependerá del resto de la plantilla del Bayern y según sea más necesario. ¿Por qué sacrificar un buen lateral o centrocampista para que juegue Kimmich? Mejor que se sacrifique él y así podrán jugar con el mejor once posible. Por otra parte, en caso de que resulte compensado el nivel en ambas posiciones, lo habitual será que nos vayamos acostumbrando a verle en la medular donde, ademas de cerebro y fuerza, ya demuestra que tiene talento, llegada y finalización para marcar una época.

 

Foto de Portada: Paul Chesterton/Focus Images

Related posts

Deja un comentario

*