Luces y sombras de Naby Keita

Keita compareció. Foto: Focus Images Ltd

Corría el minuto 67 del RB Leipzig-Schalke 04 cuando Naby Keita abandonaba lamentándose el Red Bull Arena. Quién sabe si por última vez. Se trataba de un duelo directo por la pelea de los puestos que dan acceso a Champions League y el marcador reflejaba un abierto 1-1, sin embargo Ralph Hassenhüttl retiraba a su futbolista de mayor calidad del campo. Pese a que la creciente intensidad de los rumores acerca de su posible salida ya en dirección hacia Liverpool amenazaba con descentrarle, lo cierto es que en esa escasa hora de juego el centrocampista guineano había vuelto a dejar constancia con creces de por qué es uno de los futbolistas más diferenciales de Alemania.

El novedoso cambio de esquema del conjunto sajón hacia un 4-1-4-1, con Diego Demme ocupando por sí solo la posición de mediocentro y liberándole a él y a Kampl, interiores, de cierta responsabilidad posicional, nos estaba permitiendo ver a un Keita desatado. Probablemente una posición parecida a la que ocupará en el Liverpool, sin tener que colaborar tanto en los primeros pases y pudiendo descolgarse sin remordimientos. Su rutilante técnica y su descomunal dominio físico brillaban con luz propia en un trepidante escenario de ida y vuelta, de constantes choques y cierto desorden made in Germany. Más allá de haber marcado el 1-0 con algo de fortuna, la impresión era que de cada contacto de Naby, ya fuera una disputa de un balón dividido, un control orientado o una conducción, el RB Leipzig obtenía una valiosa ventaja.

El RB Leipzig acabó venciendo por 1-3. Foto: Focus images Ltd
El RB Leipzig acabó venciendo por 1-3. Foto: Focus images Ltd

¿Y por qué le cambiaba Hassenhüttl? Porque si no lo hacía, parecía cuestión de minutos que volviera a dejar a su equipo con diez. La historia se repetía. Keita ya había visto una amarilla y sin embargo seguía acudiendo a las disputas con la misma exuberancia. Aytekin le había perdonado la expulsión en una tarascada a destiempo y la impresión era que en el siguiente choque se iba para casa. Keita se sabe tan superior, está tan acostumbrado a salir vencedor cuando va al cruce con otro futbolista, que no contempla medirse. El juego del RB Leipzig, como el del Liverpool, es de una intensidad desenfrenada que da lugar a constantes disputas y exige una capacidad de autocontrol que a día de hoy Naby no tiene. Su expulsión desequilibró completamente el encuentro de DFB Pokal ante el Bayern y una situación exactamente igual a la de anoche le obligó a irse sustituido antes del minuto 60′ en Estambul ante el Besiktas, en un partido que a la postre ha sido decisivo para que el conjunto sajón quede eliminado de Champions League. Keita lo tiene todo para ser uno de los mejores centrocampistas del mundo en los próximos años, pero demasiado a menudo su presencia es una peligrosa bomba de relojería que puede hacer saltar por los aires las posibilidades de su equipo.

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Foto de portada: Focus Images Ltd

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