Partido Polish Boyfriend: El otro derbi de Múnich se juega en dos estadios míticos

Foto: benchfrooser bajo licencia Creative Commons 2.0.

En 1966, el 1860 Múnich ganó la Bundesliga. Le sacó tres puntos al FC Bayern, tercero. Precisamente el Bayern ganó la Copa esa campaña. Eran los años dorados del fútbol en la ciudad bávara. En 1964 el 1860 Múnich había ganado la Copa, llegando a la final de la Recopa en 1965. El Bayern sí pudo ganarla en 1967. Y en 1969, también levantó la liga. Los dos equipos de la ciudad podían competir para ganar cualquier competición. Los derbis eran igualados, pero duró poco. Con el paso de los años, el Bayern impuso su ley. Se convirtió en un gigante. Y ahora, el 1860 Múnich juega derbis en Tercera contra equipos menores, como el Unterhaching (hablamos de este derbi en su momento) o esta temporada contra el Türkgücü. Un club fundado por inmigrantes turcos que ni existía en la década de los años 60.

En Múnich suele ser normal encontrar banderas o bufandas del 1860 Múnich. Mucha gente recuerda esas décadas cuando este club incluso tenía más hinchas que el Bayern. Sigue siendo una entidad que arrastra millares de personas, aunque ya no puede competir con el Bayern. Estas últimas temporadas incluso ha perdido derbis contra el filial del propio Bayern. Demasiado duro para una afición que ha crecido escuchando las historias contadas por sus abuelos. De esos años, cuando eran los mejores. Las raíces del equipo son una asociación de gimnasia fundada el 1848, cómo no, en una cervecería. La sección de fútbol llegó en 1899, aunque durante sus primeros años se limitó a partidos entre sus socios. El Bayern nació en esas mismas fechas en un barrio cosmopolita lleno de artistas y bohemios. Las diferencias quedaron marcadas rápidamente: el 1860 Múnich era un club de clase alta, de las familias tradicionales bávaras, católicas. El Bayern, fundado en 1900, era un club más transversal, con católicos, protestantes y judíos. Un club más abierto. La rivalidad nació en los años 20 y 30. Eran esos años en los que la liga alemana consistía de ligas regionales, con sistema de play-off entre los campeones y una gran final. En 1931, el 1860 Múnich llegó a su primera gran final, perdida contra el Hertha de Berlín. En 1932, el Bayern llegó a la final. Y la ganó. El primer título de los leones llegó en 1942: una copa, justo en mitad de la Segunda Guerra Mundial. Y es que el nazismo vio cómo el Bayern, club lleno de opositores, sufría. Presidente, entrenador y muchos socios del Bayern eran judíos u opositores, y escaparon o fueron asesinados. Buena parte de la masa social del 1860 Múnich se sumó al nazismo, fantasma que persiguió muchos años al club.

Pese a ello, la sensación era que el 1860 Múnich era el club grande en la ciudad. Y cuando finalmente en 1963, la Federación por fin decidió crear una liga unificada, el 1860 Múnich fue elegido entre los fundadores. El Bayern acabó en Segunda, aunque rápidamente llegó a Primera liderado por una generación de jugadores listos para poner patas arribar el mundo: Franz Beckenbauer, Sepp Maier o Gerd Müller. Curiosamente, Beckenbauer era hincha del 1860, aunque acabó en el Bayern después de una pelea en un partido de juveniles. Esos detalles que pueden modificar la historia.

El Grunwalder Stadion es donde juega sus partidos como local el TSV 1860 Múnich desde que descendió en la temporada 2016-2017. Foto: @el_loko74 bajo licencia Creative Commons 4.0.
El Grünwalder Stadion es donde juega sus partidos como local el 1860 Múnich desde que descendió en la temporada 2016-2017. Foto: @el_loko74 bajo licencia Creative Commons 4.0.

El Bayern conectó con una sociedad que quería nuevos ídolos. Era un club moderno, con jugadores con peinados a la moda. El 1860 siguió atado a un pasado altivo y en 1982 llegaron a caer a la quinta división en un descenso por deudas. Después pudo recuperar categorías paso a paso, hasta el retorno a la Bundesliga en 1994. Fueron años alegres, jugando la UEFA y en la 1999/2000, una cuarta posición permitió a los leones jugar la previa de la Champions contra el Leeds. Con Werner Lorant en el banquillo, el 1860 fue capaz de ganar los dos derbis al Bayern, que ganaría la liga, cómo no. Aunque en 2001, el Bayern les metió un 0-5. Lorant perdió el cargo y en 2004 llegó el descenso inundado por las deudas.

Además, justo antes del Mundial del 2006, el 1860 Múnich abandonó su estadio para compartir campo con el Bayern Múnich en el Allianz Arena. Cuando jugaba el Bayern, el estadio se iluminaba de rojo. Con el 1860 Múnich, de azul. Aunque el Bayern no tardó en comprar al 1860 Múnich su parte del estadio. Pues los leones tenían deudas y aceptaron ceder su derecho a poseer este recinto a cambio de 25 millones de euros. En esos años llegó al club un empresario jordano con negocios en Alemania, Hasan Ismaik. Con el club a un paso de desaparecer, compró el 60% de las acciones y evitó la disolución, aunque le tocó aceptar tener solamente el 49% de derecho a voto en las asambleas. Ya que en Alemania funciona la norma 50+1 que no permite a nadie controlar más del 50% de las acciones de un club.

Finalmente, en la temporada 2016-17, el equipo acabó jugando la promoción para evitar el descenso a Tercera contra el Jahn Regensburg. En la ida empató 1-1 a domicilio, aunque en la vuelta perdieron por 0-2 en un partido que acabó con incidentes en las gradas. El descenso fue un mazazo, pues las deudas del club provocaron un doble descenso: de Segunda a Cuarta porque no pudo pagar la licencia profesional, necesaria en una Tercera división de grupo único. El verano de 2017 fue largo, pues Hasan Ismaik dijo que no podía poner más dinero ya que los otros accionistas y los socios no estaban listos para asumir la renovación de la estructura de la entidad. Ismaik incluso llegó a presentar una denuncia contra la norma 50+1, perdido en guerras con la federación mientras la hinchada no lo podía ni ver. Ismaik incluso amenazó con llegar al Tribunal de La Haya, afirmando que la norma 50+1 atenta contra la libertad de mercado, aunque la realidad fue que se gastó más de 70 millones de euros en fichajes. En ocasiones, sin sentido.

Un encuentro del TSV 1860 Munich en Regionalliga. Foto: Chaddy bajo licencia Creative Commons 4.0.
Un encuentro del 1860 Munich en Regionalliga. Foto: Chaddy bajo licencia Creative Commons 4.0.

Obligado a jugar en Cuarta, el club buscó empezar otra vez en su vieja casa, abandonando el Allianz y jugando en el viejo estadio de siempre, el Grünwalder, con capacidad para 12.000 espectadores. Sin el dinero jordano, el club tuvo que capear la deuda añadida por los descensos de cerca de 5,5 millones de euros. Una situación curiosa, pues los socios no se largaron, los patrocinadores tampoco y la asamblea eligió una directiva que ha garantizado el futuro del club con el 51% de los votos. O sea, todos excepto los votos de un Ismaik que quería vender sus acciones mientras lucha contra la normal 50+1 sin suerte. Y poco a poco, el club volvió. Ahora anda en la mitad de la tabla en Tercera. Algo es algo cuando has estado peor, aunque los leones siguen soñando con volver a Primera.

De momento les toca jugar este nuevo derbi contra el Türkgücü. Un club que nació para disfrutar del deporte y ahora es el tercer equipo profesional de Múnich, aunque sufre para mantener la categoría. El derbi ya se jugó el año pasado, con una victoria del 1860 y un empate. Este año, en la ida, otro empate. Le cuesta al club histórico encarar los partidos contra un Türkgücü que quiere evitar el descenso. Es el club fundado por turcos que ha llegado más lejos en Alemania. Pues el fútbol alemán tiene ahora mismo a más de diez clubes fundados por turcos en sus seis primeras divisiones. En los años 60, millares de turcos llegaron a Alemania en esos años en que se abrieron fronteras a mano de obra barata que escapaba de dictaduras y pobreza. Como tantos españoles, griegos o italianos. Eran los llamados gastarbeiter: los trabajadores invitados. La mayoría se quedaron y hoy millones de alemanes tienen sangre turca.

Este club tiene su génesis en un equipo fundado en 1975, el SV Türk Gücü München. Originalmente, jugaba en los niveles más bajos del fútbol amateur de Múnich, en ligas regionales. Era un pasatiempo, un club para unir a la comunidad. Aunque en los años 80 diferentes empresarios con sangre turca, que habían conseguido mejorar su posición, se hicieron cargo de la gestión del club. Por primera vez, alquiló un estadio y armó su estructura de fútbol base. En 1987, ascendió a Quinta delante 3.000 hinchas.

Foto: Arad Mojtahedi, liberada al dominio público. Link Foto: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Olympiastadion_Muenchen.jpg Link Autor: https://en.wikipedia.org/wiki/User:Arad
El mítico Olímpico de Múnich es la casa del Türkgücu y donde se disputará este derbi bávaro. Foto: Arad Mojtahedi, liberada al dominio público.

Y fue precisamente en 1988 cuando jugó un primer derbi contra un 1860 Múnich que venía de sufrir la bancarrota pocos años antes. Del 1982 al 1988, el 1860 había jugado en la sexta división, perdido. Y ese curso ascendió de quinta a cuarta, jugando por primera vez un derbi con el equipo de los turcos. Un conjunto cada vez menos turco, pues para competir, empezó a fichar jugadores que no tenían sangre otomana. Con un presidente llamado Ergun Berksoy, el club creó una rivalidad con el otro gran equipo de los turcos de Alemania, el Türkiyemspor Berlin, ascendiendo a cuarta. Fue la primera era dorada del Türkgücü. En 1996, llegó el descenso a la Quinta división, mientras las gradas se quedaban vacías, en parte porqué la llegada de la televisión por satélite permitían a los turcos de Baviera ver los partidos del Galatasaray, el Besiktas o el Fenerbahçe. Finalmente, en 2001 sufrió una bancarrota y desapareció.

Sin embargo, los jugadores no se rindieron y crearon el club de nuevo: el Türkischer SV 1975. Poco a poco, llegaron los ascensos y el crecimiento, con una fusión en 2009 con un club llamado ATA Spor München, fundado por turcos en 1981. En 2019, llegó el ascenso a Cuarta. Y con el apoyo de empresarios con negocios tanto en Múnich como en Turquía, se jugó el ascenso a Tercera como local en el estadio Olímpico de la ciudad. El campo de los Juegos de 1972, de la final del Mundial de 1974, la casa del Bayern y el 1860 Múnich durante tantos años. Y así recuperó el derbi con el 1860 Múnich. Un club que sigue jugando en el viejo Grünwalder, la casa de los leones y del Bayern hasta 1972. El estadio dónde, en los años 60, los dos clubes ganaron ligas y llegaron a finales europeas. El estadio inaugurado en 1911. En Múnich, crear un nuevo estadio no ha significado acabar con los anteriores. El Bayern juega en el Allianz, el 1860 Múnich en el Grünwalder y el Türkgücü en el Olímpico. El Bayern siempre mira hacia el futuro, el 1860 Múnich hacia el pasado y el Türkgücü tiene su casa en el estadio levantado en los 70 por muchos obreros turcos. Todo encaja.

 

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

 

Foto de portada: benchfrooser bajo licencia Creative Commons 2.0.

Related posts

Deja un comentario

*