Pulisic ya hace de Dembelé

Head coach Thomas Tuchel of Borussia Dortmund gets his post across to Christian Pulisic during the Bundesliga match at Signal Iduna Park, Dortmund
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
29/10/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Es más que probable que el Borussia Dortmund acuda al mercado cuando se confirme el millonario traspaso de Ousmane Dembelé al FC Barcelona, que a estas alturas parece del todo irreversible. Aunque sólo sea para tratar de aliviar la desilusión provocada a sus fans, tiene pinta de que la directiva del BVB va a buscar algún excitante nombre que estimule e introduzca un poco de aire fresco en un vestuario castigado por el conflicto entre el club y el francés. Mas, en unos tiempos de un mercado de fichajes tan difícil de gobernar, difícilmente va a encontrar el Dortmund un sustituto mejor que Christian Pulisic. El prodigio estadounidense de 18 años no sólo tiene talento con creces para irrumpir como ese próximo big thing que viste la amarilla, sino que además es una pieza que estilísticamente casa como anillo al dedo con la libreta de Peter Bosz. En el ortodoxo juego de posición que el técnico holandés está tratando de introducir en el Westfalenstadion, la inteligencia y sensibilidad para moverse del prodigio yankee es una auténtica bendición. Incluso se podría decir que conecta mejor que el algo anárquico desenfreno de Ousmane.

Wolfsburgo 0
Borussia Dortmund 3 (Pulisic 22′, Bartra 27′, Aubameyang 63′)

Wolfsburg vs Borussia Dortmund - Football tactics and formations

Es obligatorio poner un poco en cuarentena las buenas impresiones dejadas por el BVB de Bosz en su estreno en Bundesliga. Porque en el Wolfsburgo el Dortmund encontró un generoso amigo. Su actuación rozó lo anticompetitivo. Un rival que replegaba en campo propio, pero que luego defendía de forma extraordinariamente pasiva, inundando su estructura de espacios entre líneas. Dicho esto, el cuadro de Bosz lo aprovechó como lo hacen los grandes equipos. Gracias a un autoritario y visual juego de posición, el Dortmund expuso con crueldad cada limitación del planteamiento de Jonker. Sokratis y un fino Bartra aprovechaban la escasa presión en primera línea del club de la Volskwagen para meterse hasta la cocina. Se introducían en campo propio hasta que un rival saliera su paso. Castro y Götze, interiores, buscaban concienzudamente la espalda de los mediocentros rivales, mientras que Philip y Pulisic, extremos, permanecían abiertos ensanchando el ataque. La circulación de balón del BVB era extraordinariamente armoniosa y los goles no tardaron en llegar. El partido se sentenció antes de la primera media hora.

Pulisic fue el mejor jugador amarillo sobre el campo. Y no porque se marchara con un gol y una asistencia. Precisamente lo que hace tan valioso al futbolista nacido en Pensilvania es que no necesita estadísticas para dejar constancia. Tiene veneno en sus piernas, pero no es un jugador que exclusivamente aporte determinación. Pulisic es uno de esos futbolistas, valga la redundancia, que saben jugar bien al fútbol. Que además de regatear y disparar, saben cuándo soltar el balón, por dónde tirar un desmarque o en qué momento compensar a sus compañeros con un movimiento. Su lúcido desempeño en la banda derecha agilizó muchísimo el ataque posicional amarillo y a buen seguro que dejó muy contento al debutante Bosz. Será difícil que alguien le quite el sitio.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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