10 historias de la quinta jornada de la fase de grupos de la Champions

Karim Benzema of Real Madrid (centre) celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Paris Saint-Germain 0 during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
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26/11/2019

El Nápoles vuelve a frenar al vigente campeón

Disputando un balón largo cumplidos los veinte minutos de juego, Virgil van Dijk se hizo daño y quedó fuera de la jugada. El Nápoles ganó el balón, Giovanni Di Lorenzo puso un balón a la espalda de una zaga del Liverpool que se veía con un solo central y Dries Mertens finalizó con éxito. Los reds parecían reclamar falta sobre van Dijk y fuera de juego de Mertens, pero el VAR confirmó la legitimidad del gol. Durante el resto del encuentro, el Liverpool intentó sin éxito encontrar un hueco ante un replegado Nápoles. Los líderes de la Premier League ya habían logrado darle la vuelta a muchas situaciones adversas en lo que va de temporada, así que parecía una cuestión de tiempo que lograran salirse con la suya. Solo un equipo les había vencido en lo que va de curso y ese era precisamente este Nápoles de Carlo Ancelotti, que les ganó por 2-0 en la ida en San Paolo. Al final fue a balón parado, en una acción de córner entrado el segundo tiempo, cuando los de Jürgen Klopp igualaron el marcador. Pero más allá de ese cabezazo acertado del central Dejan Lovren, el conjunto local no logró concretar ninguna otra jugada y se les resistió la remontada. El vigente campeón todavía no puede celebrar su clasificación a los octavos de final. Para certificar su pase, el Liverpool, líder con un punto más que el Nápoles, deberá sumar por lo menos un empate en la última fecha. Los italianos son séptimos en la Serie A y atraviesan un conflicto interno entre la plantilla y el presidente Aurelio De Laurentiis, pero tras esta firme actuación defensiva en Anfield, un empate también les vale para pasar a la siguiente fase de la Champions. M.M.

Dejan Lovren of Liverpool scores the first goal against Napoli during the UEFA Champions League match at Anfield, Liverpool. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 27/11/2019
Dejan Lovren marcó el gol del empate en Anfield. Foto: Focus Images Ltd.

La mejor versión del Real Madrid

No bastó para ganar, pues el triunfo se le escurrió entre los dedos en los últimos diez minutos, pero el Real Madrid desplegó una primera mitad portentosa y 60 minutos de muy buen fútbol ante el PSG. Zinedine Zidane sorprendió al alinear a cuatro centrocampistas, con Isco partiendo desde la mediapunta para sumarse a la circulación por dentro y situando a Fede Valverde en el sector derecho, y obligó al conjunto parisino a correr detrás del balón. La circulación del Real Madrid fue fluida como pocas veces a lo largo de la temporada, con Kroos ordenando al equipo con los primeros pases y Eden Hazard aportando chispa en el último tercio. El belga protagonizó una actuación notable en el sector izquierdo, donde arrancaba las jugadas, pero con mucha libertad de movimientos en el eje horizontal. Hazard, que exhibió una versión desequilibrante en el uno contra uno como en sus mejores días en el Chelsea, se convirtió en un imán que atrajo de forma recurrente a varios futbolistas del PSG. Si encaraba en solitario a Meunier, el peligro era inminente, pero si acudía Gueye en la ayuda siempre encontraba a Kroos o Isco en disposición de recibir. El Real Madrid se asentó en campo contrario, encontró a Benzema en la frontal del área, recuperó al pelota con frecuencia lejos de la portería de Thibaut Courtois, y permitió a Fede Valverde percutir en el área contraria. El uruguay, clave en el 1-0, aprovechó la (gran) distancia existente a menudo entre Kimpembe y Bernat para irrumpir a la espalda de Verratti y emerger en zona de remate. La abrumadora primera mitad no tuvo tantísima continuidad en el segundo tiempo, sobre todo a raíz de la lesión de Eden Hazard, pero brinda motivos para el optimismo al Real Madrid, que pudo ganar con comodidad de no haberse topado con una excelente versión de Keylor Navas bajo palos. T.M.

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Un argumento que intimida en cualquier contexto

El Real Madrid sacudió al PSG durante largas fases del encuentro del pasado martes, pero el combinado parisino pudo desplegarse en varios tramos del encuentro gracias a la presencia de Kylian Mbappé. Primero en la banda derecha para tantear la espalda de Marcelo y después en la banda izquierda, el canterano del Mónaco es un delantero muy difícil de minimizar. Su capacidad para acelerar y atacar espacios a la espalda de una defensa adelantada la permite llegar a balones que para otros parecerían causas perdidas, y su cambio de dirección es una pesadilla para los contrarios. Cuando puede tirar una pared supera siempre a su par, pues una vez ha soltado el pase gana su espalda con suma facilidad si la devolución es precisa. Su mera presencia en campo contrario siempre transmitió al PSG la esperanza de salir y armar una jugada de peligro a la contra, incluso en los momentos de mayor sufrimiento y especialmente al ver que el Real Madrid no transformaba todo su volumen ofensivo en más goles. Al final Mbappé terminó siendo decisivo: anotó el 2-1 tras el malentendido entre Varane y Courtois a la hora de despejar un centro cómodo y dejó pasar la pelota en la frontal para que Sarabia empatara la contienda. La calidad en las áreas ayuda a explicar el resultado del PSG en una noche en la que se vio superado. T.M.

Kylian Mbappé of Paris Saint-Germain celebrates after Pablo Sarabia scoring their second goal to make it Real Madrid 2 Paris Saint-Germain 2 during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 26/11/2019
Kylian Mbappé marcó el primer gol del PSG en el Santiago Bernabéu. Foto: Focus Images Ltd.

Dybala desatado

La Juventus derrotó al Atlético de Madrid y certificó matemáticamente su condición de campeón de grupo con una jornada de antelación. El triunfo italiano fue posible después de un misil de Paulo Dybala en una falta lateral muy escorada, prácticamente pegada a la línea de fondo, que puso la guinda a una primera mitad monumental del atacante argentino. Dybala lideró a la Juventus con una exhibición de fútbol entre líneas indetectable para los centrocampistas del Atlético de Madrid. Con Ramsey partiendo desde la mediapunta y Cristiano Ronaldo como amenaza latente para la pareja de centrales, Dybala consiguió abrirse un espacio para recibir en el sector derecho e intervino con muchísima asiduidad en el último tercio. No solo participó mucho, sino que se mostró particularmente inspirado en cada toque, en cada intervención. Pases de primeras, controles orientados que desequilibraban, acciones de una abrumadora calidad técnica. La reacción del Atlético tras el descanso resultó insuficiente. Tuvo más la pelota, atacó con mayor continuidad en campo contrario y acumuló hombres de ataque en el último tercio, con una superior influencia de Thomas en la circulación, pero no generó demasiadas ocasiones claras de gol. En parte por el buen hacer de Matthijs de Ligt, expeditivo en varios cruces, que ha protagonizado una muy buena semana de fútbol en dos choques exigentes ante Atalanta y Atlético. T.M.

Miguel Quintana y Tomàs Martínez analizan lo más destacado de la jornada de Champions en el podcast “Europa Estación Central”. Puedes escucharlo en Ivoox, Spotify e iTunes.

Messi reclama el primer puesto

Al Barcelona le costó un rato sentirse cómodo en la visita del Borussia Dortmund al Camp Nou, pero acabó ganando con autoridad al subcampeón alemán en la enésima exhibición de Leo Messi en la Champions League. El cuadro alemán generó murmullos en el coliseo azulgrana en algunas fases iniciales en las que encadenó pases en campo contrario y obligó a los locales a recular, esperando en su campo sin acabar de robar el balón, pero nunca lograron maniatar la figura de Messi. Sin vigilancias cuando el Borussia Dortmund atacaba y demasiado libre entre líneas cuando la posesión era del Barcelona, Messi logró recibir la pelota con continuidad y a menudo sin ningún rival a un radio de dos o tres metros. Cualquier imprecisión en salida del Borussia Dortmund derivaba en una transición azulgrana con el astro argentino libre. A Messi le bastaron pocos minutos para encarrilar la clasificación: una asistencia para Suárez en el 1-0 y una acción individual para ampliar la diferencia en un momento en el que el Borussia Dortmund seguía aturdido tras el primer tanto encajado. Messi también participó en el tercer tanto de la noche, obra de Griezmann en la segunda mitad, en un choque en el que el exjugador del Atlético de Madrid ingresó desde el banquillo tras la última lesión de Ousmane Dembélé. A Favre no le valió el once conservador (con Achraf Hakimi por delante de Piszczek en la derecha y Schulz por delante de Guerreiro en la izquierda) y únicamente la chispa de Sancho en el segundo tiempo agitó al Borussia Dortmund en el último tercio. La calidad del internacional inglés quedó patente en la maniobra del 3-1 y en un disparo que Ter Stegen desvió al larguero y que pudo meter al Borussia Dortmund de nuevo en el encuentro cuando el Barcelona ya creía que todo el pescado estaba vendido. El triunfo azulgrana, en cualquier caso, garantiza la primera posición del grupo ocurra lo que ocurra en la visita al Inter en la última jornada. T.M.

Valencia y Chelsea dependerán de ellos mismos en la última jornada

El Grupo H se presumía igualado y está garantizando espectáculo. Valencia y Chelsea firmaron un duelo trepidante en Mestalla, con fases alternas de dominio de ambos conjuntos y un buen puñado de ocasiones de gol. La victoria hubiese acercado a cualquiera de los dos a los octavos de final y hubiese dejado muy tocado al conjunto derrotado, pero el empate tampoco termina de dejar satisfecho a nadie. El Chelsea empezó mejor el partido, controlando la posesión, asentándose en campo contrario y buscando los duelos contra Jaume Costa en la banda derecha valencianista para crear ocasiones de gol. Sin embargo, el arranque inicial no se tradujo en goles y el Valencia se empezó a desplegar a raíz de una transición muy veloz dirigida por Parejo y no culminada de forma sorprendente por Maxi Gómez cuando estaba solo en el área pequeña. La oportunidad del delantero uruguayo, en cualquier caso, despertó al Valencia, que vivió sus mejores minutos y se adelantó con un gol de Carlos Soler, rápidamente neutralizado por un disparo de Kovacic desde la frontal. El 1-2 a la salida de la segunda parte pudo noquear al Valencia, pero los de Celades respondieron con entereza a varios reveses. El primero, el propio gol de Pulisic, primero anulado por fuera de juego y posteriormente validado por el videoarbitraje. El segundo, un penalty fallado por Parejo. O mejor dicho, parado de forma extraordinaria por Kepa. No obstante, cuando la fe y el fútbol empezaban a menguar ante un Chelsea que terminó defendiendo con una línea de cinco efectivos atrás, Wass se sacó de la manga un centro que se envenenó tanto que se coló en la meta de Kepa tras pegar en el poste. El 2-2 transformó el partido en un correcalles en el que cualquiera de los dos equipos se pudo llevar la victoria. Gayà, brillante en la segunda mitad, sirvió la ocasión más clara en el minuto 96, pero el Valencia no pudo culminar la remontada y se verá obligado a ganar al Ajax en Ámsterdam para estar en la siguiente ronda. Como el Chelsea al Lille en Stamford Bridge. T.M.

Chelsea goalkeeper Kepa Arrizabalaga saves a penalty from Daniel Parejo of Valencia CF to keep the score at Valencia CF 1 Chelsea 2 during the UEFA Champions League match at Mestalla, Valencia Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 27/11/2019
Kepa le negó a Parejo un gol desde el punto de penalty. Foto: Focus Images Ltd.

Mourinho y los recogepelotas

Ser recogepelotas es ser la oveja en la función de Navidad del colegio. Pero a veces, cosas de la vida, en el disfraz de oveja quedan atrapados pequeños genios. Hubo un día en el que José Mourinho fue recogepelotas. Cuenta que cuando los jugadores de su equipo se acercaban a sacar un córner, no tenían que tocar el balón antes de poner el centro porque él ya lo había colocado exactamente donde querían. Esa experiencia explica que Mourinho tenga tanto en cuenta a los recogepelotas, en una primera instancia actores secundarios, o más bien, extras, de las funciones teatrales que son los partidos de fútbol. Se pudo apreciar en uno de los momentos más destacados de esta jornada de Champions. El Tottenham perdía en casa por 1-2 ante el Olympiacos cuando el balón se marchó por el lateral. Mourinho dio una palmada y apresuró al recogeplotas con un ‘go, go, go’. El chico estuvo rápido para dándole el balón a Serge Aurier, este encontró a Lucas Moura con su saque de banda y el brasileño puso un centro que Harry Kane aprovechó para empatar el encuentro. En la celebración del gol, Mourinho se acercó al joven recogepelotas y le felicitó con un abrazo. “Me encantan los recogepelotas inteligentes como yo lo era”, dijo después del partido. “De pequeño yo era un recogepelotas brillante”. El del martes noche es un nuevo episodio del historial de Mourinho con los recogepelotas. En 2014 estuvo cerca de ser sancionado por llamarle la atención a un recogepelotas del Crystal Palace que estaba tardando en devolver el balón cuando el Chelsea de Mourinho perdía en Selhurst Park. En su siguiente equipo, el Manchester United, aparentemente tuvo una discusión con la dirección del club porque los recogepelotas eran niños de la fundación y Mourinho quería que fuesen chicos de la academia, formados para saber cómo actuar según el momento del partido. “La gente no se da cuenta de que en un gran club cada detalle es muy importante”, afirmó el pasado mes de mayo, cuando en una retransmisión televisiva destacaba el rol del recogepelotas en el gol de córner que le marcó el Liverpool al Barcelona en las semifinales de Champions. Lo del recogepelotas fue la gran anécdota del encuentro del Tottenham ante el Olympiacos. Pero la intervención de más peso de Mourinho fue el cambio de Eric Dier por Christian Eriksen a la media hora de juego, cuando perdían por 0-2. Le salió bien. El Tottenham empezó a tener más presencia ofensiva y le dio la vuelta al marcador. Con un triunfo por 4-2, los spurs certificaron su pase a los octavos de final. Mourinho todavía tiene mucho trabajo que hacer en defensa, pero una semana después del abrupto despido de Mauricio Pochettino, en White Hart Lane ya están ilusionados con su nuevo entrenador. M.M.

Krépin Diatta mandó un afectuoso saludo a Selfoss

Quizás les falta algo de calidad, pero el elenco de jugadores jóvenes e icónicos del Club Brujas tiene mimbres para convertirse en equipo de culto cuando en tres o cuatro años algunos de ellos estén en un escalafón europeo superior. Dennis, Okereke, Openda, De Ketelaere… tienen algo estimulante, quizás sólo sea una edad que augura una futura mejoría, pero de entre todos el que pegó un golpe encima de la mesa en Estambul fue sin duda el senegalés Krépin Diatta. Antaño en Marcadorint publicábamos un podcast dedicado al fútbol nórdico que se llamaba ‘Desde Selfoss con amor’. Dentro de este espacio, nuestro colaborador Pachu Martínez tenía una pequeña sección llamada ‘Los niños de Pachu’ en la que nos hablaba de jóvenes valores que la estaban rompiendo en Escandinavia. El buen hacer de Diatta en el Sarpsborg le valió un traspaso al Brujas y por las redes ya empiezan a circular ciertos paralelismos con su compatriota Sadio Mane. Sin embargo, la jugada del gol del 1-1 ante el Galatasaray tuvo bastantes reminiscencias OusmaneDembelescas, si se permite el neologismo, por la anarquía con la que empieza a construir la acción, por la capacidad para salir por los dos lados, por no saber qué pierna es la buena y porque lo de que te expulsen celebrando un gol es algo que perfectamente podría firmar ‘El Mosquito’. Ampliando el foco al partido en su totalidad, el encuentro entre Galatasaray y Brujas era de facto un billete para la tercera posición de acceso a Europa League. Ante la difícil situación en liga y la multitud de bajas, la idea de Fatih Terim era plantear un partido tosco, duro y temperamental en el que el factor de la localía decantara la balanza para los turcos. Y a punto estuvo de salir bien el plan: el Galatasaray aprovechó los primeros minutos de hiperventilación para hacer el 1-0. Una vez completada la tarea de marcar el primer gol en esta edición 19/20 de la Champions League, el conjunto local fue echándose atrás de manera paulatina, bajando el fuego minuto a minuto tras haber llegado al punto de ebullición. El Brujas no aprovechó este regalo en forma de metros y posesión de balón, a los cachorros belgas se les veía algo nerviosos cuando tenían que tomar la penúltima decisión en zona de tres cuartos, así que la concesión del Galtasaray tampoco parecía tan peligrosa. A esto hay que añadir el excelente partido de Mario Lemina en el centro del campo; el gabonés cumplió a la perfección ante la baja de Nzonzi y barrió de manera notable su jardín. Pero la atmósfera del Turk Telekom no fue suficiente para aguantar el raquítico juego del Galatasaray y en el 92′ Diatta logró la jugada que llevaba todo el partido intentando. Castigo agónico pero no injusto para los turcos y, salvo sorpresa en la última jornada, una oportunidad para seguir viendo al equipo de Clement en Europa.V.C.

Diatta marcó el gol del empate en el descuento. Foto: www.rsca.be
Diatta, autor del gol del empate en el descuento, está jugando a gran nivel este curso con el Brujas. Foto: www.rsca.be.

El Atalanta se aferra a sus opciones de acceder a octavos

Tardó en llegar, pero finalmente el Atalanta ganó su primer partido de esta edición de la Champions League. El combinado bergamasco se impuso al Dinamo Zagreb por 2-0 gracias a los goles de Muriel y el Papu Gómez y mantiene sus aspiraciones a clasificarse para la próxima ronda. El empate del Shakhtar en Mánchester le aclara el panorama: deberá vencer al conjunto ucraniano a domicilio y esperar que el Dinamo Zagreb no venza al líder de grupo en el Maksimir. No es una combinación sencilla, aunque en cualquier caso un triunfo en la visita al Shakhtar garantizaría que el Atalanta disputaría partidos europeos a partir del mes de febrero. En otras ocasiones el Atalanta ha pecado de novato en su estreno en la máxima competición continental y ha encajado goles tardíos o ha dejado escapar resultados favorables, pero esta vez los de Gasperini no se conformaron con el 1-0, buscaron el segundo tanto y supieron gestionar la ventaja. Uno de los grupos más equilibrados de la actual edición de la Champions gozará de un desenlace a la altura de la expectativa generada el día del sorteo. T.M.

Imparable Dzyuba

Minuto 41 de partido. Hay una pugna entre Artem Dzyuba y Joachim Andersen que acaba en saque de esquina. Tal y como sale el balón del campo, los compañeros se van a buscar al danés para felicitarle. Y es que no es para menos, defender a un delantero de 1,95 y más de 85 kilos con una velocidad y una técnica decentes es un marrón mayúsculo. Acto seguido en ese mismo córner Dzyuba, con la camiseta rasgada por el forcejeo, pone de cabeza el 1-0 en el marcador. La jugada del primer tanto ruso fue la definición perfecta del partido, un encuentro trabado, sin un dominador claro y con un circulación gris que favoreció de manera clara al conjunto local. Sin Aouar y sin Memphis, al OL le faltó velocidad para circular el balón y chispa arriba para asustar. Sólo Bertrand Traoré tuvo algunos chispazos con los que incordiar la portería de Kerzhakov. Más allá de estas esporádicas apariciones del delantero de Burkina Faso, los ataques de los pupilos de Rudi García pasaron por una gran cantidad de centros laterales buscando la cabeza de Moussa Dembélé que apenas inquietaron a la defensa de Sergei Semak. El equipo de San Petersburgo llevó siempre el partido hacia donde quiso, un ritmo trabado y anodino para posteriormente pegar con esa asociación Dzyuba-Azmoun que tantísimo daño hace. Aunque fue el ruso el que marcó el 1-0, lo cierto es que el iraní, indetectable siempre a la sombra de su fornido compañero, fue una pesadilla para la defensa del OL. En la segunda, los visitantes redoblaron esfuerzos y por minutos acecharon algo más el área rival, pero todo basado más en el ímpetu que en un plan claro para hacer daño a la defensa del Zenit. A medida que fueron pasando los minutos Rudi García fue arriesgando con sus cambios, introduciendo matices cada vez de corte más ofensivo. Miel sobre hojuelas para un Zenit que sólo tuvo que esperar a que fueran entrando más atacantes y que bajara la media de edad de sus oponentes para asestar el segundo y definitivo golpe. A grandes rasgos, el Zenit-OL fue un partido poco brillante en el que imperó el pragmatismo de los locales para dejar una última jornada de locos en el grupo G. V.C.

Textos de Miguel Mosquera (M.M.), Víctor Cervantes (V.C.) y Tomàs Martínez (T.M.). Foto de portada: Focus Images Ltd.

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