10 historias de la última jornada de la fase de grupos de la Champions

Naby Keita of Liverpool celebrates scoring their first goal with team mates during the UEFA Champions League match at Red Bull Arena, Salzburg
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
10/12/2019
*** UK & IRELAND ONLY ***

EXPA-ADE-191210-5014.jpg

Keïta disfruta de protagonismo ante su exequipo

La lesión del mediocentro de contención en un equipo que juega con trivote siempre despierta cierto alarmismo. Fabinho no regresará hasta pasadas las fechas navideñas y los hinchas reds ya lo echan en falta. No se puede entender los éxitos recientes del Liverpool sin el rol del brasileño. Su posición ahora la ocupa el capitán Jordan Henderson, que ya había jugado como pivote antes del fichaje de Fabinho. Ahora que Henderson no es interior, existe un principal beneficiado de esta situación provisional: Naby Keïta. El guineano regresó al once el pasado sábado en el triunfo del Liverpool en Bournemouth por 0-3 y fue uno de los goleadores. Cuando se le preguntó a su entrenador por la falta de minutos que había tenido hasta ahora (solo había jugado tres partidos de Premier), Klopp se encargó de recordar que Keïta había estado lesionado y que cuando había vuelto a estar disponible, el equipo estaba en buena forma y no era sencillo realizar cambios. “Tuvo mala suerte y en la vida a veces necesitas suerte”, dijo Klopp. Ahora la suerte de Keïta es la baja de Fabinho. Suena mal decirlo, pero así funcionan las cosas en el mundo del fútbol. Y no está desperdiciando la oportunidad. Keïta juega con la ambición del futbolista que no quiere ver más fútbol desde el banquillo. Lo volvió a demostrar este martes cuando se enfrentó a su exequipo, el RB Salzburgo. Además de cumplir con las fundamentales responsabilidades defensivas que implica un empleo en la medular, Keïta participó de forma incansable en ataque y acabó encontrando su premio en forma de gol en el segundo tiempo a centro de Sadio Mané. Cabe apuntar que la jugada había comenzado con un cambio de orientación de Trent Alexander-Arnold al lateral opuesto, Andy Robertson, una combinación cada vez más frecuente, y efectiva, en el juego de los reds. El Liverpool llegaba a la cita sin haber certificado el pase, así que Klopp no escatimó a la hora de confeccionar el once. El triunfo por 0-2 le valió al vigente campeón para pasar como primero de grupo. El segundo gol, que llegó instantes después del de Keïta, lo firmó Mohamed Salah. El egipcio desperdició una infinidad de ocasiones que cualquier otro día no habría perdonado e irónicamente acabó viendo portería en una acción menos evidente: ante la salida del portero, se escoró el balón hacia la derecha y aun así logró encontrar la red desde un ángulo muy complicado. El Salzburgo, que ya había amenazado con remontarle al Liverpool en un apasionante encuentro de ida en Anfield que terminó 4-3, se tendrá que conformar con la Europa League. En este nuevo partido jugaron de nuevo con valentía, presionado arriba, y sus excitantes atacantes Takumi Minamino, Hwang Hee-chan y Erling Braut Håland le dieron trabajo a Alisson Becker. Pero el Liverpool es imparable. M.M.

El Inter vuelve a tropezar con la misma piedra

A pesar del cambio de cara producido a raíz del aterrizaje de Antonio Conte en Milán, el Inter sigue siendo el Inter. El cuadro nerazzurro revivió la pesadilla del año pasado en la última jornada de la Champions League y volvió a caer eliminado en un sexto partido en el que dependía de sí mismo para clasificarse para los octavos, territorio que no pisa desde el curso 2011-12. Como ya ocurrió hace doce meses cerraba el grupo en casa ante un rival que no se jugaba nada. Esta vez, sin embargo, su rival era el Barcelona, que alineó un once experimental pero compitió bien una vez ajustó los errores de coordinación iniciales de la línea de tres centrales formada por Todibo, Umtiti y Lenglet, con Wagué y Junior Firpo ejerciendo de carrileros para replicar el esquema del Inter. El partidazo de Lautaro Martínez, omnipresente en ataque con su revoloteo entre líneas, no bastó para derrotar al Barcelona, que se adelantó con un gol de Carles Pérez en el primer tiempo y volvió a decantar la balanza a su favor en el tramo final con una diana de Ansu Fati cuando el Inter ya estaba volcado en busca del 2-1 a la desesperada al no valerle el empate. De esta manera sigue Antonio Conte particularmente peleado con la Champions League, competición en la que nunca ha superado los cuartos de final -y ya cayó con la Juventus en una de sus temporadas al cargo de la Vecchia Signora- y en la que echó de menos a Barella y Sensi como generadores de juego en la medular. La ausencia del ex del Sassuolo ha limitado el techo del Inter a la hora de abrir defensas cerradas o controlar el ritmo de los partidos con mayor autoridad. Lautaro Martínez y Lukaku intimidaron a menudo al Barcelona, pero les faltó un centrocampista que les surtiera con envíos de calidad para no tener que pelearse casi siempre en solitario contra los tres centrales del Barcelona. T.M.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Gabriel lidera la resistencia valencianista

Siete años después, el Valencia regresa a los octavos de final de la Champions. El conjunto ché ganó al Ajax en Ámsterdam y asaltó la primera posición del igualadísimo Grupo H, abierto hasta el último suspiro de los dos últimos partidos. Los de Celades supieron gestionar el ritmo del partido, aguantar el chaparrón de los minutos iniciales de ritmo trepidante impuesto por el Ajax y fueron puntuales a la cita con el gol como ha ocurrido en reiteradas ocasiones a lo largo de esta edición de la Champions League. El Valencia resistió bien cuando le tocó defender cerca de Jaume, titular por la lesión de Cillessen, a pesar de las innumerables bajas que mermaron las opciones a disposición de Albert Celades y sobre todo gracias a la exhibición de la pareja de centrales. Tanto Diakhaby como especialmente Gabriel, monumental a lo largo de la fase de grupos, defendieron cada centímetro de área con ferocidad y determinación, pura contundencia en los duelos y seguridad en los duelos aéreos para minimizar el impacto tanto de Tadic como de las apariciones de segunda línea. Hakim Ziyech fue el futbolista más inspirado del Ajax, pero no encontró a sus habituales socios al nivel al que acostumbran. Al joven Lang le quedó algo grande el partido y Tadic anduvo lejos de las prestaciones mostradas en los partidos determinantes del curso pasado. La seguridad defensiva del Valencia fue desesperando al Ajax, que asimismo fue vulnerable cuando le tocó correr hacia atrás. En los momentos en los que Parejo y Rodrigo pausaban el choque, fuese provocando faltas o atrayendo rivales para luego filtrar pases que batían líneas, el Ajax sufría. Y también padecía cuando Ferran Torres o Gayà estiraban al Valencia por los flancos. Precisamente Ferran, uno de los futbolistas más en forma del inicio de curso, habilitó a Rodrigo con un fantástico pase interior que dejó al hispanobrasileño solo ante Onana para anotar el único gol del partido en el primer tiempo. El 0-1 reforzó la confianza del Valencia, que sobrevivió a los minutos de mayor sufrimiento del segundo tiempo y acabaron desesperando al Ajax en los últimos compases de la sexta jornada a pesar de que Gabriel cometiera su peor error en toda la fase de grupos: el central brasileño perdió los papeles al borde del descuento y se marchó expulsado, en un lance que empaña su soberbia actuación en la fase de grupos y que puede lamentar el Valencia cuando lleguen los octavos de final. T.M.

Valencia's Gabriel during the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858 17/09/2019
Gabriel ha rendido a gran nivel durante la fase de grupos de la Champions. Foto: Focus Images Ltd.

El Olympique de Lyon salva los muebles

A pesar de completar un partido bastante gris, el Olympique de Lyon salvó la clasificación para los octavos de final de la Champions League por segunda temporada consecutiva con un sufrido empate en casa contra el RB Leipzig. El conjunto alemán debía certificar la primera posición en el grupo, pues tenía ya asegurada la clasificación a la siguiente fase, y salió con las ideas claras de lo que quería desplegar sobre el terreno de juego. Timo Werner hizo mucho daño con movimientos a la espalda de la zaga gala y también las conducciones de Forsberg resquebrajaron el frágil centro del campo del OL. En apenas media hora el Leipzig marcó dos goles desde el punto de penalty y encarriló la primera posición del grupo. Sin embargo, la menor tensión producto del resultado favorable, el control del encuentro y el conocimiento de que el Zenit no le iba a arrebatar la primera posición apagaron la energía del conjunto alemán. Y el OL despertó a tiempo y se aprovechó de la coyuntura para igualar la contienda. Contribuyó, por supuesto, la rápida reacción tras el descanso con un gran gol de Aouar y los cambios ofensivos de Rudi Garcia, que acumuló a sus futbolistas de mayor calidad cerca del área contraria. Pero el gol del 2-2 definitivo, producto de una acción en la que Saracchi se muestra particularmente blando dentro del área, no deja de ser el reflejo más fiel de lo acontecido en el segundo tiempo. Los ocho puntos sumados a lo largo de la fase de grupos bastan al OL para pasar como segundo, mientras el Benfica jugará la Europa League tras vencer por 3-0 al Zenit, que se despide del fútbol europeo hasta la próxima temporada. T.M.

El Atlético no dio pie a la fe del Bayer Leverkusen

Un arranque trepidante de partido ya evidenció el plan de partido del Atlético de Madrid ante el Lokomotiv de Moscú: ritmo elevado, circulación rápida, muchos futbolistas cargando el área y Joao Félix con libertad para revolotear entre líneas a la espalda de Álvaro Morata. El Atlético de Madrid saltó al césped con la determinación de liquidar el pase a los octavos de final por la vía rápida para no dejar lugar a que las dudas invadieran la parroquia rojiblanca en caso de atascarse ante el combinado moscovita. Antes de que se cumpliera el primer minuto, Joao Félix ya había provocado un penalty al anticiparse al portero Kochenkov tras un pase de Morata. Trippier se topó con la punta de los guantes del arquero ruso, que desvió el lanzamiento del lateral inglés a la madera, pero unos minutos después el Atlético volvió a disfrutar de un tiro desde los once metros tras una mano de Zhemaletdinov. En esta ocasión Joao Félix no perdonó. El futbolista portugués brilló con sus apariciones entre líneas, a la espalda de Murilo y Krychowiak, lo que siempre ofreció una opción de pase vertical a Thomas, el metrónomo del Atleti en la medular. El juego fue fluido, con Saúl y Correa participando permanentemente entre líneas a pesar de partir desde las bandas izquierda y derecha respectivamente, pero al final el gol se le resistió más de la cuenta al Atlético. Los de Simeone remataron 23 veces, pero solo seis de ellas terminaron en disparos entre los tres palos. Los dos goles, para más inri, se gestaron en acciones a balón parado. El primero, de penalty. El segundo, ya en le segundo tiempo, en un córner servido en corto que culminó Felipe con un remate al primer palo. T.M.

Miguel Quintana y Tomàs Martínez analizan lo más destacado de la jornada de Champions en el podcast “Europa Estación Central”. Puedes escucharlo en Ivoox, Spotify e iTunes.

Tres protagonistas en San Paolo

El Napoli-Genk dejó tres nombres propios, uno de un chico que aterrizó con mal pie, otro de un hombre que se quiere reivindicar y un tercero de un señor que se fue de la mejor manera. Empezamos por Maarten Vandevoordt. El imberbe portero del Genk hizo historia al convertirse en el guardameta más joven que debuta en Champions League. Con 17 años 9 meses y 10 días el belga superó a Mile Svilar y a Iker Casillas. Era la gran noche de Vandevoordt, pero el bueno de Maarten descubrió que el guion de la Champions puede ser más cruel que un capítulo de Merlí. A los tres minutos de partido una osadía con los pies resuelta de manera muy torpe le costó el primer tanto al Genk. Para redondear la noche aciaga el cancerbero cometió un claro penalti. Ambas acciones las resolvió Arkadiusz Milik. El polaco firmó un excepcional hat-trick en tan solo 38 minutos, una gesta que se quedó cerca de los 36 minutos que tardó Zlatan Ibrahimovic en hacer lo mismo ante el Anderlecht, en 2013. Con este hat-trick, Milik suma 9 tantos en 20 partidos de Champions, una notable estadística para confirmar una vez más que, de respetarle las lesiones, el ex de Ajax y Bayer Leverkusen puede alcanzar un nivel similar a los grandes arietes del panorama europeo. El 4-0 fue el colofón perfecto al cantado adiós de Carlo Ancelotti. Pese al terrible ambiente vivido en Nápoles durante el último mes y los pobres resultados obtenidos en liga, Ancelotti hizo como el oficinista que manda un bonito mail antes de despedirse. Una vez más, Carletto cumple con su fama de entrenador elegante y se va habiendo clasificado al equipo para octavos de la Champions sin haber perdido un solo partido en la fase de grupos. A este elenco de protagonistas le sumamos un actor secundario, Marek Hamsik. El eslovaco fue homenajeado al descanso como el máximo goleador en la historia del Nápoles y vio desde la grada a Dries Mertens aprovechando otro penalti para recortar a tres los goles de distancia como máximo artillero del conjunto partenopeo. Es una buena incógnita saber si el belga tendrá tiempo de superar al eslovaco o este vendaval institucional se lo llevará por delante en el mercado invernal. V.C.

Vandevoordt.
Vandervoordt se convirtió en el portero más joven en disputar un partido de Champions. Hace medio año estaba disputando el Europeo sub-17 con Bélgica. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

El Atalanta se estrena en la Champions con una clasificación para los octavos

Es una de las grandes historias de la fase de grupos. En su primera temporada en la Copa de Europa, el Atalanta se ha plantado entre los 16 mejores equipos del continente. El cuadro bergamasco derrotó al Shakhtar Donetsk en Ucrania en el partido decisivo y aprovechó la derrota del Dinamo Zagreb ante el Manchester City para pegar un brinco en la clasificación y terminar como segundo de su grupo tras una segunda vuelta magnífica. El Atalanta se repuso a un pésimo inicio de Champions, con tres derrotas en las tres primeras jornadas. Cayó goleado con estrépito en Zagreb (4-0) en el estreno, perdió en el descuento ante el Shakhtar en su segundo partido como local y padeció en sus carnes la superioridad del Manchester City en Inglaterra. Había encajado muchos goles y mostrado una notable fragilidad en defensa y además había gestionado mal sus emociones en varios tramos. El empate en el City en la cuarta jornada dejó un regusto algo más dulce, pero no dejaba de tratarse de un resultado que dejaba al Atalanta colista con 1 punto de 12 posibles. Un equipo debutante, con una plantilla con muy poca experiencia en torneos internacionales, sin su mejor jugador (Duván Zapata) desde la segunda fecha y que jugaba los duelos de local fuera de su estadio, en Milán. Sin embargo, el Atalanta despertó a tiempo. Finalmente impulsado por la buena inercia de otoño en la Serie A, el Atalanta sacó partido del vértigo del Dinamo Zagreb para ganar en la penúltima jornada y llegar a esta semana con opciones de clasificación, a pesar de que no dependía de sí mismo para asaltar el segundo puesto del grupo. La clasificación del Atalanta para los octavos de final es el premio a un proyecto estable, con visión a medio y largo plazo, de un club que trabaja de maravilla en el fútbol formativo y que ha confiado en el buen hacer de Gian Piero Gasperini desde 2016. Sabe lo que quiere fichar, forma a jugadores válidos en la cantera y saca beneficios de su política de traspasos a pesar de renovarse permanentemente. Su método le ha permitido superar a clubes como Milan, Inter, Fiorentina o Lazio en los últimos tiempos, aunque también hay que valorar la dificultad del grupo en el que quedó encuadrado. No es habitual superar la fase de grupos tras perder los primeros tres partidos, lo que implica un mérito a la hora de reponerse en la adversidad pero también un demérito de los rivales. Siete puntos han bastado al Atalanta para terminar segundo, en gran medida por el pánico del Dinamo Zagreb a la hora de gestionar resultados favorables ante el Shakhtar en la tercera y la cuarta jornada (cuando iba ganando por 3-1 en el descuento) y a la escasa estabilidad defensiva del equipo ucraniano, reflejada en la inseguridad que ha transmitido Pyatov bajo palos. T.M.

Dos sorpresas y una obviedad

Resulta cansino repetir que Dani Olmo es muy muy muy muy bueno, pero el egarense parece empeñado en recordarnos cada partido europeo esta verdad inmutable. De hecho, su remate de primeras al más puro estilo CR7 hizo soñar al Dinamo Zagreb que una clasificación a octavos era posible. Es más, los primeros 20-25 minutos del choque fueron un vendaval croata ante un Manchester City tierno, timorato y sin ningún tipo de fluidez ante la presión local. Pero fue entonces cuando aparecieron dos sorpresas, la primera la del ‘most talented player’ de Guardiola, el niño maravilla, Phil Foden. En un partido gris oscuro casi negro del City, Foden asumió responsabilidades para darle una marchita más al ataque skyblue. El interior citzen no disparaba a puerta, tampoco daba últimos pases decisivos pero pedía el balón y ejecutaba rápido, algo que acabó por trastabillar la bien asentada defensa del Dinamo Zagreb. Tanto es así que de una primera jugada maradoniana del inglés se acabó dando un centro en banda contraria para el empate visitante. He ahí donde aparece la otra sorpresa de la noche, el acierto rematador del Gabriel Jesus más ‘killer’. Una de las claves del bajón del Manchester City en estas últimas semanas ha sido la baja del Kun Agüero, pero al fin el brasileño se erigió como sustituto de garantías con un hat-trick. El partido del Maksimir no pasará a la historia, pero al menos permitió soñar a los hinchas del Dinamo Zagreb durante más de 20 minutos y aportó buenas sensaciones a jugadores citizens como Gabriel Jesus, Phil Foden o un recuperado Benjamin Mendy. V.C.

Una jornada siempre propicia para las primeras oportunidades del talento joven

La sexta fecha de la Champions League suele dar pie a debuts precoces o a oportunidades a jóvenes valores de las canteras. Al ya citado registro de Maarten Vandervoordt como portero más joven de la historia de la Champions, esta semana Ansu Fati batió el récord de precocidad de un goleador en la competición al anotar el gol de la victoria del Barcelona en Milán a los 17 años y 40 días. En el club catalán también se estrenó Carles Pérez, que jugó sus primeros minutos en la competición y marcó la primera diana azulgrana. Esta tendencia es habitual en los clubes grandes. Tras varios partidos sentado en el banquillo, Eric Garcia disfrutó de la titularidad en el último encuentro del Manchester City, en su goleada ante el Dinamo en Zagreb, en un encuentro en el que también participó el central Harwood-Bellis, un zaguero inglés de 17 años que debutó recientemente en la Copa de la Liga y que salió desde el banquillo en el Maksimir. Otro chico nacido en el año 2002 que estrenó su contador de minutos en la Champions fue Tanguy Kouassi, que jugó de inicio con el PSG ante el Galatasaray en una elección que indica que el canterano parisino es una de las joyas a seguir en el club tras la buena impresión que dejó en el Mundial sub-17 en el que alcanzó las semifinales con Francia. En el Bayern también tuvo sus primeros minutos europeos el neerlandés Joshua Zirkzee, autor de cuatro goles en tres partidos de la Youth League este curso, y para la posteridad quedaron los segundos de participación de Simone Muratore en la Juventus, pues ingresó en el tiempo de descuento en el triunfo por 0-2 en Leverkusen. T.M.

Eric.
Eric Garcia disputó sus primeros minutos de Champions con el Manchester City. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Solo cinco ligas representadas en los octavos de final

Por primera vez en la historia de la Champions, solo habrá clubes de cinco ligas entre los 16 mejores del continente. Los tropiezos a última hora de combinados como Dinamo Zagreb, Shakhtar, Zenit, RB Salzburgo o Ajax han acabado reduciendo la cuota de países supervivientes en el torneo hasta la más mínima expresión. No se trata de ninguna casualidad, sino de una consecuencia indirecta del cambio de formato perpetrado el curso pasado. Los 19 representantes de las cinco ligas de mayor poderío en Europa se clasifican directamente para la fase de grupos sin necesidad de superar ninguna ronda previa (pueden ser 18 en caso de que el campeón de la Europa League no haya logrado el pase a través de su liga), lo que propicia grupos de elevado nivel pero también dificulta las opciones de otras federaciones de superar la primera fase. Los tres que se han quedado por el camino, Bayer Leverkusen, Inter y Lille, han caído eliminados en grupos en los que se han visto superados por otros dos equipos que militan en alguna de las ligas del TOP5 de Europa. El curso pasado tanto el Oporto como el Ajax alcanzaron las fases eliminatorias -ambos llegaron a cuartos, de hecho- tras superar un grupo en el que el sorteo les emparejó con otro equipo alemán, pero ninguno más procedente de Francia, España, Italia o Inglaterra. La muestra todavía es pequeña para según qué conclusiones, pero los primeros síntomas resultan significativos. T.M.

Campeones de grupo: PSG, Bayern, Manchester City, Juventus, Liverpool, Barcelona, RB Leipzig, Valencia
Segundos de grupo: Real Madrid, Tottenham, Atalanta, Atlético, Nápoles, Borussia Dortmund, O. Lyon, Chelsea

Textos de Miguel Mosquera (M.M.), Víctor Cervantes (V.C.) y Tomàs Martínez (T.M.). Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

2 comments

No es buena noticia que solo 5 paises tengan representacion; pero al menos veremos 2 equipos no habituales, Leipzig y Atalnata que incluso podrian enfrentarse en octavos y uno de ellos llegar a cuartos

Muy decepcionado con la ausencia de Ligas Menores. La diversidad da mayor lustre y, desde MI, siempre hemos sido un grupo sediento de ver equipos que rompan el guión habitual.
Me sorprendió el Atlético, absolutamente arrollador. El City me volvió a recordar su faceta ganadora, sobre todo en el segundo tiempo. En cuanto al Barcelona, se sostuvo por Rackitik y por Neto, pero el Inter no fue capaz de imponerse en ningún momento ante un Barcelona compuesto de suplentes y canteranos.
Gran artículo.

Deja un comentario

*