Griezmann hasta el final

Antoine Griezmann Atlético Madrid Focus

El Atlético de Madrid se ha clasificado matemáticamente para los Octavos de Final de la UEFA Champions League con dos jornadas de antelación al ganar por 2-1 al FC Rostov. El doblete de Antoine Griezmann, certificado justo antes del pitido final, le da la cuarta victoria consecutiva a los colchoneros en el grupo D de la competición. El internacional francés fue el principal protagonista del encuentro de anoche. Lo fue por su bello remate del 1-0, por su aparición decisiva en el minuto 93 y por la libertad de movimientos de la que gozó en un día en el que Koke no fue muy influyente. El Atlético notó negativamente el hecho de que el español partiese desde la banda derecha. Y el Rostov aprovechó la que cada vez es más atípica posición del madrileño para atacar por su espalda en un inicio muy atrevido. Con los minutos, Diego Pablo Simeone centró a Koke pero, mientras se movía hacia el medio, una pérdida de balón suya propició un contragolpe que acabó en el primer gol en contra del Atlético en esta Champions, obra de Sardar Azmoun. El valor del empate para el conjunto ruso legitimó el repliegue intensivo de la “marca Berdyev” con el que el Atlético ya se había topado hace dos semanas. Koke no fue tan decisivo como entonces, pero el partido se volvió a desatascar como sucediera en Rusia. Fue gracias a la participación decisiva de los laterales y de Griezmann. Ayer el francés fue el hombre al que liberó involuntariamente el Rostov por la difusa actuación de su capitán, Alexandru Gaţcan. Precisamente, el moldavo fue quien desvió hacia su propia portería la pelota enviada en largo por el centrado Koke para habilitar a Griezmann en el gol decisivo del descuento. Griezmann estuvo libre hasta el final. Y al final marcó un tanto liberador para el Atlético y para Simeone, consciente de haber vengado el gol de Orbaiz de 2013 ante el Rostov. Es cierto que el Rostov no es aquel Rubin, pero sí es otro equipo frustrante que compite en Europa gracias a Kurban Berdyev.

Atlético de Madrid 2 (Griezmann 28′, 90+3′)
FC Rostov 1 (Azmoun 30′)

Koke en banda y un Rostov efusivo

El comienzo del partido estuvo condicionado por dos cuestiones. Por un lado, la demarcación de Koke. El internacional español partía desde la banda derecha en el centro del campo de un 4-4-2 que tenía a Saúl Ñíguez formando doble pivote con Gabi. Por otro lado, la inhabitual efusividad del Rostov, asociada a la disponibilidad de su once de gala tras las rotaciones del fin de semana en liga rusa y las recuperaciones tras lesión de Timofey Kalachev y de Gaţcan.

Planteamientos iniciales del Atlético de Madrid-FC Rostov
Planteamientos iniciales del Atlético de Madrid-FC Rostov. Infografía: Share My Tactics.

Esta efusividad del Rostov se tradujo en una posesión cercana al 50% en los primeros veinte minutos, un porcentaje muy alto para lo que suelen querer los equipos de Berdyev (y más lejos de su casa). También se tradujo en una presión alta y osada de Azmoun, de Dmitri Poloz y de Aleksandr Erokhin sobre Stefan Savić, Diego Godín y Filipe Luís. Estos tres eran los encargados de iniciar jugadas en un partido en el que el Atlético no le confió de inicio la salida de balón a Šime Vrsaljko, lateral derecho titular en detrimento de Juanfran. Y, por último, la efusividad visitante también se manifestó en incorporaciones de muchos jugadores al ataque en acciones hiladas con balón, lo cual tampoco es habitual en el manual de Berdyev. Uno de los que se incorporaba especialmente era Fedor Kudryashov, carrilero izquierdo y hombre más ofensivo de la habitual defensa de 5 del Rostov. Aprovechó que Koke no está acostumbrado este curso a jugar en banda (tendía a irse al centro) para conducir la pelota a su espalda y a la del ofensivo Vrsaljko. Por ahí encontraría espacio para correr con el balón y encontrarse a otros compañeros con los que intimidar a Jan Oblak. El Rostov no se arrugó en el inicio de su visita al vigente subcampeón de Europa.

Griezmann, libre de Gaţcan

Además de Kudryashov, Gaţcan protagonizó llegadas desde segunda línea junto a los interiores Christian Noboa y Erokhin. El moldavo, mediocentro acostumbrado a pasar la escoba cerca de su área, se subió en ella y empezó a volar. Esta cuestión sería más decisiva para el ataque atlético que para el del Rostov, pues Griezmann iba a quedarse libre de vigilancia rusa a diferencia del partido de ida, en el que el propio Gaţcan le impidió moverse hasta la hora de partido. En contraposición, ayer el francés dispuso de huecos ante y entre los tres centrales del Rostov por esta circunstancia. Los aprovechó, sobre todo, al contragolpe, pues lo sorprendentemente posesivo del Rostov le permitió al Atlético robar y transitar para contraatacar. La facilidad con la que Griezmann articulaba contras junto a Yannick Carrasco invitó al Rostov a la sobriedad. Los disparos a puerta del belga y del francés hicieron aparecer al Rostov de Berdyev, el replegado y el que hace faltas. En una de ellas, a los 28 minutos, Carrasco buscó a Griezmann y ambos se encontraron gracias a un erróneo despeje de cabeza de Azmoun hacia su propia portería. Griezmann, libre de marca, aprovechó la cesión para rematar de volea y marcar el 1-0 de forma acrobática y muy plástica.

Koke al medio y a derribar el muro

Cuando Griezmann adelantó al Atlético, Koke ya llevaba unos minutos en el doble pivote. Simeone, consciente de los problemas que Kudryashov estaba generando por el flanco derecho, decidió deshacer la variante táctica más sorprendente del partido. Koke pasó al medio, donde esta temporada está liderando la gestación de fútbol en rojiblanco. Gabi fue su socio en el doble pivote, colocado en el perfil derecho. Y a la banda derecha se fue un Saúl muy desconectado del juego. Esta reformulación de la medular requería de unos minutos tranquilos para que cada futbolista se asentase en su nueva zona con el partido en marcha. Pero no hubo minutos tranquilos. El Rostov, intentando reaccionar al gol en contra, presionó al recién reubicado Koke y Poloz consiguió provocarle una pérdida de balón. Filipe y Godín no se la esperaban y se quedaron enganchados en un contragolpe iniciado por un pase de Kalachev y gestionado a la perfección por el propio Poloz. El ruso secuestró el balón y no dejó que Gabi lo recuperase. Solo se lo cedió a Azmoun en el momento decisivo para que el iraní, desquitándose de su despeje en el gol en contra, le metiera a Oblak el primer gol en esta Champions.

Koke Atlético de Madrid Focus
Koke lamentó la pérdida de balón que propició el 1-1. Foto: Focus Images Ltd.

El empate fuera de casa era un resultado muy valioso para el Rostov en su pelea con el PSV por el puesto de Europa League. Por eso, el conjunto dirigido por Berdyev, Ivan Daniliants y Dmitri Kirichenko pasó a replegarse de forma muy pronunciada. Desde el minuto 35, ni rastro de la efusividad inicial. El orden, la precaución y la cautela que frustran a los rivales predominaron desde entonces en un partido cuyo dato de posesión del balón se volcó en favor del Atlético. El partido requería de la mejor versión de Koke, pero este no tuvo mucha influencia ante un Erokhin que hizo los pases del madrileño completamente horizontales.

El papel que tuvo Koke en Rostov del Don hace dos semanas lo asumió Griezmann, descolgado de un Gaţcan poco concentrado sin balón para lo que es habitual en él (probablemente, por su reciente recuperación de una lesión). Los mejores aliados de Griezmann eran los laterales. Los centros de Vrsaljko, exteriores e interiores, así como los pases de Filipe al desbordante Carrasco empezaron a pintar el partido de rojo y de blanco. Pero el muro del Rostov se mantuvo sólido. Incluso, el conjunto del sur de Rusia pudo poner el 1-2 en dos ocasiones. Una, al borde del descanso, cuando Godín cometió una falta que lesionó a Erokhin y que remató Kudryashov provocando la parada de la noche, obra de Oblak. Otra, a los 62 minutos, cuando en un contragolpe sibilino y aislado Andrei Prepeliță –sustituto de Erokhin– pidió un penalti de Gabi que no señaló el colegiado. El Rostov estaba aguantando sin aparentes apuros el 1-1 y tenía acercamientos que invitaban a algún colchonero a acordarse de Orbaiz. En definitiva, el Rostov estaba siendo un perfecto “equipo Berdyev”.

Simeone no quería dejarse puntos en el Vicente Calderón pese a que la clasificación para Octavos iba a ser matemática con una victoria o con un empate. El argentino movió el banquillo y edificó un 4-2-4 para la última media hora. Kévin Gameiro entró por un desconectado Saúl para formar como delantero puro junto a Torres, lo cual desplazaba a Griezmann a una banda. Al principio, esa banda fue la derecha, hacia la cual caía Gameiro buscándole las cosquillas al ofensivo Kudryashov. Después, Griezmann iba a irse a la izquierda por la entrada de Ángel Correa por Carrasco. Con el argentino en el césped, tanto él como Griezmann iban a acercarse a parcelas interiores para recibir posibles pases de un apagado Koke y, sobre todo, para saturar al Rostov por dentro. Gaţcan lo pasó mal, especialmente ante Griezmann, pero le salvaba la superioridad numérica del Rostov en el medio (3 centrales más 3 centrocampistas frente a 4 delanteros rojiblancos). En los minutos finales, el Atlético estaba completamente atascado. Solo Filipe y Vrsaljko intimidaban con centros al área difíciles de rematar para Fernando Torres por la altura de los centrales del Rostov. Siquiera la recaída en su lesión de Kalachev, que había estado muy atinado contra Filipe, le dio aire al Atlético.

Así finalizó el Atlético de Madrid-FC Rostov
Así finalizó el Atlético de Madrid-FC Rostov. Infografía: Share My Tactics.

El Rostov estaba a 60 segundos de sacar un punto del Vicente Calderón. Pero entonces Koke envió un balón a la olla de forma desesperada. Godín, que se había quedado en el área de Soslan Dzhanaev a la desesperada, era el destinatario potencial. Pero la trayectoria de la pelota cambió con un toque de cabeza… de Gaţcan. El balón le cayó a Griezmann gracias al moldavo, que con su toque hizo irrelevante cualquier petición de fuera de juego. Y Griezmann, luchador hasta el final, metió el 2-1. En el minuto 93. En el “minuto Orbaiz”. Sobre la bocina, el Atlético ganó, se clasificó para Octavos, se aseguró virtualmente la primera plaza del grupo y le quitó un punto al Rostov valioso en su lucha por jugar la Europa League y por salvar su economía con los bonus UEFA.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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