Juanfran, Filipe y los pases de Koke

Koke-Atlético de Madrid-Focus

El Atlético de Madrid ganó como visitante al FC Rostov merced a un gol de Yannick Carrasco (0-1). El internacional belga, máximo anotador colchonero en esta UEFA Champions League (2 goles), remató un balón servido por Juanfran desde la banda derecha en un partido en el que los laterales resultaron decisivos. Tanto el alicantino como Filipe Luís fueron los rojiblancos más penetrantes en un día en el que Koke administró el 66% de posesión que tuvo su equipo. Tal y como cabía esperar del rival de un “equipo Berdyev”, el Atlético de Madrid tuvo que mostrar en Rostov del Don su versión más promovedora. Cada vez la enseña con más gusto pues, tal y como reconocen sus futbolistas, las actuaciones de Koke como interior hacen que llevar la iniciativa les resulte más sencillo. El madrileño fue el cerebro del Atlético cuando este no podía profundizar con juego exterior puro por el repliegue del Rostov. Cambió con éxito la orientación de las jugadas para habilitar al lateral contrario al que le pasaba el balón. Con un Koke activo y acertado en su misión con la pelota, el Atlético logró abrir al Rostov y atacar constantemente. Tras una hora de juego, rompió la muralla que Kurban Berdyev custodiaba desde el palco del Olimp-2 para ganar donde ningún visitante ganaba desde mayo de 2015. Ahora, el Atlético roza los Octavos de Final de la Champions tras vencer en un partido resumido de forma precisa por Juanfran Torres en zona mixta:

Esa posición de Koke en el medio nos está dando una forma de jugar bastante diferente, teniendo más el balón y con continuos cambios de juego. Eso hace que movamos más a la defensa [rival] y que luego, con los jugadores que tenemos arriba, sean quien sean… reciben por dentro y hacen daño. Por fuera, intentamos hacer lo máximo posible con nuestros laterales. (…) Me toca subir bastante para compensar lo bueno que es Filipe (ríe). Me toca apretar para estar a su nivel”

Juanfran, lateral derecho del Atlético en Radio Marca

FC Rostov 0
Atlético de Madrid 1 (Carrasco 62′)

Planteamientos iniciales del FC Rostov-Atlético de Madrid
Planteamientos iniciales del FC Rostov-Atlético de Madrid. Infografía: Share My Tactics.

Tal y como comentaba Juanfran, la clave de la victoria rojiblanca reside en que el Atlético consiguió “mover a la defensa” al hacer bascular al Rostov con los pases horizontales de Koke. Los colchoneros intentaban de primeras el juego exterior puro, con Filipe y Juanfran incorporándose al área por fuera tras recorrer sus bandas. Pero Fedor Kudryashov e Igor Kireev, carrileros elegidos por Ivan Daniliants, cerraban los flancos –con ayuda de los interiores Christian Noboa y Aleksandr Erokhin– ante esas incisiones previsibles y solitarias. En cambio, cuando un lateral se la cedía a Koke y este se movía en horizontal para encontrar al lateral de la otra banda, el Rostov basculaba y abría involuntariamente huecos entre su defensa de cinco y su centro del campo de tres. El esquema ruso, de 5-3-2, tenía un inconveniente ante estos movimientos de Koke: no tiene extremos que tapen la banda por delante de los carrileros, con lo que si los carrileros necesitan ayuda defensiva, esta debe venir de unos interiores que vacían la medular al salir de su zona en dirección a las bandas. El hecho de que Noboa y Erokhin no pudieran tapar centro y bandas a la vez contribuyó a que, con los minutos y gracias a Koke, Juanfran y Filipe se instalasen en campo contrario y el Atlético saturase al Rostov. Esto sucedió porque Noboa y Erokhin decidieron resistir al mantenerse en el centro del campo, su zona más natural. Haber acudido a las bandas habría significado abandonar directamente al pivote Alexandru Gaţcan y a los tres centrales. O lo que es lo mismo: disolver por la vía rápida la compacta estructura defensiva de su equipo, lo que podría haberle permitido a Koke la asociación directa con los cuatro atacantes rojiblancos que poblaban parcelas interiores, como explicaba Juanfran, mientras los laterales llegaban por fuera.

Juanfran Torres Atlético de Madrid Focus
Juanfran se instaló en campo contrario y acabó engendrando el 0-1. Foto: Focus Images Ltd.

Ángel Correa, impreciso de cara a portería, estaba emparejado con el central izquierdo Vladimir Granat. Fernando Torres bregaba con el líbero César Navas. Carrasco buscaba las debilidades del central diestro Miha Mevlja. Y Antoine Griezmann se arriesgó a desaparecer –lo hizo durante bastantes momentos– al pisar la zona del silencioso mediocentro Gaţcan. Pero, pese a tener todos los colchoneros a un par bien definido en el Rostov, su movilidad en pocos metros (guiada por Koke e incentivada por Filipe y Juanfran) propiciaba situaciones de superioridad numérica breves pero suficientes para generar ocasiones. Diego Pablo Simeone demostró haber guiado a los suyos en la buena dirección para batir a un “equipo Berdyev”, como lo era aquel Rubin que lo eliminó de la Europa League hace tres años y medio y del que sacó conclusiones aplicables en Rostov del Don.

Koke gestó la jugada inmediatamente anterior al gol atlético, en la que Juanfran centró y Torres remató por encima del travesaño. Y en la siguiente acción colchonera, un Griezmann escapado de Gaţcan imitó a Koke al habilitar desde dentro a Juanfran. Kudryashov, solo y sin ayuda de Noboa, no pudo evitar que el alicantino centrase y, pese a que Torres no logró rematar, sí contactó con el balón lo suficiente como para darle oficialmente la asistencia del gol a Carrasco. En esa acción, el belga remató con el permiso de Kireev, el hombre elegido para sustituir en el carril derecho al lesionado Kalachev. Igor Kireev, debutante en Champions, empezó el partido fallando (se despistó ante Correa en el remate de una falta atlética en el primer minuto) y acabó el partido fallando. Fue el punto débil de la defensa del Rostov, un jugador al cual Filipe Luís enloqueció en la primera mitad.

Filipe Luís Atlético de Madrid Focus
Filipe conectó con Koke y fue muy incisivo contra Kireev. Foto: Focus Images Ltd.

Los estiramientos del Rostov fueron muy limitados ante el Atlético pese al 0-1 en contra y pese a jugar como local. La explicación se encuentra en la invasión colchonera de su campo: la incorporación de más de tres efectivos del Rostov al ataque podría suponer que el Atlético se asociase a placer inmediatamente después y cerrase el partido. El inspirado Dmitri Poloz y Sardar Azmoun intentaron contragolpear en alguna ocasión por el perfil de Stefan Savić, pero no consiguieron más que un disparo a portería en la primera mitad. Y pese a que los cambios del Rostov supusieron quitar a los citados dos atacantes y meter a un pivote (Andrei Prepeliță) y a un extremo (Moussa Doumbia), el Rostov se animó a arriesgar en los últimos 5 minutos. Probó fortuna con un disparo lejano de Noboa, quien tiene un gran golpeo de balón desde larga distancia, y también con un centro-chut de Doumbia que no encontró rematador al no haber arietes. Apenas tres acercamientos en el global del partido que no intimidaron a Jan Oblak y que no se complementaron con ningún córner ni con ninguna falta peligrosa: el Atlético cometió 6 en el encuentro y todas fueron en campo del Rostov.

El guardameta esloveno consiguió mantener su portería a cero una vez más en esta Champions, donde aún no ha encajado un gol. El Atlético puede presumir de este guarismo junto con el Sevilla FC, la Juventus y el Leicester City. Los foxes son también uno de los pocos equipos que, como el Atlético y el FC Barcelona, suman 9 puntos de 9 posibles tras la mitad de la Fase de Grupos de esta Champions League. La situación clasificatoria del grupo D provoca que los colchoneros puedan estar matemáticamente clasificados para Octavos en dos semanas si vencen al FC Rostov en el Vicente Calderón. El Atlético posesivo, el “Atlético de Koke”, el Atlético que profundiza con los laterales y el Atlético que no depende de Gameiro-Griezmann-Torres ya roza los Octavos. Y además, es futbolísticamente más completo cada día. Prometedor arranque europeo para el vigente subcampeón de Europa.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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