Pesadilla en el Metropolitano

Ángel Correa of Atletico Madrid during the La Liga match at the Wanda Metropolitano Stadium, Madrid
Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222
28/10/2017

El Atlético de Madrid no podía fallar en la visita del Qarabag al Metropolitano si no quería fiarlo todo a la épica, pero la falta de acierto en los últimos metros quebró las aspiraciones de un equipo que ahora se ve abocado a ganar a Chelsea y Roma en las dos próximas jornadas y a esperar que ingleses o italianos pinchen contra los hombres de Gurbanov. Los colchoneros, que no habían pasado del empate en Azerbaiyán, se exigían recuperar tanto la senda del triunfo como la confianza perdida en Europa frente a un rival que había encajado seis tantos en Stamford Bridge en la primera fecha de la fase de grupos, en su único encuentro disputado a domicilio hasta el celebrado esta noche en el corazón de Madrid. Con poco brillo, mucho esfuerzo y la ayuda del brasileño Pedro Henrique, que cometió un error grosero al impactar con su pie derecho en la cabeza de Godín y terminó enfilando el camino de los vestuarios como consecuencia de su imprudencia, los rojiblancos intentaron doblegar hasta el último minuto a un rival descarado, fiel a su idea. En el asedio local emergió Sehic para castigar con sus paradas a un Atlético desesperado que tuvo en dos veteranos como Gabi y Godín a sus mejores hombres. El empate, tremendamente amargo en el paladar de los madrileños por las consecuencias que se derivan del mismo, le sabe a gloria a un Qarabag más que resultón.

Atlético de Madrid 1 (Míchel Madera 40′)
Qarabag 1 (Thomas 55′)

Atletico vs Qarabag - Champions League - 12th September 2017 - Football tactics and formations

Los hombres de Gurbanov demostraron una personalidad encomiable a la hora de manejar la pelota en posiciones intermedias durante más de 55 minutos, sustentados sobre todo en una finura y un rigor en el pase sobresalientes pese a las importantes bajas con las que habían viajado a España. Confiados en sus capacidades con la pelota en los pies, los azeríes encontraron en Garayev al hombre capaz de ordenar a los suyos con balón. El mediocentro se asoció con los interiores en corto y los extremos en largo, movió a su equipo a lo ancho y desquició al Metropolitano marcando el ritmo –bajo– del encuentro en la primera hora de juego. Mientras esto ocurría, el Atlético perseguía sombras, incapaz de contener las combinaciones a uno o dos toques de su correoso oponente. Pese a la fluidez en la circulación, la inmensa mayoría de las acciones de ataque de los visitantes no encontraron la ansiada profundidad ni sirvieron para poner en problemas a Oblak, pero sí desquiciaron a los colchoneros. Diego Pablo Simeone asistía frustrado a una situación realmente incómoda: sus jugadores titubeaban. La zaga rojiblanca intentaba empujar a sus compañeros hacia arriba para maniatar la salida de balón del Qarabag, pero la falta de coordinación en la presión y la suficiencia azerí con el esférico en los pies cortocircuitó el deseo del Atlético.

El Qarabag es el gran dominador del fútbol azerí en los últimos años.
El Qarabag es el gran dominador del fútbol azerí en los últimos años (Foto: Edu Ferrer Alcover. Todos los derechos reservados).

Sería precisamente con la testa como llegaría el inesperado 0-1. El asturiano Míchel Madera se anticipó a la defensa rojiblanca a la salida de un saque de esquina botado al primer palo antes de cabecear magistralmente la pelota al fondo de la red. El gol, de nuevo gestado en un centro lateral, hurgó en la herida atlética, inmerso en un bucle autodestructivo en ambas áreas: ni consigue transformar en tantos el fútbol de Correa y las escasas pinceladas de Griezmann ni logra defender como antaño los balones cruzados colgados por sus oponentes. Se lleva los silbidos y los lamentos Gameiro, tan generoso en sus desmarques como ofuscado en los últimos metros. El francés simboliza a la perfección el callejón sin salida en el que se encuentran los de Simeone, atascados hasta el extremo.

Cuando el partido enfilaba la hora de juego, el escenario mudó por completo. Thomas, disperso en exceso hasta entonces, conectó un zapatazo impecable desde unos treinta metros para superar a Sehic, y acto seguido Pedro Henrique atropelló a Godín golpeando con su pierna derecha en la cabeza del zaguero uruguayo. El colegiado del encuentro le mostró la tarjeta roja directa y el Atlético aprovechó la coyuntura para quemar todas sus naves. Los madrileños disfrutaron de dos ocasiones claras en los pies Filipe Luis, de un testarazo de Godín y también de varios balones sin dueño en el área pequeña para conseguir adelantarse en el marcador, pero la buena labor bajo palos del portero visitante y la falta de puntería terminaron por condicionar el resultado. En el asedio final, Savic recibiría su segunda cartulina amarilla de la noche al frenar con una obstrucción un posible contragolpe azerí y dejaría a su equipo con diez jugadores, frenando en cierto modo el último arreón. El Atlético lo intentó de mil maneras pero ninguno de los caminos tomados por los colchoneros en el Metropolitano condujo a la victoria. Una pesadilla.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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