A merced de Messi

Lionel Messi of FC Barcelona during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London
Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919
03/10/2018

Un cuarto de hora. Quince minutos desencadenado. Apenas un rato de fútbol abrumador. Eso es lo que necesitó Leo Messi para asestar un golpe letal a las aspiraciones del Liverpool en la Champions League. Un cuarto de hora de frenesí, de intercambio de golpes, de espacios en la medular para campar a sus anchas que normalmente protagoniza el conjunto red, que en esta ocasión se convirtió en víctima de su propio veneno en el Camp Nou. El Liverpool hizo muchas cosas bien en su visita a la ciudad condal. Le quitó el balón al Barcelona, disparó más a portería, condicionó el juego del flamante campeón de la liga española con una presión adelantada que le permitió recuperar la pelota arriba, defendió mayoritariamente lejos de su portería, logró asentarse en campo rival durante largas fases del segundo tiempo, llevó a situaciones límite a Piqué y Lenglet lejos del área, conectó con frecuencia con Mohamed Salah y consiguió que Messi no completara más de 25 pases. Sin embargo, un rato de Leo Messi le desarmó. Le desnudó. Le castigó y le llevó a perder un partido igualado, con una cantidad de ocasiones de gol pareja, por una diferencia de tres tantos que le obligará a protagonizar una noche histórica en Anfield para optar a acceder a la final del próximo 1 de junio en Madrid. Messi siempre tuvo preparada una marcha más que el Liverpool de Klopp.

Barcelona 3 (Luis Suárez 26′, Messi 75′, 82′)
Liverpool 0

Barcelona vs Liverpool - Football tactics and formations

Tanto Ernesto Valverde como Jürgen Klopp sorprendieron con sus alineaciones, en el preludio de una batalla táctica que tenía el objetivo de minimizar las virtudes de su adversario. El técnico alemán cambió a su lateral derecho y alineó a Joe Gomez, titular por primera vez con el Liverpool desde su grave lesión en diciembre. No fue lo único que tocó Klopp, obligado a improvisar ante la forzada ausencia de Roberto Firmino, lejos de su mejor estado de forma como para ser una alternativa para jugar de inicio. Sin el brasileño, Wijnaldum ejerció de hombre más adelantado de los reds con la misión específica de tapar a Sergio Busquets e imitar los movimientos de Firmino a la hora de ofrecerse entre líneas. Klopp también prescindió de Henderson y mantuvo a Naby Keita en el once, como ya hizo en la ida ante el Oporto. Por su parte, el Barcelona dejó en el banquillo a Arthur y brindó la titularidad a Arturo Vidal, orientado al sector derecho para acercar a Rakitic a Busquets.

Ambos equipos buscaron contrarrestarse con una presión bastante adelantada que espesara la circulación del adversario y provocara errores. El Liverpool vigiló a Busquets con Wijnaldum, lanzó a Naby Keita a presionar a Arturo Vidal y apretó a Rakitic a menudo con Fabinho, que abandonaba su posición para dificultar las recepciones del croata. De esta manera, procuraba que el Barcelona no pudiera encontrar a Messi con facilidad. Milner quedaba pendiente del posible desahogo en Jordi Alba mientras Joe Gomez en ocasiones hasta cerraba cercano a Matip y Van Dijk. También diseñó su plan el Barcelona, con Rakitic pendiente de morder a Fabinho, Coutinho atento a los movimientos de Milner incluso cuando debía recular por detrás de Rakitic y Arturo Vidal generoso a la hora de vigilar a Naby Keita. Más dificultades sufrían Lenglet y Piqué cuando se veían obligados a perseguir a Salah y Mané en parcelas alejadas de su zona de mayor confort, por muy atentos que se mantuvieran los centrocampistas a la hora de realizar coberturas y guardarles las espaldas.

James Milner of Liverpool during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 13/03/2019
James Milner tenía la misión de vigilar las incursiones de Jordi Alba en la izquierda. Foto: Focus Images ltd.

La calidad de Salah en el regate y los movimientos de ruptura de Mané supusieron una amenaza latente para el Barcelona, pero lo cierto es que el conjunto culé frenó el arranque impetuoso de los reds con cierta serenidad. La sensación de peligro visitante existía por la calidad y capacidad intimidatoria de los dos atacantes africanos, pero el Barcelona defendió de forma compacta, con unos niveles de concentración elevados, de tal forma que siempre apareció una pierna dispuesta a interceptar cualquier pase interior o tapar cualquier disparo en una zona de mínimo riesgo. Con el balón en los pies, el Barcelona encontró la forma de respirar cuando Busquets retrocedía para recibir entre los centrales. La circulación no siempre fue fluida, pero el conjunto azulgrana minimizó las pérdidas en zonas comprometidas y encontró de vez en cuando a Messi a la espalda de los centrocampistas del Liverpool. El argentino se movía entre líneas, con paciencia, mientras Coutinho dibujaba desmarques al espacio para intentar abrirle espacio empujando a Matip y Joe Gomez hacia atrás a la vez que Luis Suárez procuraba atraer la atención de Van Dijk.

La lesión de Naby Keita trastocó ligeramente los planes del Liverpool, que se vio obligado a dar entrada a Henderson en la posición de interior derecho. Milner pasó al perfil izquierdo del centro del campo del red y en los minutos posteriores al cambio llegó el 1-0 azulgrana en una acción en la que Jordi Alba tuvo tiempo y espacio para poner un balón perfecto para el movimiento de Luis Suárez a la espalda de la defensa red. La eficacia del uruguayo contrastó con la falta de precisión de Sadio Mané en una jugada muy parecida que se produjo diez minutos después. Henderson puso un balón perfecto para el senegalés a la espalda de Piqué y Sergi Roberto, pero el extremo africano disparó por encima del larguero en la única oportunidad verdaderamente clara del Liverpool en todo el primer tiempo. Las rupturas de Mané y los regates de Salah habían abierto resquicios en la zaga azulgrana, pero los reds tarde o temprano se habían topado con algún cortafuegos que evitaba poner en un compromiso a Ter Stegen.

Ivan Rakitic of FC Barcelona celebrates scoring their second goal with team mates during the UEFA Champions League match against Tottenham Hotspur at Wembley Stadium, London Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919 03/10/2018
Luis Suárez marcó el 1-0 a los 25 minutos. Foto: Focus Images Ltd.

Klopp se encargó de refrescar el plan de ataque tras el descanso y a los noventa segundos James Milner ya había obligado a Ter Stegen a realizar su primera parada de mérito. El Liverpool dobló la apuesta en la presión, Wijnaldum volvió a apretar a Busquets incluso cuando el mediocentro azulgrana retrocedía para recibir entre los centrales y, sobre todo, el cuadro inglés adelantó la línea defensiva hasta el centro del campo. Sin la velocidad de Dembélé para atacar a campo abierto, el Liverpool entendió que podía encerrar al Barcelona en su propia mitad de cancha. Que podía intentar encerrarle en cincuenta metros, porque el poderío aéreo de Joe Gomez, Matip y Van Dijk le permitiría ganar duelos aéreos si el Barcelona buscaba el juego directo hacia Suárez y los tres defensores gozaban de una zancada lo suficientemente potente para aguantar carreras de larga distancia con el uruguayo incluso si le acompañaba Messi.

Los matices del Liverpool surtieron el efecto deseado. Ter Stegen tuvo que detener dos disparos peligrosos de Milner y repelió otro remate de Salah desde la frontal en el primer cuarto de hora, el tramo de mayor superioridad del Liverpool. No solo se había instalado en campo contrario y generaba ocasiones de peligro, sino que poco a poco parecía asfixiar al Barcelona, con dificultades para combinar, juntarse a través del balón y cruzar la línea del centro del campo. El dominio territorial era evidente, aunque a partir del minuto 60 las ocasiones de gol del Liverpool escasearon. Ayudó la corrección de Ernesto Valverde, que retiró a Coutinho, adelantó a Sergi Roberto al centro del campo y cambió de banda a Arturo Vidal para que el chileno tuviera mayor incidencia con su trabajo defensivo en la zona que atacaba Mohamed Salah. También rebajó la influencia de Mané cuando el senegalés se topó con las piernas frescas de Nelson Semedo.

Barcelona vs Liverpool - Football tactics and formations

Como ya no posee la capacidad de antaño de convertir los partidos de Champions en monólogos de posesión, el Barcelona tuvo que adaptarse a lo que proponía el Liverpool. Quizás no se juega solo a lo que le interesa al cuadro azulgrana, pero sí redujo el impacto de las estrellas del Liverpool con sus ajustes y empezó a respirar gracias al oficio de varios de sus mejores futbolistas para cortar el ritmo inglés y provocar faltas a favor en situaciones de presión que para otros equipos resultarían comprometidas. Cuando surgió su momento y se abrió una pequeña puerta, aprovechó su oportunidad. Tras media hora de dominio territorial del Liverpool, dos acciones puntuales en las que logró adelantar las líneas y presionar arriba provocaron errores del Liverpool. Primero, una anticipación de Lenglet cogió al Liverpool desordenado y permitió que Busquets encontrara a Messi libre, sin ningún tipo de vigilancia entre líneas. Fue la semilla del 2-0, una jugada que inició Messi entre líneas y culminó el argentino tras un remate a la madera de Luis Suárez. La misma situación se reprodujo en la génesis del 3-0, una anticipación de Jordi Alba en campo contrario que permitió que la pelota llegara a Messi sin nadie cerca. Messi, omnipotente, tiró una pared, provocó una falta de Fabinho y el propio Messi se encargó de transformar el lanzamiento, lejano para la mayor parte de mortales, mediante una ejecución sublime. La secuencia del tercer gol azulgrana, salido prácticamente de la nada, es el reflejo del último cuarto de hora de absoluta superioridad del astro argentino.

El 2-0 mermó la moral del Liverpool porque le forzó a abrirse y supuso el inicio del tramo de mayor brillantez de Leo Messi, pero lo que realmente hundió los ánimos reds fue la doble ocasión que perdonaron los de Klopp inmediatamente después de encajar el tercer gol. El Liverpool pudo aferrarse a la eliminatoria con un gol de visitante, pero Firmino se topó con Rakitic debajo de la línea y Salah no pudo perforar la meta tras recoger la pelota muerta en el área pequeña porque su remate con la derecha se estrelló en la madera. El Barcelona respiró aliviado tras el susto y pudo hurgar aún más en la herida del Liverpool a base de contragolpes en el descuento. Luis Suárez, agotado, no pudo culminar una contra en el 92′ y Dembélé desaprovechó dos oportunidades para marcar el cuarto de la noche. La primera porque tomó una mala decisión y se jugó el disparo con la izquierda cuando Rakitic estaba mejor situado y la segunda porque se precipitó en el 97′ después de que Leo Messi lo dejara solo en el corazón del área. Después del segundo tanto el Barcelona zarandeó al Liverpool como los equipos de Klopp suelen zarandear a los rivales cuando dudan. Messi pegó un golpe sobre la mesa a los 75 minutos e hizo saltar por los aires todas las piezas del tablero del entrenador alemán. Se salió del guion para ponerse a dictar sus propias leyes.

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Jurgen Klopp of Liverpool during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 13/03/2019
Los últimos quince minutos condenaron al equipo de Jürgen Klopp en el Camp Nou. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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13 comments

Qué jugador… Da igual que el rival apriete, no importa el meneo, la sensación de peligro… Se pone serio 20 minutos y se acaba la historia. No he visto una cosa igual nunca, nadie me ha transmitido esa sensación de superioridad absoluta. Quizá Ronaldinho en sus primeros años con el Barcelona, pero claro, es que Messi lleva haciendo esto 10 años, 10!!
25 goles de Suárez esta temporada, cada año lo mismo: sobrepeso y lentitud en agosto-septiembre, pero al final da el callo.
Muy preocupante el rendimiento de Coutinho, ya con la afición en contra corre peligro de convertirse en una situación irreversible y es una lástima porque se le nota afectado.
Gran resultado para el Barcelona, con la liga ganada toca centrarse absolutamente en la vuelta porque con un 3-0 en contra Anfield va a ser pura efervescencia del primer al último minuto. Imagino que Valverde sacará un 11 plagado de suplentes contra el Celta en Balaidos e incluso variará el esquema táctico como ya hizo contra el Huesca. Murillo, Todibo, Wague, Puig, Aleña, Malcom e incluso Boateng apuntan a jugar ese partido.

Tal cual: a diferencia de Ronaldinho y Maradona, Messi es un milagro que ocurre siempre.
Saludos desde Chile y muchas gracias

Yo añadiría a Neymar. Salvo su año de adaptación estuvo a un nivel como Ronaldinho, mejor incluso. El problema es que jugando con Messi, comparativamentr parecía menos bueno de lo que realmente era y sigue siendo (hablo dentro del campo, no fuera) y Ronaldinho al revés, llegó a un Barcelona sin estrellas que le eclipsaran

Durante el partido me molestaba ver a un Barcelona desnaturalizado, jugando en largo y perdiendo la posesión. Después he reflexionado y pensado: ¿Qué hubiera pasado con un Barcelona atacando y dejando espacios para Salah y Mané? En España somos muy de opinar creyendo que sabemos más que los profesionales y Valverde demuestra tener una visión superlativa del fútbol.

Una pequeña mención, ayer se vio a un Van Dijk mortal. Varias ocasiones con Suárez o Messi corriendo hacia él en las cuales reculaba y como dudando sobre si entrar o contener y como perfilarse. Su temporada (o su temporada y media) ha sido sublime, pero ayer que se vio superado en algunos momentos, su equipo también lo fue (o viceversa). No quiero hacer una crítica, sino más bien que me parece que se evidenció como su liderazgo e influencia ha llevado a esa defensa a rendir de esa manera y ayer quedó desdibujado todo (gracias al buen hacer del Barca también por supuesto).

Su compañero en la zaga, con todo el respeto, era Matip.
Primer puesto a reforzar por parte del Liverpool este verano.
Damos por hecho que De Ligt tiene pie y medio en Barcelona, pero a lo mejor no, y forma una dupla más que interesante con su compatriota.

Matip está haciendo (sorprendentemente) una gran temporada desde que es titular desde Enero, está mucho más contundente de lo normal y apenas comete errores, por no hablar de la ventaja que supone a la hora de salir desde atrás. Dudo que fichen un central con los respectivos pasos adelante que han dado los posibles acompañantes de VVD.

Al menos Matip salió barato, en cambio se gastaron 60 millones en un portero del montón, por 5 veces menos el Barcelona tiene a Ter Stegen que es mil veces mejor….Los equipos de la Premier gastan mucho por gastar….

Digamos que el ‘ataque de entrenador’ de Klopp salió medio bien. A nivel colectivo sí pero no a nivel individual, reflejado en Wijnaldum y Gomez. Yo me esperaba un 3-4-1-2 con encajes individuales como el que usó el Betis en el Camp Nou la verdad. El problema de la segunda parte es que al encerrar al Barcelona y tener que atacar en posicional sin Firmino, Keita y TAA pues cuesta bastante más, no se si Klopp se esperaba ese repliegue por parte de Valverde. De todas formas con 1 de Mané, 2 de Milner, 1 de Firmino y 2 de Salah lo normal sería haberse vuelto con al menos un gol. Pero era uno de esos días en los que la Champions te da la espalda. De todas formas hay muy pocos equipos capaces de jugarle al Barcelona así en el CAMP NOU.

El ataque de entrenador de Klopp volvió a salirle mal. Ha jugado 11 veces en España (Sevilla, Villarreal, Málaga, Barcelona…) y no ha ganado NI UNA SOLA vez. Ayer viendo que sustituía a su delantero centro por… un centrocampista!!! era de esperar que muchos goles no fuera a marcar…

Este partido, con matices, lo hemos visto muchas veces. Quiza lo mas parecido fue aquel partido de ida ante el Bayern de Pep Guardiola en 2015, pero tambien en otras ocasiones ante Arsenal o Manchester City, por ejemplo (mas los casos evidentes en la competicion domestica). Equipos valientes que han salido al Camp Nou con personalidad, con ganas de ser protagonistas a traves del balon, que asumen riesgos, y siempre salen medio eliminados. Siempre da la sensacion de ser algo casual, de que las cosas podian haber salido de forma diferente. Pero nunca salen asi. Asi que debe de ser mas causal de lo que parece.

Cuesta entender que, despues de tantas demostraciones, la Premier siga naufragando una y otra vez ante Messi. Ademas es una paradoja: le reconocen su grandeza sin paliativos, pero al mismo tiempo no desarrollan ningun plan especifico ante el.

El segundo tiempo del Barça me recordó a la vuelta de la Copa del Rey de este año ante el Real Madrid, en la que el Barça fue dominado durante buena parte del encuentro y al final regresó a Barcelona con un 0-3 y la clasificación a la final en el bolsillo.

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