El Basilea se saca la espina

A General View of St. Jakob-Park with both Teams on the pitch during the UEFA Champions League match at St. Jakob-Park, Basel
Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019
21/11/2017

El Manchester United arribaba a Basilea para certificar su liderato de grupo. Como si la primera plaza fuese obvia, y no cupiese más posibilidad que demostrar que los octavos de Champions League son su espacio habitual, o como si su (exitosa) ausencia hubiera sido un pasaje histórico olvidable, de esos que los guionistas resuelven con una elipsis. Mourinho afrontó el choque definitorio con múltiples rotaciones, y especialmente destacable fue la titularidad de Marcos Rojo como central zurdo, tras superar una lesión de larga duración. Además, Romero volvió a guardar la potería, Fellaini ocupó la media y Lingard deambuló por la banda, entre otras modificaciones. Enfrente, un Basilea que en la jornada anterior tuvo el sueño entre las manos y se le escurrió como el agua. Y que sabía que su rival por la segunda plaza, el CSKA Moscú, había vencido al desastroso Benfica europeo y le miraba desde la barrera de los nuevo puntos. Raphael Wicky mantuvo su esquema Champions, el de los tres centrales, aunque con un centro del campo muy próximo a la retaguardia. Arriba, volvió a confiar en Oberlin en detrimento de Ajeti, al que le había dado la titularidad en liga.

Basilea 1 (Lang 89’)
Manchester United 0

Basilea vs Manchester United - Football tactics and formations

El feudo suizo estaba a reventar. Tifo tras la portería y todo el papel vendido. Mucha expectación, pero las revoluciones se quedaron en la grada. Al visitante le bastaba el empate y el local, simplemente, no podía. Mourinho regresó a la medular que le dio la Europa League, esto es, Ander Herrera guardando las espaldas de Pogba y Fellaini, más llegadores. Y concedió diez minutos de tregua, tiempo que tardó Lukaku en aprovechar un agujero entre los centrales para quedarse mano a mano. A renglón seguido, su compatriota de pelo rizado casi la cuela de cabeza, y poco después volvió a avisar. Fue la señal para ir ganando metros. Sin prisa, pero sin pausa. Y con Pogba repartiendo detalles técnicos como si no costara. Llegó la tercera de Fellaini, pero se topó con el poste. Justo antes del descanso, en la primera carrera en la que Martial pudo retar a su marcador, se plantó delante del portero, que la mandó a córner. El balón le llegó a Rojo, el jugador de campo más retrasado del United en esa acción, que le pegó desde su casa y también se encontró con el palo. El Basilea se marchó a los vestuarios sin generar ni media ocasión, pero los de Mourinho tuvieron opciones de sobra.

Tras la reanudación, Romero por fin supo qué cara tenían los atacantes rivales. Y terminó aprendiéndosela de memoria. Los primeros acercamientos suizos fueron tímidos, pero fueron. Suficiente para obligar a los visitantes a acularse. Mourinho retiró a Lingard, inédito, por Marcus Rashford. Y a Matic por Pogba, que en la segunda parte notó su larga inactividad, para intentar frenar las acometidas suizas. No lo logró. Lang estuvo cerca de marcar de cabeza. Tanto, que se encontró con el palo. Y las ocasiones, cada vez más claras, no cesaron. En el minuto 73, Martial dejaba su sitio a un tal Zlatan Ibrahimovic, que hizo que Lukaku escorara su posición. El Basilea, como si la presencia del sueco le hubiese impresionado, bajó momentáneamente el ritmo. Pero fue un espejismo. Justo antes del final, Lang volvió a las inmediaciones de la portería rival, pero esta vez para anotar y hacer saltar por los aires los planes de Mourinho. Y para, de paso, darle la razón a Wicky y su esquema con carrileros.

Paul Pogba of Manchester United takes a free kick during the UEFA Champions League match at St. Jakob-Park, Basel Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 21/11/2017
Al Manchester United le faltó puntería de cara a puerta. Foto: Focus Images Ltd.

Un tiempo para cada uno, pero el conjunto suizo la metió y el inglés no. Ahora, el Basilea afronta la última jornada empatado a puntos con el CSKA, y pasará lo que tenga que pasar, pero se han quitado la espina. Han ganado un partido clave ante los suyos, y encima a uno de los grandes. Y en el último minuto, que sabe mejor. El Manchester United trató de cumplir el expediente, pero volvió a salir de Suiza con resultado aciago, como en aquella derrota de hace poco más de un lustro que contribuyó a su eliminación en la fase de grupos. Pero eso, claro, ya es pasado. Ahora tiene en su mano los octavos, y la racanería final y las rotaciones iniciales quedarán olvidados cuando certifique su objetivo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Si algo me ha gustado de esta edición de Champions ha sido este grupo y su Basilea, aunque también el propio CSKA, está interesante la definición al final al menos entre estos dos.

Muy lejos el ManU (la abreviatura no es casual) de parecer ni una opción para semifinales. Veremos la temporada que viene.

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