Correa y Griezmann para seguir creyendo

Antoine Griezmann of Atletico Madrid celebrates after scoring his team's 1st goal to make it 1-0 during the UEFA Champions League match at Vicente Calderon Stadium, Madrid
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
12/04/2017

El Atlético de Madrid salvó su match ball ante la Roma y mantendrá vivas sus opciones de clasificación hasta la última jornada, donde tendrá que ganar al Chelsea en Londres y esperar que el Qarabag le haga un favor, pese a no tener ya nada en juego, en el Olímpico de Roma. No fue una victoria especialmente brillante del conjunto rojiblanco, sino que más bien se trata de una de esas atribuibles a la mayor experiencia y galones de esta generación de jugadores sobre la del recién nacido proyecto giallorosso. Volvió a marcar dos goles el Atlético de Madrid en partido oficial, algo que no pasaba desde el mes de septiembre, y si eso ocurrió fue porque Antoine Griezmann, tras una racha de partidos muy grises, volvió a marcar diferencias como se espera de él.

Atlético de Madrid 2 (Griezmann 69′, Gameiro 85′)
AS Roma 0

AS Roma vs Away team - Football tactics and formations

El Atlético de Madrid no tenía tiempo que perder, pues a la Roma le valía el empate para meterse en octavos de final, y eso se notó en la alineación de un Simeone que esta vez no quiso especular. La elección de Lucas, Giménez y Augusto Férnandez, futbolistas de características inequívocas, evidenciaron unas intenciones muy definidas. El Atleti saltó al Metropolitano a pecho descubierto, tratando de imponer un ritmo altísimo al encuentro y buscando sorprender al conjunto italiano a campo abierto. Lo cierto es que no le faltó intensidad, como podía preverse, pero sí le faltó algo de fútbol. El partido se abrió desde el inicio, con dos equipos muy largos que no eran capaces de controlar lo que ocurría, sin precisión para reinar en el caos. Se vio obligado Simeone a alinear a Thomas en el lateral derecho por la baja de última hora de Juanfran, una situación que generó un foco de superioridad muy concreto para la Roma. Perotti, a través de su finísima zancada, se le iba siempre, pero esa comentada falta de precisión en los últimos toques, y las buenas intervenciones in extremis de los zagueros rojiblancos, le impidieron al conjunto italiano sacar más partido.

A medida que transcurría el encuentro, el Atlético de Madrid fue volcando más su juego hacia la meta de Allison. Se pudo ver esa versión más participativa de Griezmann que tanto había echado en falta el conjunto rojiblanco, apareciendo en la zona de mediapuntas para canalizar fútbol. Sin embargo, el conjunto colchonero no acabó de encontrar la manera de desbordar al bloque italiano hasta que no entró Ángel Correa, allá por el minuto 60. El descarado extremo argentino se colocó en la banda izquierda, y con esa inconfundible energía que transmite cuando conduce la pelota le dio otro aire al ataque rojiblanco. Justo cuando los fantasmas de la ineficiencia de cara al gol empezaban a sobrevolar por el Metropolitano, una situación que ya ha frustrado al Atleti varias veces en Champions esta temporada, Griezmann los ahuyentó con una espectacular chilena que le reconcilió con su afición y con el gol (llevaba 8 partidos sin ver puerta). Minutos más tarde, frotó la lámpara y sacó un medido pase a la carrera de Gameiro, que definió con la clarividencia de los mejores nueves. A falta de brillo colectivo, que los atacantes colchoneros se enchufen facilita mucho que el Atlético de Madrid vaya sacando los partidos adelante.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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