Cuando los extremos ganan partidos

Chelsea manager Antonio Conte during the Chelsea press conference at the Wanda Metropolitano Stadium, Madrid
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26/09/2017

No se había cumplido el primer minuto de juego en el Olímpico de Roma y los locales ya estaban por delante en el marcador. De hecho, antes de que Stephan El Shaarawy batiese a Thibaut Courtois ya se había producido también un acercamiento del Chelsea al área romanista. El tanto del extremo italiano cambiaba por completo la hoja de ruta que habían diseñado Antonio Conte y Eusebio Di Francesco para su equipo. El Chelsea estaba por detrás en el marcador, mientras que la Roma se sacaba un gran peso de encima. Aunque el resultado final sea contundente, lo cierto es que hubo dos partidos en el Olímpico: uno hasta el minuto 35 de la primera parte y otro a partir de ahí.

Porque el Chelsea jugó media hora más que aceptable de fútbol. Reaccionó bien al primer tanto de El Shaarawy, se apoyó en Cesc Fàbregas para manejar la pelota con criterio en la medular y encontró en Eden Hazard a su mejor futbolista. El belga pidió la pelota cuantas veces pudo y generó al menos tres ocasiones de gol. No tuvo acierto en el remate, es verdad, pero los defensas romanistas no lograban contener a Hazard, que arrancaba desde el sector izquierdo y aparecía constantemente por dentro. También a balón parado se hizo notar ese peligro que generaban los blues. Estaban haciendo méritos para anotar el empate cuando el partido llegó a su punto de inflexión.

Roma 3 (El Shaarawy 1′, El Shaarawy 36’, Perotti 63′)
Chelsea o

Chelsea vs Roma - Football tactics and formations

Había confiado Conte en el zaguero alemán Antonio Rudiger, que regresaba así al que fue su estadio, para jugar en el eje de la línea defensiva junto a Gary Cahill y a David Luiz. Quizás entendió el técnico italiano que necesitaba más centímetros, más capacidad para ganar saltos y vigor físico para controlar a Edin Dzeko, que fue una pesadilla para el Chelsea quince días atrás en Stamford Bridge. Quizás valoró Conte que si mantenía a Azpilicueta como central derecho, Dzeko trataría de emparejarse con el español y aprovechar su superioridad aérea. El caso es que finalmente Rudiger no estuvo afortunado y cometió un error de bulto al dejar pasar y no interceptar un envío en largo de Aleksandr Kolarov desde la banda izquierda. Rudiger, en lugar de hacer que la jugada muriese con un despeje suyo, dejó vía libre para que El Shaarawy se colase con muchísima astucia y batiese a Courtois con calidad. De la misma forma que el Chelsea sí había sido capaz de sobreponerse tras el primer gol de la Roma, tras el segundo gol apenas hubo noticias del campeón inglés.

N’Golo Kanté fue la gran novedad en la expedición del Chelsea que se desplazó hasta Italia, pero finalmente el mediocentro francés vio el encuentro desde la grada -podría reaparecer el próximo domingo contra el Manchester United- puesto que no se encontraba aún al 100%. Se podría llegar a establecer una relación causa-efecto entre las malas prestaciones del equipo londinense en el último mes y el tiempo que ha estado fuera Kanté. Sin embargo, no es menos cierto que esta mala racha de los de Antonio Conte comenzó con una derrota ante el Manchester City y ahí sí estaba Kanté en el terreno de juego. Fue justo después de que los ingleses venciesen al Atlético de Madrid a finales de septiembre. Desde entonces su nivel ha caído y en Roma no fue capaz de recuperarlo.

En la segunda mitad, la mayor preocupación para los aficionados presentes en el Olímpico de Roma era seguir a través de sus teléfonos móviles qué hacía el Atlético de Madrid en su compromiso contra el Qarabag. Mientras consultaban sus móviles vieron a Conte hacer un último intento de remontada: Willian sustituyó a Cahill. Un atacante por un central. Y Pedro pasó a ocupar el lateral derecho. La esperanza duró al Chelsea exactamente los siete minutos que transcurrieron entre el cambio y el tercer gol de la Roma. Diego Perotti armó un fantástico golpeo con el pie derecho desde fuera del área. A partir de ahí tan solo el desacierto precisamente de Perotti en una nueva oportunidad y un par de intervenciones de Courtois evitaron una goleada que hubiese provocado un mayor enfado de Antonio Conte. Un enfado que ya de por sí es grande con el 3-0 final y la dinámica del equipo en el último mes de competición. Perdió el Chelsea con claridad y Conte dejó bien claro en la rueda de prensa su estado de preocupación por el momento que vive el equipo y por la diferencia de actitud entre los suyos y la Roma en la segunda mitad. “La Roma mostró muchas más ganas que nosotros”, reconoció el entrenador de los blues.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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