El entusiasmo es la baza lisboeta

Sporting CP.

El Sporting todavía cree. Y lo hace porque vive del entusiasmo de sus jóvenes pilares, porque cabalga a lomos de Gelson Martins y porque piensa que el destino puede aguardarle un final feliz en la última jornada, aunque dependa de algo tan poco previsible como un pinchazo de la Juventus en el Georgios Karaiskakis.

La víspera nos insinuaba un entramado defensivo de circunstancias, pero la presencia en el once de jugadores que abandonaban la enfermería fue mucho más nutrida de lo previsto. Y, claro, contar con puntales como Mathieu, William o Piccini hizo crecer la autoestima de un equipo que ya se sentía superior desde un principio.

Sporting CP 3 (Dost 40′ 66′, Bruno César 43′)
Olympiacos 1 (Odijdja-Ofoe 86′)

Sporting CP vs Olympiacos - Football tactics and formations

La propuesta de Olympiacos era mucho más conservadora, con ese 4-1-4-1 de partida que ya le sirvió hace tres semanas para neutralizar al campeón del grupo. Una clara apuesta por jugadores experimentados, aunque con una falta de talento considerable. Y que, para postre, no servía para mantener a los locales lejos del área de Proto.

Pasada la media hora, el choque era más tibio que otra cosa, con pocos jugadores dispuestos o habilitados para romper la baraja. Si acaso, el recurso de Gelson Martins, ese futbolista que tanto nos ha gustado en esta fase de grupos. Al sentirse ya el líder del equipo, el mediapunta de origen caboverdiano se toma la licencia de bajar a recibir para crear cuando siente que las luces están apagadas a sus espaldas. Precisamente fue en la derecha, posición de partida de su melena caribeña, donde se gestó el primer gol.

Cuando la primera parte empezaba a morir, combinó con Cristiano Piccini, que mordió desde su costado y se la devolvió en la entrada del área, como tantas veces ha hecho ya esta temporada. Ahí, el ’77’ no dudó ni un instante. Conocía su cometido, mucho más simple que el de otras veces: ponerla rasa, al corazón del área, de primeras, sin mirar, con la seguridad de que allí estaría Dost. El remate del holandés fue el de los arietes clásicos: a un toque, tan canónico como imparable. La jugada también nos ayudó a descubrir que, pese al aceptable rol que ha desarrollado Ristovski en su ausencia, Piccini ya es el dueño del lateral diestro del Alvalade.

Gelson Martins of Sporting Lisbon and Giorgio Chiellini of Juventus during the UEFA Champions League match at Estádio José Alvalade, Lisbon Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 31/10/2017
Gelson Martins volvió a causar una grata impresión. Foto: Focus Images Ltd.

Olympiacos no había terminado de aceptar que su plan no le llevaría a ningún sitio cuando Bruno César puso de manifiesto la figura del centrocampista llegador. Remate desde la frontal rechazado, segunda jugada y segundo disparo, esta vez ya ajustado a un costado y lejos del alcance de Proto.

Para la segunda parte nos quedó ver cómo Bas Dost lograba el doblete a la salida de un córner. Su cabezazo sin apenas necesidad de saltar nos hace detenernos en un perfil que algunos consideran ya caduco. El ariete holandés tiene 28 años, pero es como si llevara toda la vida con nosotros. Eso es debido a que el rol que ocupa en el fútbol europeo fue en su día para Jardel, Koller, Huntelaar o Crouch. Cero complicaciones, un toque siempre mejor que dos y algún destello de vez en cuando. Un optimista que casa bien con la idiosincrasia de este equipo. Una punta de lanza que convierte en algo tangible todo lo que generan sus compañeros. Quizá Dost nunca juegue en un grande, pero sabremos cosas de él hasta el día que se retire. El gol nunca pasa de moda.

Para los minutos de la basura quedó el gol del honor griego, obra de Odjidja-Ofoe. Tras aprender a pronunciar ese trabalenguas recordamos que, en la primera jornada, los atenienses ya recortaron al máximo una desventaja de tres goles en la recta final. Pero la historia no se repitió porque las jerarquías de este grupo D ya están repartidas. Aunque el Sporting quiere resistirse a ellas. Es un equipo con margen de mejora que todavía está verde, pero démosle tiempo. Quizá ganando la Liga NOS y entrando en el primer bombo la temporada que viene cuente con un camino más allanado. De lo contrario queda relegado, casi con total seguridad, a un tercer recipiente que le expone a dos rivales de tronío ya en la fase de grupos.

Mientras eso llega, en Lisboa es la hora de echar cuentas. La primera premisa es ganar en el Camp Nou, puesto que otro resultado termina con las especulaciones. A partir de ahí, esperar que la Juventus no gane en Atenas (algo que el Barça no pudo hacer). A estas horas parece algo inverosímil, pero seguro que Gelson y Dost no piensan lo mismo. El entusiasmo entra en escena desde ya.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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