El Etihad se divierte y sufre

El City se desplegaba con mucho peligro a la contra. Foto: Focus Images Ltd

Minuto 27 de juego en el Etihad de Manchester. Si esto fuese baloncesto, el Nápoles estaría pidiendo tiempo muerto. La situación era como para pedir un respiro o sencillamente la hora. Cuando en menos de media hora has encajado dos tantos, un defensa tuyo ha sacado una pelota de la línea de gol y tu larguero ha visto cómo se estrellaba en la madera un zurdazo de Kevin De Bruyne, sabes que estás siendo completamente avasallado por el contrario. Como si fuese una prolongación de la descomunal actuación colectiva del pasado fin de semana ante el Stoke City (7-2), calificada por Pep Guardiola como la mejor del equipo desde que él es su entrenador, el Manchester City mostró gran parte de su repertorio en un tramo de media hora que merece ser considerado como uno de los mejores que se han presenciado hasta la fecha en esta edición 2017-18 de la competición. Nadie puede predecir si el equipo inglés mantendrá este nivel cuando lleguen las rondas finales del torneo o si este tipo de juego estará presente cuando se crucen en su camino los grandes gigantes del continente, pero lo que sí se puede asegurar es que el Manchester City bordó el fútbol durante 30 minutos contra el Nápoles. Lo hizo a través del balón y, sobre todo, de los movimientos. De poco sirve tener el esférico si no sorprendes al rival y si tus posesiones son lentas. Lo que marcó la diferencia en el arranque de partido frente al líder de la Serie A italiana fue la velocidad con la que Leroy Sané, Raheem Sterling y Gabriel Jesus castigaban a los zagueros del Nápoles. Fue también la precisión y la rapidez con la que triangulaban David Silva, Kevin de Bruyne y Kyle Walker.

La grave lesión de Benjamin Mendy va a hacer que el equipo no posea en la banda izquierda la enorme capacidad de desequilibrio que sí tiene cuando está el francés en ese lateral zurdo. Pero en la derecha Kyle Walker profundiza permanentemente y lo hace con un físico que no se resiente con el paso de los minutos. Una de las principales claves del gran dominio inicial del City fue la cantidad de veces que recuperó el balón en campo contrario cuando el Nápoles trataba de salir con ella. El Nápoles, que es un equipo bien dotado técnicamente y que está muy acostumbrado a salir jugando, era incapaz de sortear la feroz presión que ejercían jugadores que no miden 1,90 metros ni son grandes portentos de la naturaleza como De Bruyne, Silva, Fernandinho y cía.

Manchester City 2 (Sterling 9′, Gabriel Jesus 13′)
Nápoles 1 (Diawara 73′)

Napoles vs Manchester City - Football tactics and formations

Dos goles, un remate al larguero y un despeje de Koulibaly sobre la línea de gol. Pocas veces la afición del Etihad había visto jugar en ese campo a su equipo un fútbol de ese nivel. Estaban disfrutando de la noche de Champions y no sospechaban que habría tiempo también para sufrir. Porque la falta de acierto para firmar el 3-0 de la tranquilidad condenó al conjunto inglés al sufrimiento de la segunda mitad. El City había estado de sobresaliente pero no es menos cierto que el líder del Calcio estaba ofreciendo unas prestaciones muy por debajo de lo habitual. Despertó el Nápoles de Sarri, que había dado descanso en el mediocampo a Jorginho y a Allan. El penalti fallado por Dries Mertens poco antes del descanso fue un aviso.

La suplencia de Jorginho privaba al Nápoles de su faro habitual en la línea medular. Así que los partenopeos necesitaban avanzar metros recurriendo a otra fórmula, ya fuesen acciones individuales del clásico tridente ofensivo (Insigne, Martens y Callejón) o la cantidad de incorporaciones al ataque que realizó en la segunda parte el lateral argelino Faouzi Ghoulam. Desde su demarcación fue capaz de vestirse el traje de líder en ese intento de remontada. Causó problemas al City y, por ejemplo, provocó el penalti que convirtió Diawara un cuarto de hora antes de que Mateu Lahoz señalase el final. Con el Nápoles destapándose algo más, sin nada que perder y agobiado por la situación del grupo F de esta Champions, el escenario parecía propicio para que el Manchester City pudiese anotar el 3-1 pero tampoco tuvo acierto para ello.

La situación del grupo F es aquella que dice que el Nápoles tiene motivos para estar preocupado: ha perdido dos partidos en estas tres jornadas (en los desplazamientos a Ucrania e Inglaterra) y se ha metido en un lío muy serio. Recuperar los tres puntos de desventaja que tiene con respecto al Shakhtar Donetsk no será sencillo. De entrada, no sería extraño que el Shakhtar vuelva a sumar tres unidades en la próxima jornada (ante el Feyenoord) y que al Nápoles le cueste puntuar cuando el City vaya a San Paolo. Las cosas marchan mejor para Maurizio Sarri y los suyos en el campeonato doméstico que en este gran escaparate continental que hoy asistió a media hora magnífica del City de Guardiola.

Pep Guardiola: “El Nápoles es uno de los mejores equipos a los que me he enfrentado como profesional. Si no se juega muy bien, es imposible ganarlos. Estoy muy seguro de que son uno de los mejores equipos de Europa ahora mismo. Es uno de los días que más orgulloso estoy porque sé contra qué equipo hemos ganado. Es un equipo que te hace subir un nivel”.

Gabriel Jesus of Manchester City scorer if the first goal celebrates with Raheem Sterling of Manchester City who scored the second goal during the Premier League match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Paul Keevil/Focus Images Ltd 07825151989 14/10/2017
Gabriel Jesus y Raheem Sterling anotaron los goles frente al Nápoles / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Un equipazo el city, ya no es la colección de estrellas de otros años. Aún así, mala planificación, no te puedes gastar 500m en dos años y tener un único lateral zurdo y un único mediocentro defensivo en la plantilla.

El Barcelona de Guardiola era un somnífero para el expectador, su Bayern era un asco, este City si es un verdadero deleite verle jugar

Estos son los partidos por los cuales uno está dispuesto a pagar una entrada. Cuanto bien le haría al fútbol si la FIFA pusiese un nuevo reglamento; Victoria por más de un gol de diferencia suma 4 unidades… Les aseguro que los DT resultadistas estarían en retirada…

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