Ni fiesta ni tragedia, pero algo parecido

Borussia Dortmund’s Pierre Emerick Aubameyang during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London
Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858
13/09/2017

Giorgos Donis encaraba el choque con varios jugadores que salían de lesión, aunque finalmente pudo alinearlos a todos (excepción hecha del brasileño Carlao, ni convocado). Lo que no podía imaginar el técnico griego era que dos de sus hombres más importantes caerían lesionados antes del descanso, y que encima ninguno pertenecería a la lista de dudas en la previa. Por su parte, el BVB salió con novedades reseñables, especialmente en la zaga. La lesión de Lukasz Piszczek desplazó a Marc Bartra a la banda derecha. En el otro costado, pese a la confianza que el técnico había depositado previamente en el joven Zagadou, no dudó en darle la titularidad a Schmelzer en cuanto el capitán abandonó la enfermería. En la medular, Peter Bosz trató de ganar dinamismo con la entrada de Weigl y Kagawa, que acompañaron a Mario Götze. No lo consiguió.

APOEL 1 (Poté 62’)
Borussia Dortmund 1 (Sokratis 68’)

APOEL vs Borussia Dortmund - Football tactics and formations

El APOEL captó el mensaje nada más empezar el choque. Primer intento de salir jugando, primera pérdida sin tiempo para recular. Así, optó por una estrategia que penalizara menos el error: balones largos a De Camargo. Sin embargo, el brasileño se desesperaba ante el poco provecho que sus compañeros sacaban de sus conquistas aéreas. El conjunto alemán, por su parte, llegaba hasta donde el muro amarillo le permitía. En el balcón del área esperaban dos guardas que se entienden con una mirada de reojo, Vinícius y Morais. Ahí, el BVB anunciaba peligro, y amenazaba con desplegar un enorme arsenal. No obstante, en cuanto los locales se percataron de que les atacaban con las manos vacías, perdieron el respeto. Algo así como si esto es todo lo que tienes, prepárate que el que va a por ti soy yo.

Así se estabilizó el APOEL, aunque vio a su estrella caer lesionada a la media hora. Fue, cómo no, tras la enésima contienda en las alturas con Sokratis. Salió otro punta con similar experiencia e igual o superior potencia física, el beninés Mickaël Poté. Poco antes del descanso, otra mala caída volvía a mermar a los chipriotas. El hombro de Waterman no resistió y el joven mexicano Gudiño tuvo que ocupar la portería. Las lesiones ralentizaron el ritmo, aunque para algunos no supuso ninguna diferencia: los atacantes de la zona central alemana, Kagawa, Götze y Aubameyang, estaban desaparecidos. Vinícius y Morais seguían sin levantar la barrera. En realidad, no lo harían en todo el encuentro.

Gudiño entró por el lesionado Waterman. Foto: Focus Images Ltd.
El portero mexicano Gudiño entró por el lesionado Waterman. Foto: Focus Images Ltd.

En la reanudación, los germanos pretendían arrinconar al APOEL. Y lo consiguieron, aunque de nuevo hasta donde los locales quisieron. Poco después, otra lesión, esta vez del bando visitante. Toprak se marchó y entró Toljan, haciendo que Bartra regresara a su posición natural. Tras el cambio, el regalo. El guardameta Bürki creyó que sus compañeros vestían como siempre, de amarillo, y la jugada concluyó con un tanto de Poté. Parecía que en la media hora restante ambos equipos intensificarían sus planes iniciales, pero apenas cinco minutos después Sokratis se imponía de cabeza en el área pequeña para igualar el marcador. Tras el empate no llegó la calma. Todo lo contrario. A una buena ocasión de Poté le sucedió un tiro al larguero de Kagawa, y a renglón seguido Lorenzo Ebecilio malogró un claro contragolpe, lo que le valió ser sustituido de inmediato por el húngaro Sallai. Bosz también movió el banquillo: retiró a Schmelzer por Philipp, pasando a cerrar con defensa de tres. Y es que hay momentos en la vida en los que empatar y perder se convierten en sinónimos.

Aloneftis avisó. Bürki volvió a helar la respiración de sus compañeros. Pero hasta la conclusión, los acercamientos llevaron firma chipriota. Incluso en el descuento, los locales disfrutaron de dos ocasiones claras. Eso sí, la última jugada del partido fue un cabezazo al poste de Aubamayeng, quizás para atestiguar su presencia en Nicosia.

Con el empate, al APOEL le bastan tres jornadas para evitar la mancha en el expediente que supone un marcador virgen. Quizás no sea excusa suficiente para celebrar, pero al menos los jugadores locales pudieron recibir un orgulloso aplauso, algo que no estaba nada claro tras el implacable sorteo. Comedida, sí, pero alegría al fin y al cabo. En cambio, si para un equipo como el Borussia Dortmund plantarse a estas alturas de Champions con un solo punto no es una tragedia, se le parece mucho. Pero es que el equipo planísimo que visitó Chipre, sencillamente, no merece más.

Donis.
El APOEL de Donis sumó su primer punto. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Tiene Gudino la capacidad para ser el sucesor de Casillas en el Porto? o que portero de la plantilla del Porto tiene ese papel (asumiendo que no compraran a nadie cuando Iker deje el equipo)?

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