Hazard evita una remontada de la Roma en el Bridge

Eden Hazard celebra su cuarto gol en lo que va de liga. Foto: Andrew Timms/Focus Images Ltd.

Un tanto tempranero del Chelsea ante la Roma fue el aperitivo del que sería un emocionante festín de goles en Stamford Bridge. Los italianos primero padecieron, llegando a verse dos goles por debajo, pero más tarde respondieron con carácter y marcaron hasta en tres ocasiones, siendo dos de esas dianas obra de Edin Dzeko. La épica remontada romana no se llegó a consumar, pues el Chelsea logró empatar gracias a Eden Hazard, que también firmó un doblete. Ese último gol le permite respirar más tranquilo al equipo de Antonio Conte, que permanece en lo más alto de este Grupo C, pero que está siendo cuestionado tras haber perdido sus dos últimos partidos de liga. En este encuentro no convencieron. El planteamiento defensivo que adoptaron desde el inicio del duelo, y que acentuaron tras verse por delante, se quebró en el segundo tiempo y acabaron agradeciendo el punto.

Chelsea 3 (Luiz 11’, Hazard 37’, 75’)
Roma 3 (Kolarov 40’, Dzeko 64’, 70’)

Chelsea vs Roma - Football tactics and formations

Uno de los aspectos más característicos del Chelsea de Antonio Conte es su capacidad de sacar el máximo de cada llegada, sin tener la necesidad de controlar el balón. Lo demostró la temporada pasada, en la que se proclamó campeón de Inglaterra ganando hasta los partidos más enrevesados, y los sigue demostrando en el presente curso, a pesar de que los resultados hasta la fecha no estén siendo tan satisfactorios. El Chelsea le da con el pico a la roca y te encuentra oro al primer golpe y petróleo al segundo. Ante la Roma en Stamford Bridge, los de Conte se adelantaron al primer aviso, recién cumplidos los primeros 10 minutos de juego, y después recularon.

Ese primer gol lo marcaron al recuperar con una presión adelantada. Fue obra de David Luiz, que anotó desde la frontal. El defensor brasileño ocupaba en el centro del campo el puesto de N’Golo Kanté, lesionado, y estaba acompañado por Bakayoko y Fàbregas. Su sitio en la zaga era para el central danés Christensen, que formaba junto con Cahill y Azpilicueta; mientras que Alonso y Zappacosta eran carrilleros. Arriba, Álvaro Morata y Eden Hazard, los dos hombres entre los que se coció el 2-0.

La Roma dominaba la posesión ante un Chelsea que aguantaba en campo propio y buscaba una respuesta rápida en cuanto recuperaba. Cuando se acercaba el descanso, los blues aprovecharon una de esas salidas a la contra para duplicar su ventaja. Tras una imprecisión de la Roma en la medular, Morata salió en carrera hasta las inmediaciones del área, desde donde probó a portería. Su disparo fue desviado y le cayó a Hazard en el segundo palo. El belga no perdonó. Lejos de hundirse, la Roma se metió en el partido apenas dos minutos después, cuando Kolarov marcó desde fuera del área con un potente zurdazo. Desde esa banda ya venía generando peligro la Roma, tanto con las internadas de un desequilibrante Perotti como con las incorporaciones del propio Kolarov.

David Luiz había expresado molestias en la primera parte y acabó siendo sustituido tras el descanso, a pesar de que le repitiera en retiradas ocasiones a Conte que estaba bien, que no le cambiara. Su entrenador no se la jugó. Ya había hablado de su preocupación por las lesiones en rueda de prensa. Así que cambió a Luis y metió a Pedro. Cesc y Bakayoko se quedaban en el centro del campo y arriba la línea de ataque pasaba a ser de tres. Se regresaba de este modo al esquema habitual de la temporada pasada. Este cambio supuso que el Chelsea perdiera la fortaleza que tenía en el centro del campo, y probablemente influenció en que más tarde también se le escapara su ventaja.

Por mucho que moviese la redonda, la Roma no acababa de superar la defensa del Chelsea por el suelo. Pero los de Eusebio Di Francesco, con todo el arte del mundo, volvieron a tirar de un recurso tan lujoso como es el golazo: un balón largo le ganó la espalda de la zaga local y encontró a Dzeko, que remató con una volea de primeras destinada a besar la red. Su tiro se coló en la meta de Courtois del mismo modo que el de Kolarov: con una fuerza brutal, sin pedir permiso, y despertando un rugido imponente del fondo visitante. Los romanos desplazados a Londinium volverían a perder la cordura poco más de cinco minutos después, cuando su equipo se puso por delante con un nuevo gol de Dzeko, que esta vez remató un centro de falta.

Dzeko hizo un doblete. Foto: Focus Images Ltd.
Dzeko hizo un doblete. Foto: Focus Images Ltd.

Conte estaba de los nervios. En un abrir y cerrar de ojos estaban por detrás. Ahora debían cambiar su mentalidad, hasta el momento cauta, más reactiva que proactiva, y dar un paso al frente si quería igualar el choque. Sin hacerle feos al agitado ritmo del encuentro, respondieron en un santiamén: Hazard anotó su segundo de la noche para igualar el marcador.

El partido llegaba a su recta final como una partida de cartas entrada la madrugada. Americanas colgadas en el asiento, corbatas aflojadas, solo un culo en las botellas y la necesidad de tener la última palabra. La sensatez, la razón, quedaban aparcadas. Estaba siendo un todo o nada, pero el silbato del árbitro sonó antes de que ninguno pudiese acabar con el otro: un punto para el Chelsea, líder con siete, y uno para la Roma, segunda con cinco. Teniendo en cuenta el empate en el otro partido del Grupo C, todo sigue igual.

Foto: Andrew Timms/Focus Images Ltd

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