El Sevilla supera la primera tempestad

Sevilla, previa Champions League. Foto: sevillafc.

El Sevilla se mojó los pies en Estambul y supo sufrir para regresar a casa con un resultado positivo (1-2) cimentado tanto en la riqueza de su banquillo como en la inspiración del guardameta Sergio Rico, recién renovado. El nuevo proyecto de Eduardo Berizzo arrancó la temporada europea manteniéndose erguido ante un rival desbocado al contragolpe cuya falta de puntería, unida al buen hacer del portero sevillista, terminó por marcar la diferencia en el marcador. La entrada de Nolito y Jesús Navas a lo largo del segundo tiempo alivió al representante español, ahogado por momentos ante un Basaksehir persistente en su esfuerzo colectivo. Los turcos mostraron sus credenciales en las botas de Elia y Visca, dos tormentos para un sistema defensivo hispalense todavía en construcción tanto en fondo como en forma, pese a los evidentes paralelismos entre la antigua propuesta de Jorge Sampaoli y la nueva del ‘Toto’.

Istanbul Basaksehir 1 (Elia 64′)
Sevilla FC 2 (Escudero 16′, Ben Yedder 84′)

Istanbul BB vs Istanbul BB - Football tactics and formations

El triunfo lo bendijeron dos buenos tantos anotados por Escudero y Ben Yedder. El primero, un zapatazo cruzado del lateral ante el que nada pudo hacer Babacan; el segundo, un toque de espuela de muchos quilates del francés en el interior del área pequeña. Entre medias los locales habían logrado resquebrajar la zaga sevillista merced a una estupenda galopada de Elia, el más activo de los naranjas. La velocidad del extremo neerlandés le provocó más de un quebradero de cabeza a Mercado, superado por la agilidad de su par. Ni el lateral argentino ni Montoya, extremo diestro en el Fatih Terim, aprobaron la exigente prueba a la que fueron sometidos en la capital turca. Generosos en el esfuerzo, a ambos les costó aportar luz a un equipo que sí tuvo en Pizarro, N’Zonzi y Banega la guía necesaria para iluminar al resto de sus compañeros. Gustó el trabajo del argentino en la sala de máquinas, con el oficio de quien podría llevar meses y no semanas mamando un fútbol radicalmente diferente al azteca. También convenció de nuevo la versatilidad del francés como bisagra entre el mediocentro y el enganche. Pero por encima de todo y de todos encandiló Banega bailando agarrado a su Sevilla, del que nunca pareció haberse ido.

Al Basaksehir, diseñado para hacer daño entre líneas con la calidad técnica de Mossoró y las diagonales de Visca, le costó sobreponerse a las largas posesiones del Sevilla durante el primer tiempo. Los hispalenses sometieron al conjunto turco gracias a una buena circulación de pelota en la medular y a un excelente trabajo en la presión, sello de identidad del proyecto. En esa tesitura, el transcurrir del choque invitaba al optimismo para los de Berizzo, suficientemente compactos tras deshacerse de los arreones iniciales otomanos. Si bien con el paso de los minutos las fuerzas flaquearon, el cansancio tanto físico como anímico cobró protagonismo y la situación terminó por tornarse comprometida para sus intereses.

Sevilla, previa Champions League. Foto: sevillafc.
Eduardo Berizzo, técnico del sevillafc.es. Imagen cedida a MarcadorInt.

El tanto del empate sirvió de prueba de madurez para un Sevilla en pañales, sin la participación de hombres llamados a marcar diferencias como Corchia, Kjaer o Muriel, todavía aclimatándose a su nuevo destino. Cuando la soga amenazaba con apretar más de la cuenta, Nolito y Navas, otros dos teóricos puntales en la temporada que acaba de comenzar, redujeron la incertidumbre dándole a los españoles el veneno para someter a un rival correoso. El extremo de Los Palacios agarró su primer balón en el costado derecho, lo sirvió con mimo al punto de penalti y allí apareció Ben Yedder libre de marca para resolver la ecuación con un fabuloso taconazo.

Foto de portada: sevillafc.es, cedida a MarcadorInt.

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