Juventus-Real Madrid: diez meses después

Juventus - Focus

La Juventus de Turín recibe al Real Madrid con el amargo recuerdo del duelo de la final de Cardiff todavía en la retina, donde el conjunto blanco privó a la Vecchia Signora de volver a levantar su ansiada Copa de Europa tras más de 20 años. Entonces, el equipo entrenado por Zinedine Zidane superó con inapelable contundencia al cuadro bianconero, y la pregunta que hoy flota en el ambiente en la previa del duelo de es inesquivable: ¿hasta qué punto se mantienen esas diferencias exactamente 10 meses después? ¿Qué aspectos han cambiado desde el 3 de junio del pasado año? Vamos a intentar responderla.

Dos figuras de mucho peso abandonaron Turín en verano. Leonardo Bonucci y Dani Alves, probablemente dos de los tres futbolistas más importantes del conjunto italiano en el fabuloso curso pasado, hicieron las maletas con destino a otros proyectos. Se trata, valga la obviedad, de dos defensores, pero paradójicamente la Juventus se ha resentido de esas ausencias sobre todo a nivel ofensivo. Bonucci y Alves permitían al conjunto de Allegri atacar a eso que llamamos ritmo Champions League. Dos futbolistas, cada uno en su rol, capaces de templar el juego en momentos calientes, gestionar con inteligencia la posesión, y en definitiva evitar que pasen cosas que ellos no quieren. La Juve ha ganado en otros atributos que ya comentaremos, pero ha perdido una buena porción de esas virtudes que son absolutamente cruciales en esta competición. Se observó muy claro en la eliminatoria ante el Tottenham. No debemos permitir que el desenlace final afecte a nuestros análisis: la Vecchia Signora no se vio capaz de espesar el torbellino de Pochettino.

Alves y Bonucci dejaron Turín este verano Foto: Focus Images Ltd.
Alves y Bonucci dejaron Turín este verano Foto: Focus Images Ltd.

Por si esto fuera poco, el conjunto de Allegri tiene que sumar a las marchas de esos dos titanes de la Copa de Europa la ausencia por sanción de Miralem Pjanic. Se podría andar con rodeos para cubrirnos las espaldas, pero seamos sinceros: es una baja dramática. El bosnio es, en la humilde opinión de quien escribe, quizá el centrocampista más infravalorado del mundo. Alguien que tiene calidad para mirar a los ojos a casi cualquiera de sus semejantes y que, pese a jugar en un colectivo que ni mucho menos lo potencia, brilla con luz propia prácticamente en cada partido que juega. Lleva el fútbol de la Juventus a otra dimensión. Su primera parte de Cardiff, sepultada por el incontestable resultado posterior, es de una jerarquía al alcance de pocos mediocentros en un escenario así. Pjanic es buenísimo. Y no podrá saltar al Juventus Stadium.

Estas tres ausencias dificultan enormemente a la Juventus la tarea de jugarle de tú a tú al Real Madrid. Habrá quien diga que eso no está entre las aspiraciones de la Vecchia Signora para hoy, pero, por muy defensivo que sea tu planteamiento, siempre va a haber periodos determinantes en los que vas a tener que atacar bien ante un equipo replegado. El fútbol no es tan simple. Aunque optes por ceder la iniciativa, lo que hagas en ataque posicional nunca va a dejar de tener importancia. Y menos en Champions League. Con empate en el marcador, quieres momentos de pelota para replicar las posesiones blancas; con ventaja, quieres momentos de pelota para quitarle continuidad ofensiva a tu rival, y por detrás en el luminoso, evidentemente necesitas momentos de pelota para igualar la contienda. En todos esas fases, esta Juve encontrará previsiblemente más dificultades que el año pasado.

Douglas Costa ha tenido mucho impacto en la Juventus. Foto: Focus Images Ltd.
Douglas Costa ha tenido mucho impacto en la Juventus. Foto: Focus Images Ltd.

Esta Juventus ha perdido templanza, pero ha ganado ritmo. El fichaje de Matuidi, que está haciendo una temporada notable en su primer año en Italia, permite al ultrapragmático Allegri adoptar planteamientos más agresivos. Presiones más feroces, contraataques más apabullantes. Cuando se junta con Khedira, puede morder arriba de forma más intimidante de lo que lo hacía el año pasado. Y el joven Betancur, previsible pivote titular en el día de hoy, es un centrocampista con buen pie pero también con un despliegue físico destacado. Esta Vecchia Signora maneja más alternativas para defender a distintas alturas. No está obligada a replegar tan atrás.

Y por supuesto, esta Juve tiene a Douglas Costa. Autosuficiencia ofensiva pura y dura. Un tipo que no necesita nada más que un balón y metros por delante para llegar a portería contraria. El conjunto bianconero era una roca defensiva el año pasado (como este), pero su contraataque estaba lejos de ser de los más devastadores del continente. Mandzukic, Higuaín, Alves y Dybala son extraordinarios cada uno en lo suyo, sin embargo ninguno de ellos cuenta ya con la velocidad o la potencia entre sus principales atributos. Pero con el ex del Bayern cambia la película. Es de los que castigan los despistes sin compasión. Y en su corta trayectoria en Champions League ha demostrado con creces que tiene la grandeza necesaria para salir en las fotos de portada de mañana si se le da la oportunidad. Su presencia, además, compensa la paulatina pérdida de velocidad de Gonzalo Higuain. El Pipita ya no es ese simple delantero que vive casi exclusivamente del desmarque y la definición, sino que, pese a la absurda ridiculización mediática que sufre, ha madurado enormemente a nivel de juego. Hace más cosas. Sabe recibir de espaldas como punta de lanza, aguantar la pelota hasta que le acompañen los compañeros y llevarla después al sitio correcto. Se complementa muy bien con el brasileño.

Higuaín ha madurado a nivel de juego Foto: Focus Images Ltd.
Higuaín ha madurado a nivel de juego Foto: Focus Images Ltd.

Muchas menos cosas han cambiado en el conjunto merengue en este tiempo, por eso no merece la pena detenerse de forma tan pormenorizada en ello. La fórmula sigue siendo muy parecida. Tras firmar una de las temporadas más exitosas de su historia en la 2016/2017, la dirección deportiva blanca adoptó un comprensible inmovilismo que conduce a la certeza de que todo titular de hoy en el Juventus Stadium habrá estado presente en la final de Cardiff del año pasado. El conjunto madridista empezó la temporada emitiendo sensaciones muy negativas, pero poco a poco se ha ido reencontrando consigo mismo. Sobre todo, a raíz del paso del 4-3-1-2 al 4-4-2. Un cambio de rumbo similar al que realizó Zidane a estas alturas de la temporada pasada -en este caso del 4-3-3 al 4-3-1-2-, demostrando una vez más su enorme versatilidad como técnico. Desde su nuevo sistema, el conjunto blanco cerró sus problemas defensivos, se empezó a sentir seguro sobre el campo y encontró la manera de potenciar a Cristiano Ronaldo, que vuelve a encarar el mes de abril transmitiendo sensaciones descomunales a nivel de resolución. Asensio y Lucas jugando a pie natural son una bendición para su descomunal capacidad de remate, que vuelve a ser el elemento ofensivo al que se agarra el Madrid para soñar con la hazaña de repetir semifinales por octavo (!) año consecutivo. Algún día se pondrá en valor lo que cuesta eso. Además, las piernas de sus dos extremos permiten al Madrid mostrarse también amenazador a campo abierto, una cualidad que había perdido desde que Bale se cayó del once. Se está hablando, con justicia, del gran rendimiento del extremo balear, pero hay que resaltar el altísimo nivel al que viene jugando Lucas Vázquez de un tiempo a esta parte. Como le ocurre a otros futbolistas, la sempiterna etiqueta de futbolista cumplidor y disciplinado está tapando una obviedad: que, más que eso, es un extraordinario jugador de fútbol. Y Zidane lo supo ver antes que nadie.

Cuesta trabajo intuir el once del Madrid de hoy. No seré yo quien se atreva a apostar. Zizou, sobre el papel, baraja hasta tres sistemas posibles. El 4-3-3 que da entrada a Gareth Bale, que firmó un encuentro excelente en Las Palmas, el 4-3-1-2 que le permite introducir a Isco Alarcón, el niño de sus ojos, o el 4-4-2 que tan buen resultado le ha dado hasta el momento en la 2017/2018. Quizá la lógica invita a pensar que elegirá este último que marcó diferencias ante el PSG, pero cuesta mucho imaginar a Zizou prescindiendo de alguno del majestuoso trío de centrocampistas formado por Casemiro, Kroos y Modric que le ha brindado nada más y nada menos que dos Champions Leagues seguidas. A las 19:45 se despejarán las dudas.

Alineaciones probables: Juventus-Real Madrid, martes 3 a las 20:45h en beIN SPORTS ESPAÑA

Juventus vs Real Madrid - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Muy buen artículo Guille, pero me gustaría dar mi punto de vista respecto a lo que comentas de las contras de la Juve el año pasado. Lógicamente Alves e Higuaín han ido perdiendo velocidad con los años, pero desde luego no diría que son futbolistas lentos, o no al menos demasiado lentos como para salir a la contra. Me ha sorprendido que incluyeras el nombre de Dybala en la terna, un futbolista que al menos yo considero bastante rápido, creo que se podría amoldar a un juego de contraataque sin problemas. En el único que estoy de acuerdo es en Mandzukic, como dices tiene otras cualidades pero la velocidad no está entre ellas.

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