Liverpool-Barcelona: el más difícil todavía

Jurgen Klopp manager of Liverpool on the pitch prior to the UEFA Champions League match against FC Porto at Anfield, Liverpool.

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06/03/2018

Maldiciendo su escasa fortuna, el Liverpool cuenta las horas para comparecer sin dos de sus tres puntales en ataque ante el Barça de Messi y Valverde. Los lesionados Mo Salah y Roberto Firmino, piezas estructurales en los planes de Klopp y miembros ilustres de una de las mejores delanteras del continente, causarán baja en la vuelta de la semifinales de la Liga de Campeones. Dos ausencias sobre el papel irremplazables, aunque el cuerpo técnico local deba encomendarse a la polivalencia de Wijnaldum, el don de la oportunidad de Origi o la imprevisibilidad de Sturridge o Shaqiri para tratar de rellenar ese vacío. El míster alemán también se verá obligado a rectificar su centro del campo ante la imposibilidad de alinear a Naby Keita, convaleciente tras sufrir una rotura en el abductor en el Camp Nou, donde gustó la puesta en escena del dinámico medio guineano. Por si todo este rompecabezas no resultase suficientemente doloroso para una plantilla herida después de morder el polvo por 3-0 en la Ciudad Condal, Van Dijk, el gran bastión en la defensa de los reds, llega ‘tocado’ a la gran cita. Lo mismo sucede con Oxlade-Chamberlain y Lallana. En paralelo, como si el destino se mostrase dispuesto a continuar metiendo el dedo en la llaga, el extraordinario gol de Kompany en Leicester (0-1) aleja un metro más la Premier de Merseyside. Solo una victoria ante el Wolverhampton, unida al obligatorio tropiezo del Manchester City en Brighton, coronaría a un equipo cuya trayectoria no admite ningún reproche. El Liverpool se encuentra a las puertas de quedarse sin premio en un curso sobresaliente a todos los niveles. Tan solo una remontada épica, en las peores condiciones posibles, contra el mejor jugador del mundo y su grupo de socios, puede remediar un desenlace fatal. O la ayuda de un tercero sin nada en juego, más allá del honor, el próximo domingo 12.

Tenemos esperanza, y esto es fútbol. No estamos en una situación donde podamos saber qué pasara exactamente, pero es fútbol. El carácter de los chicos es fundamental. Dos de nuestros goleadores no estarán disponibles y tenemos que marcar cuatro tantos en noventa minutos. Mientras tengamos once jugadores en el campo, intentaremos darle un final adecuado a esta Champions. Si podemos hacerlo, si podemos pasar, será maravilloso; si no lo conseguimos, vamos a caer de una forma hermosa”, reflexionó Klopp en la conferencia de prensa previa al choque, donde también aclaró por qué Salah no podrá vestirse de corto: “Es una conmoción cerebral y no podemos permitirle jugar. Él se siente bien, pero no es bueno –hacerle jugar– desde un punto de vista médico. Eso es todo”, apuntó en relación al fuerte golpe recibido por el extremo egipcio en una salida dubitativa de Dubravka, el cancerbero eslovaco del Newcastle en el 2-3 del Liverpool en St James’ Park.

Por qué pareja de delanteros se decantará el preparador nacido en Stuttgart para acompañar al senegalés Sadio Mané en la línea de vanguardia red es uno de los secretos mejor guardados por los ingleses en las últimas horas. Todo sabrá a poco para aquellos paladares acostumbrados al caviar más sabroso, por eso desde los diferentes estamentos del club se intenta generar un ambiente proclive a poder entrar en trance. El Liverpool necesita un arreón continuado, una rebelión sin descuidos defensivos frente a Messi y Suárez, especialistas en pescar en río revuelto. Si los laterales se suman al ataque y los centrales se despistan, ignorando sus vigilancias, las posibilidades de sobrevivir a este Barça son ínfimas. No por ello dejará de intentarlo un equipo entregado en cuerpo y alma al rock and roll de su entrenador. Mientras en punta no se intuye con claridad cuál puede ser el plan a seguir por Klopp, en defensa todo hace indicar que Alexander-Arnold recuperará su plaza en el carril derecho. Joe Gomez dejará su lugar a un futbolista de marcado corte ofensivo, sacrificado en Barcelona en aras de proteger la ‘zona Jordi Alba’, una vasta extensión de terreno donde el soberbio lateral azulgrana acostumbra a encontrar campo fértil.

Sadio Mane of Liverpool during the Premier League match at Craven Cottage, London Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919 17/03/2019
Sadio Mané se ha quedado sin socios de garantías (Foto: Romena Fogliati/Focus Images Ltd).

Si el Liverpool llega diezmado a la última posta de la semifinal, el Barça lo hace entero y disfrutando de un presente dulce, por muy exigente que sean las siguientes paradas en el camino hacia su gran sueño –le restan dos partidos de Liga de Campeones y la final de la Copa del Rey ante el Valencia para intentar hacerse con el triplete–. A este goloso objetivo se aproxima con solo un contratiempo: la enésima lesión muscular de Dembélé. Apartado el extremo galo por una rotura más propia de velocistas que de futbolistas, según los especialistas, Valverde pierde a su principal revulsivo y, al mismo tiempo, al jugador más capacitado para atacar al espacio. “No es fatiga muscular porque el otro día jugó muy poco y no es en la pierna que tuvo la rotura. Ha calentado bien. Supongo que son cosas que suceden. Pero es un contratiempo importante”, valoró el entrenador del Barcelona en Balaídos, donde los suyos cayeron por 2-0 ante el Celta, ya con el título de liga en el bolsillo. Por lo demás, Anfield se prepara para sufrir el azote de un nutrido grupo de enemigos liderados por La Pulga: el argentino ni siquiera pestañea cuando fija su mirada en la gloria continental. Tampoco aparta la vista del objetivo Luis Suárez, un dolor de muelas para cualquiera, como quedó patente en la ida. A ellos dos hay que añadir algunos matices sacados de la libreta de Valverde: la sala de máquinas ha encontrado una buena dosis de vitaminas en Arturo Vidal, a costa de prescindir del control de Arthur, y el cinturón de seguridad (Busquets, Lenglet, Pique y Ter Stegen) invita a seguir confiando en que las protecciones culés resistirán. Sin embargo, la caída en Roma del curso pasado no se olvida fácilmente. Es un recuerdo potente para mantener la concentración.

Ernesto Valverde, técnico del Barça: “Esto es una semifinal de la Champions y aquí no habrá ninguna relajación. […] Sería un error pensar que ya estamos en la final, hay que estar a la altura del partido“.

Las memorias también juegan un papel importante en el presente del discutido Coutinho, en capítulos anteriores ídolo en Anfield, a donde regresa inmerso en un mar de dudas. El futbolista brasileño no termina de cuajar en el Barça, como así se lo ha hecho saber un amplio sector de la hinchada blaugrana en los últimos meses de competición. El centrocampista carioca podría ser el futbolista sacrificado por Valverde para darle más consistencia a la línea de medios. Si finalmente el míster prescinde del ex del Liverpool, Semedo arrancará el partido como lateral derecho, brindándole metros por delante a Sergi Roberto. La medida conllevaría reubicar de nuevo a Rakitic como escolta de Busquets y apuntalar la banda izquierda con Vidal (4-4-2), explotando la exuberancia física del chileno y su energía para competir contra varios de los centrocampistas más físicos del momento. A tenor de lo planteado en la segunda parte del Barça-Liverpool celebrado en la Ciudad Condal, la hipótesis resulta factible. Son pequeñas decisiones que pueden terminar decantando la balanza. La final del Metropolitano pasa por Anfield. Y Messi no se la quiere perder.

Lionel Messi of FC Barcelona looks on during a quiet first half of the International Champions Cup match at Wembley Arena, London Picture by Ryan Dinham/Focus Images Ltd +44 7900 436859 06/08/2016
La sombra de Messi, en un Liverpool-Barça disputado en Wembley (Foto: Ryan Dinham/Focus Images Ltd).

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Alineaciones probables: Liverpool-Barcelona, martes 7 a las 21:00h

Liverpool vs Away team - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Sin Salah, reforzar la banda derecha será menos necesario. Quizás Coutinho sea más adecuado para este partido que para el de Barcelona.
Tampoco es descabellado que el que sustituya a Coutinho sea Arthur. Con un centro del campo ya dominante se propicia que ocurran pocas cosas en el partido y eso es bueno para los azulgranas

Valverde es Valverde, y aun sin Salah, tiene un 3-0 de renta y a 2 atacantes capaces de hacer llover en el desierto. Blindaje y a fiar la ofensiva a Messi y Suárez

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