El Liverpool cumple con el trámite y mantiene el liderato de grupo

Salah está desatado. Foto: Focus Images Ltd

El Liverpool dejó buena muestra de su manifiesta superioridad al golear a un Maribor que aterrizó en Anfield con el único propósito de no salir trasquilado y evitar una repetición del escandaloso resultado que se vivió 15 días atrás en el Ljudski, en lo que ya quedará para la historia como una de las diferencias más abultadas en la historia de la Champions League. En parte, se puede decir que lo consiguió. A cambio, nos regaló un partido sin historia alguna en el que las intenciones de ambos equipos quedaron claras justo desde el pitido inicial, y en el que el único atractivo consistió en ver cuánto tardarían los de Jürgen Klopp en desequilibrar la balanza y poner fin a la contienda. 49 minutos, exactamente.

Liverpool 3 (Salah 49’, Can 64’, Sturridge 90’)
Maribor 0

Liverpool vs Maribor - Champions League - 1st November 2017 - Football tactics and formations

Ante las ya conocidas lesiones de Adam Lallana y Sadio Mané y las dudas que recaían sobre el estado físico de algunos futbolistas habituales como Coutinho o Lovren, Klopp alineó un once un tanto alternativo en el que pudimos ver a Klavan, Milner y Oxlade-Chamberlain ser de la partida. Darko Milanič, por su parte, dio entrada a un central adicional para completar el cambio de esquema del 4-2-3-1 al 5-4-1 y dejó en el banco al mito Marcos Tavares, colocando al esloveno Jasmin Mešanović en su lugar.

El primer sobresalto ocurrió cuando había transcurrido un cuarto de hora de juego, pues Georginio Wijnaldum se vio obligado a retirarse del campo por unas molestias y fue Jordan Henderson el elegido para sustituirle. El ex del Sunderland se situó como pivote, desplazando así a Emre Can a la situación de interior izquierdo que en un primer momento se había reservado para el futbolista neerlandés. El segundo y último del primer tiempo, tras un centro desde la banda derecha del ataque red que desvió involuntariamente Billong y a punto estuvo de introducir en su propia portería. Lo evitó Jasmin Handanović con una brutal estirada que le permitió tocar el balón lo justo para enviarlo al larguero y mantener así a su equipo vivo en el partido. Eso es todo lo noticiable de una primera parte que desde luego no pasará a la historia.

Jasmin Handanovic no pudo evitar el 0-1. Foto: Focus Images Ltd.
Jasmin Handanovic evitó que el Liverpool se adelantara antes del descanso. Foto: Focus Images Ltd.

Con los once futbolistas apiñados en un espacio de unos 30-35 metros, el del Maribor en Anfield es probablemente el repliegue más salvaje que yo haya visto en mi vida. La situación era tal que Mešanović, el hombre más adelantado de los del noreste de Eslovenia, se encontró durante muchos momentos en un punto más o menos equidistante entre la portería de Handanović y la línea del centro del campo. El Liverpool, evidentemente espeso en la circulación, se limitó a mover el balón de un lado a otro en busca de algún espacio que aprovechar, pero la búsqueda resultó infructuosa. Habría que armarse de paciencia y seguir insistiendo.

Sin embargo, el tarro de las esencias se abrió al poco de comenzar la segunda mitad. Salah desvió con la espuela un centro lateral de Alexander-Arnold, otorgando al balón una dirección de dentro hacia fuera que pilló por sorpresa al portero y perforó las redes de la portería. Justo en ese momento el Maribor observó impotente la forma en que todo el plan que había diseñado se vino abajo, y no se pudo sobreponer. Los de Klopp lo aprovecharon, y aunque 5 minutos más tarde Handanović se volvió a lucir al detener un penalti a Milner (el primo de Samir fue el mejor de los suyos), poco tardaría en llegar la sentencia de la mano de Emre Can después de una bonita pared con el propio Milner. El tanto de Sturridge, en las postrimerías del choque, tan sólo sirvió para agrandar la estadística.

El Liverpool termina así la cuarta jornada de la fase de grupos encaramado a todo lo alto del Grupo E. La victoria del Sevilla sobre el Spartak deja todas las opciones abiertas entre tres equipos que pelearán por dos plazas para acceder a los octavos de final. El Maribor, por su parte, y aunque ya no tiene ninguna opción factible de acceder siquiera a la Europa League, deberá dar un paso adelante en los dos partidos que le quedan para no ser un conjunto que se limite solamente a intentar no salir vapuleado de cada encuentro. Su actuación al inicio de la competición, en la que empataron y plantaron cara al Spartak de Moscú, ha de ser sin duda el espejo en el que mirarse.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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