Los citizens sentencian por la vía rápida

Kevin De Bruyne of Manchester City celebrates after team-mate Sergio Aguero made it 4-2 to their team during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester
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17/04/2019

En el Puskás Aréna de Budapest, misma sede del partido de ida, el Manchester City certificó ante el Borussia Mönchengladbach el pase a los cuartos de final de la Champions. Si el primer partido sirvió para hacernos ver que los de Guardiola son uno de los claros aspirantes a conseguir el cetro europeo, el segundo refuerza esa idea. Por plantilla, por variantes tácticas y por un juego que demuestra haber aprendido de los errores cometidos en el pasado, los citizens optan a lo más alto. Es cierto que el Gladbach no pasa por su mejor momento, pero el City fue capaz de sentenciar en menos de 20 minutos una eliminatoria que, en cuanto conocimos el sorteo, todos creímos que iba a tener mucha más historia. 

Manchester City 2 (De Bruyne 12’, Gündogan 18’)

Mönchengladbach 0

Gladbach vs City - Football tactics and formations

De inicio, el City salió con una disposición táctica similar al 2-3-5 del partido de ida, aunque con Walker teniendo una tendencia algo más pronunciada a hacer de tercer central -no tanto de enlace entre los centrales y el carril derecho-, con Gündogan lateralizándose bastante en la salida -de tal manera que en algunos inicios de juego parecía el cuarto integrante de la zaga- y sin una referencia ofensiva clara. En la ida jugaron juntos Sterling y Gabriel Jesus, con el primero partiendo de la derecha y el segundo como ‘9’, pero esta vez sus lugares en el once los ocuparon Kevin de Bruyne y Riyad Mahrez. El belga, que había vuelto de lesión poco antes de la ida y por ello no jugó un solo minuto, tuvo un papel preponderante en la vuelta. Dentro de la exigencia táctica de Guardiola, que obliga a todos a cumplir escrupulosamente su rol, De Bruyne gozaba de algo más de libertad, cayendo a los dos costados y teniendo participación en diversas fases de juego: si el equipo necesitaba un apoyo intermedio para dar continuidad a la posesión, De Bruyne estaba ahí. En cambio, si la jugada requería a alguien que se moviera entre líneas y se ofreciera al espacio, el belga también podía ser el receptor ideal. Con sólo 12 minutos en el cronómetro, KdB recibía de Mahrez tras hacer este un gran reverso ante Stindl y sacaba un zurdazo estratosférico que impactaba en el travesaño y se colaba en la portería de Sommer. Otro rollo. El primer golpe de la noche ya estaba asestado. 

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No sólo De Bruyne se movió con suma inteligencia, sino que fue algo colectivo. Es impresionante ver el desorden organizado del City, porque nadie se pisa ni se solapa en un sistema en que todos los jugadores deben ser capaces de moverse en diferentes parcelas del campo según lo que pida la jugada. La ocupación de espacios fue sobresaliente y se erigió como una de las claves para el dominio del City, que, igual que en la ida, implantó el ritmo de juego que le convino -uno no demasiado alto-. El equipo de Guardiola no daba puntada sin hilo, pues cada jugador que salía de posición tenía como objetivo atraer a su par -sabiendo que los de Rose son dados a presionar fuerte- y generar un espacio a su espalda. De Bruyne, como antes decíamos, fue un buen exponente de ello, igual que un Bernardo Silva para el que la ubicación de ‘9’ inicialmente asignada sólo era una posición en la pizarra. El portugués cayó a la derecha, pero también buscó balones en medio campo y apareció en la punta del ataque. El Gladbach intentó lo mismo, sacar de posición a su rival con algunas recepciones de jugadores de ataque en posiciones más retrasadas, pero el City, en la línea de viajar unido y mantenerse bien posicionado, no cayó en la trampa. 

Si hay alguien en este City moldeado a fondo por Guardiola es Phil Foden. Al igual que en la ida, su principal cometido era dar amplitud por izquierda, lado que compartió con Cancelo y Gündogan -el primero turnaba la base de la jugada con el lateral izquierdo, mientras que el segundo tenía el cometido principal de ser interior izquierdo sin olvidar los apoyos en salida en posición de lateral-. Precisamente, Foden se asociaría con el alemán para el 2-0, en una acción brutal del canterano citizen: en el mismo gesto, giró y orientó perfectamente el control, quedando perfilado para correr libremente hacia el área. Tras atraer a Elvedi (central izquierdo), filtró la pelota para el gol de un Gündogan perseguido por Ginter, el otro central. A Pep se le dibujaba una sonrisa de oreja a oreja al ver que ese jugadón acababa en gol. El 2-0 era una losa de categoría para el Gladbach, que necesitaba algo más que inspiración divina para poder remontar, puesto que debía meter cuatro goles para estar en la siguiente ronda.

Phil Foden protagonizó un jugadón en la acción del 2-0. Focus Images Ltd.
Phil Foden protagonizó un jugadón en la acción del 2-0. Focus Images Ltd.

Antes de que le hubieran hecho falta todas esas dianas, los de Rose pudieron haberse adelantado en el marcador, debido a una pérdida del propio Phil Foden bajo presión, que desembocó en un gran pase a la media vuelta de Stindl para el remate de Breel Embolo, exigiendo la estirada de Éderson. No abundaron las ocasiones claras en el Gladbach, que le dio bastante uso al balón largo para conectar con los de arriba. Superado por su rival, a Florian Neuhaus le vimos aparecer pocas veces, aunque dejó un par de detalles de enorme calidad saliendo de presiones rivales. Ello contrastaba con la situación del City, que no tenía que hacer esfuerzos muy pronunciados. Los de Pep podían recuperar en campo rival gracias a la precisión de todas sus piezas y la disciplinada disposición sobre el terreno de juego. Ya con el 2-0, tras una pérdida de Walker tras un mal pase de Rodri, el Gladbach pudo llegar a portería gracias a Thuram, que filtró una pelota para Embolo que no fue gol de milagro. 

De la segunda parte, poco que rescatar: el guión fue lo que cabía esperar, con el City encadenando series de pases ante un Mönchengladbach menos intenso, sabedor de que meter cuatro goles en 45 minutos se antojaba casi imposible. En otra situación que resume bien lo que fue el partido, Ginter salió de posición a despejar de cabeza una pelota que buscó Ilkay Gündogan, quien se la acabó llevando y probó de filtrarla para Mahrez, que luego no definió bien. El City, por entonces, seguía presionando alto y permitía incluso a los zagueros recuperar balones en campo rival. Los cambios le hicieron bien al equipo de Guardiola, con Fernandinho entrando sensacionalmente al partido en el sitio de Rodri y dando un dinamismo que poco tiene que ver con el estilo del centrocampista madrileño. Una conducción de muchos quilates del ex del Shakhtar se saldó con una oportunidad para Riyad Mahrez, que buscó el palo cercano y obligó a Sommer a hacer una buena estirada abajo. Y otra recuperación suya, atento a un pase de Zakaria, dio lugar a una llegada muy peligrosa de Kevin de Bruyne, desbaratada cuando el belga buscó a Sterling, que se desequilibró solo de cara a portería.

Marco Rose (Salzburg). Foto: Steffen Prößdorf (Buscar enlace) Bajo Licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 International
El Gladbach de Marco Rose se vio superado por el City. Foto: Steffen Prößdorf, bajo Licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 International

El partido no daba para más y acabó con el 2-0, resultado que confirma la suficiencia con la que el City ha superado a un Gladbach estelar en la fase de grupos y al que ahora le cuesta horrores reencontrarse, con las 8 derrotas en los últimos 9 partidos pesándole como una tremenda losa. Ese proceso, el de retomar las sensaciones positivas y recordar la valía propia, es el que supo iniciar Guardiola a finales de noviembre, cuando comenzó a darle la vuelta a la pizarra y a los resultados. Lo ocurrido sobre el campo en los 180 minutos ante el cuadro de Marco Rose demuestra que este City tiene madera de gran aspirante a la Champions 2020-21. Dios dirá hasta dónde les puede alcanzar.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Discrepo totalmente que el City haya presentado candidatura para esta champions, por mucho que haya dado una catedra, bien menciona el articulo que el rival es un equipo que ha perdido 8 de los ultimos 9 juegos, en las temporadas anteriores no elimino claramente a sus rivales de octavos y quedo elimnado en cuartos?, primero que pase a semis y luego ya se podra empezar a fantasear.

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