El Liverpool sale indemne de la emboscada

The Liverpool players celebrate after Roberto Firmino scored the second goal against Manchester City during the UEFA Champions League Quarter Final match at the Etihad Stadium, Manchester.
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10/04/2018

El Liverpool contragolpeador de Klopp, el de la electricidad de Salah, Mané y Firmino, el asentado en el liderazgo de Van Dijk y el enriquecido con el paso al frente de sus inexpertos laterales, es semifinalista de la Liga de Campeones por méritos propios. Los reds apearon de la carrera por la Orejona a un Manchester City entregado al talento de sus centrocampistas pero lastrado por la falta de pegada de sus hombres de ataque. La remontada local se antojó posible durante 55 minutos, mientras la energía fue de la mano de la clarividencia y hasta que Salah se aprovechó de una concatenación de errores en la defensa para perforar la meta defendida por Ederson, anotando así su trigésimo noveno gol de la temporada.

Pep Guardiola, manager of Manchester City on the touchline prior to the UEFA Champions League Quarter Final match against Liverpool at the Etihad Stadium, Manchester. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 10/04/2018
Pep Guardiola, técnico del Manchester City (Foto: Focus Images Ltd).

En marzo de 2016, Pep Guardiola rindió homenaje a la figura de Johan Cruyff un día después del fallecimiento del entrenador neerlandés, y lo hizo reflexionando sobre el legado de su maestro. De las palabras del actual técnico del Manchester City se desprendía un profundo dolor por la pérdida de un amigo pero también una gran admiración hacia la capacidad de Johan para revolucionar el juego: “Cuando dudo, me pregunto qué haría Cruyff“, llegó a afirmar Guardiola en aquel momento. Una frase rescatada por él mismo en más de una ocasión durante estos dos últimos años. Esa necesidad, la de beber de la sabiduría de Cruyff para despejar incógnitas y encontrar soluciones novedosas a problemas recurrentes, le ha acompañado siempre: Pep se desgasta tratando de facilitar a los jugadores herramientas tácticas capaces de potenciar sus habilidades y, al mismo tiempo, de exponer las carencias del rival. Solo así se explica el planteamiento del City ante el Liverpool, una apuesta tan arriesgada como necesaria en una situación límite.

Guardiola sorprendió al optar por una línea de tres defensas en el primer escalón: la formada por Laporte, Otamendi y Walker. Unos metros por delante, Fernandinho actuó como bisagra entre la retaguardia y la media, y De Bruyne asumió plena responsabilidad en la construcción. Más arriba, Silva trató de conectar el centro del campo con la delantera moviéndose por el vértice izquierdo de un rombo cuya punta coronó Sterling. En las bandas, Sané empleó su zurda para atacar hacia fuera a Alexander-Arnold mientras Bernardo lo intentaba a pierna cambiada con Robertson, siendo incisivo por dentro desde la derecha. El 3-4-3 lo culminó Gabriel Jesús. Todas las piezas fueron ensambladas en base a un único objetivo: someter al Liverpool en su propio campo a través de una circulación rápida en posiciones intermedias que facilitase la labor de los extremos del equipo skyblue y sacase rédito de las apariciones entre líneas de Sterling. Todo ello con una red de seguridad por detrás, compuesta por tres zagueros marcadores y un Fernandinho ejerciendo labores de cobertura. En el horizonte, la necesidad de completar un partido perfecto.

Manchester City 1 (Gabriel Jesús 2′)
Liverpool 2 (Salah 56′, Firmino 77′)

Manchester City vs Liverpool - Football tactics and formations

Klopp tiró de libreto: se resguardó en su 4-3-3 clásico, santo y seña de su idiosincrasia como técnico, y lo hizo a pesar de no poder contar con los servicios del sancionado Henderson. La falta de alternativas específicas para la posición de mediocentro obligó al germano a decantarse por Wijnaldum como ancla por delante de los centrales en una de las pruebas más exigentes a las que el interior neerlandés se haya podido enfrentar como profesional. Con él en el once y los otros diez titulares en la ida como protagonistas, el Liverpool saltó al césped del virtual campeón de la Premier dispuesto a dejar su sello y certificar el pase a las semifinales; pero pronto se vio desbordado. Como quien observa salir el sol después de una larga noche, el City multiplicó su fe en la remontada cuando apenas habían transcurrido dos minutos de juego. Un despeje errático de Van Dijk, desestabilizado por Sterling en la banda izquierda red, sirvió de germen a la hora de trenzar el contragolpe del 1-0. Sería el propio internacional inglés quien asistiría a Gabriel Jesús para abrir la primera –y a la postre única– vía de agua en la coraza roja.

El gol catapultó hacia delante a un City convencido de sus posibilidades. Los hombres de Guardiola se crecieron y estuvieron a punto de situarse a un tanto de forzar la prórroga antes de pasar por los vestuarios. El Liverpool a duras penas lograba contener a un rival tan impecable en la creación como incapaz de convertir en ocasiones claras esa facilidad para provocar dudas y desequilibrio. La producción total de disparos entre los tres palos resultó escasa atendiendo a la perseverancia citizen y a la estupenda gestión de la posesión de la pelota. Fernandinho, De Bruyne y Silva superaron a sus pares, se apoyaron en los extremos para atacar en superioridad numérica y nutrieron de buenas pelotas a Sterling durante casi una hora de juego, pero eso no bastó; ni siquiera ponderando en su justa medida el balón estrellado en el palo por Bernardo o el tanto anulado a Sané por un fuera de juego inexistente. Los locales se cansaron de colgar balones al área sin encontrar un rematador dentro de la misma, nada demasiado sorprendente atendiendo a que su actual plantilla está plagada de cracks mundiales en la elaboración pero todavía carece de goleadores de primerísima línea –la que acostumbra a marcar la diferencia entre los aspirantes y los ganadores de la Liga de Campeones–.

Raheem Sterling of Manchester City and Georginio Wijnaldum of Liverpool in action during the UEFA Champions League Quarter Final match at the Etihad Stadium, Manchester. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 10/04/2018
Raheem Sterling y Georginio Wijnaldum pelean por la posesión de la pelota (Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd).

Crispado por el tanto anulado, Guardiola recriminó la decisión a Mateu Lahoz, y el colegiado español no dudó en expulsarlo. Otra piedra más en el camino para un City que perdió fuelle en el inicio del segundo periodo, en parte castigado por la pizarra de Klopp. El técnico del Liverpool modificó la altura de su línea de medios, adelantándola, y reformuló la delantera: ubicó a Firmino en la banda izquierda, envió a Mané a la derecha y colocó a Salah como referencia. El movimiento resultó ganador. Firmino le dio pausa a su equipo, circunstancia añorada por sus compañeros durante el primer periodo, y tanto Mané como Salah aprovecharon el primer resquicio ofrecido por Fernandinho, Otamendi y Laporte para sentenciar la eliminatoria. El extremo senegalés se filtró entre la defensa gracias a un poderoso eslalon, ante el cual solo respondió Ederson dándole un manotazo al esférico para birlárselo de los pies. Mané intentó sin acierto recuperar la pelota mientras ésta permanecía sin dueño en el área pequeña, pero de la nada apareció el más listo del lugar: Salah. El egipcio, rey del oportunismo como tantas otras veces este curso, recogió el cuero con mimo y lo acomodó en la red.

El 1-1 truncó por completo las esperanzas del City, necesitado de cuatro goles más para alcanzar su objetivo, y en paralelo espoleó a un Liverpool rebosante de confianza. Un error de Otamendi en la salida de balón serviría en bandeja la victoria red diez minutos después, ya con el panorama aclarado para los visitantes. Firmino batió a Ederson con un golpeo con el interior ajustado al palo derecho, y fue entonces cuando Klopp se permitió el lujo de esbozar su primera sonrisa. Habían salido indemnes de la emboscada.

Jurgen Klopp manager of Liverpool shakes hands with Gabriel Jesus, after the UEFA Champions League Quarter Final match against Manchester City at the Etihad Stadium, Manchester. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 10/04/2018
Jürgen Klopp saluda a Gabriel Jesús al término del partido (Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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7 comments

¿La regla del fuera de juego, en caso de que la pelota provenga de un rival, juzga la intención del mismo? O sea, cuando el rival juega deliberadamente el balón hacia atrás y lo intercepta un delantero, lo habilita. Caso contrario cuando la juega sin intención o es un rebote, que se trata de un fuera de juego. Yo tengo entendido esto.

No es fuera de juego el gol de City, si llega de un rechace si es fuera de juego. Pero la jugada no es así. Cuando centran al área TODOS están en posición correcta, despeja Karius da en Milner y le cae a Sane que entonces está adelantado pero el balón viene de un jugador del Liverpool así que no es fuera de juego. Si cuando centro el jugador del City Sane hubiera estado en fuera de juego si sería fuera de juego. Pero el error es gravísimo por eso, Sane está en fuera de juego cuando la toca el del Liverpool, no antes. Es un error gravísimo del linier y sobre todo de Mateu. Porque este debió ver qué el balón viene de Milner. Aunque le excuso en que pensara que pitaba que Sane estaba delante en el centro.

Yo entiendo que no es fuera de juego porque aunque la acción viene de un rebote sin intención, la jugada nace en el despeje de Karius y no en el centro. En el momento que Karius “juega” (por decir algo) la pelota, aunque rebote en Milner, es como si empezara otra jugada, y en ese momento del puñetazo Sane no estaba invalidado.

Error grave de todos, Mateu, linier y Karius. ¿Para cuando el Liverpool con un portero bueno?

Eso dijeron anoche en El Club según varios árbitros consultados. Yo no lo sabía. Por el tipo de jugada diría que no es fuera de juego, por mucho que Milner seguro que no quería echar la pelota hacia su portería. Por cierto, en la pérdida de Van Dijk anterior al primer gol hay falta descarada de Sterling.

Que gran jugador me parece Firmino… Es muy inteligente y sin ser un 9 al uso lleva muchos goles y genera muchísimo juego, no para de trabajar en todo el partido. Ojala esta temporada solo sea el primer año de muchos del Liverpool en la champions, puede que en Liga les cueste competir (como a todos excepto al City este año), pero a nivel de eliminatorias la historia y Klopp tienen mucho peso.

Respecto a esa misma jugada del gol anulado, luego me quedó la duda de si quizás lo que pitaron fue carga sobre Karius…
En cualquier caso, me parece que el City hizo un partido increíble los primeros 45 minutos, y de verdad faltó muy poco para completar la remontada a pesar del resultado final. Sin ir muy lejos, con ese 2-0 (el tiro al palo, el gol anulado, etc.) el desenlace pudo haber sido muy parecido al del Roma-Barça. Dicho esto, Klopp con algo tan ‘sencillo’ como ese enroque de Firmino y Salah también mejoró a su equipo, cosa que Valverde no logró hacer (o la Roma no le dejó).
Lo positivo de todo esto es que si después de esas idas tan desequilibradas pensábamos que las vueltas podían ser medio descafeinadas, estábamos equivocados, para bien.

Si pita falta a Karius ya sí que le tienen que quitar el carnet de árbitro porque choca con un central que por cierto en esa jugada no se dónde va Karius con el puño y no se dónde va el central que ve salir a su portero y va a chocar con el… Es una de esas jugadas del portero y defensas reds que creo les van a impedir ganar la Champions.

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