El Tottenham se hace mayor en Europa

Fernando Llorente of Tottenham Hotspur celebrates after scoring during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester
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17/04/2019

No siempre se tiene consciencia de estar viviendo algo histórico mientras los eventos se desarrollan en directo. A veces se necesita la perspectiva del tiempo para observar los acontecimientos con mayor distancia y valorarlos en su debida medida. Sin embargo, a veces, solo a veces, sucede. A veces, el cerebro detecta que aquello que estás viviendo en ese preciso instante los recordarás durante mucho tiempo. Lo recordarás tú, pero también todos aquellos que lo están viendo y siguiendo en directo, unidos en ese momento por un hilo invisible que ayuda a formar un episodio más en la memoria colectiva. El teléfono saca humo para recordarte que no es cosa tuya. Que no estás solo. Que no lo estás sobredimensionando. Cada minuto parece durar 120 segundos. El tiempo se detiene, aunque temes perderte nada con un simple pestañeo. Prestas atención a cada detalle. Porque cada detalle posee una importancia trascendental. Hasta el más nimio puede resultar decisivo y desatar una cadena de nuevos sucesos imprevisibles.

Cuando a los diez minutos Manchester City y Tottenham ya habían perforado la meta rival en dos ocasiones quedó claro que no se trataba de un partido de Champions cualquiera. Que no se trataba de un choque más de cuartos de final de la máxima competición continental. Era solo el inicio de una noche tan especial como imprevisible.

Manchester City 4 (Sterling 4′, 21′, Bernardo Silva 11′, Agüero 59′)
Tottenhham 3 (Son 7′, 10′, Llorente 73′)

Tottenham vs Away team - Football tactics and formations

El Manchester City evidenció que se trataba de un partido muy distinto a la ida desde la confección de su once titular. Mendy fue el lateral izquierdo elegido por Guardiola, Kompany acompañó a Laporte en la zaga, regresó Bernardo Silva a la banda derecha y Kevin De Bruyne apuntaló un centro del campo en el que Gündogan ejerció de mediocentro en detrimento de Fernandinho, que arrancó el choque en el banquillo. El City buscó desde los primeros minutos potenciar una de las sociedades más productivas a lo largo de la temporada: la conexión de Bernardo Silva con De Bruyne en la derecha. El Tottenham pobló el centro del campo con un rombo en el que Eriksen era el vértice más adelantado, el encargado de incomodar a Gündogan con la presión y activar a Lucas Moura y Son Heung-Min a la contra, pero el City desarboló el planteamiento inicial de Pochettino con suma facilidad. Del mismo modo que ocurrió con el Manchester United en el Camp Nou, el rombo exhibió una fragilidad flagrante en la banda y el City no perdió el tiempo a la hora de castigarla. De Bruyne se abrió y se acercó a Bernardo en el sector derecho para buscar el dos contra uno ante Rose y obligar a Dele Alli a bascular hacia esa zona. Lo atrajo, tiró una pared con Agüero, y en apenas unos segundos el cuadro local encontró libre Sterling en la izquierda. Silva impidió la ayuda de Sissoko con un movimiento que arrastró al internacional francés y Sterling equilibró la eliminatoria prácticamente en el primer ataque citizen.

La eliminatoria, sin embargo, viró de forma radical en cinco minutos. En un partido de ritmo frenético, en una traslación de la Premier League más pura y dura a la Champions, el Tottenham aprovechó el escenario de intercambio de golpes para correr. Sin los dos Harry’s formados en la cantera spur, sin Kane ni Winks, era el traje que mejor le sentaba al equipo de Pochettino. Son, posiblemente el futbolista más en forma del Tottenham, castigó al Manchester City y se ensañó con dos errores groseros de Aymeric Laporte en un abrir y cerrar de ojos. El surcoreano cazó un rechazo en la frontal tras un mal despeje del central galo para sellar el 1-1 y le dio la vuelta al encuentro tras penalizar una pérdida grosera de Laporte en campo propio. Laporte perdió el control del esférico con un primer toque defectuoso, demasiado largo, Lucas Moura lo eliminó con un autopase y Son finiquitó el contragolpe con una definición perfecta. El surcoreano olió la sangre y ajustició al Manchester City sin piedad. Con un remate de primeras con la derecha y otro aún más frío y calculador, tras esperar lo justo para no caer en fuera de juego y recibir habilitado antes de clavar la pelota por la escuadra más lejana. La determinación de Son no hace prisioneros.

Son Heung-Min of Tottenham Hotspur scores his team's 2nd goal to make it 2-1 during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 17/04/2019
Son castigó dos errores de Laporte en menos de cinco minutos. Foto: Focus Images Ltd.

El doble golpe asestado por Son Heung-Min parecía dejar noqueado al Manchester City, que necesitaba tres goles para levantar la eliminatoria. Sin embargo, encontró el primero de ellos incluso antes de ponerse a buscarlo. En la locura de dos equipos que se dejaban llevar por el corazón, Bernardo Silva puso el 2-2 con la ayuda de un desvío de Rose. El empate serenó los ánimos del City, que volvía a encontrarse en la misma situación que debía afrontar con 1-1 en el marcador. Con 80 minutos por delante, debía abrir una brecha de dos goles para acceder a las semifinales y ese objetivo pareció aún más verosímil cuando Bernardo y De Bruyne se volvieron a juntar en el sector derecho para generar el tercer gol local. El belga puso un centro tenso al segundo palo y Raheem Sterling apareció por sorpresa para anotar el 3-2. El City taladró la banda más vulnerable del Tottenham y también perforó la moral con cada ataque que Rose no podía neutralizar. Por la izquierda, Sterling también logró encarar a Trippier con asiduidad aunque con menor cuota de éxito.

Tottenham vs Away team - Football tactics and formations

Pochettino ajustó las piezas de su equipo con el paso de los minutos. Primero mandó a Sissoko a tapar el sector izquierdo, retrasó a Eriksen a la demarcación de interior derecho y situó a Dele Alli de mediapunta. Más tarde, Son empezó a echar un cable a Rose en el sector izquierdo a cambio de perder profundidad en ataque con su futbolista más desequilibrante en la eliminatoria. De nada bastaba un Son incisivo en ataque si el Tottenham se deshilachaba en cada incursión citizen. No obstante, los problemas parecían agravarse con la lesión de Sissoko. El internacional galo tuvo que retirarse del partido antes del descanso y obligó a Pochettino a darle una nueva vuelta de tuerca al equipo. Fernando Llorente ingresó para dar aire al equipo con su envergadura, Lucas Moura se acercó al español para cazar segundas jugadas y Dele Alli pasó a ocupar el doble pivote spur junto a Wanyama (como en el grafismo superior).

La nueva disposición del Tottenham planteó nuevos retos al equipo de Pochettino, que sufrió para contener el juego interior del City. Tapó mejor la banda izquierda y defendió de forma más compacta, sobre todo tras el descanso, pero el doble pivote formado por Alli y Wanyama no bastó para tapar las apariciones entre líneas de David Silva y Agüero. El delantero argentino recibió con relativa facilidad en la frontal del área en el arranque del segundo tiempo y empezó a hacer daño al Tottenham con sus combinaciones con los interiores. Amenazó Kevin De Bruyne con un disparo que paró de forma prodigiosa Lloris, contestó Llorente con un cabezazo que detuvo Ederson y golpeó con mayor contundencia el Kun después de que Gündogan activara a De Bruyne entre líneas. El belga recibió a la espalda de los pivotes, condujo para atraer la atención de la zaga del Tottenham y asistió al delantero argentino, que fusiló a Lloris con un disparo potentísimo al primer palo. La calidad de De Bruyne para eliminar rivales con conducciones y pases, sus apariciones por la derecha para juntarse con Bernardo Silva y el veneno de todas las ideas que pasaban por su cabeza se convirtieron en una pesadilla para el Tottenham.

Kevin De Bruyne of Manchester City celebrates after team-mate Sergio Aguero made it 4-2 to their team during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 17/04/2019
Kevin De Bruyne y Bernardo Silva se convirtieron en una pesadilla para la defensa del Tottenham. Foto: Focus Images Ltd.

Con el 4-2, el Manchester City intentó detener el desenfreno dando entrada a Fernandinho. El mediocentro brasileño reforzó el centro del campo, acompañó a Gündogan en el doble pivote y liberó a De Bruyne en tres cuartos. El City no renunció a buscar el quinto gol, un tanto que le debería brindar mayor tranquilidad, pero desplegó una red de seguridad por detrás de sus cuatro elementos más ofensivos para evitar quedar expuesto en el intercambio de golpes. En ese momento, el control de los locales parecía absoluto ante un Tottenham que debía intentar cambiar de nuevo de marcha sin ninguna alternativa verdaderamente ofensiva en el banquillo. Con la carta de Llorente ya gastada, cuando Pochettino giraba la vista hacia el banquillo se encontraba con cuatro defensas, un portero y un mediocentro de 18 años sin ningún minuto de Champions en sus piernas.

Con el City menos expuesto a la posibilidad de conceder un contragolpe salvo por un error grosero de carácter individual como el 1-2, el Tottenham se aferró a su mayor fortaleza ofensiva: las acciones a balón parado. Provocó un par de córners seguidos y sembró el pánico en la zaga del Manchester City, que temió el poderío aéreo de los Alderweireld, Vertonghen, Wanyama, Dele Alli y Llorente, siempre bien aliñado por el preciso golpeo de Eriksen y Trippier. Así, en un córner servido desde la izquierda por el lateral derecho spur, Trippier encontró a Llorente en el área pequeña y el delantero español marcó el 4-3 con el muslo tras una exhaustiva revisión del VAR. El gol se dio por válido y el Manchester City disponía de poco menos de 20 minutos para levantarse.

Fernando Llorente of Tottenham Hotspur scores his team's 3rd goal to make it 4-3 to Manchester City during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 17/04/2019
Fernando Llorente anotó el 4-3 definitivo. Foto: Focus Images Ltd.

Todavía faltaba el último giro de guion. Quizás el más inesperado. El Manchester City volcó su juego hacia el área contraria, aunque intentó no dejarse llevar por la precipitación del cronómetro que corre hacia atrás. Procuró no bombardear el punto de penalty con centros laterales aéreos, faceta en la que no tenía nada que ganar, pero con cada minuto que pasaba se topaba con una zaga más compacta. Tardó en entrar Leroy Sané, que no compareció hasta el minuto 83 para relevar a Benjamin Mendy, y cuando no le quedó más remedio el Manchester City mandó a Laporte y Kompany al corazón del área para intentar cazar algún balón en el último suspiro. En el asedio final, en el bombardeo definitivo, el City se topó con una pérdida de Eriksen en un pase atrás que desvió Bernardo Silva, recogió Agüero y finalizó Sterling. El extremo inglés celebró su hat-trick y gol decisivo en el tiempo de descuento… cuando el VAR entró en acción. Tras las escenas de júbilo, de euforia desatada, de catarsis tras un par de temporadas cayendo antes de lo previsto, el videoarbitraje anuló el gol. En el momento en el que Bernardo tocó el balón, Agüero estaba adelantado y por tanto, se encontraba en situación de fuera de juego.

Manchester City players celebrate and Tottenham Hotspur players have a look of dejection after they thought Manchester City had made it 5-3 before the goal had been ruled out for offside during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 17/04/2019
Sterling marcó el 5-3 en el descuento… Foto: Focus Images Ltd.

VAR rules out a late winner for Manchester City as a goal from Raheem Sterling of is ruled out for offside during the second leg of the UEFA Champions League quarter-final match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 17/04/2019
… pero el gol se anuló después de que entrara en juego el VAR. Foto: Focus Images Ltd.

El 5-3 no llegó a subir al marcador y el Manchester City se quedó fuera de las semifinales de Champions, ronda a la que vuelve el Tottenham por segunda vez tras su única experiencia en 1962. En una eliminatoria trepidante, que contuvo toda la emoción en la uda para esparcirla sin reparo a lo largo de la vuelta, los detalles más nimios inclinaron la balanza ligeramente hacia el lado spur. La moneda giró y giró, amagó con caer hacia un lado, siguió girando y fintó con caer hacia el lado opuesto, pero terminó sonriendo al Tottenham. Los de Pochettino encajaron todos los golpes, se repusieron a cada revés y terminaron sobreviviendo a los episodios más salvajes que le deparó el Etihad. Resistió ante una versión extraordinaria de De Bruyne, destacada de Agüero y notable de Sterling y Bernardo Silva, mantuvo el equilibrio cuando anduvo sobre la cuerda floja y se hizo particularmente fuerte en las áreas a través de la seguridad que transmiten Lloris, Alderweireld y Vertonghen cerca de su arco y a la contundencia de Son Heung-Min en los aledaños del marco rival. De la mano de Pochettino y la inestimable ayuda de la pizarra del entrenador argentino, el Tottenham cosechó el éxito de prestigio que tanto ansiaba para hacerse mayor en Europa. Paradójicamente, el paso más importante en su periplo continental, la noche que alcanzó la gloria y que se recordará durante décadas coincidió con una derrota. Perdió la batalla del Etihad, pero el Tottenham ganó el billete para las semifinales de la Copa de Europa.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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10 comments

Lo que ocurrió es muy simple; Guardiola se traicionó en el partido de ida y en el de hoy después del 4-2. A este equipo no le nace esperar en su campo para recuperar el balón, lo suyo es ir e ir en busca siempre de más, y es una pena, porque como señalas, el partido del City, ofensivamente, fue espectacular…

Bueno 3 temporadas de Guardiola vs 3 temporadas de Pellegrini, ambos ganaron una liga, Guardiola probablemente 2, el techo de Pellegrini en Champions fue semis, cuartos para Guardiola, no se que planes tiene el jeque; pero si el objetivo es la Champions creo que Guardiola no es el indicado.

No tengo tan claro que vayan a ganar la Premier, hay que ver cómo reacciona la plantilla a este batacazo, y más cuando este sábado se miden al Tottenham y el Liverpool está recuperando a Salah en el tramo final.

Teniendo en cuenta que la plantilla de Pellegrini era bastante inferior a la de Guardiola, me parece que su bagaje de estos 3 años no puede pasar de un notable, cuando se le contrató para llegar al sobresaliente. Coincido 100% en lo de que se ha traicionado a sí mismo en esta eliminatoria y no es la primera vez que le pasa, suele liarla en este tipo de partidos. A ver si va a resultar que no es el genio que se empeñan en vendernos…

Recuerdo hace un par de meses que, comentando la amplitud de registros de la plantilla del Tottenham, alguien me dijo “si son tan buenos, por qué no ganan nada”. Pues bueno, no sé si ganarán, pero su nivel es muy alto y su línea, ascendente. El nuevo estadio está inaugurado, buena parte de la plantilla sale de abajo, dominan bien el mercado y ya no necesitan vender cracks como ocurrió con Modric y Bale.
Personalmente, me alegra que lleguen a semis dos jugadores, Llorente y Moura.

Que gran partido ayer.

Está claro que Guardiola falló en la ida dejando a de Bruyne y Sané fuera. Por el otro lado Mauricio sale reforzado de mantener este grupo de jugadores enchufados con un Son por encima del resto en esta eliminatoria.

Que bonito el fútbol.

800 millones de euros gastados después, Guardiola no lo ha hecho mejor que Leonardo Jardim en Copa de Europa sin Leo Messi.

Que locura, ayer flipe y disfrute como un enano, sin mas.

Mucho merito tiene este Tottenham. Estas semis, veremos si mas, son el premio a un trabajo de años de este cuerpo técnico y de estos jugadores.
Ahora ya con su estadio, espero que puedan retener a sus estrellas y encontrar en el mercado mas fondo de armario.
Veremos que pasa el sábado, que pena que no podre verlo.

Por cierto, me encanto que el gol lo marcara Llorente, no lo había imaginado, que cosas tiene el fútbol.

Hay todo tipo de entrenadores, Guardiola, claramente es de procesos largos, de campeonatos locales donde se premia la regularidad (Guardiola le suma el buen juego colectivo) y se pueden permitir pequeños deslices, en cambio, por ejemplo; el muñeco Gallardo y Zidane, son de torneos cortos donde se premia la efectividad, y no es casualidad que estos exitosos entrenadores últimos tengan tan pocos campeonatos locales en sus vitrinas (Ligas) y sí muchos torneos internacionales de prestigios (Libertadores y Champions).

Es como el Zidane jugador: Ganó 3 Ligas, 1 Champions y 0 Copas, un bagaje casi ridículo pese a jugar muchos años en Juventus y Madrid con Nevdev, Raul, Ronaldo, Del Piero, Figo, Roberto Carlos, etc Por comparar, Iniesta ha ganado 9 Ligas, 4 Champions y 6 Copas.

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