Piqué repele el ímpetu del Manchester United

Gerard Pique of Spain during the International Friendly match at Red Bull Arena, Salzburg, Austria.
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
01/06/2016
***UK & IRELAND ONLY***
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La puesta en escena fue formidable. El Barcelona saltó a Old Trafford con la intención de mandar, de congelar el ímpetu del Manchester United a través de posesiones largas y pacientes, de esconder la pelota y usarla como anzuelo para atraer a los defensas y luego encontrar el resquicio libre en cualquier paso en falso del equipo local. Se juntaron sus mejores futbolistas, Messi cayó al sector izquierdo con una frecuencia muy superior a la habitual y buscó asociarse con Arthur, Coutinho y Jordi Alba para alejarse de los choques con Pogba y generar superioridades en el lado opuesto, por donde también se asomaba Luis Suárez. El Barcelona tuvo el balón y lo movió con agilidad ante un rival que esperó replegado, muy atrás, y que sorprendió con su disposición táctica. No tanto por la línea de cinco defensas, apuntalada por tres centrocampistas de notables virtudes físicas, sino por la ubicación de algunas de las piezas. Solskjaer alineó a tres centrales, pero quien acompañó a Lindelöf y Smalling fue Shaw en el perfil izquierdo, con Dalot de carrilero zurdo (posición en la que actuó a menudo en el filial del Oporto) y Young en el sector derecho. El Manchester United se hartó de perseguir el balón durante los quince minutos iniciales y cuando lo recogió del fondo de la red apenas había encadenado un puñado de pases seguidos.

Manchester United 0
Barcelona 1 (Shaw p.p. 12′)

Barcelona vs Manchester United - Football tactics and formations

El Barcelona recogió los frutos de su portentoso tramo inicial en una jugada en la que Sergio Busquets filtró un pase para la ruptura de Leo Messi, que asimismo asistió a Luis Suárez en el segundo palo. El remate del uruguayo terminó en el fondo de la red tras un desvío de Luke Shaw que obligó al Manchester United a dar un paso al frente. El dominio azulgrana en los primeros compases fue abrumador, de una autoridad incontestable, por la agilidad de la circulación y la rapidez con la que lograba robar la pelota ante un Manchester United que solo inquietó con un pase profundo para Rashford que anticipó Ter Stegen en su intervención más relevante del encuentro. Sin embargo, duró unos veinte minutos. Poco a poco los locales se sacudieron el dominio culé a medida que adelantaron las líneas, taparon las opciones de pase del Barcelona en la base de la jugada y forzaron un mayor número de imprecisiones en campo rival. El Barcelona dejó de juntarse en el sector izquierdo, Semedo dejó de buscar la espalda de Dalot y fue el Manchester United quien logró espesar la circulación visitante. El encuentro mutó a medida que el Manchester United obligó al Barcelona a bajar al barro, provocó duelos individuales en balones relativamente divididos y minimizó el impacto de Arthur y Busquets con la presencia física de McTominay y Pogba aunque Coutinho dispuso de una oportunidad clarísima de gol que le negó De Gea con los pies.

Scott McTominay of Manchester United during the Premier League match at St. James's Park, Newcastle Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 11/02/2018
La creciente influencia de Scott McTominay reflejó el cambio de dinámica en el partido. Foto: Focus Images Ltd.

El Barcelona perdió el control, pero no la serenidad. Perdió la continuidad en el juego, se desordenó, resultó más vulnerable a los ataques del Manchester United y los diablos rojos se asomaron al área de Ter Stegen, pero apenas pudieron generar ocasiones verdaderamente claras. Solo un cabezazo de Dalot que no encontró portería tras un centro de Rashford y un remate en una situación clara pero mal ejecutado por el canterano mancuniano inquietaron realmente al Barcelona. Piqué completó una actuación casi impecable, solo empañada por un pase hacia atrás que comprometió a Busquets hasta el punto de hipotecarle con la cartulina amarilla, en la defensa de la doble amenaza aérea de Lukaku y Rashford. Bien complementado por Lenglet, recurso también para buscar el envío largo en los momentos en los que el rival atosiga con la presión, Piqué achicó agua y permitió al Barcelona sufrir sin padecer demasiados rasguños. Bien colocado, atinado en la contemporización de sus entradas, atento en no caer en las trampas de quienes le querían alejar del corazón del área, Piqué resguardó el precioso tesoro que suponía el 0-1 azulgrana.

La sensación de peligro sobrevolando el área se incrementó en el arranque del segundo tiempo a medida que también creció la influencia de Fred, con un rol protagónico en la medular. El centrocampista del Manchester United ejerció de mediocentro, barrió del círculo central los escombros que desprendían los choques entre Smalling y Luis Suárez y movió la pelota con agilidad para mantener el elevado ritmo y la agresividad de un Manchester United más revolucionado que peligroso. Sin embargo, a diferencia del Barcelona, no logró traducir sus minutos de dominio en goles. Se lo recordó el conjunto azulgrana con la primera posesión larga de la segunda mitad, una interminable cadena de pases que terminó con un remate desviado de Luis Suárez dentro del área después de una buena asistencia de Semedo. Hasta entonces, el Barcelona, impaciente para burlar la presión local con ataques demasiado verticales, había sido incapaz de asentarse en campo contrario mediante el control del balón.

Barcelona vs Manchester United - Football tactics and formations

El Barcelona recuperó el timón del encuentro cuando Valverde dio entrada a Sergi Roberto y Arturo Vidal por Coutinho y Arthur, ambos cada vez más desdibujados con el avance del encuentro. Rakitic se acercó a Busquets y entre ambos ofrecieron una salida de balón más segura a la par que Sergi Roberto aportó un punto extra de pausa en un peldaño intermedio entre el doble pivote y Leo Messi que ayudó al Barcelona a desplegarse con mayor facilidad. Sobre todo cuando el Manchester United se descubrió ligeramente al introducir a Lingard por Dalot, deshacer la línea de cinco defensas y reforzar la delantera con un tercer integrante, un cambio que rectificó Solskjaer a los diez minutos dando entrada a Andreas Pereira por Rashford para que el internacional brasileño nacido en Bélgica ocupara la demarcación de carrilero izquierdo. La vía de escape la encontró el United en el perfil opuesto, donde Arturo Vidal salió demasiado revolucionado, se ganó la cartulina amarilla a los cinco minutos de ingresar al terreno de juego y fue al suelo con excesiva facilidad, contagiado por el ritmo que pretendían imprimir los locales.

Lo rebajó el Barcelona en los últimos minutos, con una jugada paradigmática de su capacidad para gestionar la presión en un momento decisivo. Carles Aleñá se preparó para entrar antes de que Gianluca Rocchi indicara el tiempo de descuento, pero el canterano azulgrana estuvo cerca de no ingresar al terreno de juego ante una posesión larguísima del Barcelona que duró más de tres minutos. El Barcelona escondió el balón en los últimos compases y se lo pasó eternamente para hacer correr al reloj y a un cansado Manchester United. Finalmente una falta en el 92:30 permitió a Valverde gastar el último cambio, testimonial, tras una jugada que, aunque puede parecer anecdótica, resulta representativa de lo mejor que hizo el Barcelona en algunas fases de su visita a Old Trafford.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

Un partido en el que el Barcelona fue poco a poco cayendo en la trampa del United, aunque su gran inicio de duelo le permitió obtener la renta final. El Barça llegó un momento, mediada la primera mitad y con ventaja en el marcador, que empezó a sumar demasiados pases intrascendentes, un juego demasiado horizontal. Tanto que los de Solskjaer pudieron adelantar unos metros su bloque sin miedo a los espacios, presionar más arriba y con más hombres y acercar el partido a su terreno.

Ahí el United prácticamente pasó de un 5-3-2 a un 3-5-2 en la segunda parte, y en esas, los duelos físicos cogieron una trascendencia en la que los mancunianos se sabían superiores. Ahí Valverde reaccionó con los cambios, no para revertir el rumbo del partido sino para adaptarse a él y plantarle cara. Y creo que le funcionó. Muchas veces se le achaca una mala toma de decisiones en los cambios, pero creo que el partido de Old Trafford le refuerza.

Resultado engañoso, el United apretó muchísimo y Rashford demostró que necesita poquito para crear peligro. Que no se confíen, la eliminatoria sigue muy abierta.

Más que el resultado, creo que el desarrollo del partido es un poco engañoso y permite hacer varias lecturas según la perspectiva desde la que se observe el duelo. Yo creo que en las fases de superioridad del Barcelona, los de Valverde fueron notablemente mejores que el Manchester United (primeros 20′ y últimos 15′, especialmente) y que se trata de una situación que no se ha dado tan a menudo recientemente en los los duelso de los azulgrana fuera de casa en eliminatorias de Champions. Es un nivel que ha alcanzado el Barça en varias ocasiones este curso, pero normalmente no lo ha podido sostener durante los 90 minutos de un mismo partido. A botepronto me vienen a la cabeza incluso varios encuentros de máxima exigencia, como el duelo de liga ante el Real Madrid en el Camp Nou, la visita a Wembley o al Inter de Milán, etc. Picos de juego bastante altos y fases en las que le quitan el balón (o no lo conserva igual) y se apoya en la seguridad que le dota el triángulo defensivo formado por Lenglet-Piqué-Ter Stegen.

Por otro lado, la sensación de amenaza existía, pero revisando luego las jugadas más peligrosas del Manchester United no hay ningún disparo a puerta. Ni tantas acciones al límite de Piqué o Lenglet salvando remates cantados o similares. Sin embargo, también creo que hizo bastantes cosas bien el United cuando pudo llevar el partido a su terreno, con mayor fricción, duelos físicos y demás lances que comenta Daniel. Provocó pérdidas, robó arriba y seguramente un equipo con la calidad de uno de los aspirantes al título habría producido más.

A modo de cierre, coincido con lo que dice Daniel y también en el tema de los cambios de Valverde. Que lo suelo destacar en más de una ocasión por aquí: en ocasiones gana control, no tanto por meter a Arturo Vidal (que suele ser lo que más se critica) como por el hecho de acercar a Rakitic a Busquets. Aunque tengo curiosidad por ver, en otros contextos, algo parecido a un centro del campo con Aleñá, Rakitic, Busquets y Sergi Roberto en los últimos minutos de un partido este tipo, con Roberto y Aleñá partiendo desde fuera pero escondiendo la pelota por dentro.

Al final es un poco lo que comenta Tomàs. El partido vivió tramos muy diferentes, y las sensaciones por tanto pueden ser muy diversas también. Al final, aunque el United pareciera ahogar al Barça contra su área, lo cierto es que el dato de los cero disparos a puerta están ahí. No soy de basar un discurso de datos, pues siempre hay que interpretarlos, pero es cierto que más allá de algún corte al espacio (importante, claro que sí) Piqué o Lenglet no estuvieron tan tan exigidos. Tuvieron que defender el área en muchas ocasiones, pero lo hicieron sin demasiado apuro. Al final que la mejor intervención de Ter Stegen haya sido cortar un balón largo al inicio del duelo y en el que se señaló fuera de juego, también dice mucho de lo que pudo “sufrir” el Barça.. Eso sí, es un 0-1, claro que no está cerrado, será por sorpresas y remontadas esta Champions ^^

Creo que el final del partido dejó una sensación engañosa para el Barça: no creo que matasen el partido haciendo posesiones largas sino que el United dió por bueno el resultado y se jugará el todo por el todo con su fútbol físico en el Camp Nou.

Es cierto que este ManU carece de muchas cosas, pero anoche me pareció un equipo verdaderamente interesante cuando subió el bloque y generaba situaciones de presión rodeando el balón mediante la basculación y la transformación de la defensa de 5 en un 4-3-3 asimétrico en algunas fases del encuentro. Sin embargo, se notan demasiado los “retales”: el espacio entre Shaw y Dalot, Ashley Young o McTominay con la pelota.

No es un equipo al nivel del Barça en lo referente a altura futbolística pero cuidado si consiguen, por ejemplo, relacionar a Pobga con Lukaku en transiciones o robar y salir al espacio con claridad mediante pase de Fred a Rashford.

No se transformó en un 4-3-3 en la presión, sino en un 4-4-2 en rombo generando cuadrados de presión en la salida por banda del Barça.

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