Un partido de ida grabado en stop motion

FC Barcelona goalkeeper Marc-André ter Stegen (right) prevents Samuel Umtiti from confronting the referee during the UEFA Champions League match at Camp Nou, Barcelona
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14/03/2018

Barcelona y Nápoles adoptaron sus versiones más conservadoras en el primer asalto de los octavos de final de la Champions. En el estadio partenopeo, el equipo de Gennaro Gattuso prefirió guardar la ropa y esperar su momento para golpear a la contra mientras Quique Setién administró sus escasos recursos a nivel cuantitativo en un permanente juego de imaginar supuestos y potenciales escenarios. El técnico cántabro tomó las decisiones más moderadas, con Rakitic de inicio en la medular y Arturo Vidal de titular en el tridente ofensivo para guardarse alguna carta para cambiar la cara de su equipo si algo se torcía. Arthur se postulaba como la alternativa tanto de control en caso de querer modular la velocidad como para ganar metros en la adversidad y Ansu Fati era la única opción para revolucionar al equipo en el último tercio. Si disponía a toda su artillería de inicio, el técnico azulgrana podía mirar al banquillo en el minuto 60 y verse huérfano de opciones para agitar en caso de derrota o para no mandar un mensaje conservador en caso de ostentar un marcador favorable.

La aproximación de orden de ambos conjuntos derivó en un encuentro disputado a un ritmo bajo, lentísimo, demasiado previsible ante el panorama planteado por el combinado italiano. El Nápoles esperaba con las líneas muy juntas, cediendo espacio en las bandas ante la escasa amenaza de Junior y Semedo, y el Barcelona priorizaba no perder el balón. Tenía la pelota, pero la movía a una velocidad demasiado reducida para abrir huecos en el rocoso bloque transalpino. Todo transcurría a cámara lenta, pero con un mimo por el detalle trabajado en la pizarra para que nadie se llevara una sorpresa que rompiera con el storyboard diseñado en el vestuario. Fotograma a fotograma, como las películas de animación que construyen movimiento a partir de la sucesión de imágenes estáticas con la técnica del stop motion. La voluntad era que el resultado final presentara una sensación de mayor velocidad, pero el camino a recorrer estaba tan marcado que resultaba demasiado previsible.

Nápoles 1 (Mertens 29′)
Barcelona 1 (Griezmann 57′)

Barcelona vs Napoli - Football tactics and formations

El Nápoles cedió metros al Barcelona para que avanzara y juntara pases, aunque otra historia era conectar con Messi y Griezmann entre líneas para acelerar las jugadas y crear acciones de verdadero peligro. El argentino y el francés flotaban entre el centro del campo y la defensa partenopea, pero los centrocampistas no encontraban ninguna puerta abierta para cederles el balón ante la encomiable labor posicional de Diego Demme. En la banda derecha Arturo Vidal ejercía de chincheta, a menudo muy pegado a la línea de cal, pero en ningún caso presentándose como una amenaza de desequilibrio, como ocurría con Junior en la izquierda. La noticia más positiva del Barcelona en ese arranque fue su capacidad para cortar las potenciales transiciones napolitanas después de cada pérdida, aunque en una de las primeras oportunidades que dispuso el Nápoles para correr acabó anotando el 1-0. Los de Gattuso acecharon a la sombra y a la mínima que pudieron desplegar sus zarpas rasgaron la débil coraza azulgrana en una transición en la que Piqué salió a destiempo demasiado lejos de su zona de confort y Junior se mostró poco contundente en un balón dividido. La acción derivada del rebote en el lateral izquierdo con la línea desajustada permitió a Zielinski habilitar a Mertens en una situación favorable para abrir la lata.

Dries Mertens of Napoli celebrates with his team mates after scoring the first goal against Liverpool during the UEFA Champions League match at Anfield, Liverpool. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 27/11/2019
Dries Mertens anotó su sexto gol en la vigente edición de la Champions. Foto: Focus Images Ltd.

El Barcelona se marchó al descanso incapaz de generar ocasiones de peligro que pusieran a prueba a David Ospina y con el susto de incluso quedarse cerca de encajar el segundo tanto en una jugada a balón parado justo antes de enfilar rumbo a los vestuarios. El tiempo de asueto vislumbró algunos matices en el fútbol azulgrana, como una posición más elevada de los laterales para aprovechar los espacios que el Nápoles invitaba a ocupar en los flancos y la rápida introducción de Arthur en el lugar de un gris Rakitic. El encuentro deambuló en el mismo ritmo lento de la primera mitad, pero con un pasador más de mayor calidad en campo contrario por parte del Barcelona y con alguna opción más para combinar. El Barcelona se volvió a asentar arriba, como en el arranque del encuentro, y en esta ocasión Arturo Vidal y Leo Messi trazaron algunas combinaciones a pocos toques que abrieron algunos resquicios en el sector izquierdo de la zaga transalpina. El Nápoles asumió el riesgo de defender demasiado cerca del área y el Barcelona acabó generando el gol por la pura calidad de Busquets, que encontró un pase que batió líneas para habilitar a Nelson Semedo en una de las primeras rupturas del lateral luso. A la que el portugués picó al espacio y amenazó, ganó la espalda de su compatriota Mario Rui y asistió a Antoine Griezmann.

El gol no derrumbó los ánimos del Nápoles, que reaccionó con carácter y pronto obligó a Ter Stegen a lucirse para evitar el segundo tanto local. El guardameta alemán primero evitó el gol de Insigne, que regateó a Piqué para abrirse después la opción de tiro, y salvó a los azulgrana de otra diana de Callejón tras una pérdida comprometida del Barcelona en su propio campo. Los avisos recordaron al Barcelona la capacidad intimidatoria del Nápoles en ataque, aunque en general la media hora final transcurrió en una línea parecida al global del partido. La fatiga del Nápoles permitió a Messi recibir la pelota más a menudo, aunque en ocasiones se tuviera que medir a Zielinski y Demme en situaciones de inferioridad numérica, y tanto Frenkie de Jong como Busquets intentaron improvisar con pases más arriesgados que no propiciaron ocasiones claras.

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El Barcelona acabó dando por bueno el empate en el momento en el que se acumularon los infortunios en la recta final. A la ya conocida ausencia de Busquets en el partido de vuelta tras ver la amarilla que acarrea suspensión se sumó la baja de Arturo Vidal, a quien mostraron dos cartulinas en un mismo minuto por una falta sobre Mario Rui y el rifirrafe posterior. La expulsión del chileno obligó al Barcelona a conservar el botín en el descuento, tiempo en el que también perdió a Piqué por una lesión a priori menor pero que le forzó a consumir el último cambio para no defender con dos efectivos menos. Los azulgrana marcaron en su único disparo entre los tres palos y posponen la resolución de la eliminatoria para la vuelta que se celebrará dentro de tres semanas en el Camp Nou, con las mismas dificultades a nivel de profundidad de plantilla pero con algo más de tiempo para intentar consolidar su rumbo tras el relevo en el banquillo. A toda velocidad la cinta guionizada para ejecutar a través del stop motion toma sentido, pero por ahora nadie ha podido apreciar la obra completa ideada en la cabeza de los protagonistas.

Foto: Focus Images Ltd.

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2 comments

Partido indigno de una eliminatoria de Champions. El relevo en la directiva del Barcelona se torna más necesario cada día.

Vi al Barça muy carente de ideas. Tenían un plan, que anuló bien el Nápoles, y se acabó su partido. Les ha valido para lo justito, pero en Champions eso se queda corto.

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