Insigne y Mertens perforan la defensa de Favre

Insigne. Foto: Clément Bucco-Lechat bajo licencia Creative Commons 3.0.

Cuando Lorenzo Insigne y Dries Mertens se juntan, el Nápoles se convierte en un equipo temible. La sociedad entre el extremo italiano y el punta belga es una de las más productivas del conjunto partenopeo y ambos se encargaron de destrozar al Niza en la ida del play-off de la Champions League. Los de Favre eran conscientes de que gran parte del peligro de su adversario residía en la banda izquierda y los galos actuaron en consecuencia: reforzaron este flanco con Jallet, el futbolista más experimentado del once junto a Dante, pero las precauciones del técnico suizo no sirvieron de nada para detener a la diabólica pareja napolitana. El dinamismo de Mertens entre líneas, combinado con movimientos más profundos, y la electricidad y creatividad de Insigne dinamitaron la defensa de un Niza que se puede dar por satisfecho tras no caer goleado en su visita a San Paolo.

Nápoles 2 (Mertens 13′, Jorginho 70′)
Niza 0

Niza vs Napoles - Football tactics and formations

El Niza mandó un mensaje conservador con su alineación, planteando por primera vez esta temporada un esquema que usó de forma recurrente la temporada anterior: tres centrales, dos carrileros, tres centrocampistas y dos puntas con velocidad para contragolpear. Sin embargo, el Nápoles supo neutralizar a los galos con una presión asfixiante que no descansaba hasta que Cardinale rifaba el cuero con pelotazos largos y una circulación de balón lo suficientemente fluida para encontrar los resquicios en la defensa francesa. Cuando el Nápoles era capaz de mover el esférico de un lado a otro, proyectando a los laterales y mandando a través de los pases de Jorginho, acababa encontrando dos vías para progresar: el apoyo interior de Mertens a la espalda de Seri y Koziello o la recepción de Insigne acostado a la banda izquierda, entre Souquet y Jallet. Cuando el canterano napolitano recibía la pelota, Mertens y Callejón arrancaban para sorprender a la espalda de los centrales visitantes con buenos desmarques de ruptura.

En uno de estos movimientos, con Mertens arrancando entre Dante y Souquet, llegó el primer tanto de la noche. Agitó el partido del Nápoles juntando a Insigne y Mertens, pero el gol se originó cuando ambos se separaron: Insigne recibió el cuero, esperó el desmarque de Mertens y le puso un balón perfecto al espacio para que el belga llegara antes que Cardinale y definiera a puerta vacía. Mertens supo aprovechar en varias ocasiones los desajustes de la zaga gala, donde a menudo había demasiados metros de separación entre Souquet y Dante, y se infiltró a menudo por ese carril. El central brasileño se esforzó para corregir estas situaciones y apagó varios fuegos, pero la diferencia de velocidad entre Dante y Mertens quedó en evidencia en la acción del 1-0.

Lucien Favre, manager of OGC Nice during the UEFA Europa League match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 24/11/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161125-0015.jpg
El sistema de Lucien Favre no sirvió para neutralizar el potencial ofensivo del Nápoles. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, el dominio italiano no fue permanente. El Niza despertó en la recta final del primer tiempo, cuando los napolitanos aflojaron las tuercas de la presión y sus futbolistas empezaron a llegar tarde en las ayudas defensivas. Koziello desperdició una oportunidad clara para empatar la contienda y emergió la figura de Allan Saint-Maximin entre líneas. El dorsal 7 de los aiglons, recién fichado del Mónaco, puso en jaque a Raúl Albiol con varias arrancadas extraordinarias. El atacante galo se convirtió en la principal amenaza del Niza gracias a su zancada y potencia en carrera, difícil de neutralizar para la zaga italiana una vez lograba girarse e iniciar su conducción hacia portería. Le faltó un poco más de concreción en sus acciones, precisión en el disparo o lucidez en el último pase, pero Saint-Maximin demostró ser un futbolista desequilibrante capaz de inclinar la dinámica de partidos exigentes con su habilidad en el regate.

El Nápoles recondujo la situación tras el descanso, con un guion más similar al de la media hora inicial. Salvo un tramo en el que apareció Seri para discutirle la posesión a los italianos, Jorginho volvió a dirigir el juego a la par que Mertens recibía entre líneas y desordenaba el sistema defensivo del conjunto de la Costa Azul. El Nápoles volcó el juego sobre el flanco izquierdo y generó un torrente de ocasiones de gol descomunal que desaprovechó entre errores en la definición de los partenopeos y las paradas de Cardinale, que sostuvo a los galos en varias de las fases más delicadas del encuentro. Aun así, el arquero visitante no pudo hacer nada cuando Mertens e Insigne se asociaron de nuevo y provocaron un penalty. Jallet, en una acción impropia de un futbolista de su veteranía, derribó al belga al borde del área con una entrada torpe y el colegiado señaló el lanzamiento de los once metros. Jorginho no perdonó.

Alassane Plea of OGC Nice during the UEFA Europa League match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 24/11/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161125-0009.jpg
Alassane Pléa acabó expulsado. Foto: Focus Images Ltd

Pocos minutos después, un lance en el centro del campo acabaría con una roja directa para Koziello, al que Pléa acompañó en su camino hacia los vestuarios tras ganarse la segunda amarilla por protestar la expulsión de su compañero. Con nueve efectivos sobre el terreno de juego, el Niza dio por buena la derrota por dos tantos, se encerró atrás para minimizar los daños y respiró aliviado cuando Milik fue incapaz de embocar un centro franco en el área pequeña que debería haber sentenciado el cruce. La superioridad italiana, manifiesta sobre el terreno de juego ante un rival menos acostumbrado a competir en este tipo de eliminatorias, se trasladó al marcador aunque no reflejó la distancia existente entre ambos contendientes a tenor de lo exhibido en el primer asalto en San Paolo. A pesar de la victoria, el Nápoles deberá afinar la puntería de cara a sus próximos compromisos oficiales. Aun así, si los de Sarri mantienen este caudal de producción ofensiva, será difícil que el Niza pueda dejar la portería a cero en la vuelta.

Foto de portada: Clément Bucco-Lechat bajo licencia Creative Commons 3.0.

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