Oporto-Roma: Di Francesco se juega el puesto

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Pocas veces una amenaza de despido fue tan publicitada. Las informaciones que llegan desde Roma, escritas y difundidas en los medios más importantes de Italia, dan por seguro que Eusebio Di Francesco será destituido si el conjunto giallorosso no logra proteger el 2-1 de la ida y cae eliminado en Oporto. Incluso conocemos ya el nombre del presumible sucesor, el portugués Paulo Sousa, que podría incluso ver el partido desde la grada del Dragao y que ha demorado su respuesta a una oferta del Girondins de Burdeos hasta mañana jueves -o sea, hasta que sepa si la Roma sigue en la Champions o no-. Y sabemos también que el director deportivo Monchi está en contra del cese y que se podría precipitar su salida rumbo al Arsenal si se confirma la marcha del entrenador al que ha sostenido contra viento y marea. No parece el contexto ideal para afrontar un partido que ya en sí mismo es enormemente trascendente y que otorga un billete para los cuartos de final de la máxima competición continental. Se esforzó Di Francesco en recordarlo en una rueda de prensa que pareció más el interrogatorio a un acusado en un juicio sumarísimo, como si en el norte de Portugal no se decidiera nada más que el futuro del técnico.

Y se decide mucho más, claro. Lo que ocurre es que la Roma viene de ser semifinalista en la edición anterior cargándose al Barcelona en una remontada histórica, por lo que cuesta algo más convertir en un acontecimiento especial unos octavos de final ante el Oporto. Pero aquello fue la excepción: fue la primera vez en 34 años que alcanzaba la penúltima ronda de la Copa de Europa, y lo logró con el mismo entrenador al que hoy toda la ciudad discute -o, diríamos, media le discute y la otra media se burla de él tras el 3-0 en el derbi del sábado-. Para los lusos, en cambio, supondría situarse entre los ocho mejores equipos del continente tras no haberlo logrado en las tres últimas campañas. Julen Lopetegui fue el último técnico que dirigió a los dragones en unos cuartos de final en la temporada 14-15, aquella en la que le ganaron al Bayern por 3-1 en la ida y acabaron sucumbiendo ante un arrollador conjunto bávaro guiado por Guardiola que les machacó por 6-1 en la vuelta.

El Estadio do Dragao será el escenario de otro partido de extrema trascendencia tras el Oporto-Benfica del pasado sábado. (Foto: Focus Images Ltd).
El Estadio do Dragao será el escenario de otro partido de extrema trascendencia tras el Oporto-Benfica del pasado sábado. (Foto: Focus Images Ltd).

A Sergio Conceiçao no se le discute hasta el mismo extremo que a Di Francesco, pero es evidente que su temporada ha dado un giro indeseado. La derrota ante el Benfica en casa el pasado sábado le hizo perder un liderato que ostentaba hace dos meses con una ventaja de siete puntos con respecto al conjunto encarnado, que ahora está dos unidades por encima. Haber ganado sólo cuatro de los últimos nueve compromisos oficiales representa un registro pobre para un cuadro acostumbrado a arrasar y que había sumado dieciocho triunfos consecutivos entre octubre y enero. Tras no poder contar con ellos en la ida, el técnico local recupera para el duelo de esta noche a Marega y Corona, dos de sus principales amenazas ofensivas. El atacante maliense lleva cinco goles en sus seis partidos en la Champions League esta temporada: sólo se quedó sin anotar en el primero, en Gelsenkirchen en el lejano mes de septiembre.

Si algo preocupa a Di Francesco -además del entorno y el ruido sobre su futuro, claro- es la fragilidad de su línea defensiva, de nuevo puesta en evidencia en la debacle ante la Lazio en un derbi que dejó a su equipo ya a tres puntos de la cuarta plaza. Se presume fundamental el regreso de Manolas para intentar mitigar esa debilidad. El griego no pudo jugar frente al eterno rival ciudadano y formará hoy la pareja de centrales presumiblemente con Marcano tras el destrozo de la dupla Fazio-Juan ante los celestes. El estratega se plantea también usar un doble lateral para contener el empuje de la banda izquierda del Oporto -aquella que conforman Alex Telles y Brahimi-, con Florenzi como extremo y moviendo al héroe de la ida, Nicolò Zaniolo, a la media punta. Nzonzi y De Rossi formarán el doble pivote en lo que definitivamente será un esquema más conservador que el usado en el encuentro de ida. En la noche en la que se decide su futuro, DiFra se protege como nunca.

Alineaciones probables: Oporto-Roma, miércoles 6 a las 21:00h

Oporto vs Roma - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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