PSG-Manchester United: Mbappé con el resultado a favor

Kylian Mbappe of Paris Saint-Germain during the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich
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05/12/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***
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El PSG todavía despierta recelo en la Champions. Su concurso en la máxima competición europea suscita miradas incrédulas entre quienes todavía no les valoran como un aspirante a reinar en el viejo continente o consideran que todavía no se han ganado esa etiqueta a base de rendimiento sobre el verde. Paradójicamente, a medida que ha crecido la inversión en fichajes el PSG se ha ido alejando de las semifinales de la Copa de Europa. No solo se ha quedado más lejos, sino que ha consumido tiempo, paciencia y un par de entrenadores hasta el punto de que ya no sea visto como un agente externo sin excesiva experiencia entre los mejores. Ahora posee futbolistas contrastados, campeones del torneo con otros equipos (Alves, Neymar, Di María) o campeones del Mundial (Aréola, Kimpembe, Julian Draxler, Buffon y sobre todo Mbappé), y ha quemado etapas a base de decepciones mayúsculas. Por eso le duele la involución reciente en las noches europeas, las que miden la verdadera dimensión global de un proyecto al que conquistar los títulos franceses le sabe a poco. En 2013 y 2014 acarició las semifinales de la Champions -solo le dejaron fuera la menor cantidad de goles anotados a domicilio, con un episodio extraño como la entrada de Messi (semilesionado) desde el banquillo que desató el pánico en la zaga parisina o un tanto crucial de Demba Ba en el minuto 87 de la vuelta ante el Chelsea-, pero desde entonces el PSG ha recorrido el camino inverso al deseado. Cayó ante el Barcelona y el Manchester City en cuartos en 2015 y 2016 y posteriormente ha enlazado dos eliminaciones en octavos de final. Los cuartos de final son el techo de la entidad en Europa desde el desembarco de la nueva dirigencia, que no ha podido igualar al equipo que en 1995 se plantó en las semifinales.

El único campeón de Europa al que el PSG ha eliminado en la Champions desde que el capital catarí asumió las riendas de la entidad ha sido el propio Chelsea, el único equipo que ha alzado el trofeo por primera vez en el siglo XXI. Esta noche, el PSG goza de una oportunidad única para añadir una nueva víctima de postín a su lista: el Manchester United de Ole Gunnar Solskjaer. Le avala el resultado cosechado en Old Trafford, en una victoria de prestigio sin los lesionados Neymar y Cavani que reforzó la figura de Thomas Tuchel y desató el optimismo en la capital gala por la superioridad plasmada ante un rival que llegaba pletórico al cruce. Sin dos de sus estrellas, mostró un fútbol mucho más coral: el PSG impuso su plan de juego en Inglaterra y deberá gestionar su condición de favorito indiscutible en un escenario en el que recientemente ha padecido ataques de vértigo. La esencia de su juego no debería alejarse de lo desplegado en la ida, con el PSG rebajando el ritmo del choque a base de posesiones largas que desesperen a un Manchester United obligado a descubrirse para aferrarse a sus remotas opciones de clasificación. Porque si los ingleses se exponen en exceso para presionar arriba o se precipitan a la hora de buscar la recuperación, se toparán con el diablo en persona: Kylian Mbappé. Un delantero perfecto para castigar a quienes tienen más prisa de la cuenta.

Neymar tuvo ocasiones de peligro. Foto: Focus Images Ltd
Neymar tuvo ocasiones de peligro. Foto: Focus Images Ltd

La derrota en Old Trafford ante el PSG es el único partido que ha perdido el conjunto inglés desde que llegó Solskjaer, que ha dado continuidad a la buena dinámica del equipo pese al revés europeo. Empató contra el Liverpool y ganó el resto de encuentros que ha disputado desde la derrota contra el elenco de Tuchel, incluido un triunfo meritorio en la FA Cup en Stamford Bridge. Sus resultados también resultan meritorios si añadimos a la ecuación la ingente cantidad de bajas que padecen los diablos rojos, que no han parado de incorporar efectivos a la enfermería desde que Lingard y Martial se tuvieron que marchar antes de tiempo en el duelo de ida ante el PSG. Martial, Lingard, Mata, Jones, Valencia, Ander Herrera, Matic y Alexis Sánchez causan baja por lesión y se han quedado en Manchester junto al sancionado Paul Pogba. Esto significa que cinco de los seis futbolistas más ofensivos que jugaron de inicio ante el PSG y los dos primeros sustitutos no podrán disputar la vuelta en el Parque de los Príncipes.

La plaga de lesiones que asola al Manchester United ha obligado a Solskjaer a tirar de la cantera para completar la convocatoria. Tahith Chong, James Garner, Angel Gomes, Mason Greenwood y Brandon Williams no han cumplido los 20 años y han viajado hasta la capital francesa para el choque de este miércoles, aunque dos de ellos no pasarán el último corte de la lista de 20 efectivos. Así pues, las ausencias condicionarán el plan del técnico noruego, al que quizás le conviene propiciar un partido en el que ocurran pocas cosas hasta el tramo final. Salvo por la presión del arranque de partido ante el PSG, el Manchester United ha afrontado los duelos de mayor dificultad desde una perspectiva conservadora, replegando para desplegarse a la contra a través de la velocidad de sus puntas. Partiendo desde esta premisa, con Lukaku y Rashford disponibles, es un escenario que debería repetirse en París. Anestesiar el partido, relajar al equipo de Tuchel y buscar un contragolpe o una acción de estrategia que les permita ponerse 0-1 y sembrar dudas en la cabeza de los jugadores parisinos. Es el único marco que puede acercarles a una improbable remontada.

“Es una tarea difícil, pero podemos hacerlo. Necesitamos marcar el primer gol y entonces mantenernos en el partido, porque si solo estamos a un gol cualquier cosa puede suceder. Necesitamos un buen plan y necesitamos rendir mañana”. Ole Gunnar Solskjaer.

Romelu Lukaku of Manchester United goes through on goal during the Premier League match at the American Express Community Stadium, Brighton and Hove Picture by Simon Dael/Focus Images Ltd 07866 555979 19/08/2018
La velocidad de Romelu Lukaku es uno de los pocos argumentos ofensivos que restan en el Manchester United. Foto: Focus Images Ltd.

Si el Manchester United no para de perder efectivos, el PSG los está recuperando. Tras viajar a Manchester con la plantilla mermada por las lesiones, ahora Tuchel dispone de la plantilla prácticamente al completo. Sigue lesionado Neymar, pero Cavani podría regresar a la convocatoria (será duda hasta última hora) y Leandro Paredes cada vez está más integrado en el equipo. El campeón francés enlaza ocho victorias seguidas, en una racha de triunfos en la que solo ha encajado dos goles, ambos en acciones a balón parado. La mejoría defensiva es producto del mayor equilibrio del PSG a la hora de gestionar la posesión, faceta en la que todavía puede progresar a medida que Verratti y Paredes acumulen más minutos de rodaje juntos sobre el terreno de juego. La entrada del argentino es una de las incógnitas en el once de Tuchel, que podría apostar por mantener la misma estructura que funcionó en Old Trafford y reservarse la carta del ex del Zenit para enfriar el choque en el segundo tiempo dado el rendimiento ofrecido por Marquinhos en la ida.

“Es necesario olvidarnos del resultado de la ida. No importa que hayamos ganado, empatado o perdido, tenemos que jugar el mismo partido. Nuestra energía no puede verse condicionada por el resultado. En octavos de final de la Champions debes jugar los dos partidos al 100%. (…) Nuestros principios de juego deben permanecer, con una actuación de alto nivel. Debemos mantener esa mentalidad. Debemos tener esas ganas de mejorar”. Thomas Tuchel.

Alineaciones probables: Manchester United–PSG, miércoles 6 a las 21:00h

PSG vs Man United - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Buffon no ha ganado la Champions, es el trofeo que le falta, aunque sí levantó una UEFA con el Parma.
La lista de bajas por lesión del United es desalentadora, y más si se une la sanción de Pogba. Parece finiquitado, aunque nunca se sabe.
Curioso el 11 probable del United que ponéis. No sería más lógico que Young jugara por delante de Dalot? El capitán destacó y se ganó su fichaje por el United jugando como extremo (a pie cambiado, en la izquierda, en el Aston Villa, y en sus inicios por la derecha en el Watford). Tiene buen disparo y el físico le aguanta de sobra.
A mí me parece más probable o veo más idóneo para lo que hay disponible un 4-4-2: De Gea en portería, Smalling y Lindelof centrales, Shaw lateral izquierdo y Dalot derecho, McTominay y Fred en doble pivote, Pereira en banda derecha, Young en la izquierda, y dos delanteros, Rashford en el perfil izquierdo y Lukaku en el derecho.

Ahí se me cruzaron los cables, toda la razón. Que lo metí primero en un saco, luego lo moví al otro y ya no lo omití del primero. Editado queda, que no pocos artículos se han escrito en la historia del fútbol sobre ese tema con Buffon.

Sobre el once, estuve valorando la opción de invertir a Dalot-Young. Sin embargo, creo que el día del Crystal Palace coincidieron ambos con el luso por delante (o eso tengo entendido) y quizás crea Solskjaer que la veteranía del inglés le será más útil en la faceta puramente defensiva. Tampoco descarto que se usen tres centrales, pero quizás implique cambiar demasiadas cosas de forma improvisada.

Esto antes no pasaba, o pasaba una vez cada muchisimo tiempo, y es que se ha vuelto la tonica habitual.

Desde 1992, cuando se estrena la nueva Copa de Europa, hasta 2017, solo un equipo (aquel inolvidable Depor ante el Milan de Ancelotti) remonto una diferencia de 3 goles. En 25 años, una vez. Y las remontadas en general, de 1 o 2 goles, se veian muy de vez en cuando. Los equipos que conseguian ventajas grandes en la ida no solian tener problemas para pasar. Desde 2017, hemos visto: una remontada de 4 goles (Barcelona frente a PSG), una remontada de 3 goles (Roma frente a Barcelona), una remontada de 3 goles abortada en el 90 de penalti (Juve frente al Real Madrid), varias remontadas de 2 goles (Monaco frente a City) y algunas como visitante (la de hoy), hemos visto a un grupo de chavales remontar un 1-2 a un triple campeon de Europa…

No puede ser casualidad. Que ha cambiado TANTO para que el futbol se haya vuelto loco?

Es que probablemente si en la ida hubiesen quedado empatados, hoy el PSG se hubiese “comido” al United (por jugar como local, porque es un equipo de mas nivel, por las bajas del United…). Y acabo perdiendo 1-3. Da la impresion de que los equipos (y los mas grandes: Madrid, Barcelona, PSG…) son incapaces de gestionar el riesgo en la vuelta con un marcador a favor.

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