El Parque de los Sueños

Marcus Rashford of Manchester United celebrates after scoring his team's 3rd goal to make it 3-1 during the UEFA Champions League match at Parc des Princes, Paris
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
06/03/2019

Una jugada en el primer minuto bastó para despertar los peores recuerdos escondidos en el subconsciente del PSG. Un error con nombres y apellidos, protagonizado por Thilo Kehrer, que convirtió un pase horizontal a Thiago Silva en una asistencia para Romelu Lukaku nada más arrancar el partido de vuelta desató todos los temores del PSG. Desató ese miedo que parecía haber quedado encerrado en un baúl a raíz de la portentosa victoria en Old Trafford sin Neymar ni Cavani. Con el mismo once que se impuso en el feudo del Manchester United y con un plan de juego parecido, una cesión imprudente de Thilo Kehrer revivió a los diablos rojos, que se plantaron en la capital francesa con una retahíla de ausencias que le daría para completar un once prácticamente titular. Sin la mayor parte de los atacantes que disputaron la ida, con el banquillo repleto de chavales y con un 4-4-2 de arranque en el que Bailly era lateral derecho, Lukaku se encontró con una oportunidad de oro para abrir la lata en el primer minuto y insuflar una emoción insospechada a la eliminatoria. Lo suficiente para hacer dudar al PSG nada más arrancar. Lo suficiente para implantar una idea letal en la mente de los jugadores del PSG. Una idea que ya había anunciado Ole Gunnar Solskjaer en la rueda de prensa previa al duelo y en la que también creyeron a partir de entonces sus pupilos: la remontada mancuniana no era una utopía. Remontar en el Parque de los Príncipes era posible.

Si bien el error de Kehrer permitió al Manchester United adelantarse en París, el PSG supo reponerse al primer golpe con bastante personalidad. Resistió el primer envite y agarró las riendas del choque con determinación. Reprodujo la misma idea que funcionó en Inglaterra, con Kehrer ejerciendo de tercer central en la salida de balón en un dibujo que abría a Dani Alves y Bernat a los carriles para ampliar el abanico de posibilidades de pase. Cuando tocaba replegar, algo que sucedía de forma poco frecuente, Kehrer cerraba en la derecha para ahorrarle a Dani Alves el desgaste producto del retorno defensivo. Las combinaciones de Di María con Bernat en la izquierda encontraron las cosquillas de Eric Bailly, que se retiró lesionado antes del descanso en un cambio forzado que alivió a su equipo, y el propio lateral español empató la contienda tras una buena jugada colectiva. El PSG se asoció en el pico izquierdo del área del Manchester United, Alves filtró un pase para el desmarque de ruptura de Mbappé y el joven atacante francés sirvió en bandeja el 1-1 a Bernat. El PSG controlaba la pelota y encontraba resquicios en la zaga del Manchester United, que se ordenó en un 4-4-2 repleto de futbolistas poco acostumbrados a jugar juntos. Eso permitió al elenco galo progresar con relativa facilidad e instalarse en campo contrario con posesiones largas que pretendían rebajar las revoluciones del partido y evitar que el Manchester United pudiera desplegarse a la contra. La eliminatoria parecía totalmente controlada hasta que irrumpió el segundo error grosero de la noche. El segundo error grosero surgido de la nada.

PSG 1 (Bernat 12′)
Manchester United 3 (Lukaku 2′, 30′, Rashford 90′)

PSG vs Man United - Football tactics and formations

Marcus Rashford agarró la pelota muy lejos de la portería de Buffon y probó fortuna. Disparó desde una distancia reseñable, pero su tiro botó delante de Gianluigi Buffon. El guardameta italiano, pese a sus 41 años de experiencia, no pudo blocar el balón y concedió una segunda oportunidad que no desaprovechó Romelu Lukaku. A la media hora de juego, el Manchester United volvió a castigar un error no forzado del PSG. A la media hora de juego, el Manchester United volvió a marcar. Y, esta vez sí, sembró el pánico en el espíritu del Paris Saint-Germain, al que un tercer tanto apeaba de la Champions. Controlaba el balón, pero no lograba generar ocasiones de gol verdaderamente claras. Y, con muy poco, el Manchester United se desplegaba con peligro por el sector defendido por Thilo Kehrer, el eslabón más frágil de la zaga parisina. El PSG tembló en los minutos previos al descanso y se le heló la sangre en el momento en el que Marcus Rashford bajó un balón en el corazón del área libre de marca. Su disparo, demasiado cruzado, no valía porque se encontraba en situación de fuera de juego, pero servía de aviso a un PSG que se volvía a sentir a un paso del abismo en un momento prematuro de la competición.

Romelu Lukaku of Manchester United celebrates after scoring his team's 2nd goal to make it 2-1 during the UEFA Champions League match at Parc des Princes, Paris Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 06/03/2019
Romelu Lukaku celebra el segundo gol. Foto: Focus Images Ltd.

Thomas Tuchel ajustó al cuadro parisino al descanso. Cerró la posición de Kehrer, que pasó a defender más cerca de Thiago Silva, y mandó a Dani Alves recular un poco más en defensa. También alejó a Verratti de Marquinhos. El italiano se situó a la altura de Draxler para intentar amenazar a la espalda del doble pivote del Manchester United en caso que saltara a la presión y el PSG procuró anestesiar el partido, de nuevo, a base de posesiones más largas que dañinas. Desgastar al adversario, obligarle a perseguir la pelota y castigar en el momento en el que el rival se precipitara. Por este motivo Tuchel también se protegió con la entrada de Meunier y Paredes en el 70′, en un doble cambio que mandó al belga al carril derecho, retrasó a Marquinhos para ocupar el lugar de Kehrer en la zaga y centró la posición de Dani Alves, el jugador que más pases completó a lo largo del encuentro. El control era del PSG, pero el Manchester United fue ajustando su rendimiento defensivo, liderado por un imperial Chris Smalling, muy firme en la custodia del área pequeña.

PSG vs Man United - Football tactics and formations

Sin embargo, el Manchester United seguía vivo. Por mucho que el PSG dispusiera del balón, por lejos que se encontrara de la portería de Buffon, la opción de clasificarse seguía al alcance de la mano. Un gol, en cualquier momento. Un gol, en cualquier episodio. Como los dos anteriores. El PSG no era invulnerable y emanaba temor de que otra eliminatoria se le volviera a escurrir en los últimos minutos del choque de vuelta. “Una vez que una idea se apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla”, que diría Dom Cobb en Origen. Una idea deslizada de forma sutil en un sueño que se torna en pesadilla.

La pesadilla se consumó en los últimos diez minutos de eliminatoria. El PSG perdonó el segundo gol en un contragolpe en el que Mbappé fue incapaz de batir a De Gea y en el que Bernat se quedó a centímetros de añadir una nueva diana a su cuenta particular, pues recogió el rebote y lo mandó a la madera. En el minuto 83′ el PSG pudo sentenciar la eliminatoria y en el 89′ un tiro de Diogo Dalot desde la frontal pegó en el brazo extendido de Presnel Kimpembe. Damir Skomina no lo percibió en primera instancia, pese a las protestas del lateral portugués, pero desde la sala del videoarbitraje se le advirtió del posible penalty. El esloveno acudió a la pantalla, volvió a ver la jugada desde varios ángulos e indicó el lanzamiento desde los once metros. Rashford, tras unos minutos que se le hicieron eternos, disparó con potencia y determinación para batir a Buffon y culminar una remontada histórica de un club que presumirá durante toda su vida de lo acontecido en el tiempo de descuento de esa final de 1999 en el Camp Nou con Solskjaer como héroe. Un mismo escenario sobre el que el Manchester United erigió un relato de leyenda que evoca el mejor de sus recuerdos y al que el PSG acude de forma recurrente cuando le recuerdan sus mayores descalabros europeos. Si algo pesa más que el escudo en la Champions son los traumas y recuerdos más recientes.

Marcus Rashford of Manchester United celebrates after scoring his team's 3rd goal to make it 3-1 during the UEFA Champions League match at Parc des Princes, Paris Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 06/03/2019
Marcus Rashford anotó el gol decisivo en el descuento. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

18 comments

Creo que el campeon sale de entre los equipos de la proxima semana, esta semana han caido inesperadamente dos candidatos.

Con lo visto esta semana no me atrevo a hacer ningún pronóstico claro para el resto de partidos.
Siguen Tottenham, Ajax, United y Porto.
El Atleti tiene buena renta, pero también la tenía el PSG. El Barcelona empató a cero en la ida y juegan en casa, pero un gol en contra basta para complicarse la vida. Bayern y Liverpool tienen todo por ver, con el factor campo a favor de Klopp tras el empate a cero de la ida. El City lo tiene más sencillo a priori porque el Schalke necesita dos goles en el Emirates, pero estamos viendo que eso ya no garantiza nada.
Lo lógico sería que pasaran Atletico, Barcelona, Liverpool y City. Coincido en que el ganador puede salir de aquí.

Roma y Borussia ni de chiste eran candidatos, bien podian ser animadores pero no creo que de verdad pudiesen ser considerados como candidatos

Impresionante, me quito el sombrero con Solskjaer. De inicio planteó un 4-4-2, cambió a un 5-3-2 y volvió al 4-4-2 variando varias veces las posiciones de sus jugadores. Ilustrativo el baile en banda derecha: Young empieza como extremo con Bailly en el lateral, pasa a ser carrilero con 3 centrales atrás y acaba de lateral con Dalot por delante hasta que entra Chong, que devuelve al portugués al lateral y se queda como extremo.
Vaya par de Solskjaer, a falta de un gol saca a Chong y Greenwood, 17 añitos, debutando en la vuelta de octavos de Champions con el bacalao por cortar.
McTominay es digno heredero de Darren Fletcher, qué partido se marcó el muchacho. Por cierto, lo subió al primer equipo Mourinho, al menos eso que se lleva.
Si el técnico noruego no continúa en el United no sé qué más hay que hacer.

Reconozco que me ha sorprendido la eliminación del PSG, viendo el resultado de la ida y con las bajas que traía el Man.U ha sido épico lo de hoy, pero dicho esto, no es ni medio normal que un proyecto como el del PSG con dinero a esportones, tenga de portero a un señor de 41 años, de lateral derecho a un tío que está ya muy de vuelta, de capitán a un central que lleva años lejos de su mejor nivel, de lateral izquierdo a un suplente del Bayern, de medio centro a su mejor central ya que no ha sido capaz de fichar a un especialista de primer (o segundo) nivel y que tenga apartado y sin capacidad para reconducir a su mejor canterano. Absolutamente lamentable la confección de la plantilla.
Siendo el PSG, tan difícil sería fichar por ejemplo a Lloris, Koulibaly, Telles y Weigl?? Por decir unos, pero es que podría haber otros tantos.

Pero yo creo que lo del partido de vuelta va bastante más allá de la confección de plantilla del PSG. Que tiene una serie de limitaciones importantes, pero incluso así debería bastarle para pasar la eliminatoria de octavos. Sobre todo tras lo que hizo en la ida, en un partido en el que jugó con el mismo once. Chirría el caso de Buffon (que ya estaba lastrando a la Juventus y que para hacer grupo, transmitir experiencia y mentalidad está bien, pero no tanto para ser titular a estas alturas), y se ha gestionado muy mal el asunto de los centrocampistas en los últimos años (con el caso Rabiot, la llegada de Lass o las reconversiones forzadas de Lo Celso, Marquinhos), pero no estoy tan de acuerdo en el caso de Bernat. Llega un poco rebotado después de no jugar (al final pelea por un puesto con Alaba en el momento en el que el austríaco deja de jugar de central) y ese tipo de oportunidades de mercado creo que están bastante bien tiradas en el momento en el que haces 2-3-4 apuestas de traspaso+salario tan importantes como las de la parcela ofensiva. Me parece más preocupante el tema del delantero suplente (¡Choupo-Moting!) que el del lateral izquierdo.

En cualquier caso, insisto en la primera idea. Creo que los problemas de planificación debían pasar factura un poco más adelante en la competición (ante un candidato más firme a ganar, o al menos contra alguien que pudiera contar con su plantilla al completo) y que lo de ayer también va relacionado con temas de personalidad, miedos, jerarquías… Sin olvidar que Neymar no ha podido jugar en 3 de los 4 partidos de octavos de final de estas dos últimas temporadas. Que no es un dato menor en uno de esos jugadores que, para lo bueno y lo malo, no siempre bien canalizado, sí rebosa carácter en la adversidad.

Estoy de acuerdo Tomás, incluso con las limitaciones que hemos comentado sobre el papel el 11 de ayer del PSG me sigue pareciendo bastante superior al del 11 Man U y le debería de haber servido para pasar, de no ser por los errores individuales. El tema que a mí me parece insultante es que se hayan tirado 1000 millones en fichajes para no conseguir absolutamente nada, los trofeos nacionales no entro ni a valorarlos porque el Lyon de hace unos años gastando un 5% de lo que está gastando el PSG también dominaba Francia. Más allá de que al público en general quizás nos gusten más los proyectos creados a mano como el Dortmund de Klopp, el Mónaco de Jardim o el Atlético del Cholo, la realidad es que mientras la ley lo permita es lícito hacer proyectos faraónicos, con dinero de por medio se podrá aspirar a los mejores, pero joder si tienes todo el dinero del mundo para gastar, por lo menos hazlo con sentido, haz un equipo muy artificial pero ganador y no quedará otra que callarse, pero es que está siendo artificial y encima ridículo.

En la Liga de Campeones de este año, alfombra roja para el Guardiola’s Team … creo que tan sólo el Atlético de Madrid o el ganador de la eliminatoria entre Liv’pool y Bayern puede aguarle el título a los citizens.

Y el Barcelona?, Guardiola no para de decir que son el mejor equipo, no se incluso puede ser pecado para el ganarles, fuera de bromas a Pep lo veo muy debil mentalmente para enfrentarse al Barcelona.

Sorprendente eliminación del PSG tal y como se dio el partido de ida. Muchas razones pueden explicar este nuevo varapalo en champions: Plantilla muy descompensada con jugadores veteranos que no le han sabido dar esa pose de experiencia en la competición, falta de competiividad en su liga doméstica año tras año unido a esa falta de status y gen competitivo que requiere esta competición. Y del Manchester United decir algo que resulta obvio, tiene una plantilla a nivel de calidad y cantidad muy por encima del rendimiento que ha dado estos últimos años.

Además de lo que ya se ha dicho, creo que la clave está en la falta de grandeza, por más que suene a algo romántico. Pero es que un equipo grande de verdad este partido no lo pierde nunca, mucho menos queda eliminado. Un equipo grande (Bayern, Madrid, Barça, Man Utd, Milan, Juve) toma el mando del partido y va a por la yugular. Si recibe los dos goles no juega con el temor de un tercero, sino que va a por el empate y despejar todo tipo de dudas.

El PSG se confió al principio, se relajó a mitad de partido y cuando se dio cuenta que estaba a un solo gol de quedar fuera le entró el pánico. Entiendo que Tuchel quisiera dar más balance y seguridad al equipo, pero los cambios que hizo son de mentalidad de equipo pequeño. Tenía que dar un golpe de autoridad e ir a por el empate. Se conformó con perder y asi pasan estas cosas.

No hay una explicación racional para el batacazo de ayer del PSG. La pudo haber tras el 6-1 de Barcelona, aunque incluso allí y admitiendo que fueron inferiores al rival ese día, y hubo aspectos tácticos problemáticos, principalmente que no supieron romper la trampa de la presión alta durante mucho tiempo, tenían ventaja de ¡3 goles! faltando 5 minutos y colapsaron de forma impensable. Contra Real Madrid, fueron inferiores en la vuelta, que pudo estar condicionada por la lesión de Neymar, pero bueno, al fin y al cabo perdieron ante un equipo que acabaría cerrando una etapa de 3 mandatos consecutivos.

Pero ayer es que superaron claramente a un United muy limitado de efectivos, pero se vieron penalizados por dos errores monumentales y un jugada de casualidad, un disparo de un lateral que no iba a ninguna parte probablemente y que acabó en penalty porque golpeó en el brazo a un Kimpembe que simplemente trataba de girarse. Una acción random, fuera del tono general de una segunda parte en la que el United ni se acercó por el área rival.

Tuchel intentó dotar de más control al equipo, supliendo la consabida ausencia de un mediocentro defensivo especialista con Marquinhos, y también con una tendencia a una mayor duración de las posiciones y, en general, por bajar las revoluciones de un equipo que de la mano de Emery, en su segunda temporada, se volcaba muchísimo a costa de presentar vulnerabilidades. Ese control de juego fue efectivo, ayudado por las limitaciones del contrario, pero los errores flagrantes provocaron que la eliminatoria quedara en el alambre. Hubo tiempo para intentar dotar de un ritmo superior al partido, pero la rigidez del control lo impidió, y al final, el desenlace volvió a ser la rotura del alambre. Por causas distintas a las de años anteriores, pero con idéntico descalabro. Quizás aún más doloroso porque el rival, con sus bajas, no tenía la misma entidad que los dos verdugos precedentes.

Como madridista al que le daa igual quien ganara, lo siento pero… soy el único que vio un “baño” del PSG al United? El planteamiento del United fue escandalosamente ponzoñoso. Luego critican a Mourinho pero con el cambio de entrenador no mejoraron nada, por lo menos viendo ese partido (y alguno mas…)
Sé que no es tan baño si cometes dos errores groseros y tu rival ninguno. Pero es que el partido del United es paupérrimo y el PSG rozó el 80% de posesión con bastantes llegadas, no de súper peligro, pero tampoco tuvo posesión estéril.
Por cierto, el penalti fue riguroso cuanto menos. Nunca entenderé la consideración de penalti en una mano. Ésta no estaba levantada en una posición antinatural. Estaba ligeramente abierta en la lógica de un salto y giro de lado.

Deja un comentario

*