El PSG duerme al Manchester United

La opción de Angel Di María cobra fuerza. Foto: Focus Images Ltd

Dos meses dan para mucho, decíamos en la previa. Y 90 minutos también dan para mucho. En este caso, para que el Paris Saint-Germain firme la mejor actuación que se le recuerda en mucho tiempo y para que el Manchester United recuerde que la vida no siempre es tan maravillosa como parecía en los primeros once partidos de la era Solskjaer.

El PSG pisó Old Trafford con la intención clara de llevar el partido a su terreno. Sus bajas eran sensibles, sobre todo las de Neymar y Cavani. Y Thomas Tuchel acertó de pleno eligiendo su alineación, su disposición táctica y su planteamiento. Un planteamiento que buscaba minimizar las virtudes del Manchester United y dormir el partido a través de la posesión. Reducir la influencia de Paul Pogba en el carril central, evitar las carreras de Marcus Rashford a la espalda de la defensa o alejar a Anthony Martial del área son algunas claves que se podían obtener viendo los últimos encuentros del equipo inglés. El Paris Saint-Germain lo consiguió y en ello jugó un papel determinante la batalla que Marquinhos y Marco Verratti ganaron lentamente a Pogba, Ander Herrera y Nemanja Matic.

Marquinhos en su versión mediocentro

Los tres centrocampistas del United venían jugando a un nivel altísimo en esta era Solskajer y se complementaban a la perfección. Sin embargo, se vieron superados por la clarividencia de Verratti con la pelota y la energía de un central reconvertido como Marquinhos. Ante la falta de mediocentros en la plantilla gala, Tuchel empezó a experimentar al inicio del curso con la posibilidad de ubicar al central brasileño en la línea medular. Y aquello no convencía las primeras veces que se puso en práctica. Lo fácil después de ver naufragar al mediocampo del PSG en Anfield en el mes de septiembre hubiese sido olvidarse de esta alternativa y considerar a Marquinhos únicamente como candidato a ocupar un puesto en el eje de la zaga. Tuchel, en cambio, no perdió la fe y siguió trabajando diariamente en las sesiones de entrenamiento con el ‘5’. Un par de meses más tarde, cuando el Liverpool visitó el Parque de los Príncipes, ya se apreciaba una clara mejoría en las prestaciones de Marquinhos, que comenzaba a desenvolverse cada vez mejor por delante de los centrales de su equipo.

La verdadera prueba de fuego llegaba en Old Trafford, frente a todo un Manchester United y con la responsabilidad que conllevaba tratar de contener a Paul Pogba. Marquinhos lo hizo con una actuación académica: rápido al corte, bien posicionado, recuperando balones, haciendo vigilancias defensivas y entregando con mucho criterio la pelota. Se notaba que la confianza del futbolista crecía según avanzaban los minutos y se animaba incluso a ejecutar pases en largo con suma precisión. Ya en la segunda parte del partido, por ejemplo, Marquinhos levantó la cabeza, vio a Ángel Di María atacando el espacio por el sector izquierdo y hasta allí le sirvió un balón perfecto en un envío de 30 o 40 metros.

Manchester United 0 
PSG 2 (Kimpembe 53′, Mbappé 60′)

PSG vs Man United - Football tactics and formations

Verratti dirige la orquesta

Marquinhos encontró en Marco Verratti al socio perfecto. El italiano hace cosas con la pelota que el otro no puede ni soñar, mientras que el brasileño hace tareas que Verratti no podría cumplir en solitario. Desde los minutos iniciales Verratti buscó el balón y quiso que el partido se jugase a su ritmo. La tengo yo para que el rival no me haga daño con sus virtudes ofensivas. Verratti jugó en Old Trafford su mejor partido de los últimos años. Pese a no disparar ni una sola vez a puerta antes del descanso, el dominio era del PSG y gracias a esa posesión bien empleada anulaba las posibilidades ofensivas de un adversario que llegaba crecido y con confianza después de las impresionantes actuaciones recientes de Rashford, Pogba y cía. Concluyó el primer tiempo y ningún jugador había tenido tanta influencia en el juego como Marco Verratti. Buena señal para el Paris Saint-Germain, al que le faltaba el último paso en esto del fútbol: la profundidad para pisar el área y poder rematar a puerta. Los de Tuchel metieron una marcha más en la reanudación y los goles cayeron por su propio peso: Presnel Kimpembe asistido por Ángel Di María y Kylian Mbappé también a pase del argentino.

Marquinhos y Verratti marcaron en el centro del campo las mismas diferencias que Di María y Mbappé marcaron en los metros finales. Para ‘El Fideo’ era su regreso a Old Trafford, un campo en el que jugó una temporada y en el que no dejó muy buen recuerdo entre los aficionados. Dentro de los altibajos que ha protagonizado el rendimiento de Di María durante su trayectoria profesional, aquel año a las órdenes de Louis van Gaal en Manchester fue uno de los peores. Por el contrario, su partido frente al Manchester United en estos octavos de final de la Champions es una de las mejores comparecencias que ha tenido en la máxima competición continental en los últimos años. Escuchó abucheos de una parte de la grada, se encaró con algunos aficionados y quizás le sirvió como terapia motivacional para mostrar su mejor versión. Fue el Di María incisivo, veloz, dañido y capaz de generar peligro (dos asistencias de gol) con sus intervenciones.

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Otra vez Mbappé

Lo de Kylian Mbappé es otra película por separado. Juega su propia liga, la de los cracks mundiales que hacen cosas al alcance de unos pocos elegidos. Anotar siete goles en nueve partidos que has disputado en eliminatorias de Champions con tan solo 20 años está al alcance de muy pocos. Y Kylian es uno de ellos. No estaba teniendo mucha incidencia en el juego hasta que llegó el descanso. No está acostumbrado a actuar como único ‘9’: en el Monaco tenía a Radamel Falcao ejerciendo ese rol, en el Mundial jugaba Olivier Giroud como ariete y en el PSG esa tarea recae generalmente sobre Cavani. En ausencia del uruguayo, era el momento de que Mbappé se fajase con los centrales del Manchester United, tirase desmarques de ruptura y buscase un tipo de fútbol distinto al que desempeña cuando hace de segundo punta o cuando arranca desde una banda. En Old Trafford volvió a aparecer en un momento importante, con una de sus finalizaciones clásicas dentro del área para rematar el centro de Di María desde la izquierda.

Mi sensación desde el pasado Mundial de Rusia es que la figura de Mbappé empieza a estar por encima de Neymar dentro de la estructura parisina. Y esta noche de Champions significa mucho para la joven estrella gala, capaz de liderar el ataque de su equipo sin Neymar ni Cavani en un triunfo que no sería posible sin la efervescencia de Di María, sin el despliegue físico de Marquinhos, sin la dirección de Verratti o sin la solidez defensiva de una zaga liderada en Manchester por el veterano Thiago Silva.

La ventaja de dos goles, la sanción de Pogba para la vuelta, la recuperación de Cavani y las grandes sensaciones transmitidas por el PSG esta noche son motivos suficientes para que el campeón francés sea extremadamente favorito ahora en su eliminatoria contra los ingleses.

Kylian Mbappé en partidos de eliminatoria de Champions en su carrera: 7 goles en 9 partidos.

Head coach Thomas Tuchel of Borussia Dortmund during the UEFA Champions League match at Signal Iduna Park, Dortmund Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 22/11/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161122-0056.jpg
Thomas Tuchel es uno de los grandes triunfadores del partido en Old Trafford / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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9 comments

Merecido el elogio, en distintas partes del texto, a Angel Di Maria. En los partidos grandes, en los torneos grandes (probablemente el unico Sancho que no le ha fallado al Quijote Messi en su loca aventura de intentar conquistar los mundiales), siempre esta enchufadisimo y marca las diferencias como pocos.

El problema es que, por el motivo que sea (motivacion?), le cuesta rendir a un nivel alto domingo tras domingo, y eso a veces lleva a los entrenadores a dejarlo en el banquillo en los partidos importantes. Pero creo que es fundamental que los entrenadores sepan medir este hecho y sus capacidades para aportar en contextos de exigencia. Nunca le intimida el escenario ni la situacion. Es jugar al ‘futbol ficcion’, pero creo que Emery todavia seguiria en Paris si no lo hubiese dejado en el banquillo en los dos partidos que marcaron su trayectoria en Paris: el 6-1 ante el Barcelona (despues de haber sido titular en el 4-0) y el 1-3 en Paris ante el Real Madrid (tambien jugo de inicio en la vuelta).

Como bien comentas, para mí a Di María le ha faltado más regularidad, consecuencia principalmente de las continuas lesiones musculares que sufre. Así a bote pronto con Argentina, que recuerde, se lesiona en cuartos del Mundial (no juega más en el torneo), y las dos finales de la Copa América que se pierden contra Chile las abandona antes de tiempo por problemas musculares (una en el 25′ y y la otra en el 60′).

Para mí lo que desequilibró el partido, además del grave error de Matic, fue la lesión de Lingaard, que dejó un vacío enorme en la sala de máquinas red. El inglés actuaba de nexo entre defensa y ataque con un despliegue fantástico, y cierta imprecisión, todo hay que decirlo, pero con su salida y el 0-1 todo fue más fácil para Verratti y los suyos. Alexis ya no está para esos trotes.

Tuchel sigue apostando por obtener el equilibrio en base a un posicionamiento más retrasado que Emery, con mayor protagonismo para el contraataque. Para ese concepto igual hasta es positiva la ausencia de Neymar, porque son uno más defendiendo. De todos modos, habrá que verlos ante los grandes trasatlánticos europeos para ponerlo todo en perspectiva.

Muy de acuerdo con todo. Parece mentira que sea un equipo inglés y más concretamente un especialista defensivo como Matic el culpable del primer gol. Ese tipo de errores cuestan eliminatorias…

Consulta popular: ¿qué versión de Mbappé os parece más determinante u os gusta más?
1. Extremo izquierdo (Mónaco)
2. Extremo derecho (Francia y PSG)
3. Delantero centro (PSG sin Cavani)
Casi me pasa como con Rashford, lo prefiero en punta

Ojo que en Mónaco jugó más de doble delantero en un 4-4-2. Lemar en la izquierda, Bernardo en la derecha, Mbappé y Falcao en punta. Cayendo por el sector izquierdo, pero muy centrado. Al final depende de qué lo rodees. Que sirve para todo ^^

Di María hace multitud de cosas bien, pero sigue desperdiciando numerosas jugadas de ataque por su manía de finalizar la jugada sin mirar a los lados; lo que viene siendo un “chupón”. A Argentina la condenó más de una vez por esta manía suya y no hay partido donde no desperdicie varias buenas jugadas de ataque.

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