Realismo

Gladbach - Borussia Park - Stefan Muth

Borussia Mönchengladbach y Manchester City vieron cumplidos sus objetivos más realistas tras el empate de ayer en el Borussia Park. Aunque ambos tenían opciones de cotas mayores (el Gladbach aún contaba con posibilidades matemáticas de clasificarse para octavos y el City aspiraba al primer puesto del grupo), con el punto de ayer su primera fase queda certificada: el conjunto alemán jugará la Europa League y la escuadra citizen estará en el bombo de octavos como segunda de grupo. Pese a que la salida de ambos al campo hizo entrever que ninguno de los dos se confirmaba con las tablas, el devenir del encuentro y los acontecimientos sucedidos poco a poco fueron evolucionando a un conformismo que convirtió los minutos finales en un auténtico sopor.

Borussia Mönchengladbach 1 (Raffael 23′)

Manchester City 1 (Silva 45′)

Gladbach vs Man City - Football tactics and formations

De entrada, ambos conjuntos sorprendieron con su disposición táctica. Pep Guardiola apostó por una suerte de 3-4-3 de marcado carácter ofensivo y Schubert, que sí acostumbra a alinear tres centrales, dispuso el 4-4-2 hegemónico del pasado reciente del Borussia Mönchengladbach. El técnico catalán buscaba resguardarse de la presión alemana a través de una salida de balón blindada, pero lo cierto es que no encontró armas para atacar el repliegue local. El Borussia Mönchengladbach defendía en poquísimo espacio, juntaba sus líneas atrás y adelantaba sobremanera su línea defensiva y el conjunto citizen apenas pudo desplegarse sobre el campo rival. Los atacantes del City caían una y otra vez en fuera de juego y los potros se aprovechaban del bloqueo visitante para contraatacar con contundencia. Además, cuando había que parar el balón y posarse con calma en campo rival, emergió la calidad asociativa de Mahmoud Dahoud para dar soltura al juego del Mönchengladbach. Durante el primer periodo, la partida de ajedrez tuvo un claro vencedor, hasta el punto de que Pep tuvo que rectificar y pasar al 4-3-3 al final del mismo. El conjunto alemán dejó prácticamente sin ocasiones a la escuadra citizen y visitó con sumo peligro la portería de Claudio Bravo, pero no pudo entrar al vestuario con el subidón psicológico que supone verse por delante ante todo un Manchester City. Al borde del descanso, una maniobra asociativa de orfebrería del conjunto inglés materializada por Silva conseguiría por fin abrir la sólida estructura del Gladbach y poner en tablas un encuentro que había sido desequilibrado tras un error de Stones que acabaría en gol de Raffael.

En el minuto 51, Lars Stindl se iría a la calle tras una doble amarilla y el suceso cambiaría por completo el desarrollo del encuentro. El Borussia Mönchengladbach pasó a asumir una actitud ultraconservadora tanto en ataque como en defensa y pese a que el City de inicio sí empujó para llevarse el partido, poco a poco se fue contagiando de su parsimonioso rival (más tras la expulsión de Fernandinho) y no quiso sustos finales, por lo que convirtieron el encuentro en un poco atractivo trámite para sellar sus objetivos más realistas. Ambos encararán la jornada final sin nada en juego.

Foto de portada: Stefan Muth.

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